“MáS De Lo qUe TÚ tE cREes”.
Un café en la Mae, unos payasos en los que ni parecía que fuese un trabajo, (por cierto, Juande y sus zapatos...) un batido de chocolate con nata en una tetería con nombre de churro en la que el reloj cortó la conversación, un día de playa en donde la siesta se convirtió en charloteo antes de una Blancanieves en chanclas, una comida improvisada con tres sobres de pasta, varios capítulos de “Friends” y una piscina en la que nos echamos unos colonos, para seguir aprovechando el día, un par de tapas chaneras donde las películas me sobrepasaron. Un lunes de tapas y ron loco, conocimos a las ratachas, y desde entonces, de vez en cuando, desayuno con “Poseidón 304”. Otro día de Origen con coca-cola, porque sí tras tu cena familiar. Un par de días de trabajo, de “yo voy si ella va”, siempre con una sonrisa y aguantando golpes bajos con amor, siempre con amor. Una tapa a medio día, una excursión fugaz saltando entre piedras y confiando en quien nos guía tiene alguna idea de donde va, un tenis y un helado de los Italianos, un paseo por Granada. Otros colonos, esta vez más acompañados, donde no conocía las caras pero si las historias. Me sorprendo a mi misma manteniéndote la mirada como si te conociera de toda la vida, por cierto, los colonos, no los has ganado. Espero que ganes tu reto personal conmigo. Seguiré haciendo el esfuerzo de ponértelo fácil. Una vez más, “más de lo que tú te crees”.
Capítulo XXI, El principito
—No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado.
— ¿Qué significa "domesticar"? —dijo el principito.
—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?
—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"?
—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... "
—¿Crear vínculos?
—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
Y después volviendo a su idea:
—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi
vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
—¡Ah! —dijo el zorro—, lloraré.
—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te
domestique...
—Ciertamente —dijo el zorro.
—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.
—¡Seguro!
—No ganas nada.
—Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
—Adiós —le dijo.
—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón
se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.
—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.
—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres
responsable para siempre de lo que has domesticado.
— ¿Qué significa "domesticar"? —dijo el principito.
—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?
—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa "domesticar"?
—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa "crear vínculos... "
—¿Crear vínculos?
—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo...
Y después volviendo a su idea:
—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi
vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.
De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
—¡Ah! —dijo el zorro—, lloraré.
—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te
domestique...
—Ciertamente —dijo el zorro.
—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.
—¡Seguro!
—No ganas nada.
—Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.
Y luego añadió:
—Adiós —le dijo.
—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón
se puede ver bien; lo esencial es invisible para los ojos.
—Lo esencial es invisible para los ojos —repitió el principito para acordarse.
—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres
responsable para siempre de lo que has domesticado.
Hoy va de leones.
Uno cuando estudia, aprende cosas. Hoy va de leones. Los leones viven en grupos con mas hembras que machos, de 4 a 16 hembras y de 1 a 6 machos. Todas las hembras son parientas entre sí, permaneciendo en el grupo que han nacido. Los machos cuando tienen 3 años son obligados a irse a otro grupo. Las hembras de 4 años empiezan a reproducirse hasta los 18 años. Entre los 3 y 5 años los leones están solos y con 5 años se van a buscar un grupo para echar a los machos del grupo y quedarse con las hembras. Los machos solo consiguen mantener 3 años un grupo de hembras, tras un año mas, mueren. El grupo de leonas, se lo quedan los leones nuevos.
Todas las hembras entran en celo a la vez, de un mismo grupo y en cada grupo en distinto momento. El celo es cada mes, entre dos y cuatro días, se realizan cópulas cada 15 minutos día y noche, (sí, lo que has leído). Los leones no pelean entre sí. Si un macho detecta una hembra en celo, se sitúa a su lado y es “suya”. Si hay igualdad de fuerzas entre ellos. Si hay otro macho que queda más cerca de otro macho, se cambia de “propiedad”.
