¡Qué escándalo!
Ay Felipe, habla más bajito, vida mía. Pásame otra vez la bolsa de los guisantes congelados, así, envuelta en ese trapo. Dice tu hija que colocada en lo alto de la cabeza va fenomenal para cuando parece que te va a estallar.
Ya, hombre, ya... deja el sermón, si salimos en los periódicos qué le vamos a hacer, mejor el titular de 18 ancianas detenidas por alteración del orden público y desacato a la autoridad, que salir en las necrológicas... digo yo.
La culpa de todo la tuvo Juliet... ¿que no sabes quién es Juliet? Juliana, la hermana de Fabian. ¿No recuerdas?, vive en Francia desde Mayo del 68. Aseguró que aquella movida no se la perdía ella, y lo que son las cosas, le cambió la vida. Allí pescó a Valerí y se quedó a vivir allá, en la France. Desde que tiene doble nacionalidad se hace llamar Juliet, y pronuncia las erres como si tuviese vegetaciones, pero ella es feliz así.
" Leonorg, queguida, estás magavillosa. Me han dicho que muguió tu maguido... no sabes cuánto lo siento, pego c´est la vie... bla... bla... bla..." ¡Lo que habla la sylvie vartan esta!
Margarita piensa en todo, y en vez de ser una cena como Dios manda, que nos hubiese dejado a todas fritas en un sillón, fueron unos ligeros canapés acompañados de un vinito que entraba solo... así pasó, que luego salió todo de golpe... En fin, así transcurría la velada: con boleros de fondo, recordando antiguos novios, que si qué bien te conservas, que si tan bien como tú... Entonces Juliet anunció: "señogas, pregsten atançión, tomen asiento porgque empieza el espectáculo. Va pog ti, queguida Marggarita."
Comienzó a sonar un pasodoble y todas mirando a un lado y a otro, espectantes, cuando apareció el muchachito. Bueno, lo de muchachito lo digo por la edad, veintitres, dijo su abuela Juliet. Alto, guapísimo, escultural, vestido de negro riguroso y un capote rosa... ¡Divino contraste! Nosotras aplaudiendo, y él reboloteando con una gallardía entre nosotras... Iba, venía, iba, volvía sin camisa, se iba hacia Margarita, le ponía las manos -las de Margarita- sobre esa tableta de chocolate que tenía por delante... no te quiero ni contar lo que tenía por detrás... manos para arriba manos para abajo... Las demás con los ojos fuera de las cuencas. Juliet con cara de orgullo de abuela y exhalando el humo del un cigarrillo en una larga pipa... Hay que reconocer que tiene estilo, parecía sacada de una postal de los años veinte.
No me preguntes cómo porque fue como por arte de magia, esos pantalones que llevan los que se dedican a esas cosas son de mírame y no me toques, te lo digo yo... el caso es que, en un abrir y cerrar de ojos, se quedó como su madre lo trajo al mundo, y Margarita capote en mano, con la mirada fija en... en... ¿tú sabes lo que es una anaconda? ¿Y una lombriz de tierra?... Pues por la cabeza de más de una de las presentes seguro que se pasearon los dos animalitos, incluída Margarita... a mí no, mi vida, a mí me sorprendió que hubiese otra anaconda de similar tamaño a la que yo conocía.
Entre el estupor, el griterío y la música, casi no se oía el timbre del local. Imagínate, Felipe... cuando por fin abrimos: los dos policias en la puerta, incrédulos, mirando una y otra vez a una libreta, comprobando la dirección, a nosotras, a la libreta, a nosotras... un silencio sepulcral, la anaconda cabizbaja y su dueño frente a ellos, totalmente en cueros, claro, y Margarita con el capote en la mano y una sonrisa de oreja a oreja. Por fin uno dijo: señoras, los vecinos han llamado quejándose de un ruído infernal que no les deja dormir. ¿Se puede saber qué es este escándalo entre tanta geriátrica?.
¡Geriátricas! Los ojos de largas pestañas postizas y sombras blanco satén de Juliet se abrieron de par en par, como poseídos. Entonces fue cuando dijo: "¡Olalá! (lo de olalá quedó que parecía un grito de guerra) pasen, jóvenes, pasen... Queguidos, ¿cómo han targdado tanto en llegag?. La emprgesa ya los envía disfrgazados de policías, ¡qué buena idea!... ¡Maggarita!, ¡chicas! ¡son los de full monty!, allons, ¡musique! " ... Y lo que sucedió después... pues eso, ya lo sabes... sólo quedaron enteras sus gorras, con las que se tapaban sus anaconditas... hay que ver qué bien dotados están los Cuerpos de Seguridad...
Entiéndelo Felipe, fue un momento de solidaria enagenación mental. No éramos dueñas de nuestra persona... el vino, Felipe, el vino.
¡Qué leches! Mira Felipe, aunque hoy mi cabeza parece una olla a punto de estallar, tengo que decirte que fue una noche magavillosa, mon Dieu, magavillosa.
Ya, hombre, ya... deja el sermón, si salimos en los periódicos qué le vamos a hacer, mejor el titular de 18 ancianas detenidas por alteración del orden público y desacato a la autoridad, que salir en las necrológicas... digo yo.
La culpa de todo la tuvo Juliet... ¿que no sabes quién es Juliet? Juliana, la hermana de Fabian. ¿No recuerdas?, vive en Francia desde Mayo del 68. Aseguró que aquella movida no se la perdía ella, y lo que son las cosas, le cambió la vida. Allí pescó a Valerí y se quedó a vivir allá, en la France. Desde que tiene doble nacionalidad se hace llamar Juliet, y pronuncia las erres como si tuviese vegetaciones, pero ella es feliz así.
