logotipo

img_google
Un paseo por el mundo
La actualidad desenfadada de quien se preocupa poco por lo establecido como relevante
Acerca de
Me llamo Laura Cantador Domínguez, todavía soy estudiante y paso mucho tiempo en la universidad, pero mi cabeza casi nunca está allí. Escribo para evadirme y porque la faceta de escritora es la única de mi vida en la que tengo el control. Cuando convierto mis pensamientos en palabras, puedo quitar lo que quiero y añadir lo que desearía que fuera cierto; de hecho lo es, porque yo soy la que elijo lo que escribo y lo que guardo dentro de mi cabeza, esa que tan poco tiempo es capaz de pasar en el mismo lugar.
Archivos
Sindicación
 
España a debate

Para esbozar una visión general de lo acontecido ayer en el Debate de la Nación habría que tener una capacidad de síntesis de la que, lo siento, pero carezco. Supongo que quien sea capaz de hacerlo no sería estudiante de Periodismo como yo, sino periodista con todas las de la ley. Los discursos del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el secretario general del Partido Popular, Mariano Rajoy, han sido de tira y no afloja, para no variar.
Me centraré en el problema “más importante que tiene la sociedad española” en la actualidad, según las palabras del portavoz de Coalición Canaria, Paulino Rivero, y según mi criterio desde luego también. He encontrado en las palabras de este político un buen respaldo a mi artículo publicado en este blog, "Hacia un lugar mejor". Así, reprochó al gobierno su “dejadez” en cuanto a este asunto que concierne al conjunto de los españoles, aunque en mayor medida a los ciudadanos canarios. Es necesario que se le aprieten las tuercas al Gobierno en este asunto, y patético también que haya que seguir haciéndolo a estas alturas, en las que la situación es crítica e incluso deseperada. De todas maneras, la forma en que Paulino Rivero se mira el ombligo es equivalente a la del resto de políticos: cada uno con su tema. Vale que se trataba del Debate de la Nación española. Pero si la situación de otros países afecta directa, reiterada e incluso peligrosamente a nuestra Nación, digo yo que habrá que poner énfasis en ellos. Claro que tiene razón el portavoz de Coalición Canaria al poner a los canarios como los principales afectados de la masiva llegada de inmigrantes al archipiélago, pero más perjudicados aún se encuentran los que llegan a las islas con caras de terror hacia lo desconocido.

EL DEBATE EN IMÁGENES

DISCURSO ÍNTEGRO DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO
DISCURSO ÍNTEGRO DE MARIANO RAJOY

OPINA
¿Quién ganó el Debate de la Nación?
 
La financiación del egocentrismo

La Conferencia Episcocal está llevando a cabo una campaña para que los españoles marquen la X de la casilla de la Iglesia católica cuando realizan la Declaración de la Renta, lo que hace que, por cada 6 euros de su renta, 0,03 vayan para esta institución. De las cuatro razones que da para que la gente colabore en su financiación, sólo podría convencerme la que ellos colocan en último lugar (empezamos mal), pero sólo podría, no lo hace. Ésta es "La evangelización y el desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo". Las otras pueden verlas en la página web de la Conferencia Episcopal, que no tiene desperdicio.
Paso a explicar el porqué de mi escepticismo ante la frase que he elegido como casi convincente. En primer lugar, no me la creo.
En segundo lugar, como ocurre también con otras de las razones de ser de la Iglesia que ha establecido la Conferencia Episcopal, el lenguaje es egoncentrista, reflejo de la actitud de esta institución. Y si no, ¿por qué colocan primero "evangelización" y luego "desarrollo"? Creo que soy objetiva si digo que es más importante el desarrollo de esos países que su evangelización. Y si no soy objetiva, que se lo pregunten a los que se mueren de hambre, a ver qué prefieren ellos, si que les pongan delante La Biblia o un plato de comida; una iglesia o un colegio que podría ser el primer paso para que pudieran desarrollarse. Creo que en ambos casos eligirían el segundo. Y es que las hostias que reparten los curas en misa, no las he probado nunca, pero creo que no llenan el estómago.
Por último, si alguien quiere contribuir al desarrollo de los países del Tercer Mundo, que marque la X de la casilla de las organizaciones que se dedican primordialmente a eso, tal no es el caso de la Iglesia católica.

