
Antes de empezar con mi crónica de lo que para mi fueron las dos horas de la más dulce de las borracheras de mis últimos años, a base de autentico y genuino Sonido Quijano, quiero aclarar algo. Nunca he sido mitómana, ni nada que se le parezca. Admirar no es idolatrar, y para que yo idealice a alguien… Debería ser perfecto, y todos sabemos que la perfección no existe.
Pero sí he de decir, que soy extremada para casi todo, me gusta “Coleccionar Momentos”, y cuando algo me gusta, lo amo sin reservas, del mismo modo que cuando algo me disgusta, lo destierro sin miramientos. No hace muchos posts, os dije que algún día os contaría porque admiro a Manuel Quijano. Pues bien, un día, hace algunos cuantos años ya, exactamente 10, descubrí La Paradoja del Sonido Quijano y se instaló en mis tuétanos para nunca más salir de allí.
Con el tiempo, algunas de sus canciones marcaron mi vida, siendo un referente hacia algunas de las personas más importantes que por ella han pasado, (siempre hay alguien o algo, que encaja a la perfección en una canción Quijano…) Amigos, viajes, Caribe… Mi Caribe, Novios, Mi ex, Oscar, El Samurai,La Canalla, Mi Ángel de la guarda, incluso Grelinno y Joao… Todos estuvieron reflejados, y su presencia estuvo allí conmigo y por supuesto, Una misma.
Empecé a fijarme en la letra pequeña de sus discos. Quien componía, quien arreglaba, quien cantaba aquello que tan hondo calaba en mi, por lo sencillo, real, y tangible como la vida misma, del contenido de sus letras. Así descubrí a Manuel Quijano, y dicho sea de paso, y desde aquí mi homenaje para ellos, a Oscar y a Raúl Quijano. Un beso para vosotros también, estéis donde estéis. Más tarde descubriría que tenemos más cosas en común que unas simples letras.
Podéis imaginar ahora, lo que para mi supuso la noche del viernes pasado… Un repaso “Jondo” y profundo de mis sentimientos y experiencias más intimas, unido al placer de poder mirar de frente, a los ojos del Canalla y golfo, pero golfo comedido, (solo en apariencia… no os creáis nada), que para mí, es la autentica esencia en cuerpo y alma del Sonido Quijano. Mirar, y hacer el ridi, porque… ¡Os lo juro que lo hice! (pero no me voy a fustigar ahora por ello, ni voy a quedarme en bragas aquí, delante de vosotros, queridos TODOS que me leéis), esos enormes ojos amables, marrones casi negros, que destilan timidez y generosidad por los cuatro costados, del poeta que siempre consigue, remover mis entretelas y dar en mis clavos, me hizo sentirme como Superman mirando fijamente un trozo de Kryptonita. Creo que con esto… No hacen falta más comentarios.
Y dicho esto, querido Manuel… “Déjame que te diga te quiero, que te lea los cuentos, de princesas y besos, y besarte después…”
Tras un acelerado y frío encuentro antes del concierto, no por él, sino por el entorno que lo arropaba, léase producción del concierto y sus secuaces, (tanta seguridad y falta de intimidad, a mi juicio, era innecesaria), donde pude apreciar la gran calidad humana de este hombre, (descubrir que una no admira a un mindungui es reconfortante), y ver como se le iluminó la cara al recibir a una niña con una gran minusvalía, con los ojitos llenos de emoción y que hablaban por ella, o al joven fan que posteriormente estaría en primera línea de aforo, (con estas generaciones jóvenes… ¡Te queda mecha para largo, Quijano!), nos fuimos a disfrutar de la orgía de placer para los sentidos que es, escuchar el autentico y genuino Sonido Quijano. Tu ru ru rú… tu ru ru rú… Turururú, tururú, tururú…

Yo no se si la gente que allí se arremolinaba, era consciente de a quien iban a ver y escuchar cantar el mejor directo que yo he oído jamás en todo el repertorio de artistas y conciertos que he tenido el privilegio de poder ver y escuchar. Ninguna diferencia entre el disco y el directo, si a caso, su Sonido Quijano, fue más caliente, vibrante y cercano aun si cabe. Pero los señores de los Premios Grammys Americanos y Latinos, Ondas y los de La Academia de la Música, si lo saben.
Allí estaba él, subido al escenario con su Dolce Gabana de raso negro, camisa de puños duros con ojales para gemelos, corbata negra de raso como prolongación del sastre, y zapatos negros impolutos de punta afilada. ¡Para robarlos, Joao…! Para robarlos. Más peinado y formal que nunca, como un colegial en su primer día de cole, cosa que no duraría mucho, porque con las primeras notas que salieron de una de sus Fender, (tres que me diera yo cuenta entre foto y foto), comenzó la transformación Quijana. Al terminar, era lo más parecido al niño cuando vuelve del patio del recreo, es decir… Ni sombra de lo bien que lo había peinado y vestido su madre.

