Crónica de una mirada distinta

Llegamos a fin de mes y todavía no se ha hablado lo suficiente de una de las grandes apuestas por el cine en corto y documental que se instala cada año en la capital española. DocumentaMadrid es una de esas propuestas culturales que no suele llamar demasiado la atención de los medios, pero que, sin embargo, año tras año, repite la experiencia de aventurarse por los caminos de la innovación cinematográfica. En su tercera edición DocumentaMadrid nos ha dejado un panorama muy prometedor de jóvenes artistas que con su arroje han abierto (para algunos de nosotros) nuevas posibilidades de interpretación del cine. Lástima que el festival se ajuste al patrón comercial a la hora de confeccionar la “lista de los mejores”, ese palmarés que parece condición sinequanon para asegurar la supervivencia de todo festival de cine y es que sino no hay mercado y donde no hay mercado no hay financiación ni tampoco hay camino para seguir adelante. En los pasillos del Círculo de Bellas Artes sonaba con fuerza la idea de la imposición en forma de una mirada prestada, la de los críticos cuyos juicios inciden sobre nuestra percepción de lo mejor y lo peor.
Rosa María Mateo fue la encargada de conducir la entrega de premios que tuvo lugar el sábado 13 a las 21.00 horas en la sala Heineken. En un acto muy sobrio y ortodoxo, el filme francés 'Alimentation générale' de Chantal Briet; y la coproducción germano lituana 'Pries parskrendant i Zeme', de Arünas Matelis fueron los designados como ganadores. La primera cinta habla sobre la supervivencia de un pequeño comercio en un barrio marginal parisino. La segunda es un coproducción germano lituana, donde Matelis centra su cámara en un hospital para niños enfermos de leucemia. De un total de 92 filmes, sólo dos darán el salto a la fama. La pregunta que queda en el tintero es por qué si el objetivo de DocumentaMadrid es mostrar diferentes miradas sobre la realidad, nos quedamos con tan sólo dos obras… Largo y tendido se discutió sobre este tema en las conversaciones que sucedieron a la entrega de premios.Otra de las polémicas llegó de la mano de la programación del cine de directores archiconocidos, como son los últimos pasos del siempre armado para atacar a la Administración Bush, el Sr. Moore, o el homenaje a la obra de uno de los grandes: Werner Herzog. Patricio Guzmán puso el dedo sobre la llaga cuando formuló en alto la pregunta que todos nos hacíamos: ¿Por qué poner el acento en el acento?¿Por qué no descubrir excelentes documentalistas entre los miles de desconocidos? Sin embargo, y como ya hemos dicho, aunque no sea lo más sonado sí hubo espacio para apuestas más arriesgadas. Cineastas como David Palacios, Danny Lee o Dough Pray se internaron en el mundo de graffiti en la sección Cultura Urbana.
Y más difícil todavía lo tuvieron los participante de la Maratón Avid Express, que aceptaron el reto de rodar un corto documental con muchas limitaciones: 32 horas para rodar, un tema, “Comer en Madrid”, que conocieron justo antes de la salida, y sólo una cinta de 30 minutos. Nacho Martín, autor de “El Cerco”, hablaba de la experiencia “como una fórmula de cine contrarreloj en la que se concentra lo mejor de uno mismo”. Una apuesta arriesgada para un festival con vocación de innovador, que si no fuera por estos detalles, sabría a poco.El cine rompe barreras
Sal a la calle y grita ¡acción!. Sólo necesitas una cámara y algo que contar. Parecen los preceptos del más puro cine neorrealista italiano de la posguerra pero no. Nada que ver. La teconología está convirtiendo el cine en un arte que puede hablar del futuro desde la más absoluta humildad. El soporte digital ofrece inmediatez, ligereza y, lo que para aquellos que dan sus primeros pasos en la industria será lo más importante, unos costes muy por debajo de los inflados presupuestos de la cinematografía tradicional. Nace así un cine más próximo. Y con el nuevo cine, un nuevo festival.

