Santi
Bebida preferida:Ron con cola y cerveza.
Frecuencia:Porque los fines de semana no duran mas, que si no estaría siempre copa en mano
Mayor borrachera:A todos nos gustaría saberlo.
Este hombre es el consumidor de alcohol por excelencia. Todos nos preguntamos que tamaño tendrá su hígado, y cuantas botellas caben en su bodega. Recordemos las paellas abrazando a nuestro estimado catedrático, y otras cosas que sucedieron que mejor no mencionar.
Anécdota personal: Como os podréis imaginar, son tantas las anécdotas que hasta las olvido. Pero hay una que la recuerdo de forma especial, pues no en vano fue la primera vez que mis padres me cazaron completamente cocido. Fue una noche de 1998 (creo recordar). Era el roscón de reyes, y tras una cena familiar, me reuní con mis amigos en la tasca que solíamos frecuentar. La noche empezó calmadita, de copa en copa, mientras recordábamos los sucesos de la reciente nochevieja. Entonces nos volvimos locos del todo y decidimos que cada uno pediría una ronda de caliches. Eramos unos 14, con lo que la cosa se ponía dura. La gente se volvió loca y salvo algún blandito que los pedía de licor, casi todos eran de tequila. Y ese fue mi fin. Tras unas seis o siete copas, y todos esos caliches me vine abajo. Me pegó un pepinazo tremendo en la cabeza y ya no recuerdo nada; el resto lo conozco de boca de mis padres. Mis amigos me metieron en un taxi y yo aparecí en mi casa. De los golpes que daba se despertaron y me encontraron bufao perdido; intentando sacarme de golpe la camisa, chaqueta y corbata. Menos mal que me ayudaron porque casi me ahorco yo solito. Me pusieron el pijama y al ver que no cerraba la bocaza y que sólo decía tonterías, mi padre me llevó a la clínica. Y allí terminé de arreglar la situación. Mientras mi padre trataba de dar una explicación a la enfermera, yo no era capaz de cerra la bocaza, y repetía una y otra vez: que me pinchen la B-12 que eso es bueno. Pues me la pincharon y fue un milagro, pasaron 5 minutos y yo ya estaba como nuevo. Aunque hay no quedó la cosa. Al dia siguiente me tocó ir a recoger el coche y la sorpresita fue buena, me lo ventiló la grua por estar mal aparcado. Total que la noche me salió por: multa por estar mal aparcado + arrastre de la grúa + visita a clínica. Un dineral. Por suerte mis padres no me insultaron como yo esperaba, sino que me hicieron ver lo que pasa cuando abusas del alcohol. En fin, no sirvió de mucho porque con 25 tacos voy a peor. Un saludo a todos.

Frecuencia:Porque los fines de semana no duran mas, que si no estaría siempre copa en mano
Mayor borrachera:A todos nos gustaría saberlo.
Este hombre es el consumidor de alcohol por excelencia. Todos nos preguntamos que tamaño tendrá su hígado, y cuantas botellas caben en su bodega. Recordemos las paellas abrazando a nuestro estimado catedrático, y otras cosas que sucedieron que mejor no mencionar.
Anécdota personal: Como os podréis imaginar, son tantas las anécdotas que hasta las olvido. Pero hay una que la recuerdo de forma especial, pues no en vano fue la primera vez que mis padres me cazaron completamente cocido. Fue una noche de 1998 (creo recordar). Era el roscón de reyes, y tras una cena familiar, me reuní con mis amigos en la tasca que solíamos frecuentar. La noche empezó calmadita, de copa en copa, mientras recordábamos los sucesos de la reciente nochevieja. Entonces nos volvimos locos del todo y decidimos que cada uno pediría una ronda de caliches. Eramos unos 14, con lo que la cosa se ponía dura. La gente se volvió loca y salvo algún blandito que los pedía de licor, casi todos eran de tequila. Y ese fue mi fin. Tras unas seis o siete copas, y todos esos caliches me vine abajo. Me pegó un pepinazo tremendo en la cabeza y ya no recuerdo nada; el resto lo conozco de boca de mis padres. Mis amigos me metieron en un taxi y yo aparecí en mi casa. De los golpes que daba se despertaron y me encontraron bufao perdido; intentando sacarme de golpe la camisa, chaqueta y corbata. Menos mal que me ayudaron porque casi me ahorco yo solito. Me pusieron el pijama y al ver que no cerraba la bocaza y que sólo decía tonterías, mi padre me llevó a la clínica. Y allí terminé de arreglar la situación. Mientras mi padre trataba de dar una explicación a la enfermera, yo no era capaz de cerra la bocaza, y repetía una y otra vez: que me pinchen la B-12 que eso es bueno. Pues me la pincharon y fue un milagro, pasaron 5 minutos y yo ya estaba como nuevo. Aunque hay no quedó la cosa. Al dia siguiente me tocó ir a recoger el coche y la sorpresita fue buena, me lo ventiló la grua por estar mal aparcado. Total que la noche me salió por: multa por estar mal aparcado + arrastre de la grúa + visita a clínica. Un dineral. Por suerte mis padres no me insultaron como yo esperaba, sino que me hicieron ver lo que pasa cuando abusas del alcohol. En fin, no sirvió de mucho porque con 25 tacos voy a peor. Un saludo a todos.

Comentario:
Pero xaval!avisame pa una de esas fiestas!!!...
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Y yo que alababa a tu madre, y resulta que tu padre también tiene aguante contigo!!!
Comentario:
Chicos ya vereis como esto va a cambiar. No me pillareis mas con ese rostro de medio cadaver. Empieza la "novaera". Espero kitarme de los copones de ron-cola macho. Es una lucha como la del DIEGO con la cocaina, pero yo la voy a ganar (espero). Pero antes hay q despedirse con un superfiestopus donde no faltara zumito de cebada ni sangria made in agullo.
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La mejor foto con muuucha diferencia.
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santi eres mi puto dios
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Ostia Santi!!!
Comentario:
"ron", xro no cualquier ron!!!





