El monte no resplandeciente
Kilimanjaro.
En swajili significa "montaña resplandeciente", pero ya ha dejado de resplandecer. Esta es toda la nieve que queda en el monte más alto de Africa. Se suponía que esta fase de deshielo tardaría años en ser alcanzada. Esto demuestra que el fenómeno se está acelerando en los últimos años más de lo que se esperaba.

Se suponía que los efectos del cambio climático iban a sentirse especialmente en las latitudes altas del planeta y que serían menos acusadas en las zonas ecuatoriales y tropicales. Sin embargo, Africa está sufriendo actualmente un espectacular cambio en su clima.
En los últimos años, las temperaturas del Parque Amboseli, en Kenia, han aumentado 4ºC en los meses de febrero y marzo. Los elefantes se desplazan continuamente en busca de lugares donde alimentarse y bañarse. En Tanzania, estos animales causan graves daños a la selva, un ecosistema muy frágil ya de por sí amenazado por el cambio climático.

Os dejo con este especial gráfico del diario español "El Mundo", de donde he obtenido la información básica para este post.
En swajili significa "montaña resplandeciente", pero ya ha dejado de resplandecer. Esta es toda la nieve que queda en el monte más alto de Africa. Se suponía que esta fase de deshielo tardaría años en ser alcanzada. Esto demuestra que el fenómeno se está acelerando en los últimos años más de lo que se esperaba.

Se suponía que los efectos del cambio climático iban a sentirse especialmente en las latitudes altas del planeta y que serían menos acusadas en las zonas ecuatoriales y tropicales. Sin embargo, Africa está sufriendo actualmente un espectacular cambio en su clima.
En los últimos años, las temperaturas del Parque Amboseli, en Kenia, han aumentado 4ºC en los meses de febrero y marzo. Los elefantes se desplazan continuamente en busca de lugares donde alimentarse y bañarse. En Tanzania, estos animales causan graves daños a la selva, un ecosistema muy frágil ya de por sí amenazado por el cambio climático.

Os dejo con este especial gráfico del diario español "El Mundo", de donde he obtenido la información básica para este post.
Glaciares en retroceso (IV): El Glaciar Upsala en la Patagonia
Túnez (II): Los aljibes de Kairouan
Kairouan es considerada la cuarta ciudad santa del Islam tras La Meca, Medina y Jerusalén. También es famosa por la abundancia proverbial de agua cristalina y los aljibes que las contienen.
Hoy estos aljibes sólo contienen un agua tan salobre que no se puede usar ni para agricultura. De nuevo la sequía se hace patente en Túnez y la sed empieza a afectar a algo más que un oasis... toda una ciudad santa.

Uno de los aljibes inútiles de Kairouan. Hoy día sólo sirven para contarle al turista el esplendor que emanaba de ellos.
Hoy estos aljibes sólo contienen un agua tan salobre que no se puede usar ni para agricultura. De nuevo la sequía se hace patente en Túnez y la sed empieza a afectar a algo más que un oasis... toda una ciudad santa.
Uno de los aljibes inútiles de Kairouan. Hoy día sólo sirven para contarle al turista el esplendor que emanaba de ellos.
El hielo del Ártico
En mi opinión, el cambio climático es el mayor problema al que nos enfrentamos hoy en día, peor incluso que la amenaza del terrorismo.David A. King Consejero Científico Jefe del gobierno británico.
Estoy seguro de que el señor King dijo estas palabras tras analizar concienzudamente diversas señales de advertencia que nos regala el planeta, como la desaparición progresiva del Polo Ártico.

