logotipo

img_google
Palomitas de culto
Tu rincón de cine indie
Acerca de
¿Crees que el cine se vende al mejor postor? Fuera de la órbita comercial, hay otro cine. La originalidad se abre camino a través de nuevas tendencias y vanguardias. Descubre con nosotros el cine independiente
Sindicación
 
El oscuro entramado del negocio inmboliario llevado a la pantalla
Título original: De Battre Mon Coeur s'est Arrêté (The Beat That my Heart)
Año: 2005
País: Francia
Duración: 107 min
Estreno en España: 2005
Estreno en USA: 01-07-2005
Director: Jacques Audiard
Reparto: Romain Duris, Aure Atika, Emmanuelle Devos, Niels Arestrup, Jonathan Zaccaï, Gilles Cohen, Anton Yakolev, Mélanie Laurent
Guión: Jacques Audiard, Tonino Benaquista
Producción: Pascal Caucheteux
Fotografía: Stéphane Fontaine
Montaje : Juliette Welfling
Música: Alexandre Desplat
Productora: Wellspring Media
Género: Drama

Remake de la película "Fingers", icono del más puro cine indie norteamericano de los 70. Dirigida por James Toback la película original está ambientada en el mundo de la mafia italiana de Nueva York pero ésta transcurre entre la sordidez del mercado inmobiliario. El director veía un paralelismo entre la manera en que un timador se aprovecha de la gente y controla sus vidas y la manera en que un agente inmobiliario se apropia del control sobre la tierra dónde vive la gente.

En Fingers el héroe fue interpretado por Harvey Keitel, consagrado en "Malas Calles", de Scorsese. El resto del reparto provenía del entorno de Coppola, quien ya había demostrado manejarse con soltura entre gángsteres y mafiosos con la trilogía de "El Padrino". En esta ocasión es Romain Duris, a quien ya conocemos por "Una casa de locos" y su secuela "La casa de las muñecas rusas", quien interpreta el papel principal. En la versión que dirige Jacques Audiard, Tom es un delicuente que sigue los pasos de su padre, quien hizo dinero con negocios sucios en la compra-venta inmobiliaria. Sin embargo, un encuentro casual le lleva a creer que puede convertirse, como su madre, en pianista. Con determinación, comienza a prepararse para una audición con una virtuosa pianista china. Ella no habla ni una palabra de francés, la música es su único intercambio. Pero las presiones de su trabajo diario pronto se convierten en algo más que escapa a su control.

El precio de hacer lo que se debe es, según declaraciones del propio Audiard a la revista Fotogramas, el hilo conductor de la cinta. La búsqueda del amor a contracorriente, la herencia del legado paterno inmortalizado en costumbres y maneras adquiridas y el hacerse adulto son otros de los tópicos que completan este clásico del cine indie, por el que su director se convirtió en el gran triunfador de la noche de los César. La película obtuvo ocho premios, entre los que destacan mejor director y mejor película.

 
Vuelve la musa indie
“The Darwin Awards” es la nueva película de Winona, una comedia de Finn Taylor premiada en Sundance. En esta cinta Winona interpreta a una investigadora de una aseguradora que conoce a un detective de la policía (interpretado por Joseph Fiennes). Ambos tienen en común su fascinación por lo extraño de algunos accidentes caseros que provocan la muerte de las maneras más absurdas. De hecho, los “Darwin Awards” no son otra cosa que los premios que se conceden vía Internet a aquellos que son lastimados por su propia estupidez. “The Darwin Awards” cuenta con un destacado elenco de actores secundarios, entre ellos: David Arquette, Tom Hollander, Juliette Lewis o Chris Penn.

La protagonista de películas clave de los noventa, como "Eduardo Manos Tijeras", del genio del cine fantástico Tim Burton o "Drácula" de Francis Ford Coppola, trata de recuperar su trono como una de las reinas indiscutibles del celuloide tras su personal vía crucis con la justicia. Sus problemas con la ley comenzaron cuando fue sorprendida robando en una tienda de la jet de Beverly Hills. Los rumores sobre la posiblidad de que Winona padeciese cleptomanía coparon durante varios meses las páginas de la prensa amarilla y los estudios de Hollywood parecieron olvidarse de ella.

Ahora, el cine independiente le ha tendido la mano y Winona se ha agarrado con fuerza. Ya van tres proyectos de este tipo que llegarán a nuestras pantallas entre este año y el próximo

A los 35 años la carrera de Winona parece estar encarrilada hacia una vuelta a los orígenes. Y es que la dueña de la mirada más inquietante y traviesa de la meca del cine siempre ha estado ligada a la contracultura de su país. La actriz creció en una comuna ubicada en Carolina del Norte y sus padres, unos escritores hippies, eran amigos de personajes clave de la contracultura estadounidense como Allen Ginsberg o Timothy Leary, este último padrino de la propia Winona.