Barcelona se prepara estos días para convertirse en sede del Digital Film Festival(DiBa), un festival que apuesta por las nuevas formas de expresión cinematográfica bajo el lema "hazlo tú mismo". Y es que con tan sólo volcar lo grabado en el ordenador de tu casa, realizar unos simples ajustes de sonido y color y tostarlo en un DVD ya puedes tener tu propia película. Moraleja: lo importante del cine digital es participar. La creación, la exhibición y el debate sobre las posiblidades democratizadoras del recién nacido nuevo lenguaje audiovisual tienen cabida en este festival, que se celebrará entre los días 24 y 28 de mayo en la ciudad condal.
Hoy más que nunca el cine es una ventana abierta al mundo. La filosofía del "hazlo tú mismo" convertida en nueva bandera de la expresión audiovisual está cambiando radicalmente la concepción del séptimo arte. Un arte que, parafraseando uno de los títulos exhibidos en el festival, puede filmar 24 realidades por segundo. ¿Te atreves a filmar y montar un corto de no más de 6 minutos en sólo 3 días? Si tu respuesta es afirmativa el concurso DiBa Express es tu meta. Las posibilidades son infinitas, los límites los fijas tú.
Y si hay una propuesta insólita en este festival es la de Matías Bize, director de "En la cama", Espiga de Oro de Valladolid 2005. La joven promesa chilena rodará su tercera película, titulada "Lo bueno de llorar", en tan sólo 11 días, con el propósito de clausurar el festival con su proyeción. La película es una crónica minimalista sobre la ruptura de una relación de pareja a lo largo de una noche intensa y palpitante de emoción. Alex Brendemühl y Vicenta N´Dongo encarnan a los protagonistas en una cinta que aboga por la improvisación. El formato digital otorga un mayor margen de libertad al rodaje sin que afecte demasiado al bolsillo del productor, y apoya también la filmación en tiempo real, en largos planos secuencia (recordemos que éste era una de las principales características del Neorrealismo) en los que el actor puede dialogar libremente con el espacio por el que se mueve.
La relación del espectador con la imagen, e incluso la relación de ésta con los conceptos de espacio y tiempo fílmicos cambian. En este sentido, y como señalaba recientemente el suplemento del diario El Mundo, El Cultural, "la cámara digital nos facilita nuestra vinculación con la realidad, la convierte en trascendente, la transforma en esa verdad ambigua de la que hablaba André Bazin cuando se refería al Neorrealismo". Realidad y ficción se acoplan anulando la distancia filmíca entre lo que vemos y lo que se representa. El resultado es un arriesgado y más que fructífero acercamiento al género documental.
Si hay una característica fundamental de estas nuevas tendencias, ésa es la de la agilidad. Agilidad para filmar, para montar, para mostrar y, en definitiva, para narrar. El cine digital avanza a pasos agigantados y según la revista "Digital Cinema", de SRI Consulting, en los próximos cinco años veremos el comienzo de una revolución. Según esta publicación las películas codificadas como datos digitales, bien sean grabados en un disco óptico y distribuidas físicamente, o bien sean transmitidas vía satélite, reemplazarán a los clásicos rollos de película. Por ahora, ya hemos podido ver el estreno simultáneo en cine y televisión de la película "Bubble", que incluso a los pocos días se ha distribuido en DVD. Quizás no tardemos mucho en disfrutar de películas que se estrenen directamente vía Internet. Podríamos estar ante el ocaso de las grandes compañías o puede que sólo sea una moda pasajera... juzgad vosotros mismos y si quieres compartir vuestra opinión entrad en foro de DiBa. Además y, como siempre, este artículo está abierto a vuestros comentarios.
