Guiones para recordar
Las asociaciones de cine de Estados Unidos han elegido los 101 mejores guiones de cine.
Todo cinéfilo guarda en su memoria frases cumbres, que lanza de vez en cuando, como para que su realidad diaria se meta en una pantalla y pueda vivir, por un momento, una vida de cine.
Seguramente en nuestra cabeza resuene la voz del actor que la dijo por primera vez en el rodaje, y la sigue repitiendo, como en un sueño que nunca se acaba, cada vez que alguien conecta su DVD. Desgraciadamente, otras muchas veces sólo podemos recordar esa voz en su versión doblada, por esa manía del cine en España.
Pero que nosotros podamos volver a utilizar esa frase cuando queramos sentirnos de cine no es gracias al actor. Tampoco gracias al director, sino gracias a uno o varios guionistas, que tuvieron una idea brillante y decidieron pasarla al papel, y que tras años de encuentros y desencuentros, se materializó en una película.
Para que volvamos a recordar esas frases que ya no sólo forman parte del cine, sino de la historia, las asociaciones de cine de Estados Unidos han elegido los 101 mejores guiones de cine. En el número uno ha quedado una bella historia de amor: Casablanca. Le han seguido otras muchos clásicos: El Padrino, Chinatown, Ciudadano Kane, Eva al desnudo, Annie Hall, El crepúsculo de los dioses, Un mundo implacable, Con faldas y a lo loco y El padrino II forman el top ten.
¿Quién no ha repetido alguna vez la célebre frase: “Este es el comienzo de una gran amistad”? Esta es su frase más repetida, pero sin duda tiene otras muchas que no la desmerecen. Por ejemplo: “Siempre nos quedará París”; “De todos los cafés del mundo, tuvo que elegir el mío”; o “Tócala otra vez, Sam”. Y una frase que a todos nos ha pasado alguna vez: “El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”.

Casablanca fue dirigida en 1942 por Michael Curtiz. El estilo de Humphrey Bogart se plasmó en la pantalla a través del personaje de Rick, y la elegante Ingrid Bergman interpretaba a Ilsa. El guión se lo debemos a Julius y Philip Epsteis, y a Howard Koch, ganadores del Óscar al mejor guión. Está basado en la obra teatral Every Body comes to Rick’s de Murria Burnett y Joan Alison.


Destaca entre los diez mejores guiones las dos primeras partes de El Padrino, de Francis Ford Coppola (1972 y 1974) Estas dos películas de culto tienen muchos seguidores que usan sus frases en cualquier momento que se les precie: “Voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar”; “Siempre me he negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos” (seguramente ahora mismo lo has intentado leer como Marlon Brando, pero esa voz es única); “No es nada personal, es cuestión de negocios”; “Nunca te pongas del lado de nadie que vaya contra la familia”. Nadie como Coppola y Mario Puzo supieron retratar el mundo de la mafia siciliana.

Chinatown es una de las obras maestras de Roman Polanski, interpretada por Jack Nicholson. Robert Towne se llevó el Oscar al mejor guión original en 1974.

Ciudadano Kane, basada en la vida del editor de periódicos William Randolph Hearst, fue escrita por Orson Welles, también su director e intérprete, y Herman Mankiewicz, en 1941. Esta película contiene un gran mensaje sobre la vida y la riqueza. Como muestra, dos de sus frases: “Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre", y “La vejez es la única enfermedad de la que uno ya no espera jamás curarse”.

Eva al desnudo fue dirigida y escrita por John Mankiewicz en 1950 e interpretada por Bette Davis. También ganó el Óscar al mejor guión. De sus catorce nominaciones (todo un record), consiguió seis.

Annie Hall es uno de esos guiones de humor inteligente que sólo el excéntrico Woody Allen puede escribir, en unión con Marshall Brickman Éstas son algunas muestras de este humor: "En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión" o "Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto". Destacan de Woody Allen otras tres películas más en la lista: Manhattan (puesto 54), Delitos y faltas (puesto 57) y Hannah y sus hermanas (puesto 95).


Billy Wilder aparece en el séptimo y el noveno puesto. El crepúsculo de los dioses (1950) (cuyo título original es Sunset Blvd., nada que ver con la traducción) es obra del genial Billy Wilder en conjunción con Charles Brackett y D.M. Marshman Jr. Con faldas y a lo loco (1959) estaba interpretada por un trío genial: Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon. El gui´n fue escrito por Billy Wilder y I.A.L. Diamond, basándose en un relato de Robert Thoeren y Michael Logan.

