Juventud Perdida...

.........No me arrepiento de la juventud que he tenido...mi madre, ser hermoso y divino para mi donde los haya, siempre me ha reprochado una cosa..."hija has estudiado demasiado"...No siento que ese tiempo haya sido perdido. He salido como todo el mundo aunque no he hecho demasiadas "noitadas". Estoy orgullosa de la persona que soy, de las convicciones a las que he llegado con el paso de tres décadas y dos patitos de existencia...y de mi sensiblidad, que si bien a veces le ha faltado un toque de racionalidad, otras me ha hecho sentir profundamente...y entre otras cosas no me ha hecho insensible al exterior, en esta mi ciudad, mi diosa, mi musa...que rezuma situaciones injustas por doquier...
Pero si hay algo que si siento en falta es que hay una parte de mi que no se comenzó a formar a la edad debida....Y este es un tema demasiado vulnerable para escribir, que quizas me atreva a hacerlo por el anonimato que dan estas páginas y porque las personas que ya conocen mi identidad, no me da ningún reparo en que lo sepan...pq las quiero y confio en ellas, y pq ante ellas siempre me he presentado sin tapujos.
Pero es así...Si es verdad que me he perdido esa etapa de los primeros amores..no pq no los haya sentido...sino pq nunca fueron correspondidos y por tanto no vividos....Los preciosos años de los 16 a los 25 años...pasaron sin pena ni gloria en ese sentido..tuve historietas...pero nada serio...Hoy siento que la racionalidad que dan los años me da la percepción suficiente para darme cuenta de esos "años perdidos y no vividos"....en lo que al sexo opuesto, o mejor dicho, para mi, el sexo afín, se refiere. Ya que creo que más que diferentes, somo muy complementarios...de ahi nuestra busqueda por encontrar a "ese aquel", o nuestro lamento "cuando aquel que pretendía ser el elegido se va"....
No me arrepiento que mi primera experiencia fuera ya con bastante edad, muchos más que la media nacional. Porque la afronté con una madurez ya cultivada y porque fue con una persona que me hizo sentir una mujer plena y llena de goce...Eso ya pasó, él hoy comparte su vida con otra persona. Hoy queda la amistad, y ese nexo de unión de complicidad entre los dos, porque ya nada cambiará que él fue el primero, y nos lo decimos cuando aún nos miramos a los ojos.
Pero lo que si me recrimino es mi vulnerabilidad...quizás esta sobredosis de ternura y sentimiento que tengo, hace que salte cual quinceañera y que como tal me comporte, cuando surje alguien que pretende un roce de algo más que de palabras conmigo. Entonces no sale la mujer, sale la niña que no vivió esos años que dan experiencia y conocimiento sobre nuestro sexo afín y que está carente de ternura. Y soy un volcán de afectividad que no deja pasar los tiempos, tan importantes y necesarios y hace que la historia se marchite aún sin haber empezado...y entonces mi yo interior se lamenta por aquello que no ha vivido y que me hubiera creado una "capa protectora", contra las palabras melosas sin fondo.,...y me hubiera dotado de esa paciencia, tan importante en los primeros latidos de toda historia que comienza a ser tejida entre UN HOMBRE Y UNA MUJER.