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El paraíso prometido
100 años. Ese es el tiempo que lleva funcionando el soporte fotoquímico en el cine, cuyo formato actual el de 35 mm, con su definición de 3.600 líneas horizontales por 2.700 líneas verticales. Un siglo, una larga vida para que algunos expertos preven un fin inminente. Y es que los predicadores del cine digital anuncian una revolución en la industria cinematográfica, acaso sólo comparable con la que produjo la llegada del cine sonoro, que irá aparejada a las muchas excelencias de una nueva tecnología: la del cine digital. Repasemos pues las ventajas del nuevo formato (nos sirve de base el análisis de SRI Consulting Business y Home Cinema)
- Una mejor calidad de imagen. Según se envejecen los rollos de película de 35 mm, su calidad empeora sustancialmente. Las copias y los negativos son otra fuente de deterioro de la calidad original. Con el cine digital, los espectadores podrán disfrutar siempre de la misma calidad: una imagen nítida y muy definida.
- Sonido mejorado. La capacidad de grabación de sonido digital en un medio digital es muy superior a la codificación de audio existente en los rollos tradicionales.
- Eliminación de los rollos de película tradicionales, gracias a lo cual la cámara deja de estar sometida a la manipulación del corte continuo. Ello posiblita un mayor verismo en las historias. Además supone un importante ahorro para una industria que podría ahorrarse entre 2.000 y 3.000 dólares por cada copia (cifra que representa casi el 10% del presupuesto de una película media). Con un estreno típico en Estados Unidos de más de 3.000 salas, el coste de fabricación de los rollos de las películas asciende a unos 7,5 millones de dólares, siendo el precio de cada cinta de unos 1960 dólares.
- Respuesta más eficiente a la demanda. Las distribuidoras no tendrán que adivinar la demanda de la audiencia para una determinada película. Si alguna empieza a ser un gran éxito, las copias digitales se pueden distribuir rápidamente vía satélite a más cines para cubrir la demanda y los cines que tienen ya las copias digitales pueden presentar la película en más salas.
- Nuevas opciones en el estreno. Los promotores de esta tecnología dicen que con este sistema se podrán hacer estrenos de películas a nivel global facilitado por el sistema de distribución que no dependerá de un formato fisico.

Barcelona se prepara estos días para convertirse en sede del Digital Film Festival(DiBa), un festival que apuesta por las nuevas formas de expresión cinematográfica bajo el lema "hazlo tú mismo". Y es que con tan sólo volcar lo grabado en el ordenador de tu casa, realizar unos simples ajustes de sonido y color y tostarlo en un DVD ya puedes tener tu propia película. Moraleja: lo importante del cine digital es participar. La creación, la exhibición y el debate sobre las posiblidades democratizadoras del recién nacido nuevo lenguaje audiovisual tienen cabida en este festival, que se celebrará entre los días 24 y 28 de mayo en la ciudad condal.
Hoy más que nunca el cine es una ventana abierta al mundo. La filosofía del "hazlo tú mismo" convertida en nueva bandera de la expresión audiovisual está cambiando radicalmente la concepción del séptimo arte. Un arte que, parafraseando uno de los títulos exhibidos en el festival, puede filmar 24 realidades por segundo. ¿Te atreves a filmar y montar un corto de no más de 6 minutos en sólo 3 días? Si tu respuesta es afirmativa el concurso DiBa Express es tu meta. Las posibilidades son infinitas, los límites los fijas tú.Y si hay una propuesta insólita en este festival es la de Matías Bize, director de "En la cama", Espiga de Oro de Valladolid 2005. La joven promesa chilena rodará su tercera película, titulada "Lo bueno de llorar", en tan sólo 11 días, con el propósito de clausurar el festival con su proyeción. La película es una crónica minimalista sobre la ruptura de una relación de pareja a lo largo de una noche intensa y palpitante de emoción. Alex Brendemühl y Vicenta N´Dongo encarnan a los protagonistas en una cinta que aboga por la improvisación. El formato digital otorga un mayor margen de libertad al rodaje sin que afecte demasiado al bolsillo del productor, y apoya también la filmación en tiempo real, en largos planos secuencia (recordemos que éste era una de las principales características del Neorrealismo) en los que el actor puede dialogar libremente con el espacio por el que se mueve.