Las hembras son las ineficaces, tienen gran cantidad de abortos, fallos de implantación... La hembra da la opción a todos los machos a ser el padre y así no los matan porque pueden ser de cualquier macho, es decir, suyos. Otra ventaja, es que las hembras necesitan para tener una cría unas 3000 cópulas, esto hace que se devalúen y los machos no luchen por ellas, ya que las luchas entre machos pueden ser mortales. Así las hembras consiguen mantener fuertes a los machos, que permanezcan unos 3 años en el grupo que es lo necesario para criar a los cachorros.
Los machos cometen infanticidio cuando conquistan un nuevo grupo de hembras porque el olor de los cachorros no es igual al suyo, así que los matan. Las hembras entran así en celo antes. Cuando un grupo de leones conquista a un grupo de hembras, las que están preñadas, abortan. Esto ocurre porque entrarán en celo y esto atraerá a mayor número de machos del grupo, por lo tanto un grupo más fuerte que aguanta con las hembras y da tiempo a criar a los cachorros.
¿En que te vas a reecarnar en tu próxima vida?
Todas las hembras entran en celo a la vez, de un mismo grupo y en cada grupo en distinto momento. El celo es cada mes, entre dos y cuatro días, se realizan cópulas cada 15 minutos día y noche, (sí, lo que has leído). Los leones no pelean entre sí. Si un macho detecta una hembra en celo, se sitúa a su lado y es “suya”. Si hay igualdad de fuerzas entre ellos. Si hay otro macho que queda más cerca de otro macho, se cambia de “propiedad”.
Las hembras son las ineficaces, tienen gran cantidad de abortos, fallos de implantación... La hembra da la opción a todos los machos a ser el padre y así no los matan porque pueden ser de cualquier macho, es decir, suyos. Otra ventaja, es que las hembras necesitan para tener una cría unas 3000 cópulas, esto hace que se devalúen y los machos no luchen por ellas, ya que las luchas entre machos pueden ser mortales. Así las hembras consiguen mantener fuertes a los machos, que permanezcan unos 3 años en el grupo que es lo necesario para criar a los cachorros.
Los machos cometen infanticidio cuando conquistan un nuevo grupo de hembras porque el olor de los cachorros no es igual al suyo, así que los matan. Las hembras entran así en celo antes. Cuando un grupo de leones conquista a un grupo de hembras, las que están preñadas, abortan. Esto ocurre porque entrarán en celo y esto atraerá a mayor número de machos del grupo, por lo tanto un grupo más fuerte que aguanta con las hembras y da tiempo a criar a los cachorros.
¿En que te vas a reecarnar en tu próxima vida?
18 días y un año más.
Hoy he cambiado mi corcho, he pensado que fin de los recuerdos que son sólo recuerdos. Fin de quejarse. Fin de las fotos grandes. Fin de las no llamadas más que por los cumpleaños. Fin del silencio. Fin de lo que tenía que ser y no es. Fin de dos años sin más. Fin de las risas porque si. Fin de no cuidar nada. Fin de esperar. Fin de querer. Fin de plantearse si llamada o mensaje. Todos sabemos que será llamada. Pero hoy he cambiado mi corcho.
Cosas que todos hemos pensado alguna vez...y algunos, hemos hecho:
· Raparte la cabeza.
· Empujar a una moto o bici en movimiento mientras esperas el semáforo.
· Bajar una persiana de una tienda que está a medio bajar y echar a correr.
· Vomitar para seguir comiendo.
· En abrir una pasta de dientes para averiguar de donde salen las rayas...
· Echar a correr desnudo por la calle mientras gritas agitando los brazos : ¡¡vais a morir!! ¡¡vais a morir!!.
· Empujar a una moto o bici en movimiento mientras esperas el semáforo.
· Bajar una persiana de una tienda que está a medio bajar y echar a correr.
· Vomitar para seguir comiendo.
· En abrir una pasta de dientes para averiguar de donde salen las rayas...
· Echar a correr desnudo por la calle mientras gritas agitando los brazos : ¡¡vais a morir!! ¡¡vais a morir!!.
De higueras, scouts y ratachas.