El hielo ártico en 1979

El hielo ártico en la actualidad
Decir que el hielo permanente estival del Ártico desaparecerá antes de 2100 puede sonar a barbaridad y a exageración. Es una barbaridad porque ha estado ahí desde tiempo inmemoriales y desaparecería en el tiempo de tan solo una o dos vidas humanas. Y es una exageración porque en realidad tardará menos en desvanecerse. La cifra de 2100 proviene de un informe de la NASA:
Según la NASA, la capa de hielo polar se está derritiendo a un alarmante ritmo de 9% por década. El grosor del hielo ártico ha disminuido un 40% desde la década de 1960.
Sin embargo, en este informe no se tiene en cuenta, como se ha puesto de relieve con las últimas observaciones realizadas, que, en general, el cambio climático se está acelerando y retroalimentando y que muy pronto habrá que revisar al alza la cuantía y magnitud de prácticamente todos los efectos meteorológicos anormales previstos para los años venideros. No en vano, Mark Lynas, en su proyecto de libro 6 degrees situaba la desaparición de Nueva Orleans en 2040. El pobre Mark tendrá que escribr rápido si desea que su libro tenga cierta utilidad para el público no especialista en la materia.
Como se desprende de las fotos, el Polo Ártico es un firme candidato a los viajes imposibles de este incierto siglo XXI.
Túnez (I): Los oasis de Nefta
05:00 horas. Douz (Dûz). Llamada también "La Puerta del Desierto". Nos levantamos para continuar nuestro agotador viaje por el sur de Túnez. Mi hotel, sacado de un cuento de "Las Mil y Una Noches", cuenta con todas las comodidades. Piscina de agua dulce (¿o es salobre? Lo cierto es que está saladita y se flota mejor, ¡demasiado, o sea!), piscina de aguas termales, baño completo, buffet libre de comida internacional, etc. Calculo que he consumido entre 300 y 400 litros de agua, escasamente potable para los locales, intragablemente asquerosa para mí, durante mis escasas horas de estancia.
13:00 horas. Nefta (Neftah). Hacemos un alto en nuestro largo viaje para visitar esta ciudad-oasis a caballo entre dos desiertos. La foto muestra un oasis precioso... y una fuente seca. Le pregunto a Bèshir, nuestro guía, que ocurre aquí y su respuesta me sume en la tristeza. Parece que el cambio climático también llega al simpático país de Túnez. Béshir nos explica:

En Nefta, población a las puertas del desierto del Sáhara de unos 20.000 habitantes, se dan circunstancias especiales por las que un cambio climático puede ser nefasto. Nefta posee alrededor de medio millón de palmeras datileras repartidas entre sus oasis. Los dátiles representan, junto con el turismo, la principal fuente de ingresos de los oasis del Sur de Túnez y, por ende, de todo Túnez.

El desierto ha sido horadado con el beneplácito del gobierno por multitud de pozos artesianos para aumentar la superficie datilera y satisfacer la ingente demanda de agua de unos turistas fatigados por el calor del desierto. Turistas como yo que gastan con dos tiradas de la cisterna toda el agua que consume un neftaliano en un día. Estos pozos se alimentan de yacimientos de agua fósil, es decir, se trata de agua difícilmente renovable por las lluvias. Así que, a medida que se extrae agua de los acuíferos, la salinidad aumenta y el agua es cada vez menos apta para el riego, no digamos ya para ser bebida.
Estas circunstancias son fácilmente explicables por la enorme demanda de agua. El cambio climático no debería salir a colación en este problema. Sin ambargo, es precisamente el cambio climático lo que explica que Nefta esté cada vez más cercada por sus desiertos contiguos, uno de arena al norte continuación del Gran Erg Oriental argelino, cuyas dunas se dirigen progresivamente hacia el sur, y otro salado situado al sur, el Chott-el-Djerid. De hecho, aunque en el mapa, algo antiguo, figure el Chott-el-Djerid al este de Nefta, lo cierto es que este desierto salado se encuentra ya envolviendo al oasis tanto por el sur como por el oeste.
Bèshir sentencia:
No quisiera volver a Nefta y encontrarme con palmeras secas, agua salada y desierto en lugar de una preciosa ciudad del desierto, no quisiera. Pero mucho me temo que este oasis es digno merecedor de un viaje imposible a mediados del siglo XXI.
15:00 horas. Tozeur (Tazwar). Estoy reventado, que duro es viajar con aire acondicionado en autobús mientras niños descalzos que no robarían ni para comer te intentan vender "Rosas del Desierto" de todo tamaño ¡jo!. Tras un copioso almuerzo regado con abundante agua mineral pagada a precio de vino tinto me dispongo a dar cuenta de una provechosa siesta. A los cinco minutos de haber adoptado la horizontal comienzo a luchar contra las lágrimas que pugnan por asomar, y es que me he percatado de que he tirado tres veces de la cisterna desde que llegué hace media hora a la habitación. Para acallar mi conciencia y despertar las de otros prometo escribir este artículo mientras Gaia me permite caer rendido.
13:00 horas. Nefta (Neftah). Hacemos un alto en nuestro largo viaje para visitar esta ciudad-oasis a caballo entre dos desiertos. La foto muestra un oasis precioso... y una fuente seca. Le pregunto a Bèshir, nuestro guía, que ocurre aquí y su respuesta me sume en la tristeza. Parece que el cambio climático también llega al simpático país de Túnez. Béshir nos explica:

