logotipo

img_google
Guiones de última hora
Mi escenario y los actores
Acerca de
Mis defectos son mis mejores virtudes
Sindicación
 
La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.

.... Hoy lo he visto....

Estaba sentado en una terraza con unos amigos y yo iba dando un paseo con mi abuelo. Al pasar yo he saludado y él me ha contestado con un absoluto vacio. Y después silencio...

Tengo que superar este estado. Sé que ahora estoy baja de ánimos, sensiblona, apática y un poco antisocial pero sé que después de la tempestad viene la calma y sólo he de tener paciencia a que esto pase.

Tic Tac Tic Tac

Y el tiempo pasa y lo único que tengo es un vacio que no sé como ocupar.

-Ya he deborado un par de libros de Lucía Etxebarría, ahora estoy con Ya no sufro por amor y la verdad es que me siento muy identificada con algunas de las cosas que dice. Me he catalogado dentro de las dependientes emocionales.

-Cuando me canso de tanto feminismo y tantas lecciones de amor me paso a mi nueva afición: las kariokas. Me he fabricado unas y, tras pasar la etapa inicial de hacerme un nudo marinero en torno al cuello con las cintas, ya voy controlando. Me voy al parque, me descalzo y empiezo a girar...

-Cuando me mareo de tanto movimiento y me duelen los brazos me vuelvo a casa, enciendo mi ordenador y me paseo por internet, me paso por mis blogs favoritos y me entretengo curioseando en vidas ajenas.

-Cuando me enfado con mi ordenador por apagarse por sexta vez consecutiva me voy a mi rincón favorito de mi casa y escucho música, o escribo, o simplemente reflexiono...

Y mi conclusión es que en octubre me voy de aquí... Estudié en Granada y hace dos años volví con el absoluto convencimineto de que las 4 asignaturas que me quedan para terminar la carrera las iba a sacar desde aquí. Pero dos años despues sigo igual...pero con el corazón roto. En Octubre me voy a vivir allí, donde no existen recuerdos, donde pueda empezar de nuevo... y qué mejor comienzo para mi vida que acabar lo que será mi futuro.

Lejos de todo
Lejos del que llegadiezañostarde


 
Volver con la frente marchita
En aquel acercamiento con elquellegadiezañostarde,fruto de la desesperación provocada por la sospecha de que estaba con una rubiapeliteñida, hablamos durante unos días.

Finalmente le confirmé la existencia delchicodeltrabajo, y para mi sorpresa, él me perdonó e insistió en que quería volver conmigo (con respecto a este comportamiento tengo una teoría...).

Yo dudé

Dudé mucho

¿Cómo no iba a volver con el chico con el que he estado media vida? Tenía en mis manos la oportunidad de hacer realidad todos mis planes, de cumplir todos mis sueños... Él me prometía que todo iba a cambiar, que esta vez me iba a cuidar más, que estaría a mi lado cuando lo necesitara, que iría a verme siempre que pudiera, etc etc etc Es decir, que iba a hacer todo lo que no ha hecho en 13años. ¿El problema? no le creo...

En otra época hubiera tenido una fe ciega en él, hubiera vuelto a sus brazos con tan sólo una mirada tierna...pero ya no. Ahora necesito algo más que una promesa a destiempo.

Le dije que volvería con él pero no en las mismas condiciones. En octubre él vuelve a su ciudad de estudios y yo probablemente me vaya a Granada a terminar lo que dejé a punto de concluir y no estoy dispuesta a aguantar más la distancia. No tengo fuerzas para tenerle lejos, no me conformo con una llamada de teléfono, lo necesito a mi lado.
Le propuse que nos fueramos a vivir juntos, a él le queda un año para terminar y yo le dije que a mí no me importaba irme con él y el próximo curso nos fueramos a Granada para que terminara yo... y él no quiso. Tiene 29años, ha estado toda su vida trabajando, en casa de sus padres. El año pasado se fue a estudiar (cosa que admiro) y dice que él quiere probar lo que es la vida de estudiante, lo que es vivir sólo, con amigos, llevar vida de botellón y guitarra...

Así que no llegamos a un acuerdo, por mucho que me duela, por mucho que sienta su vacio, su ausencia...yo no puedo volver a lo que antes tenía y no me hacía feliz.

Y por pensar así, con la cabeza, me dice que no le quiero, que estoy jugando con él, que he cambiado mucho, que no me reconoce, que no sabe en qué persona me he convertido.

Y así acabó todo.

Porque todo ha acabado entre nosotros.

Y duele... duele mucho.


 
Tiempo de reflexión

"...la culpa me desbordaba y me fluía en ríos de remordimiento, lágrimas y nostalgia de un pasado compartido que yo veía como mejor. Pero al fin y al cabo el que vive sin culpa muere sin historia, y la culpa es subjetiva, no se percibe su presencia sino su sentimiento, y de qué servía achacar responsabilidades o buscar culpables, si lo importante, lo obvio, lo innegable, es que aquella relación se había estancado y ya empezaba a oler, que las posibilidades de hacerla avanzar se habían agotado hacía mucho, que ya no quedaba otra opción que expedir de una vez el certificado de defunción, y no arañar con ternura el cadáver, intentando rebañar los restos de lo que una vez fue, o ni siquiera fue y sólo pudo haber sido..."


Un milagro en equilibrio
Lucía Etxebarría