La relación del espectador con la imagen, e incluso la relación de ésta con los conceptos de espacio y tiempo fílmicos cambian. En este sentido, y como señalaba recientemente el suplemento del diario El Mundo, El Cultural, "la cámara digital nos facilita nuestra vinculación con la realidad, la convierte en trascendente, la transforma en esa verdad ambigua de la que hablaba André Bazin cuando se refería al Neorrealismo". Realidad y ficción se acoplan anulando la distancia filmíca entre lo que vemos y lo que se representa. El resultado es un arriesgado y más que fructífero acercamiento al género documental.
Si hay una característica fundamental de estas nuevas tendencias, ésa es la de la agilidad. Agilidad para filmar, para montar, para mostrar y, en definitiva, para narrar. El cine digital avanza a pasos agigantados y según la revista "Digital Cinema", de SRI Consulting, en los próximos cinco años veremos el comienzo de una revolución. Según esta publicación las películas codificadas como datos digitales, bien sean grabados en un disco óptico y distribuidas físicamente, o bien sean transmitidas vía satélite, reemplazarán a los clásicos rollos de película. Por ahora, ya hemos podido ver el estreno simultáneo en cine y televisión de la película "Bubble", que incluso a los pocos días se ha distribuido en DVD. Quizás no tardemos mucho en disfrutar de películas que se estrenen directamente vía Internet. Podríamos estar ante el ocaso de las grandes compañías o puede que sólo sea una moda pasajera... juzgad vosotros mismos y si quieres compartir vuestra opinión entrad en foro de DiBa. Además y, como siempre, este artículo está abierto a vuestros comentarios.------------------------------------------------------------------------------------------------
El paraíso prometido
100 años. Ese es el tiempo que lleva funcionando el soporte fotoquímico en el cine, cuyo formato actual el de 35 mm, con su definición de 3.600 líneas horizontales por 2.700 líneas verticales. Un siglo, una larga vida para que algunos expertos preven un fin inminente. Y es que los predicadores del cine digital anuncian una revolución en la industria cinematográfica, acaso sólo comparable con la que produjo la llegada del cine sonoro, que irá aparejada a las muchas excelencias de una nueva tecnología: la del cine digital. Repasemos pues las ventajas del nuevo formato (nos sirve de base el análisis de SRI Consulting Business y Home Cinema)
- Una mejor calidad de imagen. Según se envejecen los rollos de película de 35 mm, su calidad empeora sustancialmente. Las copias y los negativos son otra fuente de deterioro de la calidad original. Con el cine digital, los espectadores podrán disfrutar siempre de la misma calidad: una imagen nítida y muy definida.- Sonido mejorado. La capacidad de grabación de sonido digital en un medio digital es muy superior a la codificación de audio existente en los rollos tradicionales.
- Eliminación de los rollos de película tradicionales, gracias a lo cual la cámara deja de estar sometida a la manipulación del corte continuo. Ello posiblita un mayor verismo en las historias. Además supone un importante ahorro para una industria que podría ahorrarse entre 2.000 y 3.000 dólares por cada copia (cifra que representa casi el 10% del presupuesto de una película media). Con un estreno típico en Estados Unidos de más de 3.000 salas, el coste de fabricación de los rollos de las películas asciende a unos 7,5 millones de dólares, siendo el precio de cada cinta de unos 1960 dólares.
- Respuesta más eficiente a la demanda. Las distribuidoras no tendrán que adivinar la demanda de la audiencia para una determinada película. Si alguna empieza a ser un gran éxito, las copias digitales se pueden distribuir rápidamente vía satélite a más cines para cubrir la demanda y los cines que tienen ya las copias digitales pueden presentar la película en más salas. - Nuevas opciones en el estreno. Los promotores de esta tecnología dicen que con este sistema se podrán hacer estrenos de películas a nivel global facilitado por el sistema de distribución que no dependerá de un formato fisico.