El patrón de precipitaciones en este país suele ser el siguiente: 3 años húmedos, 2 ó 3 años regulares y 3 años de sequía. Túnez ya lleva 13 años consecutivos de años malos o regulares. Son demasiados años de sequía. Incluso en un entorno tan acostumbrado a la falta de agua como es el desierto, esta anomalía provoca impactos de todo tipo. Por ejemplo, la fuente seca. Hace ya muchos años que no proporciona agua
En Nefta, población a las puertas del desierto del Sáhara de unos 20.000 habitantes, se dan circunstancias especiales por las que un cambio climático puede ser nefasto. Nefta posee alrededor de medio millón de palmeras datileras repartidas entre sus oasis. Los dátiles representan, junto con el turismo, la principal fuente de ingresos de los oasis del Sur de Túnez y, por ende, de todo Túnez.

El desierto ha sido horadado con el beneplácito del gobierno por multitud de pozos artesianos para aumentar la superficie datilera y satisfacer la ingente demanda de agua de unos turistas fatigados por el calor del desierto. Turistas como yo que gastan con dos tiradas de la cisterna toda el agua que consume un neftaliano en un día. Estos pozos se alimentan de yacimientos de agua fósil, es decir, se trata de agua difícilmente renovable por las lluvias. Así que, a medida que se extrae agua de los acuíferos, la salinidad aumenta y el agua es cada vez menos apta para el riego, no digamos ya para ser bebida.
Estas circunstancias son fácilmente explicables por la enorme demanda de agua. El cambio climático no debería salir a colación en este problema. Sin ambargo, es precisamente el cambio climático lo que explica que Nefta esté cada vez más cercada por sus desiertos contiguos, uno de arena al norte continuación del Gran Erg Oriental argelino, cuyas dunas se dirigen progresivamente hacia el sur, y otro salado situado al sur, el Chott-el-Djerid. De hecho, aunque en el mapa, algo antiguo, figure el Chott-el-Djerid al este de Nefta, lo cierto es que este desierto salado se encuentra ya envolviendo al oasis tanto por el sur como por el oeste.
Bèshir sentencia:
Nefta acabará tragada por el desierto con el beneplácito de una prolongada sequía.
No quisiera volver a Nefta y encontrarme con palmeras secas, agua salada y desierto en lugar de una preciosa ciudad del desierto, no quisiera. Pero mucho me temo que este oasis es digno merecedor de un viaje imposible a mediados del siglo XXI.
15:00 horas. Tozeur (Tazwar). Estoy reventado, que duro es viajar con aire acondicionado en autobús mientras niños descalzos que no robarían ni para comer te intentan vender "Rosas del Desierto" de todo tamaño ¡jo!. Tras un copioso almuerzo regado con abundante agua mineral pagada a precio de vino tinto me dispongo a dar cuenta de una provechosa siesta. A los cinco minutos de haber adoptado la horizontal comienzo a luchar contra las lágrimas que pugnan por asomar, y es que me he percatado de que he tirado tres veces de la cisterna desde que llegué hace media hora a la habitación. Para acallar mi conciencia y despertar las de otros prometo escribir este artículo mientras Gaia me permite caer rendido.
Glaciares en retroceso (III): El Glaciar Chatalcaya en Perú
Perú es uno de los países más afectados por el cambio climático. Hogar del mayor número de glaciares tropicales en el mundo, éste país sudamericano es especialmente vulnerable a las altas temperaturas.
Los expertos glaciólogos predicen que todos los glaciares peruanos ubicados bajo los 5.500 metros de altura desaparecerán antes de 2015. Esto representa la mayoría de glaciares en Perú. Hasta ahora se han perdido el 20% de los glaciares del país.

