PRINCIPE DEL DEPORTE Y REY EN SU TIERRA
Fernando Alonso acudió el pasado 21 de octubre a su ciudad natal, Oviedo, para recibir uno de los galardones más prestigiosos de la escena mundial: el Premio Principe de Asturias. Además, era la primera vez que el piloto ovetense pisaba su tierra despues de haber ganado el campeonato de constructores para su escuderia Renault, desbancando a una "casi" invencible Ferrari.

Una inmensa multitud se agolpaba a los alrrededores del teatro Campoamor esperando ver a uno de sus paisanos recibir un premio tan prestigioso y que tanto orgullo y prestigio otorga a la ciudad de Oviedo. El piloto llego al teatro junto con la comitiva de los Premios Pri ncipe, pero cuando bajó del coche, una multitud rompió a cantar el himno regional, el emotivo "Asturias Patria Querida". Un Alonso trajeado y un tanto emocionado subio a la tribuna para recibir un premio que, aunque a algunos les cueste reconocer, ha ganado con todo el sudor de su frentre.
Al dia siguiente, una "marea azul" procedente de todas partes de Asturias y España tomo la ciudad con el unico objetivo de poder ver a su idolo y darle las gracias por tantos y tantos buenos momentos. No defraudó a la multitud, y, pese a sus pésimas aptitudes para cantar, el piloto fue ovacionado y homenajeado como nunca antes.
"Aunque yo cambie de equipo, nunca cambiéis de colores". Eso es justo lo que propugna este blog. El azul no es un color, es un orgullo.

Una inmensa multitud se agolpaba a los alrrededores del teatro Campoamor esperando ver a uno de sus paisanos recibir un premio tan prestigioso y que tanto orgullo y prestigio otorga a la ciudad de Oviedo. El piloto llego al teatro junto con la comitiva de los Premios Pri ncipe, pero cuando bajó del coche, una multitud rompió a cantar el himno regional, el emotivo "Asturias Patria Querida". Un Alonso trajeado y un tanto emocionado subio a la tribuna para recibir un premio que, aunque a algunos les cueste reconocer, ha ganado con todo el sudor de su frentre.
Al dia siguiente, una "marea azul" procedente de todas partes de Asturias y España tomo la ciudad con el unico objetivo de poder ver a su idolo y darle las gracias por tantos y tantos buenos momentos. No defraudó a la multitud, y, pese a sus pésimas aptitudes para cantar, el piloto fue ovacionado y homenajeado como nunca antes.
"Aunque yo cambie de equipo, nunca cambiéis de colores". Eso es justo lo que propugna este blog. El azul no es un color, es un orgullo.