
Mi vida es un po-pu-rí, popu-rí… Os lo puedo asegurar, y como muestra, queridos TODOS que me leéis, intentaré resumiros todo lo que pueda, aunque mucho me temo, que ni queriendo… podría resumir, lo que ha sido mi fin de semana.
Comenzó el viernes tempranito. Visita urgente a la jefatura de policía para renovar, por extravío, y por enésima vez, mi Pasaporte, ya que el 29 salgo para Marruecos y me ha sido totalmente imposible encontrar mi último pasaporte entre la marabunta de polvo, ladrillos, libros, música, platos, muebles y demás enseres que se hallan más amontonados que los personajes de los Hermanos Marx en el Camarote de Una Noche en La Opera, dentro del comedor de lo que antes, era mi casa. Aquí solo haré un inciso al respecto. La Superintendente que estaba al mando de aquel reducto de funcionarios desganados, me echó una buena reprimenda con un “¡Señora, le abrimos diligencias!”. ¡No es plan tanta renovación de pasaporte! a lo que yo le contesté con algo parecido a un… Renovarse o morir, ¡Oiga Usted!... Todo sea que, al intentar cruzar la frontera, me vean cara de sospechosa ¡Con diligencias!, y me quede allí esperando a que venga Zapatero a rescatarme.

A media mañana, corriendo directamente al estudio fotográfico de David Arnal, donde siempre lo pasamos genial, a pesar de lo agotador que puede llegar a ser una sesión de fotos de casi seis horas sin descanso, (David es una máquina), en esta ocasión, para el catálogo de la nueva colección Prêt-à-porter de mi querido Carlos Haro de la que ya os hablaré cuando llegue el momento. De allí, más muertos que vivos, a una comida-merienda-refrigerio y de regreso al atelier a colocar y guardar todo el arsenal de la colección… Para que os hagáis una idea, parecíamos Los abubukaka en Píaton recogiendo trastos después de un mercadillo y llenando la fragoneta hasta la bandera. En medio de ese maremagno de vestuario y atrezzo, cuando una empieza a soñar con una refrescante ducha, alguien propone una cena en “El Carmen”, (casco antiguo), seguida de fiestecita hasta altas horas de la madrugada. Ni siquiera tuve tiempo de pasar por casa. Ducha y vestuario marca de la casa , Carlos Haro, y ¡Andando! Que es gerundio. La cosa terminó hacia las 4,30h AM, que para una servidora, que últimamente ha perdido mucho fuelle, es “demasiao pa el body” en un solo día, darlings. De vuelta a casa, me costaba mantener el pie en el acelerador de mi coche y las imágenes a través del cristal, se sucedían como si de una película a cámara lenta se tratase.

Pero la cosa no ha terminó ahí, (Ya me parezco a migrelinno del alma querido, porque de todos es sabido ya, que sus cosas nunca terminan ahí, ni tan siquiera, allí). No, al día siguiente, totalmente muda por mi afonía característica tras una noche loca, y con unas ojeras que me llegaban hasta el ombligo, tenía que estar en Altea, en la bella Altea la vella, (a unos 100km de mi casa), antes de las 12h PM y con maleta incluida, cosa que evidentemente tuve que hacer deprisita y corriendo, media hora antes de salir… Cualquier cosa serviría, para ir a un despiporre de cumple-celebración de cincuentena de un amigo, al que le habíamos preparado una Surprise Party en un hotelazo con SPA de la zona… Vamos, como una boda gitana, dos días continuos y sin descanso de celebración, pero en versión Happy Birthday en lugar de Cumpleaños Feliz. Porque fue el cumpleaños más americano al que yo he asistido en toda mi vida. Sombrero de paja, chapa del candidato, camiseta con foto del candidato, globitos de colores rojo azul y blanco, guirnaldas rojas azules y blancas, pancartas, luces de colores que daban énfasis a la llegada del candidato a cincuentón, acompañada de una voz en off que relataba su trayectoria personal, mientras cruzaba el pasillo central, entre vítores y aplausos de sus afiliados, (en esta caso amigos de todas las etapas de su vida), del mismo modo que lo haría Roky Balboa camino del tapiz del Caesar Palace… Empezando con un ¡¡¡Wellcome Cincuentena!!! Gritando al más puro estilo Yankie, y terminando con un po-pu-rí popu-rrí, de esta manera tan Typical Spanish.

Fiestecita que terminó sobre las 20h PM, con el tiempo justo para recomponernos un poquito, repostar fuerzas y marchar al Bellaltea, en pleno casco antiguo de Altea, para dar cuenta de unas suculentas viandas que se me salían por las orejas, rebajando el tema en un local muy pequeñito y con mucho encanto, un poco más arriba, en la Plaza de la Iglesia, pero que vale la pena visitar, “Mascarada” donde preparan unas Caipiriñas y unos mojitos de escándalo y donde puedes encontrar las máscaras, (y algún cipote impresionante, de madera tallada, que también pude ver en una vitrina), más curiosas recogidas a lo largo y ancho de este mundo, donde dimos rienda suelta a nuestra imaginación. Por la mañana, tras un desaprovechado “desayuno incluido” en el hotel, y sin pisar el SPA, no faltó una bonita excursión con un esplendido sol, por las calles y escalinatas de Altea la vella para hacer ganitas antes de la última comilona del fin de semana en Altea y… Vuelta a la normalidad. Si esto no es un Po-pu-rrí, Popu-rrí de vida… ¡¡¡Que venga Dios y lo vea!! Hoy martes, todavía estoy intentando recomponerme.