Network, un mundo implacable, que ocupa el octavo lugar, fue dirigida en 1976 por Sydney Lumet y escrita por Paddy Chayefsky.
Los críticos de cine americanos han elegido 101 guiones como los mejores de la historia. Seguro que otros geniales han quedado fuera. Cada uno tenemos nuestros favoritos. Ahora sólo es cuestión de sentarse en el sofá, y descubrir cada uno de esos guiones.
Para saber más:
Los 101 mejores guiones de la historia del cine
Fotogramas
Reportaje temático
Escrito por: María García
Todo cinéfilo guarda en su memoria frases cumbres, que lanza de vez en cuando, como para que su realidad diaria se meta en una pantalla y pueda vivir, por un momento, una vida de cine.
Seguramente en nuestra cabeza resuene la voz del actor que la dijo por primera vez en el rodaje, y la sigue repitiendo, como en un sueño que nunca se acaba, cada vez que alguien conecta su DVD. Desgraciadamente, otras muchas veces sólo podemos recordar esa voz en su versión doblada, por esa manía del cine en España.
Pero que nosotros podamos volver a utilizar esa frase cuando queramos sentirnos de cine no es gracias al actor. Tampoco gracias al director, sino gracias a uno o varios guionistas, que tuvieron una idea brillante y decidieron pasarla al papel, y que tras años de encuentros y desencuentros, se materializó en una película.
Para que volvamos a recordar esas frases que ya no sólo forman parte del cine, sino de la historia, las asociaciones de cine de Estados Unidos han elegido los 101 mejores guiones de cine. En el número uno ha quedado una bella historia de amor: Casablanca. Le han seguido otras muchos clásicos: El Padrino, Chinatown, Ciudadano Kane, Eva al desnudo, Annie Hall, El crepúsculo de los dioses, Un mundo implacable, Con faldas y a lo loco y El padrino II forman el top ten.
¿Quién no ha repetido alguna vez la célebre frase: “Este es el comienzo de una gran amistad”? Esta es su frase más repetida, pero sin duda tiene otras muchas que no la desmerecen. Por ejemplo: “Siempre nos quedará París”; “De todos los cafés del mundo, tuvo que elegir el mío”; o “Tócala otra vez, Sam”. Y una frase que a todos nos ha pasado alguna vez: “El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos”.

Casablanca fue dirigida en 1942 por Michael Curtiz. El estilo de Humphrey Bogart se plasmó en la pantalla a través del personaje de Rick, y la elegante Ingrid Bergman interpretaba a Ilsa. El guión se lo debemos a Julius y Philip Epsteis, y a Howard Koch, ganadores del Óscar al mejor guión. Está basado en la obra teatral Every Body comes to Rick’s de Murria Burnett y Joan Alison.


Destaca entre los diez mejores guiones las dos primeras partes de El Padrino, de Francis Ford Coppola (1972 y 1974) Estas dos películas de culto tienen muchos seguidores que usan sus frases en cualquier momento que se les precie: “Voy a hacerle una oferta que no podrá rechazar”; “Siempre me he negado a ser un muñeco movido por los hilos de los poderosos” (seguramente ahora mismo lo has intentado leer como Marlon Brando, pero esa voz es única); “No es nada personal, es cuestión de negocios”; “Nunca te pongas del lado de nadie que vaya contra la familia”. Nadie como Coppola y Mario Puzo supieron retratar el mundo de la mafia siciliana.

Chinatown es una de las obras maestras de Roman Polanski, interpretada por Jack Nicholson. Robert Towne se llevó el Oscar al mejor guión original en 1974.

Ciudadano Kane, basada en la vida del editor de periódicos William Randolph Hearst, fue escrita por Orson Welles, también su director e intérprete, y Herman Mankiewicz, en 1941. Esta película contiene un gran mensaje sobre la vida y la riqueza. Como muestra, dos de sus frases: “Si no hubiera sido tan rico, habría sido un buen hombre", y “La vejez es la única enfermedad de la que uno ya no espera jamás curarse”.

Eva al desnudo fue dirigida y escrita por John Mankiewicz en 1950 e interpretada por Bette Davis. También ganó el Óscar al mejor guión. De sus catorce nominaciones (todo un record), consiguió seis.

Annie Hall es uno de esos guiones de humor inteligente que sólo el excéntrico Woody Allen puede escribir, en unión con Marshall Brickman Éstas son algunas muestras de este humor: "En Beverly Hills no tiran la basura, la convierten en televisión" o "Una relación es como un tiburón; tiene que estar continuamente avanzando o se muere. Y me parece que lo que aquí tenemos es un tiburón muerto". Destacan de Woody Allen otras tres películas más en la lista: Manhattan (puesto 54), Delitos y faltas (puesto 57) y Hannah y sus hermanas (puesto 95).


Billy Wilder aparece en el séptimo y el noveno puesto. El crepúsculo de los dioses (1950) (cuyo título original es Sunset Blvd., nada que ver con la traducción) es obra del genial Billy Wilder en conjunción con Charles Brackett y D.M. Marshman Jr. Con faldas y a lo loco (1959) estaba interpretada por un trío genial: Marilyn Monroe, Tony Curtis y Jack Lemmon. El gui´n fue escrito por Billy Wilder y I.A.L. Diamond, basándose en un relato de Robert Thoeren y Michael Logan.

Network, un mundo implacable, que ocupa el octavo lugar, fue dirigida en 1976 por Sydney Lumet y escrita por Paddy Chayefsky.
Los críticos de cine americanos han elegido 101 guiones como los mejores de la historia. Seguro que otros geniales han quedado fuera. Cada uno tenemos nuestros favoritos. Ahora sólo es cuestión de sentarse en el sofá, y descubrir cada uno de esos guiones.
Para saber más:
Los 101 mejores guiones de la historia del cine
Fotogramas
Reportaje temático
Escrito por: María García