Hacia el sur
Principios de los años 80. Haití vive bajo la mano férrea de Baby Doc, a pesar de ello es un destino turístico muy solicitado. El hotel "Le petit anse" es un edén que atrae a hombres y mujeres que intercambian tiempo, dedicación y ternura por un puñado de dólares.Tres mujeres americanas en busca de cariño y de sexo verán transtornada su apacible estancia en tan enviadiable destino tropical cuando la pasión que sienten por Legba, un joven y musculado haitiano, invada sus corazones. Este es el argumento de "Vers le sud", una coproducción franco-canadiense, dirigida por Laurent Cantent. Una película que semanas antes de su estreno en nuestro país (podremos verla a principios de junio) ya ha despertado grandes ovaciones entre la prensa. Críticos como Stéphane Goudet han dicho que es una película que "cuestiona las relaciones con el cuerpo, con la edad, el dinero y la moral".Basada en la obra de Dany Laferrière la película describe la rivalidad de tres mujeres ciegas por el deseo. El paraíso terrenal abre sus puertas para todos aquellos que quieran usar su cuerpo como moneda de cambio ante una situación desesperada. Pero como afirmó Cantet en una entrevista con Charles Tesson que recoge "La higuera.net" , "no se trata de pobres víctimas de un lado y de cabrones manipuladores del otro" Todos buscan algo: para las estadounidenses el hotel es una burbuja que las protege del resto del resto del mundo y les permite cualquier descarrío, como pueda ser recuperar su poder de seducción aunque sea a través del dinero. Legba va al hotel por lo mismo: para escapar de las preocupaciones diarias y apoyarse en algo que le haga seguir adelante, para sentirse fuerte. Laferrère lo describe en su obra como un dios, un icono del hedonismo. "Para Legba el hotel es el único sitio donde le escuchan, donde le miran, donde puede sentir su dimensión humana sistemáticamene negada por el régimen de su país", concluía Cantet.
Amos Gitai regresa con más realismo en estado puro
Free Zone y Promise Land son las dos nuevas películas de Amos Gitai que llegan casi a la par a nuestra cartelera. Una vez más el director israelí, huído de su tierra durante 14 años, muestra un universo descarnado para decirnos “he aquí la realidad, no desvíen su mirada porque esto es lo que hay”. De hecho, el primer plano de Free Zone, esos más de 10 minutos que aguanta una Natalie Portman magnánima en plano fijo, rota por su dolor, es toda una declaración de intenciones, una muestra de compromiso ético: es como si Gitai nos advirtiera, ya al comienzo, de que no va a huir del dolor, ese dolor que rehúsa reflejar el cine convencional (y algunos nos preguntamos ¿por qué el cine de Hollywood se atreve a recrearse en la violencia y da la espalda a la sinceridad del llanto, al grito desgarrador, a la vida real en definitiva) y que inunda las vidas de las víctimas de todas las guerras, de todos los conflictos.

Ya con su primera película, Bayit (1980), Gitai se volcó en hacer un cine de principios. Fue entonces cuando las autoridades de su propio país lo forzaron al destierro acusándolo de traidor a la patria, como si el film hubiera sido concebido para vendérselo a los enemigos palestinos. Desde aquellos primeros tiempos el director se ha mantenido siempre fiel a sus ideales y no ha cesado de luchar por capturar fragmentos de realidad que nos dejan atónitos ante la gran pantalla, y es que no duda en mostrar la crueldad y la crudeza de las relaciones humanas. Promise Land, por ejemplo, no es una película para estómagos delicados. La cinta narra la historia de un grupo de mujeres de Europa del este que caen en las redes de la trata de blancas, un drama tan real y actual que hizo que muchos de los asistentes al estreno no aguantasen los apenas 90 minutos de duración de la proyección. “Estamos acostumbrados a industrializar las relaciones sexuales y creo que es hora de que se hable de ello”, con estas palabras defendía su trabajo Gitai en la rueda de prensa que precedió al estreno de la película, según informaba Solidaridad.net. “Cómo hacer una película sobre sexo y prostitución y no contribuir al deseo de los consumidores, ésa era la cuestión”, sentenció Gitai.
