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Palomitas Muy Animadas
Noticias, curiosidades... todo lo que quieras saber sobre el cine infantil y de animación
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Página acerca del cine infantil y de animación de todos los tiempos. Todo lo que quieres saber y que nunca te han contado.
Sindicación
 
La necesidad de contar una historia
Myriam Ballesteros es la creadora de la serie Memé y el señor Bobo que en un principio fue un cortometraje de animación. Esta mujer destaca su fan por Los Simpsons y por cualquier buen episodio de un programa que vean los niños. Además, declara que también ve los largometrajes de Pixar y Dreamworks, dejando de lado los de Disney "porque me resulta muy empalagoso, no soporto la idea moralizante que le ponen a todo".

P: ¿Cómo es que llegaste a la animación?
R:Las circunstancias de la vida. Hice Periodismo y siempre me ha gustado el cine. EStuve varios años trabajando de realizadora en distintas productoaras haciendo de todo, desde magazines diarios, documentales, e incluso retransmisiones deportivas y misas.
A mi lo que me gusta es contar historias, me da igual que sea para el cine o la televisió, en animación o en imagen real. Mi objetivo es que haya un público ahí detrás al que le emocione y le interese eso que yo estoy contando. Escribí varios guiones, e incluso hice un medimetraje de cuarenta y cinco minutos antes de hacer un corot de animación que le gustó a la tele. Y éta fue la razón por la que me metí en la locura de la animación.

P: ¿Hiciste este primer corto, Memé, con el objetivo de hacer un piloto?
R:No. La idea inicial de Memé era muy distitna, trataba sobre una niña que tenía un amigo invisible, algo más infantil. Cuadno entraron las televisioens, todo cambió, pues querían una cosa larga, y la propuesta inicial no aguantaba veintiséis minutos. Por eso, para la serie, nos tuvimos que inventar una pandilla... Lo típico.

P: Memé la compra Televisión Española
R: TVE es un coprodcutora de la serie. El problema es que cuando tú haces una serie que no tienes pre vendidad o para la cual no tienes otros socios fuera, es muy difícil continuar su venta. Para que una serie triunfe, lo primero tiene qeu ser buena, pero si no se ve, es imposible que se peude juzgar. Por lo tanto, si tú has pre vendido una serie, y ésta no se puede ver o se ve un muy pocos sitios, tienes pocas posibilidades de salir adelante.

P: La Memé del cortometraje es muy distinta a la de la serie.
R: Sí. Memé en el corto es una niña más pequeña y vive en su mundo. Creativamente, aportaba mucho más. Pero entró un canal que quería un formato más grande, hubo que adaptarse y entonces se perdió parte de la frescura y la personalidad rompedora que tenía ese personaje.

P: ¿Cómo ves la posibilidad de realizar series de animación para niños y jóvenes de este país?
R: Se habhla de una mayor preocupación por el sector infantil. Lo que a mí me parece una cosa vital, porque son nuestros hijos y de alguna manera tiens que transmitir valores, tu cultura, todo.
Debería ser por ley que se obligara a los canales a que un porcentaje del dinero se dedicara a ayudar a la producción española, y sobre todo, a la infantil. Todos los países de Europa tienen una legislación fortísima, no quiere decir que les vaya estupendamente, pero si el producto es español, te llega mucho más que si te cuentan una historia que les pasa a unos tíos en Texas; es que ni es tu modo de vida, ni es tu cultura.

P: ¿Aquí qué está pasando?
R: Aquí, nada. Hay montón de chavales jóvenes, sobre todo en el 3D que tienen muy buenas ideas. Pero si no hay un apoyo de canales que ayuden a esta gente a salir, al cabo de diez o cinco años, lo chavales lo dejan por desesperación. Sí que hay talento, pero el talento hay que apoyarlo. La única manera de apoyarlo es que los canales inviertan en productos de animación españoles. Así mantendremos la industria de animación y no perderemos el granp otencial creativo que tenemos en nuestro país.

P: ¿Cómo ha cambiado su visión del mundo de a la animación?
R: Más que cambiar la visión del mundo, me ha hecho sentar los pies en la tierra. Tieens que mantener un espíritu joven y un poco rebelde, si no, te hundes. He estado varias veces a punto de dejarlo todo y abandonar. Ahora tengo más coraje.
Hay dos mundos distintos; está el mundo de la creación y el mundo realmente industrial.

P: ¿Hay muchos profesionales de animación en España?
R: Sí. Lo que pasa es que muchos se han quedado también "obsoletos", en el sentido de que vienen de la animación tradicional y no se han adaptado a las nuevas tecnologías. El incorporarse a las neuvas tecnologías le supone ya un gran esfuerzo, porque tienen una edad en la que aprenderlas les supone mucha dificultad.

P: ¿Viene la gente joven con suficiente formación?
R: No, la gente joven tiene más dominio de los programas que de la disciplina de la animación. Animar es una técnica que exige mucho trabajo y haber animado mucho. Creo que es mejor aquél que se ha formado en la animación tradicional y posteriormente aprende el programa informático de turno. Así, usa la herramienta digital para poner en práctica lo que ya sabe.

P: ¿Qué formación debe esperar la gente que quiera incorporarse o que quiera formar parte del proceso creativo de la industria de animación?
R:Yo me formé poco a poco por medio de distintos cursos. ¿Cómo se forma esa gente? No tengo ni idea. Hay escuela s, sí, ¿pero quién les da una oportunidad cuando salen de ellas? El proceso de la animación como tal, exige una mayor especialización, así como conoer cada vez más programas informáticos. Ya no es cuestión de tener mucha mano de obra. Se necesitan profesionales muy buenos, que además de saber animar, dominen la tecnología, auque cada vez se produce menos y los profesionales se desaniman. Abandonan la animación para dedicarse a la enseñanza o a ilustrar cuentos, por eso se está reduciendo el número de animadores. Hay una gran crisis. Hay que apostar por el lado creativo, en esa parte del proceso donde se engendra la idea, se le da la forma y la sacas adelante, más que especializarse únicamente en el proceso puro y duro de la animación.
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