El glaciar Chatalcaya ya casi es historia. Como se observa en la imagen, es muy posible que para 2015 haya desaparecido completamente el glaciar.
La mayoría de la población peruana vive en una, en principio, árida franja de terreno entre los Andes y el mar. Los agricultores peruanos dependen del agua del glaciar para regar sus parcelas. Los pobladores reciben el agua que consumen diariamente de las montañas. Los glaciares también proveen de agua a las hidroeléctricas, industrias y riego en general.
En los próximos años, la constante migración de la población andina y selvática a la costa sólo incrementará la demanda por agua.
El problema es que la fuente del agua se está derritiendo.
Los agricultores y expertos atestiguan su incertidumbre sobre el futuro:
Información con la que se ha elaborado este post:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4187000/4187364.stm
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4117000/4117435.stm
Los expertos glaciólogos predicen que todos los glaciares peruanos ubicados bajo los 5.500 metros de altura desaparecerán antes de 2015. Esto representa la mayoría de glaciares en Perú. Hasta ahora se han perdido el 20% de los glaciares del país.

El glaciar Chatalcaya ya casi es historia. Como se observa en la imagen, es muy posible que para 2015 haya desaparecido completamente el glaciar.
La mayoría de la población peruana vive en una, en principio, árida franja de terreno entre los Andes y el mar. Los agricultores peruanos dependen del agua del glaciar para regar sus parcelas. Los pobladores reciben el agua que consumen diariamente de las montañas. Los glaciares también proveen de agua a las hidroeléctricas, industrias y riego en general.
En los próximos años, la constante migración de la población andina y selvática a la costa sólo incrementará la demanda por agua.
El problema es que la fuente del agua se está derritiendo.
Los agricultores y expertos atestiguan su incertidumbre sobre el futuro:
Durante época de lluvias no tenemos problemas de abastecimiento, al contrario, el agua abunda. Pero durante la sequía, la única fuente de agua para los ríos, son los glaciares. Cuando estos terminen de derretirse no habrá de dónde sacar agua para las futuras generaciones. Va a ser muy triste cuando el agua se vaya. Sin agua no hay vida, no hay vida para los animales, para los humanos, ni tampoco para la tierra. No sabemos en qué situación quedarán nuestros nietos.
Información con la que se ha elaborado este post:
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4187000/4187364.stm
http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/science/newsid_4117000/4117435.stm
Glaciares en retroceso (II): El Glaciar Grinnel en Montana
Estoy pensando seriamente en dividir este blog en cuatro o cinco distintos. La razón es que apenas me meto a zascandilear por la web, encuentro más y más evidencias de un cambio climático generalizado en nuestro planeta y quisiera recopilar al menos las más llamativas. Sin embargo, eso supone mostrar miles de pruebas de glaciares en retroceso, islas que se hunden, barreras de coral muriendo, etc.
El número de glaciares del mundo se cuenta por miles y sólo algunos debido a circunstancias excepcionales no se encuentran en franco retroceso. El caso del glaciar Grinnel, en el Glacier National Park de Montana en EE.UU. no admite comentarios. Las fotos lo dejan bien clarito.