"Free Zone", por su parte, es una roadmovie rodada en Jordania, dentro de la denominada Zona Franca, lugar al este del país entre las fronteras israelí, siria, irakí y saudí, sin aduanas ni impuestos, donde se compra y se vende de todo. El film se hace eco de un encuentro inesperado entre tres mujeres de distintas procedencia y confesión en un intento por mostrarnos la capacidad de entendimiento intercultural. En una entrevista para Golem Producciones el prestigioso director hacia hincapié sobre el estrecho lazo que une a sus historias con el lugar en el que se desarrollan. "Me gusta mucho la idea de que el lugar donde se rueda pueda tener un eco en la historia", declaraba. Arquitecto licenciado, Gitai se apoya en los espacios no tanto por su ubicación como territorio sino por los vínculos que establecen con los personajes que los habitan. Así, por ejemplo, en Kadosh (1999), el territorio se delimita en el barrio judío ortodoxo de Mea Shearim, en Jerusalén, un espacio tan cerrados y pequeño como la comunidad ortodoxa en la que las mujeres son repudiadas por su infecundidad y los hombres deben vivir atados a la religión, a la lectura del Talmud y al rezo y el sacrificio constante ante un dios que, como todos, jamás parece querer responder.

En “Promise Land”, de nuevo asoma el concepto propio de territorio de Gitai, pero se trata en este caso de una tierra “robada”. La mirada fría con la que Gitai contempla a los nuevos moradores, tan extraños entre sí —los judíos que arribaron a Palestina arribaban de distintos lugares y hablaban diferentes lenguas— como lo son ante los árabes cuyas tierras invaden, enarbolando como bandera el triste derecho que la desgracia les ha hecho creer que poseen para arrebatar el territorio a otros, obliga al espectador a reflexionar sobre la definitiva decadencia moral de aquellos que abusan de la superioridad de su fuerza militar y privilegiada posición política de partida para repudiar a una población que sufre el asedio diario de sus “conquistadores”. La tierra prometida se ahoga bajo la asfixia del odio y la sed ancestral de venganza. Víctimas y verdugos se confunden, constantemente los papeles se invierten desdibujando las fronteras entre unos y otros. La condena se extiende así hacia toda forma de crueldad.

Ya con su primera película, Bayit (1980), Gitai se volcó en hacer un cine de principios. Fue entonces cuando las autoridades de su propio país lo forzaron al destierro acusándolo de traidor a la patria, como si el film hubiera sido concebido para vendérselo a los enemigos palestinos. Desde aquellos primeros tiempos el director se ha mantenido siempre fiel a sus ideales y no ha cesado de luchar por capturar fragmentos de realidad que nos dejan atónitos ante la gran pantalla, y es que no duda en mostrar la crueldad y la crudeza de las relaciones humanas. Promise Land, por ejemplo, no es una película para estómagos delicados. La cinta narra la historia de un grupo de mujeres de Europa del este que caen en las redes de la trata de blancas, un drama tan real y actual que hizo que muchos de los asistentes al estreno no aguantasen los apenas 90 minutos de duración de la proyección. “Estamos acostumbrados a industrializar las relaciones sexuales y creo que es hora de que se hable de ello”, con estas palabras defendía su trabajo Gitai en la rueda de prensa que precedió al estreno de la película, según informaba Solidaridad.net. “Cómo hacer una película sobre sexo y prostitución y no contribuir al deseo de los consumidores, ésa era la cuestión”, sentenció Gitai.
"Free Zone", por su parte, es una roadmovie rodada en Jordania, dentro de la denominada Zona Franca, lugar al este del país entre las fronteras israelí, siria, irakí y saudí, sin aduanas ni impuestos, donde se compra y se vende de todo. El film se hace eco de un encuentro inesperado entre tres mujeres de distintas procedencia y confesión en un intento por mostrarnos la capacidad de entendimiento intercultural. En una entrevista para Golem Producciones el prestigioso director hacia hincapié sobre el estrecho lazo que une a sus historias con el lugar en el que se desarrollan. "Me gusta mucho la idea de que el lugar donde se rueda pueda tener un eco en la historia", declaraba. Arquitecto licenciado, Gitai se apoya en los espacios no tanto por su ubicación como territorio sino por los vínculos que establecen con los personajes que los habitan. Así, por ejemplo, en Kadosh (1999), el territorio se delimita en el barrio judío ortodoxo de Mea Shearim, en Jerusalén, un espacio tan cerrados y pequeño como la comunidad ortodoxa en la que las mujeres son repudiadas por su infecundidad y los hombres deben vivir atados a la religión, a la lectura del Talmud y al rezo y el sacrificio constante ante un dios que, como todos, jamás parece querer responder.

