Cambio de ánimo
He empezado este blog con unos artículos demasiado tristes,la verdad no parezco yo, nadie de los que me conocen confirmaría mi autoría, pero ultimamente estoy triste, y arrastro mi tristeza como la cola de un vestido de novia que me queda demasiado largo, quiero acabar con las sanguijuelas que chupan mi alegría.
Voy a dejar de lado el tema del post anterior, quiero dejar de pensar en ello, pero casualidad esta mañana, al salir de mi casa para ir al curro y pasando siempre por el mismo lado de carretera (sin paso de peatones), el pasar por la zona de peatones supone dar mucho rodeo... En fin, justo cuando llevaba días sin verle y de manera imprevista, pasa él con su coche. La luz del sol a esa hora era muy intensa y cegaba su campo de visión así que supongo que no me habrá visto o no habrá querido verme...a diferencia de antes, que me buscaba en cada rincón.
De esta manera parece casi inevitable no hablar de él, pero no lo voy a hacer, no, porque no debo, porque ya tuve mi oportunidad y la deje escapar, porque sé que solo busco eso que solo él puede darme, pero ya no le amo, porque ya no estoy enamorada de él. Y porque no puedo aparecer en su vida para destrozarle de nuevo, como he hecho tantas veces.
(MI MENTE ESTA EMPEÑADA...pero yo puedo más, voy a dejar de pensar en ello.
Llevo varios días ajetreada buscando con R un pisito en alquiler, beneficiándonos de las ayudas de alquiler para jovenes, esta tarde firmo el contrato, es un apatamento precioso...tipo loft (realmente precioso y acogedor).
Nos ha costado una barbaridad encontrar algo a nuestro gusto, pero al final parece que ya está.
Aún no vivimos juntos "formalmente", dormimos juntos casi todos los días de la semana pero tambien necesitamos desconectar y mantener una vida independiente, así que yo me voy a mi casita algún que otro día, porque necesito mi espacio. (que inmadura sigo siento, coño!)
Ayer no ví a R, y como es constumbre los días que no nos vemos, nos llamamos por la noche y nos tiramos más de una hora hablando..
Estamos un poco alteramos con los preparativos del piso y eso afecta a nuestra conversación, como siempre acabamos medio enfadados, bueno, como siempre soy yo la que se va con mal cuerpo. El apenas le da importancia a las cosas.
- Te quiero tanto que estas pequeñas cosas no hacen que me enfade, no las veo importantes - me dice cuando yo le digo que algo no va bien, cuando algo me ha molestado.
R es tan tranquilo que a veces me asusta, para él todo tiene solución, siempre ve el vaso me lleno, y eso me pone nerviosa, me gustaría que a veces tuviera sangre en las venas. Todo tiene arreglo y si no lo tiene...otra vez será- dice él... Visto así parece una actitud positiva ante la vida, pero es algo en exceso, tanta tranquilidad a gente inquieta como yo, llega a molestar. Incluso, en ocasiones perece que no le importan las cosas, si sale bien, perfecto, si no, pues no pasa nada..
- Bueno niña, mañana t llamo después de comer para quedar para la tarde - dice con voz de cansancio, es tarde y ha madrugado mucho hoy.
Fin de la conversación, mañana será otro día.
Voy a dejar de lado el tema del post anterior, quiero dejar de pensar en ello, pero casualidad esta mañana, al salir de mi casa para ir al curro y pasando siempre por el mismo lado de carretera (sin paso de peatones), el pasar por la zona de peatones supone dar mucho rodeo... En fin, justo cuando llevaba días sin verle y de manera imprevista, pasa él con su coche. La luz del sol a esa hora era muy intensa y cegaba su campo de visión así que supongo que no me habrá visto o no habrá querido verme...a diferencia de antes, que me buscaba en cada rincón.
De esta manera parece casi inevitable no hablar de él, pero no lo voy a hacer, no, porque no debo, porque ya tuve mi oportunidad y la deje escapar, porque sé que solo busco eso que solo él puede darme, pero ya no le amo, porque ya no estoy enamorada de él. Y porque no puedo aparecer en su vida para destrozarle de nuevo, como he hecho tantas veces.
(MI MENTE ESTA EMPEÑADA...pero yo puedo más, voy a dejar de pensar en ello.
Llevo varios días ajetreada buscando con R un pisito en alquiler, beneficiándonos de las ayudas de alquiler para jovenes, esta tarde firmo el contrato, es un apatamento precioso...tipo loft (realmente precioso y acogedor).
Nos ha costado una barbaridad encontrar algo a nuestro gusto, pero al final parece que ya está.
Aún no vivimos juntos "formalmente", dormimos juntos casi todos los días de la semana pero tambien necesitamos desconectar y mantener una vida independiente, así que yo me voy a mi casita algún que otro día, porque necesito mi espacio. (que inmadura sigo siento, coño!)
Ayer no ví a R, y como es constumbre los días que no nos vemos, nos llamamos por la noche y nos tiramos más de una hora hablando..
Estamos un poco alteramos con los preparativos del piso y eso afecta a nuestra conversación, como siempre acabamos medio enfadados, bueno, como siempre soy yo la que se va con mal cuerpo. El apenas le da importancia a las cosas.
- Te quiero tanto que estas pequeñas cosas no hacen que me enfade, no las veo importantes - me dice cuando yo le digo que algo no va bien, cuando algo me ha molestado.
R es tan tranquilo que a veces me asusta, para él todo tiene solución, siempre ve el vaso me lleno, y eso me pone nerviosa, me gustaría que a veces tuviera sangre en las venas. Todo tiene arreglo y si no lo tiene...otra vez será- dice él... Visto así parece una actitud positiva ante la vida, pero es algo en exceso, tanta tranquilidad a gente inquieta como yo, llega a molestar. Incluso, en ocasiones perece que no le importan las cosas, si sale bien, perfecto, si no, pues no pasa nada..
- Bueno niña, mañana t llamo después de comer para quedar para la tarde - dice con voz de cansancio, es tarde y ha madrugado mucho hoy.
Fin de la conversación, mañana será otro día.