Evolución comparada de los bordes del glaciar Grinnel desde 1850 hasta 1981. Obsérvese, no obstante, que los años más "duros" registrados de cambio climático no se cuentan (La década de los noventa). Foto: US Geological Survey

Tres momento en la vida del Glaciar Grinnel a lo largo del siglo pasado.
El número de glaciares del mundo se cuenta por miles y sólo algunos debido a circunstancias excepcionales no se encuentran en franco retroceso. El caso del glaciar Grinnel, en el Glacier National Park de Montana en EE.UU. no admite comentarios. Las fotos lo dejan bien clarito.

Evolución comparada de los bordes del glaciar Grinnel desde 1850 hasta 1981. Obsérvese, no obstante, que los años más "duros" registrados de cambio climático no se cuentan (La década de los noventa). Foto: US Geological Survey

Tres momento en la vida del Glaciar Grinnel a lo largo del siglo pasado.
El Lago Chad
En África, el Lago Chad ha perdido un 95 por ciento de su superficie en los últimos 40 años, como resultado del clima más seco y la mayor demanda de riego. Los nómadas y los pescadores que dependían de las aguas del lago han sido reemplazados por asentamientos de agricultores.
En las imágenes de satélite tomadas por la NASA se puede observar como la superficie original del lago ha disminuido desde 25.00 kms cuadrados (las provincias de Huelva y Sevilla juntas o la superficie del lago Erie en Norteamérica) hasta los escasos 1.500 kms cuadrados de la actualidad.

Evolución del lago Chad a finales del siglo XX. Las zonas en rojo de las tres fotos superiores representan la vegetación actual donde antes había lago, mientras que las manchas oscuras es lo que queda de agua. En la foto grande la vegetación presenta su natural color verde. Obsérvense las formaciones de dunas que indican una creciente desertización del entorno. Es decir, lo que antes era lago se convierte en vegetación y ésta, a su vez, está siendo sustituida por desierto. Fuente:www.spaceandmotion.com
La situación es tan preocupante, que el presidente de Nigeria, uno de los cuatro países que comparten frontera en el lago junto con Chad, Camerún y la República Centroafricana, determinó que si no se toman medidas urgentes para arreglar la situación se tendrán en un futuro cercano 27 millones de personas inscritas en la categoría de "refugiado medioambiental".
Las causas de este desastre son una acción combinada riego intensivo-cambio climático. Se está extrayendo más agua de la cuenca de lo que las lluvias pueden reponer en un entorno generalizado de sequía desde hace 40 años. De hecho, según el IPCC, es de esperar que esta siga siendo la tendencia para las regiones sub-áridas del planeta para este siglo, como es el caso de la región del Sahel, donde se encuentra el lago.
En las imágenes de satélite tomadas por la NASA se puede observar como la superficie original del lago ha disminuido desde 25.00 kms cuadrados (las provincias de Huelva y Sevilla juntas o la superficie del lago Erie en Norteamérica) hasta los escasos 1.500 kms cuadrados de la actualidad.