A parte de toda la vitalidad, simpatía y paciencia, (que le hizo falta y mucha, para levantar a ese publico escéptico, receloso o aletargado… no se muy bien que les pasaba), que un artista es capaz de derrochar, Manuel Quijano se dejó allí todo lo hay que dejarse y más, incluso las cuerdas vocales, os lo aseguro. Estuvo Poeta, romántico, seductor, golfo, canalla, vividor, arrepentido, irónico, cachondo, travieso y agradecido. Para terminar con la voz un poco más quebrada de tanto como le gritó a La Lola, Loooooola… a su Lola.
Tras varios capotazos y verónicas, dignas del mejor de los toreros, se metió al público en el bolsillo, arrancándolo de su letargo y haciéndolo vibrar, saltar y cantar al son de sus guitarras, bajos, teclados, timbas y metales, que lo seguían por inercia… Turu ru rú… turu ru rú… Turururú, tururú, tururú… Mientras, dirigía al publico, batuta en mano, (la púa de su guitarra), o se ponía a modelar su música a su antojo con sus manos… ¡Qué manos! Hasta el punto, de parecer estar tocando físicamente su propia música como se toca a una mujer
Y así discurrió el concierto, entre los temas más emblemáticos de los Quijano y los nuevos temas de este Vidas y Venidas, su primer álbum en solitario. Escuchar canciones Quijanas es como dejarte llevar de costa a costa, parándote en Cuba, Brasil, Jamaica, México… de la mano de alguien parecido a lo que seria una mezcla rara entre Sabina, Elvis, Marc Nopfler, Eric Clapton, Sting, Police, o vaya usted a saber ¡Oiga! Subida en una Harley Davidson tomando notas a cerca del amor y sus paradojas, mientras en tu cabeza, te montas tu película a lo Tarantino. Sencillamente… ¡Colosal!
Eso es lo que yo llamaría Quijano en estado puro, como las esencias. Aunque a este Quijano ,sería muy difícil meterlo en un frasquito pequeño. Primero porque es grande, tan grande como el amor al que canta, y segundo, porque no se está quieto ni aunque lo aten. Perdería todas sus propiedades, y por tanto, este Quijano, Manuel de nombre y Manolo para los amigos, es mejor dejarlo con el frasco de sus esencias destapado, para que volatilice todo el arte que no le cabe dentro, embriagándonos con recuerdos de su sabor hasta que no quede ni gota. Al menos yo, pienso vivir lo suficiente como para saborearlo todo.
Manuel, yo también puedo morirme tranquila, por que aunque yo no he cantado con Sabina ni contigo, si os he conocido un poquito y por todo esto… ““Déjame que te diga te quiero, que te lea los cuentos, de princesas y besos, y besarte después…”
Aquí os dejo unos enlaces por si queréis ver las fotos del concierto. Pinchando sobre el ábum.

Mis agradecimientos más sinceros a Mª Teresa Lloria y a Mª Angeles López
Quiero dedicar este post a alguien muy especial que está pasando un mal momento. Con todo mi amor espero que pronto yo ponga el té y tu la vainilla. Besos.
A mi es que me va dar algo.....jajajajaja....
Bueno primeroooo!!! Gracias por la alegrÃa que me has dado hoy jijijiji.....â€en Valencia se te espera†jijijijii...
Que fuerte!....
Mira es que “todo el grupito “ que entramos en el blog de Mariliendre y el de Max...os voy conociendo......y entre todos tenemos casualidades un tanto estañaras.
Y lo divertido que me he reÃdo un montón ......aparte de como se llama tu blog.....que casualmente, la frase que tienes es algo parecido a lo tengo en una obra mÃa que la encontraras en mi web
www.martacorcho.com en el apartado “Otros†en los “pecados de glamourâ€....el pecado “envidiaâ€.
Que casualmente.....la dueña de la galeria de Valencia me esta convenciendo de que saque mis pecados y los lleve a Valencia.
Buenoooo y ya esto de Quijano.....jajajajjja
http://retazosdeglamour.blogspot.com/2007/10/un-bonito-colgante-de-zafiro-rosa.html
En fin...(que me es muy divertido esto jijijii)
Encantadisima de conocerte!
Yo ahora mismo te voy a poner en mis enlaces para leerte.
UN BESAZO GUAPA!
Marta
..."Juro cumplir, lo que antes soñé,
lo de aquella mujer que soñaba que alguien la encontraba una vez.
Déjame que te cuente cuando aún me dormía, escuchando sus cuentos
que seguro soñaba con ser el que siempre besaba a la dama.
El que junto al oído, de una cara preciosa, recitaba esos versos que siempre se pintan de color de rosa.
Te prometo los besos
te prometo los versos...
Besotes
querida Alaba: ¡Que alegría que repitas!. Te digo lo mismo que a Alba. No deberías desconectar. Quijano es un punto y seguido de Café Quijano. Si lo escucháis os vais a sorprender porque para nada os va a defraudar. Sigue siendo Sonido Quijano en estado puro. Un beso y buen finde.
Me alegro de que vaya mejorando. Auqnue solo sean dos horas.
Un beso, wapa!
calalola:...su vida entera pasó buscando noches de gloria como alma en pena. ¡NO! Lo de que te llamabas Lola, lo suponía. El resto... solo es una canción.jajaja
merci!!
aunque más que historias sean poemas...
Guauuuuuuuuu
Que bien te lo montas cuando quieres mamona!!!
calalola: A que si, ¿a que nunca nadie ha cantado mejor ese nombre? Por cierto, ¿es ese tu nombre?
Un beso guapetona... ( Ah, y chica lista... gracias por tu visita)



