Ayyy yo me siento oxidaita..... que envidia sana te tengo....
UN BESAZO!
Marta
¿Pues sabes que te digo?, que tienes razón, soy un afortunado, y lo soy más aún porque soy consciente de ello, lo que me hace disfrutarlo doblemente...
Uyyyy, me llama el jefe desde Bruselas...Beso GUAPA.
M.
He descubierto que el secreto para aguantar el ritmo es el SPA, el domingo a última hora de la tarde me acerqué al Reebok La Finca y me ha dado energía para toda la semana...habrá que repetir next Sunday
Anoche, de nuevo parranda, cené en mi italiano favorito, un restaurante de super desing en Arturo Soria y con una carta estupenda, lo mejor su terraza, aunque aún es un poco pronto para disfrutar de ella en una cena, pero te diré que fuimos descapotados hasta el restaurante, tía, es que hay que amortizar la inversión, y si no llueve, capota fuera, eso si, con la calefacción a tope, que no me puedo permitir ponerme malo, que hoy he tenido reu a las 8 de la mañana.
Esta noche al Negro de Anglona, creo que ya te he hablado de él, de Luis Galliussi, algo espectacular...
M.
Querido enemigo intimo, Diego: Si hubieras leído mi blog allá por el mes de Mayo del año pasado, sabrías la respuesta a esa pregunta. Besote bien gordo.
NOTA: No estoy contenta con el resultado, pero esto merece un post a parte.
Querida Calalola: Yo también he pasado por esa etapa de adicción a los cola-caos, pero nada es eterno y todo pasa. Ahora estoy en otra etapa de mi vida de la que tu también podrás disfrutar. Solo hay que esperar unos añitos más. Pero aun así, efectivamente, existe un truco. Ya te lo cuento. Un beso guapa.
Y ahora me voy a tu blog y a otros, que hoy tengo un poquito de tiempo robado a mis obligaciones para pasarme por alguno de mis blogs favoritos.
últimamente mi vida es pareja en lo maratoniana aunque con otro tipo de mojitos..., todos sin alcohol y con muuuuuucho cola-cao, supongo que es lo que toca, la gracia está en saber escaparse de vez en cuando, mientras otros... duerman. ( tú seguro que me das algún truco...)
Diego, Diego, jajajja...
Besos
Me ecanta verte tan activa y sentirte tan positiva a través de las letras.
marivip, esto q estoy escribiendo ahora lo estoy haciendo en contra de mi voluntad pero son mis dedos los que cabalgan desvocados hacía lo que podría ser una isolencia pero espero que comprendas que son ellos no yo.
MARIVIP, LAS TETAS SON TUYAS ???
BESOS
Pues no se si habrá sido coincidencia, o es que la fecha estaba predispuesta, pero en mi caso también ha sido un finde de lo más entretenido, de los que no tienes nada previsto y se van ligando propuestas...
Tenía pensado ir a Sangenjo ha hacer uno hoyitos, pero los vientos huracanados nos hicieron cambiar los planes, así que la tarde empezó con golf en La Moraleja, allí se me ocurrió hacer una minifies con los golfos, así que a los peñotes (un vivero) a comprar unas cuantas macetas de hierbabuena para preparar mojitos y al Carrefour a por viandas...que bien lo pasamos. Nos quedamos a dormir en casa, el sábado por la mañana recoger y un paddle...por la tarde conseguí que me dieran hora en la pelu más moderna de Madrid, hay que ver como me han dejado, llevaba unos menes sin cortarme el pelo para dejarme un look Güemes, pero es que no aguantaba más, ahora estoy de un trend que espanto, con mis trajes de zegna y boss y mis pelos locos, a las niñas le ha encantado, a los chicos no tanto y creo que mi jefe está un poco flipado.
Sábado noche, cenita japonesa (soy un pirao del sushi)y cineforum francés en casa, nos tragamos, Blanco, Rojo y Azul, la trilogía en una noche (estamos en el mes de Francia en nuestra vida, el próximo mes toca EEUU y con un poco de suerte viaje a NY en San Isidro)
Domingo: Tras un mes sin arrancar la moto, la muy campeona lo hizo a la tercera, así que vuelta en Vespa por la Capi, acabamos en el rastro, hacía años que no iba, viendo antiguedades me encapriche de un juego de café de limoges, que tras regatear fue un chollo. Aperitivo y comida italina, luego sieta en casa y preparar reu para el lunes...
Y decir que en mi caso el finde aún no ha terminadado, lunes por la noche cena en el callejón de Jorge Juan, y ayer cine en la embajada de Francia (estamos en nuestro mes francés, insisto)
Hoy no se que haré, pero en casa no me quedo fijo, de momento voy a comprar libros para regalar a mis intis.
Buen día y perdón por la brasa,
M.



