 
Cuerpos que desaparecen


Hay demasiados que piensan que la anorexia y la buliminia no son más que un capricho de niñatas que quieren ser como las modelos que salen por la tele. La anorexia es una enfermedad que afecta a la mente y se refleja en el cuerpo, es el sufrimiento de muchas familias, es la amargura diaria de niñas y de padres, también de chicos aunque en menor medida. Es la inseguridad en uno mismo llevada al extremo, la angustia de tener una cárcel como cuerpo y una meta inalcanzable. Son muchas las que cuando llegan a esa meta (los kilos que han estipulado como el peso de su felicidad) la sobrepasan y se mueren, porque las más de las veces no hay vuelta atrás. Aquellos que piensan que una niña de 14 años a la que se le encoje el corazón al sentarse delante de un plato de comida sólo busca un cuerpo ideal, que sepan que lo que quiere es existir para los que la ignoran y ser aceptada por los que la rechazan. A veces simplemente se trata de poder quitarse el pulóver con el que se tapa la "horrorosa" cintura que considera su principal enemigo.
Desde luego, es muy grave que la propia sociedad que ha hecho que la anorexia entre en uno de cada cinco hogares en los que vive una adolescente, sea la que maltrata este trastorno, pues no le da la importancia que merece. Y es que, como se deduce de otros artículos que publicado, la jerarquización de los asuntos tratados por los medios y la sociedad española sigue un criterio nada ético. Esto es, España "da pañuelos a quien no tiene mocos". Son muy pocas las veces que se ha tratado la anorexia en los medios de forma que no fuera el morbo de unas famosas escuálidas que cuentan lo mal que lo han pasado y lo bien que se han recuperado.
Para que no sea ese el único testimonio que conste, incluyo a continuación la poesía escrita por una niña de 14 años que lucha por superar la anorexia.

Qué larga se hace la espera
En el pequeño salón
Rotuladores y ceras
Tele, libros y un sillón.
Son la única manera
De encontrar la diversión.

Las horas pasan despacio
Siempre la misma canción
Las doce, las dos, las cuatro
Va caminando el reloj.

Pero rompe la rutina
Una leve alteración
Cuando suena en la cocina
El roce de algún tazón.

Ese pequeño sonido
Cambia a muchos el humor
Pues significa que es hora
De sentarse al comedor.

Más para mí su sentido
No es otro que el de temor
La cena se ha convertido
De lo malo en lo peor.

Alimentos en el plato
De todo tipo y sabor
Pasa, pasa y pasa el rato
Sigue limpio el tenedor.

¡Comete la mantequilla!
Dice a mi lado una voz
Continúa la pesadilla
Aún no he acabado el arroz.

Después de librar batalla
En medio del comedor,
Retiran toda metralla
Y se presenta el doctor

En la consulta vacía
Hace eco su sermón
Se repite cada día
Siempre la misma canción.

Es entonces cuando yo,
Cierro los ojos y pienso,
¿Puede ser hoy el comienzo
De una vida aún mejor?

Mi familia y mis amigos
Mi primordial ilusión
¡Cuánto extraño sus caricias,
Sus sonrisas y su amor!

Cojo fuerzas, me levanto
¡Saldré de esta situación!
Lograré tirar pa'lante
Echo coraje y valor
¡Vamos niña, adelante!
Me grita mi corazón.

Me asomo por la ventana,
Puedo ver brillar el sol
Y yo hambrienta en esta cama
Perdiéndome su calor.

Es por eso que me digo,
Me merezco algo mejor
Aún no todo se ha perdido
Espíritu luchador.

Todos los muros y vallas
Los saltaré sin temor
Con tal de vivir la vida
Que me ha regalado Dios.

Con mi familia a mi lado,
Crece en mí la voluntad
El miedo se ha evaporado
Estoy lista pa'luchar.
 
Hacia un lugar mejor

Entre el lío que se ha montado con el Estatut y la ruptura del tripartito catalán, hemos tenido y tendremos Cataluña para rato. Madrid no se queda corto con los pobres arbolitos que se tragan toda la contaminación para que ésta no estropee tanto arte concentrado en al Museo Thyssen. Si además unimos al potaje al País Vasco con su Plan Ibarretxe y un sinfín de "problemas" más que sufren las tres o cuatro comunidades autónomas que saturan la actualidad política de España, no hay sitio para el resto del país. No sé si es afán de protagonismo o ganas de molestar, pero el caso es que resulta muy pesado para los que el Estatuto catalán no supone nada en nuestra vida diaria aguantar esos interminables debates que se forman cada vez que algún político relacionado con éste abre la boca.
No me atreveré a negar (porque estaría mintiendo) que los inmigrantes que llegan en patera o en cayuco a Canarias no han ocupado portadas en los periódicos españoles ni minutos en los telediarios. Pero no creo que haya nadie que pueda decir, con razón, que esté harto del asunto de los que se arrojan al mar sin saber exactamente a dónde van y si ese sitio al que llegan lo van a pisar o serán arrastrados por la arena porque fallecerán en el intento.
Desde 2.000 hasta ahora, han muerto 120 personas en el empeño de alcanzar una nueva vida en Europa. En tan sólo tres meses (enero, febrero y marzo) de este año, 63 inmigrantes han muerto en el mar o al llegar a alguna playa de Lanzarote, Fuerteventura,Gran Canaria o Tenerife (las islas canarias más cercanas a África). ¿Es que no es éste un problema suficientemente relevante como para ocupar el tiempo que ocupa Maragall o Ibarretxe? Y no me refiero sólo a los medios de comunicación, también a la agenda del Gobierno. A los canarios no nos han dejado de lado con el problema de la inmigración, al menos no del todo. A lo mejor porque es un asunto que nos conscierne a todos los españoles ( y a los que luchan para que no se les llame así, muy a su pesar, también). Lo que sí se puede afirmar de forma contundente es que no es una prioridad para España sus relaciones diplomáticas con Marruecos. De ser así, dichas relaciones ayudarían a la solución al problema de la inmigración ilegal. Repatriar a estas personas a la península es una solución a corto plazo que es indispensable, se trata de una cuestión de espacio. Pero los niños no son repatriados, y los 350 que hay en los centros de retención canarios son demasiados para los recursos de los que dispone el Gobierno de Canarias. Estas medidas, como ya he dicho, son necesarias, pero no suficientes. El problema hay que atajarlo de raíz. La llegada de personas en busca de una vida digna a las costas canarias, además de una gran decepción para los que llegan (porque la vida digna se les niega también en España), no es más que la antepenúltima fase (las dos siguientes son la detención y la repatriación) de una situación desesperada que se vive en los países de origen. Y es allí donde se tiene que trabajar: en Senegal, en Marruecos, en Níger... ahí tienen problemas de verdad. Y los problemas de verdad no se deben dejar de lado para atender a los que no quieren que se les llame Cominidad Autónoma sino Nación. ¿A quién le importa eso cuando se ve a lo lejos, en el mar, unos trozos de madera llenos de gente que busca un lugar mejor?