" Leonorg, queguida, estás magavillosa. Me han dicho que muguió tu maguido... no sabes cuánto lo siento, pego c´est la vie... bla... bla... bla..." ¡Lo que habla la sylvie vartan esta!
Margarita piensa en todo, y en vez de ser una cena como Dios manda, que nos hubiese dejado a todas fritas en un sillón, fueron unos ligeros canapés acompañados de un vinito que entraba solo... así pasó, que luego salió todo de golpe... En fin, así transcurría la velada: con boleros de fondo, recordando antiguos novios, que si qué bien te conservas, que si tan bien como tú... Entonces Juliet anunció: "señogas, pregsten atançión, tomen asiento porgque empieza el espectáculo. Va pog ti, queguida Marggarita."
Comienzó a sonar un pasodoble y todas mirando a un lado y a otro, espectantes, cuando apareció el muchachito. Bueno, lo de muchachito lo digo por la edad, veintitres, dijo su abuela Juliet. Alto, guapísimo, escultural, vestido de negro riguroso y un capote rosa... ¡Divino contraste! Nosotras aplaudiendo, y él reboloteando con una gallardía entre nosotras... Iba, venía, iba, volvía sin camisa, se iba hacia Margarita, le ponía las manos -las de Margarita- sobre esa tableta de chocolate que tenía por delante... no te quiero ni contar lo que tenía por detrás... manos para arriba manos para abajo... Las demás con los ojos fuera de las cuencas. Juliet con cara de orgullo de abuela y exhalando el humo del un cigarrillo en una larga pipa... Hay que reconocer que tiene estilo, parecía sacada de una postal de los años veinte.
No me preguntes cómo porque fue como por arte de magia, esos pantalones que llevan los que se dedican a esas cosas son de mírame y no me toques, te lo digo yo... el caso es que, en un abrir y cerrar de ojos, se quedó como su madre lo trajo al mundo, y Margarita capote en mano, con la mirada fija en... en... ¿tú sabes lo que es una anaconda? ¿Y una lombriz de tierra?... Pues por la cabeza de más de una de las presentes seguro que se pasearon los dos animalitos, incluída Margarita... a mí no, mi vida, a mí me sorprendió que hubiese otra anaconda de similar tamaño a la que yo conocía.
Entre el estupor, el griterío y la música, casi no se oía el timbre del local. Imagínate, Felipe... cuando por fin abrimos: los dos policias en la puerta, incrédulos, mirando una y otra vez a una libreta, comprobando la dirección, a nosotras, a la libreta, a nosotras... un silencio sepulcral, la anaconda cabizbaja y su dueño frente a ellos, totalmente en cueros, claro, y Margarita con el capote en la mano y una sonrisa de oreja a oreja. Por fin uno dijo: señoras, los vecinos han llamado quejándose de un ruído infernal que no les deja dormir. ¿Se puede saber qué es este escándalo entre tanta geriátrica?.
¡Geriátricas! Los ojos de largas pestañas postizas y sombras blanco satén de Juliet se abrieron de par en par, como poseídos. Entonces fue cuando dijo: "¡Olalá! (lo de olalá quedó que parecía un grito de guerra) pasen, jóvenes, pasen... Queguidos, ¿cómo han targdado tanto en llegag?. La emprgesa ya los envía disfrgazados de policías, ¡qué buena idea!... ¡Maggarita!, ¡chicas! ¡son los de full monty!, allons, ¡musique! " ... Y lo que sucedió después... pues eso, ya lo sabes... sólo quedaron enteras sus gorras, con las que se tapaban sus anaconditas... hay que ver qué bien dotados están los Cuerpos de Seguridad...
Entiéndelo Felipe, fue un momento de solidaria enagenación mental. No éramos dueñas de nuestra persona... el vino, Felipe, el vino.
¡Qué leches! Mira Felipe, aunque hoy mi cabeza parece una olla a punto de estallar, tengo que decirte que fue una noche magavillosa, mon Dieu, magavillosa.
Comentario:
Pues yo estoy contigo, fue una noche divertida! Al menos así nos lo has transmitido.
A mí, me gustan esos Kaos, jejeje.
Un besito!
A mí, me gustan esos Kaos, jejeje.
Un besito!
Comentario:
Yo, si me caso algún día, quiero una despedida así, la quiero, please. Bueno, y sin casarme,quiero al nieto de Juliet o uno similar.
Ay que rato de risa... ¡vaya escándalo!
Besos, artista.
Ay que rato de risa... ¡vaya escándalo!
Besos, artista.
Comentario:
¡Bueno, bueno, bueno! ¡Pego qué gasioso, qué fantastic, qué jagana esta despedida de soltega!
Lo cuentas tan bien que es como si hubiera estado allí.
A ver ahora la boda...
Lo cuentas tan bien que es como si hubiera estado allí.
A ver ahora la boda...
Comentario:
jejejeje ¡Vaya movida! Increíble lo que son capaces de liar Leonor y su saga. Si esta señora no existe habría que inventarla y ya está inventada por esta original mente.
Me lo he pasado leyendo esto que aún me dura la resaca.
Buenísimo.
Me lo he pasado leyendo esto que aún me dura la resaca.
Buenísimo.