En “Promise Land”, de nuevo asoma el concepto propio de territorio de Gitai, pero se trata en este caso de una tierra “robada”. La mirada fría con la que Gitai contempla a los nuevos moradores, tan extraños entre sí —los judíos que arribaron a Palestina arribaban de distintos lugares y hablaban diferentes lenguas— como lo son ante los árabes cuyas tierras invaden, enarbolando como bandera el triste derecho que la desgracia les ha hecho creer que poseen para arrebatar el territorio a otros, obliga al espectador a reflexionar sobre la definitiva decadencia moral de aquellos que abusan de la superioridad de su fuerza militar y privilegiada posición política de partida para repudiar a una población que sufre el asedio diario de sus “conquistadores”. La tierra prometida se ahoga bajo la asfixia del odio y la sed ancestral de venganza. Víctimas y verdugos se confunden, constantemente los papeles se invierten desdibujando las fronteras entre unos y otros. La condena se extiende así hacia toda forma de crueldad.
El relevo de la “generación montante” en Cannes

Con esta curiosa calificación, que señalaba la organización en un reciente comunicado, Thierry Frémaux, delegado general en Cannes, se ha referido al relevo generacional acaecido en las nominaciones del Festival. Y es que en la pugna por la Palma de Oro de la 59ª edición del Festival destaca la aparición de una larga lista de jóvenes promesas que se toparán con las conocidas viejas glorias del panorama europeo. Sofia Coppola, Richard Kelly y Richard Linklater competirán con veteranos ilustres del festival como Nanni Moreti, el finlandés Aki Kaurismaki o el británico Ken Loach, en el que será su décimo intento de hacerse con la codiciada Palma.
En este lavado de cara del Festival, el cine hispano contará con la presencia de Alejandro González Iñarritu. Avalado por las buenas críticas de sus dos trabajos precedentes (“Amores Perros” y “21 gramos”), el cineasta mejicano presentará presentará “Babel”, película protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal, para la que contó con la ya habitual colaboración de Guillermo Arriaga. La representación latina se completa de la mano de Pedro Almodóvar y Guillermo del Toro. Con “Volver” el español vuelve por tercera vez a la arena de La Croisette (recordemos que ya se le escapó la Palma en 1999 con “Todo sobre mi madre”). Por su parte, del Toro presentará "El laberinto del fauno", rodada en España y cuyo reparto encabezan Sergi López y Maribel Verdú.
En total, diecinueve películas figuran en la selección a concurso, once de ellas de directores europeos. El director de Hong Kong Wong Kar Wai ha sido el elegido para presidir esta 59 edición que se celebrará del 17 al 28 de mayo. Fuera de competición, la película "Da Vinci Code" de Ron Howard, adaptación del best-seller de Dan Brown, abrirá el Festival. Si quereis saber algo más sobre esta película os recomiendo que os adentreis en la ola de misterio que rodea a este próximo taquillazo pinchando aquí. Seguiremos informando... Por ahora, os dejo el enlace oficial a la site...
Visita la página del Festival de Cannes 2006
En este lavado de cara del Festival, el cine hispano contará con la presencia de Alejandro González Iñarritu. Avalado por las buenas críticas de sus dos trabajos precedentes (“Amores Perros” y “21 gramos”), el cineasta mejicano presentará presentará “Babel”, película protagonizada por Brad Pitt, Cate Blanchett y Gael García Bernal, para la que contó con la ya habitual colaboración de Guillermo Arriaga. La representación latina se completa de la mano de Pedro Almodóvar y Guillermo del Toro. Con “Volver” el español vuelve por tercera vez a la arena de La Croisette (recordemos que ya se le escapó la Palma en 1999 con “Todo sobre mi madre”). Por su parte, del Toro presentará "El laberinto del fauno", rodada en España y cuyo reparto encabezan Sergi López y Maribel Verdú.