En un patio escondido detrás de FuenteNueva hay una higuera que da higos. Hay un montón de hojas en el suelo que no molestan a nadie, a mi tampoco. También tiene el típico pollete a su alrededor para sentarse pero que nadie utilizó esa noche. Pero sí las sillas que sacamos al fresco, la coca-cola, los hielos y el ron se mezclaron en unos vasos que se rompieron con los segundos hielos. Las pipas marca la pava, pasaban de mano en mano. Conversación fluida un lunes hasta las tantas de la mañana. Un ruido detrás de la higuera que da higos, -os lo he dicho, hay ratachas-. Nos miramos unos a otros, y seguimos la conversación. Que sí, que no, que caiga un chaparrón. Otro ruido y alguien lanza desde una ventana que da a la higuera que da higos algo, que por suerte no nos alcanza, lo mismo era para cazar a la ratacha. Vuelve la conversación y algunas anécdotas de los lanzamientos de objetos que se han producido no se sabe muy bien si por miedo a las ratachas o por el ruido de los scouts que se reúnen en el patio de la higuera que da higos. Pero esta noche sólo somos tres, y más de la mitad no somos scouts, así que no deben querer darnos a nosotros, quieren cazarlas. Mi voto se decanta hacia que las ratachas no deben ser peligrosas, pero si asquerosas. Lo mismo tienen un tamaño descomunal. No tengo muy claro de que se alimentan, voto por que comen los higos que da la higuera del patio, lo mismo también se comen todo aquello que se les lanza a los scouts para callarlos, tengo mis dudas. Lo que más me sorprendió es lo que beben las ratachas, coca-cola (no con ron, como puede ser lógico, por el sitio del que proceden) sino con tropezones de moho verdoso que le sale a la coca-cola si la dejas...¿cuánto tiempo? ¿mil años? Sí señores, eso deben beber las ratachas, coca-cola con tropezones de moho. Jamás pensé que vería cosa igual, no por las ratachas, que no conseguí verlas sino por la coca-cola enmohecida.
Por cierto, para los no doctos en la materia, como me ocurría a mí hasta hace muy poco, las ratachas son cruces de rata y cucaracha que se han criado bajo una higuera scout y han mutado para hacerse fuertes y poder entrar en sus salas de reuniones. Hay que hacerse fuertes para estar con los scouts, las ratachas son las prueba.
Por cierto, para los no doctos en la materia, como me ocurría a mí hasta hace muy poco, las ratachas son cruces de rata y cucaracha que se han criado bajo una higuera scout y han mutado para hacerse fuertes y poder entrar en sus salas de reuniones. Hay que hacerse fuertes para estar con los scouts, las ratachas son las prueba.
aHora Sí
Viaje, llegar, cena de morcillas, copas, dormir, ensaimadas en la terraza, playa, tintos, pizzas, siesta, mus, ducha, reencuentro, cena, playa, copas, dormir, churritos en la terraza, playa, cervezas, siesta, mus, ducha, viaje.
Señores, si quieren algo, estoy en la pecera de ciencias, ahora sí.
Señores, si quieren algo, estoy en la pecera de ciencias, ahora sí.
Convertida en guerrero de la luz
Un guerrero de la luz sabe que su luz es alimentada no solo por su brillo, sino por las luces que brillan con el, se da cuenta cuando su luz parece deslumbrar, no es sólo por su brillo, sino por la luz que reflejan los demás. Un guerrero de la luz, sabe cuando es su momento de bajar la mecha, aminorar su marcha y dejarse iluminar por la luz de los que encuentra en su camino, pero nunca apaga su luz.
Un guerrero de la luz sabe que hay momentos en que el aceite se consume o la mecha se moja, es el momento para hacer un alto en el camino. Entonces se sienta, reflexiona que no siempre su luz brilla con la misma fuerza, que cada brillo tiene su momento, que no todas las estrellas brillan en la misma noche. Un guerrero de la luz sabe que hay momentos en los que simplemente toca sentir, no trata de cambiar nada, sabe que cada cosa tiene su momento, que los sentimientos están para sentirlos y eso hace.
