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Rinconeras y retales de la memoria
Acerca de
Desde un lugar de la Mancha... Entre manos El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón
Sindicación
 
Y sigo con el talante
Ni el vaporizador de Agua de Rosas de Adolfo Domínguez ha podido disfrazar el agrio talante con el que hoy me levanto.
Las 24 rosas de Diana Navarro es infumable y las cambio por Maná y su Amar es combatir... que hoy estoy guerrera.
En estos días de mal talante, además, parecen sumarse todas las poderosas, por ejemplo: una hora de espesa niebla en la que el viaje simula un eterno encuentro en la tercera fase en medio de ese blanco y húmedo escenario por el que, de un momento a otro, puedan surgir de la abrumadora nada unas luces de colores dando vueltecitas en un diminuto platillo volante. ¡Joer!, hoy tengo que adivinar mentalmente las lineas blancas de la carretera. El cuentakilómetros y el reloj me dicen más o menos por dónde me ando, mientras la mirada se clava, atenta, en ese reducido espacio visual que la bruma se presta a regalar por delante de las narices, y por el que, inútilmente, se abren paso las anuladas antiniebla del coche. Paciencia, al menos el espeso y húmedo frío no entra en mi habitáculo móvil.

Y entro por la puerta del centro como si viniese de un campo de batalla, con la soledad del guerrero a mis espaldas... y siete horas por delante. Intercambio impresiones con mi compañero, me enfundo en la bata blanca, conecto el ordenador e inicio sesión con mi clave de acceso, y de nuevo otra clave de usuario para poder abrir mi agenda, ******, ya está... y siguen sumándose poderosas: en la lista de citados de hoy: Pepita Perez, o da igual el nombre, pero hoy no la aguanto, en otras ocasiones la sufro, pero hoy no sé yo... Siempre con el mismo rollo paranoico y sin tomar aliento desde el momento que pone el culo en el sillón de confidente: lo mal que le van a ella los genéricos, ¡con todo lo que ha pagado ella a la Seguridad Social! (que la Seguridad Social se lo devolvió todico, vía oral, el primer año que pasó a ser pensionista, y desde entonces, hasta el día de hoy, se lo damos gratis el resto de contribuyentes, pero de eso su paranoia no es consciente) para que ahora le den veneno y no lo que ella quiere tomar, porque el Omeprazol y la Nucleosina no son lo mismo, que se lo ha dicho a ella el especialista de Digestivo de Ciudad Real, con lo mal que ella tiene su hernia de hiato. Además, el médico de Navas es de lo peor, la trata como si no existiese y no le hace ni caso, (¡quién fuera en este momento el médico de Navas!)... y bla, bla, bla, bla... ¡Basta!, tomo aliento, para no quedarme sin él mientras disparo: Vamos a ver, Pepita Perez, cambie usted el disco que éste ya está muy rallado, además, hoy llevo prisa, hay mucha gente esperando. Ala, aquí tiene usted su próxima cita, para finales de Enero. Su tensión está estupendamente, coma y mastique usted más despacio y no devore la comida como una loba, ¡ah!, y deje de comer chorizo y de pringar el tocino del cocido, y de comer mantecados a deshora, su hernia se lo agradecerá. Y salga a pasear, que se pasa la vida tirada en el sillón. En cuanto a sus medicamentos, esto es lo que hay, presente usted una queja al mismísimo Gerente de Area. Adios, muy buenas, diga usted a Fulanito que pase, que le toca... Y la dejo con la palabra en la boca... Nada, nada, que hoy no es día de talante, que soy humana... Hoy que no me roce ni la ropa, que muerdo, como la del chiste:
- Oye, tú...
- ¡Pues anda que tú...!
Pues eso, esta tarde yoga... pero ahora, que pase el siguiente...

 
Comentario:
Respira... o escribe, que viene a ser lo mismo en casos como los nuestros.
Con bata blanca y enfadada... mi perversa mente imagina múltiples capítulos...

Un besito del inconstante...
 
Comentario:
Ánimo guapa!!! ya somos dos a las que les pasa lo mismo. A veces he pensado en grabarme en una cinta, todo lo que les digo a mis pacientes y cuando vengan a consulta, ponerla para que la escuchen. Ya estoy harta de predicar en el desierto. Besos.
No