En total, diecinueve películas figuran en la selección a concurso, once de ellas de directores europeos. El director de Hong Kong Wong Kar Wai ha sido el elegido para presidir esta 59 edición que se celebrará del 17 al 28 de mayo. Fuera de competición, la película "Da Vinci Code" de Ron Howard, adaptación del best-seller de Dan Brown, abrirá el Festival. Si quereis saber algo más sobre esta película os recomiendo que os adentreis en la ola de misterio que rodea a este próximo taquillazo pinchando aquí. Seguiremos informando... Por ahora, os dejo el enlace oficial a la site...
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Gilaneh: Una honda inmersión en las lagunas de la conciencia
Dirección: Rakhshan Bani-Etemad y Mohsen Abdolvahab.País: Irán.
Año: 2005.
Duración: 84 min.
Género: Drama.
Interpretación: Fatemeh Motamed Arya, Bahram Radan, Baran Kosari, Jaleh Sameti, Shahrokh Frootanian, Majid Bahrami.
Guión: Rakhshan Bani-Etemad, Farid Mostafavi y Mohsen Abdolvahab.
Una vez más la directora y guionista iraní Rakhshan Bani-Etemad coge la cámara para hacer lo que mejor sabe: cine de compromiso social. En esta ocasión su trabajo, siempre encarnado en la piel de una mujer, nos muestra la lucha de una campesina iraní de mediana edad por sobrevivir a las penurias de la guerra.
La historia nos traslada al Irán de 1988, un país enfrentado con Irak. Cuando en la víspera de Año Nuevo Sadam Hussein bombardea Teherán, una devota madre verá partir a su hijo hacia el campo de batalla. Al mismo tiempo esta mujer deberá acompañar a su hija a la capital para encontrar a su yerno, que ha desertado del ejército. Quince años después, otra víspera de Año Nuevo, EEUU bombardea Bagdad. La narración continúa con una madre agotada que carga a sus espaldas con el peso de las secuelas de la guerra. Gilaneh cuida de un hijo herido por armas químicas y ha perdido cualquier contacto con su hija, ahora desaparecida.
Galardonada recientemente en el Festival de Cine de Las Palmas, Gilaneh se mueve en las arenas movedizas de las emociones más intensas. Con el telón de fondo de dos guerras afloran los sentimientos más primarios, el primero de ellos el instinto de supervivencia. La película muestra a seres cuyos amores y destinos han sido cruelmente truncados por la barbarie de la lucha armada. "Daños colaterales", lo llaman; sin embargo la brutal sinceridad con que se muestra esta historia, denota mucho más.
Conoce más acerca de Gilaneh y su directora
La historia nos traslada al Irán de 1988, un país enfrentado con Irak. Cuando en la víspera de Año Nuevo Sadam Hussein bombardea Teherán, una devota madre verá partir a su hijo hacia el campo de batalla. Al mismo tiempo esta mujer deberá acompañar a su hija a la capital para encontrar a su yerno, que ha desertado del ejército. Quince años después, otra víspera de Año Nuevo, EEUU bombardea Bagdad. La narración continúa con una madre agotada que carga a sus espaldas con el peso de las secuelas de la guerra. Gilaneh cuida de un hijo herido por armas químicas y ha perdido cualquier contacto con su hija, ahora desaparecida.
Galardonada recientemente en el Festival de Cine de Las Palmas, Gilaneh se mueve en las arenas movedizas de las emociones más intensas. Con el telón de fondo de dos guerras afloran los sentimientos más primarios, el primero de ellos el instinto de supervivencia. La película muestra a seres cuyos amores y destinos han sido cruelmente truncados por la barbarie de la lucha armada. "Daños colaterales", lo llaman; sin embargo la brutal sinceridad con que se muestra esta historia, denota mucho más.
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