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Las aventuras y desventuras de las Asturias
Son "coses" que pasan...
Acerca de
Las Aventuras y Desventuras de las Asturias. Un paseo por todas aquellas cosas que solo nos pasan a nosotros -o al menos eso creemos-. Por supuesto, protagonizadas por toda el politiqueo asturiano, que la verdad, deja mucho que desear. La particular visión de un inmigrante con papeles: un asturiano en Madrid.
Sindicación
 
Ser compañero de Fernando Alonso es una ruina
La escasa aportación este año de Fisichella, un piloto con fama de rápido y habilidoso, del que se decía que había sido contratado por Flavio Briatore para intentar elevar un punto de presión sobre Alonso, pone de manifiesto lo difícil que es intentar competir en la misma escuadra con el asturiano.

La temporada 2005 no ha hecho sino repetir una constante que se lleva produciendo desde que Fernando tenía 10 años y que no es otra que haber dejado un reguero de ‘cadáveres’ deportivos en cada equipo en el que ha militado, claro que fuera de su box, tampoco ha sido muy diferente. La frase famosa de que la Fórmula 1 es el único deporte en el que tu compañero es tu mayor rival siempre ha sido dogma para Fernando.

En el siguiente texto de MARCA podeis comprobar lo que digo

Hay que remontarse a 1991 para encontrar al primer gran rival de Fernando, Ricardo Morán, un chico de Avilés, compañero del campeón del mundo en el Circuito de Asturias, que brillaba en los nacionales hasta que Fernando lo eclipsó del todo. Ricardo es hoy uno de sus mejores amigos y trabaja como telemetrista en el equipo de GP2 de Adrián Campos.

En 1994, con 13 años, Fernando fichó por Genikart, el mejor equipo de la época dirigido por Genís Marcó. Allí se encontró con Antonio García, el madrileño que era un año mayor que él y junto al que brilló durante dos años. Los dos fueron juntos al equipo italiano Iame, pero fue Fernando el que obtuvo los mejores resultados. El siguiente de la lista fue en 1995 Ricardo Antoliucci, sobrino del piloto de F-1 de los 80 Eddie Cheever, del que Fernando fue su pesadilla en el 95 y 96, años en los que el asturiano se proclamó campeón de Europa y del Mundo de karting. Su gran rival de aquella época fue Vittantonio Liuzzi, que hoy es tercer piloto de Red Bull. Antoliucci corre hoy una de las copas Renault Clio europeas.

En 1999, Fernando se reencuentra en la Fórmula Nissan con Antonio García. La salida de equipo de Marc Gené hacia la Fórmula 1 le dejaba a García los galones de primer piloto, pero no fue así. El campeonato fue para Fernando, que también dejó en evidencia a rivales como Antonio Burgueño y Manuel Giao. El bueno de Antonio ha sido sin duda el gran damnificado en la progresión de Fernando, quien tomó antes el camino hacia la F3000 y la F-1, mientras que García se quedó estancado. Hoy es piloto de BMW en el Mundial de Turismos. En 2000, le tocó el turno al holandés Marc Goosens, que nada pudo hacer con un coche inconducible con el que Fernando fue segundo en Hungría y vencedor en Spa. Goossens no acabó la temporada. En 2001, ya en F-1, Alonso volvió a dejarse por el camino al brasileño Tarso Marques, despedido a mitad de temporada y al malayo Alex Yoong. Los dos corren copas de turismos regionales.

En la era Renault, Alonso pudo claramente con Trulli en 2003, aunque en 2004 fue el piloto que más complicaciones le ha puesto en su vida. La renovación de Trulli le permitió competir con mejores estrategias la primera mitad del año. Cuando los coches volvieron a ser iguales, Fernando se lo merendó. El último es Fisichella en 2005, que comenzó con confianza y ganando una carrera regalada por la lluvia (Australia) y que ha acabado como un pilotillo triste y asustado. Parece mal negocio ser compañero de Alonso.
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