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Rinconeras y retales de la memoria
Acerca de
Desde un lugar de la Mancha... Entre manos El Juego del Ángel de Carlos Ruiz Zafón
Sindicación
 
Y tú, ¿a qué hueles?
El perfume... puffff, tremenda obra, aún sigo con la pituitaria embriagada y asqueada en ella. Cuando lo empecé, una tarde de guardia, mi compañero me dijo que se me haría cuesta arriba... a mí me costó terminarlo, una castaña... Me dijo, y yo contesté: ¡Vamos hombre!, también le han querido dar un oscar a Penélope Cruz. Sobre gustos no hay nada escrito.

Y cuando comencé a leer, empecé a elucubrar , mejor dicho, a jugar, con la sugerencia y los olores... La cabeza de un niño lactante huele a caramelo... Y me paré a pensar a qué huelen mis hijas, porque todos los recien nacidos que veo en mi consulta me huelen a talco mezclado con nenuco, pero ¿y mis hijas?, y mis hermanos, y mis padres, ¿y a qué huele ese que me sabe a licor de café?... y también surgió la curiosidad y la necesidad de saber a qué les oleré yo a ellos... Ya, divagaciones de hora tonta, una vez más, o el sugerente mundo de la lectura, que convierte lo ordinario en extraordinario. Y surgieron muchos olores: a hierba fresca recién cortada, a leña seca que comienza a arder, a tardes de domingo en un estanco, a aguacero de primavera, a galletas de horno recién hechas, a campos de olivos, a café bufando en una cafetera... siempre a café, el que me despeja por la mañana y me ayuda a mantenerme en pie, el que me hace babear, cual perro de Paulov, sólo con olerlo...

Pero curiosamente anoche, ahora que estoy atrapada en la personalidad de un asesino carente de olor que lo defina, mi hija pequeña, mientras poníamos la pasta sobre el cepillo de dientes, empezó a exhalar su aliento, una vez tras otra, y una vez tras otra, en un afán inútil, su pequeña naricilla perseguía el rastro invisible. Su pregunta me dejó perpleja: "Oye mamá, ¿por qué no podemos oler nuestro propio aliento?". "Porque atrapar tu propio olor es dificilísimo", y añadí: " Además, a los niños no les huele el aliento, porque la inocencia es como el agua: transparante, incolora, inodora e insípida..."
"Ahhhhh... ", dijo ella, boquiabierta. "No te entiendo, ¿qué es eso de ino no sé qué..., esas cosas que has dicho?". Y su tono de voz empezaba a ser impaciente, casi enrabietado.

Y cómo explicar a una niña de apenas seite años que su boca no huele porque no exhala alcohol metabolizado, ni sus dientes de leche sufren de sarro, ni su estómago digiere lo indigerible, ni huele a tabaco fumado en horas de zozobra, ni huele a mentiras, ni huele a desamor, ni huele a desengaño, ni huele a fracaso, ni a pérdida, ni a muerte, ni a soledad, ni a desamparo...

Y mirándome con sus grandes ojos de color de miel, dijo muy queda:
"Y entonces, ¿a mí cuánto me queda para que me huela el aliento?. "Espero que mucho, pero que mucho tiempo." Le dije yo, con un beso en su pequeña nariz de diminuta embrujada.
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Comentario:
Razón tienes en que sobre gustos no hay colores, ni olores. Puede que un olor evoque o huela de diferente manera para una persona que para otra, lo que para una puede ser agradable para otra no. Así como el libro de "El perfume" me encantó (soy de tu opinión) y a un amigo mío no. A veces tenemos "olvidado" el sentido del olfato (quizás lo tengamos aletargado con tanto olor a polución)

Como decían en el anuncio ¿A que huelen las nubes? Zum, zum, zum, zum. Yo, sinceramente, espero que no huelan como otro tipo gases pffff :)
 
Comentario:
Gracias, muy rico tu beso y precioso tu comentario.

Ánimo en tu martes de guardia!

KissxxX
 
Comentario:
Me encantó ese libro, realmente es impresionante que puedas obsesionarte con todos los olores que tan bien describe... , juasssss, una pasada.

Pero lo que realmente es una pasada son las preguntas de tu nena y las respuestas de tu boca. Qué tierno joder! :-)

Mil besos reina mora. Con sabor y olor a optimismo y domingo. Aunque no conjugen mucho.

KissxX
 
Comentario:
¡Pero qué bonito!!!! ¡Pero qué requetebonito! Niña mía, cada vez estás más cerca de tu ansiada novela de vivencias hermosas.

Un besazo y gracias por transportarme a la inocencia de tu "peque" loca bajita.
No