Evolución del lago Chad a finales del siglo XX. Las zonas en rojo de las tres fotos superiores representan la vegetación actual donde antes había lago, mientras que las manchas oscuras es lo que queda de agua. En la foto grande la vegetación presenta su natural color verde. Obsérvense las formaciones de dunas que indican una creciente desertización del entorno. Es decir, lo que antes era lago se convierte en vegetación y ésta, a su vez, está siendo sustituida por desierto. Fuente:www.spaceandmotion.com
La situación es tan preocupante, que el presidente de Nigeria, uno de los cuatro países que comparten frontera en el lago junto con Chad, Camerún y la República Centroafricana, determinó que si no se toman medidas urgentes para arreglar la situación se tendrán en un futuro cercano 27 millones de personas inscritas en la categoría de "refugiado medioambiental".
Las causas de este desastre son una acción combinada riego intensivo-cambio climático. Se está extrayendo más agua de la cuenca de lo que las lluvias pueden reponer en un entorno generalizado de sequía desde hace 40 años. De hecho, según el IPCC, es de esperar que esta siga siendo la tendencia para las regiones sub-áridas del planeta para este siglo, como es el caso de la región del Sahel, donde se encuentra el lago.
Islas Maldivas: Paraíso en el Océano Indico (II)
Más datos sobre las Maldivas. Se trata de un artículo de la BBC en español algo antiguo, así que los datos de aquí extraídos puede que, a día de hoy, sean aún más graves. He aquí algunas perlas:Como el 80% de las 1.200 islas no están a más de un metro por encima del nivel del mar, dentro de 100 años las Maldivas podrían ser inhabitables. Sus 360.000 pobladores tendrían que evacuar las islas.
No es de extrañar entonces que las Maldivas hayan sido el primer país en firmar el Protocolo de Kyoto.
La capital, Malé, está rodeada de un muro de 3 metros de altura. Su construcción tomó 14 años, costó US$63 millones y Japón pagó el 99% de los gastos.
Pero el muro sólo protege una de las 200 islas habitadas y sólo ofrece una barrera contra las mareas altas y no contra la amenaza a largo plazo de un aumento en el nivel del mar.
En la isla de Kandholhudhoo, donde hay una alta densidad de población, el 60% de los habitantes han aceptado evacuar la isla en los próximos 15 años.
Quienes prefieran quedarse, tendrán que irse en algún momento: las mareas altas inundan su casa cada tanto y hace poco el agua taladró un hoyo de 3 metros en su barrera de cemento.
Esta pequeña nación se enfrenta a una tarea titánica: persuadir al gobierno de Estados Unidos para que tome decisiones con un impacto a largo plazo y con una perspectiva global, en lugar de decisiones a corto plazo con intereses nacionales.
Las Maldivas podrían ejercer una presión moral. Pero no mucho más.
Las Islas Tuvalu: Primera nación desahuciada.


Es el tipo de paraíso con el que soñaba cuando era niño. Cuando dábamos clase de sociales en el colegio, hoy llamado también "cono" o "conocimiento del medio", acudíamos siempre a estudiar los atolones con sumo gusto. Recuerdo perfectamente esas fotos deliciosas. Son islas que transmiten paz, esperanza, tranquilidad. Una arena tan blanca. Unos habitantes tan simpáticos. Que cocoteros tan verdes. Islas-atolones: tan azules, tan hermosas y tan... frágiles.
Tuvalu es una isla-nación o estado insular; un conjunto de nueve atolones coralinos habitados por polinesios en el Océano Pacífico. Después del Vaticano es la nación independiente con menor número de habitantes, no llega a 10.000 personas. Debido a su baja elevación (máximo de 5 metros), las islas que constituyen esta nación son amenazadas por cualquier futuro aumento del nivel del mar.

El gobierno contempla un plan de evacuación de la población durante las próximas décadas a Nueva Zelanda en forma de contingentes de 75 personas al año. No lo llaman evacuación, sino "traslado". Y es que ser conscientes de que van a ser la primera nación de la historia en desaparecer debido al cambio climático no debe ser fácil de asimilar.
El IPCC mantiene que el nivel del mar subirá en torno a 95 cms de aquí al 2100. Esta subida general no sólo inundará gran parte de Tuvalu, sino que significa que la intrusión de agua salada en los acuíferos hará imposible la vida vegetal sobre las islas, como ya ha ocurrido en una de las islas del archipiélago. Además, debido a la aceleración general del fenómeno del calentamiento global, hay razones bien fundadas para creer que 95 cms es una estimación más que conservadora hoy día.Para mostrar en que se van a convertir las islas de Tuvalu, y en general los 37 pequeños estados insulares amenazados directamente por la subida del nivel del mar, ya tenemos un islote de esta nación totalmente muerto. Como se ve en la siguiente foto, no queda vegetación en absoluto. La salinidad adqurida del suelo impide cualquier tipo de vida.

La siguiente foto muestra el ministerio de medio ambiente de Tuvalu amenazado por las olas. Fue tomada por Mark Lynas en su viaje a Tuvalu. Pinchad aquí para ver más fotos suyas de Tuvalu sufriendo la marea alta.

Más información sobre Tuvalu: Tuvalu Online