OPINA
¿Le parece acertada la política que sigue el Gobierno de Zapatero en materia de inmigración?
 
Internet: el dios del siglo XXI

Internet te da la vida o te la quita. Si uno estudia, trabaja, se relaciona con los demás, en definitiva, si uno decide subirse a la vida del siglo XXI, tendrá que enfrentarse en algun momento (cuanto antes mejor) a un ordenador con conexión a Internet. De lo contrario, estará dejando de lado la herramienta más útil y con más información (y desinformación) en menos espacio, ¿quién da mas? Los interminables fascículos de las enciclopedias, los ilustrativos mapas de los atlas, las cartas que con tanta ilusión se esperan durante días... todo está en la red y a tiempo real. Así es como Internet da la vida, en la medida en que la muestra a través de la pantalla de un ordenador, o de un PDA o incluso de un móvil. Lo que antes era la tinta sobre el papel, Internet lo convierte en una serie de bits en la pantalla del ordenador. Todo ello gracias al poder sobrenatural que sus súbditos le han ortogado (los que se rigen por las normas que marca la Red, los que siguen el legado que ésta va dejando día a día en forma de actualidad, juegos, chats... en definitiva: los internautas).
Si uno sigue negándose a buscar en Mappy esa calle a la que no sabe llegar o si sigue sin aprender a utilizar el Power Point para exponer sus trabajos, por ejemplo, se queda atrás y ve como los que están a su alrededor le sacan kilómetros de distancia. Así es como la poderosa red te quita la vida, como si de un dios se tratara: si no comulgas con ella, vas al infierno.
La enorme importancia que ha cobrado Internet, en tan sólo 20 años, es reconocida por la sociedad en general. Por este motivo, se celebra el día 17 de mayo el día de Internet, más conocido como DiadeInternet (la red es tan poderosa que ha sido capaz de cambiar multitud de palabras de numerosos idiomas sin la necesidad de discutir con nadie, ya quisieran los de la Real Academia Española). Y es que, como Dios en Navidad o en Semana Santa, Internet también merece la celebración de su existencia, porque nos da la vida o nos la quita.
 
El hundimiento que no llega

La crispación es, desde hace varios años, una de las protagonistas de la política española. Otra es la "mala leche" y la mala educación de la mayoría de los señores y señoras que tienen en su mano la política de nuestro país, o al menos, tienen a su disposición un medio de comunicación en el que desahogarse y hacer ver lo mal que va el país o lo bien que éste marcha, según el interés del señor o señora en cuestión. Desde que Jose María Aznar dijo "sí a la guerra" (no literalmente, por supuesto) hasta ahora, el panorama político parece no tener cabida en los medios de comunciación si la noticia no es la confrontación y las declaraciones irónicas, maleducadas, manipuladoras e incluso de mal gusto de los políticos. Todo esto, pasando por el 11-M, la victoria electoral de José Luis Rodríguez Zapatero, la aceptación legal del matrimonio entre homosexuales (con la correspondiente manifestación a favor de la familia: el papá, la mamá y los niños), la nueva ley educativa y un largo etcétera, han hecho que los dos años que lleva Zapatero como presidente de España parezcan veinte.
Así, con este paisaje tan rugoso, como si del parque Timanfaya de la isla de Lanzarote se tratara, los mismos que hacen ver que España "se rompe" son los que contribuyen a que tal discurso alarmista tenga fundamento. Aunque hace ya dos años que el país se está desquebrajando, todavía nadie ha notado la tierra temblar bajo sus pies, cual seísmo que separa una comunidad de otra. Ni siquiera trás la aprobación del Estatut, ni con la horrible posibilidad de que la religión no sea una asignatura vinculante en la educación de los niños que hacen la comunión "por los regalos" (palabras textuales del 90% de los que conozco que la han hecho), ni tan siquiera después de que la Iglesia haya sido dejada de lado por el Gobierno para permitir que los que pecan por quererse legalicen su situación se ha hundido España, será que es más fuerte que la crispación que en ella se respira.