El retorno del Rufían. I PARTE
Oviedo ha sido privado del placer de disfrutar de un equipo de primera. Y los responsables sabemos bien quienes son: aquel consejo de desadministración y robaperras que saqueó hasta el último rincón de las arcas mediante la compra de jugadores inexistentes y como no, mediante el más humillante e impune de los desfalcos.
Aquí en Madrid, muy poca gente sabe realmente donde esta ahora el Oviedo. Por eso, he decidido desentrañar -en plan CSI- en varios capitulos todo lo que aconteció en esos turbios años de fantasmas. Unos fantasmas que parece que han decidido regresar...
Celso Gonzalez, por aquel entonces máximo accionista del Oviedo, intentó ocultar el agujero de 45 millones de euros que ¡sorpresa! apareció derrepente. Esto coincidio con una de las temporadas deportivas más penosas del Real Oviedo, y en junio, el equipo entró en coma. Pero el mal juego del equipo no peso en la resistente moral de los jugadores, que, viendo la hambruna que padecían, decidieron denunciar al club ante la Federación. Pobre gente, si querían alimentar a su familia, más de uno tendría que vender su Porche 911 carrera, o renunciar a sus vacaciones en Tahilandia para conformarse con ir a Egipto. Pero aún les quedaba denunciar al club que les habia estado pagando las letras de sus caprichos, y por el que ellos no habían sudado la camiseta más que en las intensas horas de sauna en El Requesón, el campo de entrenamiento del R.Oviedo. Dicho y hecho. La Federación de Futbolistas Profesionales recibió 24 nominas impagadas, por lo que decidió que el Oviedo descendiera por partida doble: de segunda a segunda B por malos, y de segunda b a tercera por morosos... ¿y la afición? y eso que más da.
Según los "medicos", al Oviedo no le quedaba otro camino que la defunción, la desaparición completa y absoluta. Mientras, el antes nombrado Celso (en esta tragicomedia por fasciculos le llamaremos "El Rufían") ideaba la estrategia para poner pies en polvorosa sin tener que sentarse algún día en la ferrea pesa de la justicia. Y lo consiguió, vaya si lo consiguió. Renunció (o al menos eso creiamos) a todas sus acciones por el modico precio de...1 euro. El Real Oviedo, un equipo con 80 años de historia, paso, sin regateos, a las manos de un especulador con piel de mesias, Manolo Lafuente.
Por las ventanas del Ayuntamiento se oía el jubilo de un alcalde que sufre una obsesión casí fetichista por las fuentes. Habían sido los "socialistas" los que le habían dado el golpe de gracia al Oviedín, pero el tenia una SOLUCIÓN. -Crearé un nuevo Oviedo- se diría para sí. -Lo preparare de tal manera que nadie se de cuenta de que es "otro". Si eso es lo que haré. Cogeré un equipo de barrio, le pondre el escudo del Oviedo y compraré a algún jugador exoviedista y famélico para que venda la imagen del equipo. Y cuando sea grande...¡yo me llevaré todo el exito!¡Soy un genio!-. Lastima de personaje.
¿Que como acabó este experimento?Estalló. Y de que forma. Una temporada en tercera marcada por la violencia, el insulto, la amenaza -incluso de muerte-.Pero eso lo dejo para otro capitulo.
Aquí en Madrid, muy poca gente sabe realmente donde esta ahora el Oviedo. Por eso, he decidido desentrañar -en plan CSI- en varios capitulos todo lo que aconteció en esos turbios años de fantasmas. Unos fantasmas que parece que han decidido regresar...
Celso Gonzalez, por aquel entonces máximo accionista del Oviedo, intentó ocultar el agujero de 45 millones de euros que ¡sorpresa! apareció derrepente. Esto coincidio con una de las temporadas deportivas más penosas del Real Oviedo, y en junio, el equipo entró en coma. Pero el mal juego del equipo no peso en la resistente moral de los jugadores, que, viendo la hambruna que padecían, decidieron denunciar al club ante la Federación. Pobre gente, si querían alimentar a su familia, más de uno tendría que vender su Porche 911 carrera, o renunciar a sus vacaciones en Tahilandia para conformarse con ir a Egipto. Pero aún les quedaba denunciar al club que les habia estado pagando las letras de sus caprichos, y por el que ellos no habían sudado la camiseta más que en las intensas horas de sauna en El Requesón, el campo de entrenamiento del R.Oviedo. Dicho y hecho. La Federación de Futbolistas Profesionales recibió 24 nominas impagadas, por lo que decidió que el Oviedo descendiera por partida doble: de segunda a segunda B por malos, y de segunda b a tercera por morosos... ¿y la afición? y eso que más da.
Según los "medicos", al Oviedo no le quedaba otro camino que la defunción, la desaparición completa y absoluta. Mientras, el antes nombrado Celso (en esta tragicomedia por fasciculos le llamaremos "El Rufían") ideaba la estrategia para poner pies en polvorosa sin tener que sentarse algún día en la ferrea pesa de la justicia. Y lo consiguió, vaya si lo consiguió. Renunció (o al menos eso creiamos) a todas sus acciones por el modico precio de...1 euro. El Real Oviedo, un equipo con 80 años de historia, paso, sin regateos, a las manos de un especulador con piel de mesias, Manolo Lafuente.
Por las ventanas del Ayuntamiento se oía el jubilo de un alcalde que sufre una obsesión casí fetichista por las fuentes. Habían sido los "socialistas" los que le habían dado el golpe de gracia al Oviedín, pero el tenia una SOLUCIÓN. -Crearé un nuevo Oviedo- se diría para sí. -Lo preparare de tal manera que nadie se de cuenta de que es "otro". Si eso es lo que haré. Cogeré un equipo de barrio, le pondre el escudo del Oviedo y compraré a algún jugador exoviedista y famélico para que venda la imagen del equipo. Y cuando sea grande...¡yo me llevaré todo el exito!¡Soy un genio!-. Lastima de personaje.
¿Que como acabó este experimento?Estalló. Y de que forma. Una temporada en tercera marcada por la violencia, el insulto, la amenaza -incluso de muerte-.Pero eso lo dejo para otro capitulo.
Comentario:
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Felicidades por el blog, en cuanto tenga un momento te añado en mis links.
Un saludo y PUXA ASTURIES !!!
Un saludo y PUXA ASTURIES !!!