Un guerrero de la luz sabe que necesita un tiempo para pensar, para orar, necesita asumir (que no acostumbrarse) y cuando ese momento llegue se levantará, echará a andar de nuevo con su luz, porque sabe que en su camino, no todo es iluminar.
Un guerrero de la luz sabe que hay momentos en que el aceite se consume o la mecha se moja, es el momento para hacer un alto en el camino. Entonces se sienta, reflexiona que no siempre su luz brilla con la misma fuerza, que cada brillo tiene su momento, que no todas las estrellas brillan en la misma noche. Un guerrero de la luz sabe que hay momentos en los que simplemente toca sentir, no trata de cambiar nada, sabe que cada cosa tiene su momento, que los sentimientos están para sentirlos y eso hace.
Un guerrero de la luz sabe que necesita un tiempo para pensar, para orar, necesita asumir (que no acostumbrarse) y cuando ese momento llegue se levantará, echará a andar de nuevo con su luz, porque sabe que en su camino, no todo es iluminar.
Tiempo
Tiempo de no mirar atrás, tiempo de sacar, de coger, tiempo de reir, tiempo de llorar. Tiempo de compartir mi tiempo y el tuyo, tiempo de hacer tiempo y tiempo de esperar. Tiempo de luchar, tiempo de ganar. Tiempo de fracasar y de volver a luchar. Tiempo de vivir, de compartir nuevos tiempos. Tiempo de estar parado y de andar hacia ti. Y hacia ti. Tiempo de apretar los dientes, tiempo de seguir adelante, tiempo de nacer de nuevo, tiempo de reinventarme, tiempo de querer, y de dejarme querer.
Los buenos siempre ganan.
En un colegio de super-héroes se pueden aprender muchas cosas. Puedes llegar a creerte un super-héroe, pero...¿de verdad lo eres? Te entrenas para llegar a tener los superpoderes de tu maestro, varios días haciendo entrenamientos, luchando contra las otras escuelas de super-héroes, aliándote con otras para ganar, (y por supuesto, si eres de los míos, siempre ganas). Haciendo miles de juegos, descubriendo un mundo de diversión que nos saca de la rutina y nos convierte por unos días, en aprendices. Tienes tu capa, tus brazaletes, tu himno, tu grupo, tu camiseta, tu antifaz... aprendes a luchar contra el Malomalísimo y como en las películas, los buenos, siempre ganan.
Los buenos siempre ganan porque los super-héroes son de verdad. Pero ser un super-héroe no es cosa fácil. A un super-héroe jamás se le pasa un detalle, jamás pierde la sonrisa. Un super-héroe lucha contra el cansancio, el sueño y a veces, contra si mismo para sacar lo mejor que tiene dentro. A los super-héroes jamás hay que pedirles ayuda porque siempre están en el sitio indicado, para hacer algo grande, o simplemente para hablar un rato, para fumarse un cigarro o tomarse un café, para echarse una siesta o para cotillear un rato. Gracias por luchar cuando me tocaba a mi, gracias por recordarme que los super-héroes son de carne y hueso, que un super-héroe no sueña con ser salvado, sino con salvar a los demás.
Porque queda mucho tiempo para dar las gracias, seguir riendo, hablando, llorando, aprendiendo, compartiendo...gracias. Por mucho tiempo más.
Los buenos siempre ganan porque los super-héroes son de verdad. Pero ser un super-héroe no es cosa fácil. A un super-héroe jamás se le pasa un detalle, jamás pierde la sonrisa. Un super-héroe lucha contra el cansancio, el sueño y a veces, contra si mismo para sacar lo mejor que tiene dentro. A los super-héroes jamás hay que pedirles ayuda porque siempre están en el sitio indicado, para hacer algo grande, o simplemente para hablar un rato, para fumarse un cigarro o tomarse un café, para echarse una siesta o para cotillear un rato. Gracias por luchar cuando me tocaba a mi, gracias por recordarme que los super-héroes son de carne y hueso, que un super-héroe no sueña con ser salvado, sino con salvar a los demás.
Porque queda mucho tiempo para dar las gracias, seguir riendo, hablando, llorando, aprendiendo, compartiendo...gracias. Por mucho tiempo más.





