CHOCOLATERAPIA, ¡Qué gran invento!

Cuenta la leyenda, que el emperador Moctezuma bebía 50 tazas de cacao al día para gozar de buena salud. No iba desencaminado. Estudios recientes de la doctora Engler (Universidad de California) han confirmado que el chocolate tomado en dosis racionales puede alargar la vida. No obstante, las ventajas de este “manjar de los dioses” no terminan aquí, pues actualmente los baños de chocolate –chocolaterapia- son la última novedad de los centros de belleza de todo el mundo.
El chocolate ya no es solo un manjar para el paladar, también es una potente arma para preservar la belleza. Sus propiedades son: adelgazantes, desintoxicantes y reafirmantes. Un masaje con este dulce acaba con la tensión, la falta de vitalidad, el cansancio, el estrés, combate la celulitis y lo que es más importante, mejora el humor. Esto se debe a la producción de endorfinas, hormonas que al segregarse provocan bienestar y felicidad.
Últimos tratamientos
Gracias a este gran descubrimiento, algunas firmas de cosméticos están trabajando con cacao fórmulas para nutrir y desintoxicar la dermis, eliminar la piel de naranja, mejorar la circulación, evitar el envejecimiento y eliminar la grasa. ¡Qué gran invento! Quien nos iba a decir que se puede adelgazar comiendo chocolate...
Con la chocolaterapia es POSIBLE!!!!!!! La firma Biotherm ha demostrado que el concentrado activo de cacao asociado a otros elementos naturales y aplicado de forma tópica –sobre la piel- favorece el proceso de adelgazamiento. Esto se debe a que reactiva de una manera directa la lipólisis –rotura de las moléculas de grasa- e inhibe la enzima clave en el proceso de la formación de grasas. Por otro lado, estimula la liberación de betaendorfinas, lo que favorece la segregación de la llamada “molécula de la felicidad”.
El tratamiento consiste en cubrir el cuerpo con una fina capa de chocolate caliente y dejarlo que actúe sobre la piel alrededor de 20 minutos. Luego se realiza un masaje con manteca de cacao si se pretende hidratar la piel, o con aceite de la flor del cacao si lo que se quiere es reafirmarla y acabar con las estrías.
“Es la mejor manera de sentirse bien y librarse de todas las toxinas del cuerpo”, asegura Bárbara Gauthier, experta en estética y nutrición y directora del centro de belleza Total Image Spa (en los Ángeles), uno de los más conocidos por la práctica de la chocolaterapia.
“Fantasía de chocolate” se llama su maravilloso tratamiento, que puede incluir otras variedades como la exfoliación, el masaje de crema batida de chocolate o la inmersión total. “Como asegura la clientela, es una experiencia de lo más estimulante y lo mejor es que no engorda”, comenta Gauthier.
Es bueno, pero no el único. Otro procedimiento es la “terapia corporal” que dura aproximadamente 60 minutos, a los que hay que añadir un masaje facial de unos 15 minutos.
Se mezcla el cacao con aceite de almendras y sales, se vierte sobre el cuerpo tendido boca a bajo y posteriormente se aplica un suave masaje. Este masaje es a la vez relajante y estimulador de todos nuestros sentidos. A continuación, el efecto del chocolate se potenciará envolviendo el cuerpo en un film de 5 a 10 minutos. La sesión termina con una ducha revitalizante.
El aceite de almendras con el chocolate deja la piel suave, tersa y con un agradable perfume. El cacao es un magnifico exfoliante que al mezclarse con las sales potencia los efectos de éstas. El coste de un masaje utilizando la técnica chocolaterapia es de unos 60 euros. Otras posibilidades además del chocolate son la miel, la leche o el vino.
Por otro lado, los polifenoles del chocolate son unos potentísimos activos antioxidantes que luchan contra el envejecimiento prematuro. Y es que por algo se le llamaba al chocolate el alimento de los dioses...
Disfrútalo!
Pero, ¿por qué irte a un centro de belleza cuando podemos disfrutar del chocolate desde casa? En casa es posible derretir sobre la piel esta maravillosa sustancia y deleitarnos en la intimidad. Gracias a la nueva línea de Chocolaterapia de Origins a base de aceite, manteca, cáscara y grano de cacao. Al microondas y punto.
Lo increíble es que no acaba aquí la cosa. Se ha demostrado que bañarse en chocolate es beneficioso para la salud, pero es que ingerirlo también. De hecho, degustar un chocolate al final de las comidas aumenta la eliminación de grasas y frena futuras acumulaciones adiposas. Eso sí, es imprescindible tomar al menos 25 gramos al día de este manjar.
Último consejo: es preferible la degustación de chocolate negro sobre el que lleva leche. Esto se debe a que al añadirle leche, el chocolate pierde parte de su poder antioxidante. Es a la conclusión que han llegado un grupo de expertos italianos de la universidad de Glasgow (Escocia) tras una exhaustiva investigación sobre el tema.
El más recomendado es el chocolate que contiene un 70 % de cacao, puesto que previene enfermedades cardiovasculares debido a su extraordinaria capacidad para mejorar la elasticidad de venas y capilares; por lo que es muy beneficioso para la circulación sanguínea.
Otro estudio realizado en la universidad de Harvard sobre 800 alumnos de diferentes nacionalidades, demostró que los amantes del chocolate negro tienen una esperanza de vida mayor.
DATE UN CAPRICHO!!!!!
Potaje de cocos de Hunan ( Yie shi tan)
Los cocoteros abundan en las regiones tropicales de China, entre ellas la isla de Hunan. Lugar donde nació este guiso de cuchara y aroma exótico. En su elaboración se puede emplear todo tipo de setas. La pimienta de Sicuani, de aroma profundo, aporta todo un contrapunto al dulzor del coco.
-Ingredientes para seis personas:
• 3 cocos
• 300 g de pechuga de pollo
• 150 g de jamón curado
• 80 g de setas frescas
• 20 cl de crema de coco
• 1 l de caldo de pollo
• Perejil
• Aceite de cacahuete
• Pimienta de Sichuan
• Sal
-Preparación:
1.Serrar los cocos por uno de sus extremos (a un tercio de su tamaño). Reservar la leche de coco.
2.Saltear en un wok con un poco de aceite de coco las pechugas de pollo, el jamón y las setas, hasta que la carne empiece a dorarse. Previamente, todo esto ha sido cortado en tiras finas.
3.Escurrir el aceite y pasar el contenido del wok a una cazuela con el caldo de pollo, la crema de coco y un poco de sal. Llevar a ebullición y mantener el hervor a fuego vivo durante 5 minutos.
4.Distribuir la sopa en los cocos. Colocarlos en el interior de una vaporera o sobre la rejilla del wok. Tapar y cocer 30 minutos al vapor.
5.Espolvorear con perejil picado y un toque de pimienta de Sichuan antes de servir.
-Consejo:
El contenido del coco puede darnos más juego en esta receta. Arrancado (por ejemplo) con una cucharita pequeños trozos de coco para combinarlos con las carnes y el caldo. También podemos reforzar el sabor del guiso con un poco de agua de coco.
Dificultad: media / Preparación: 50 minutos / Coste: medio
-Ingredientes para seis personas:
• 3 cocos
• 300 g de pechuga de pollo
• 150 g de jamón curado
• 80 g de setas frescas
• 20 cl de crema de coco
• 1 l de caldo de pollo
• Perejil
• Aceite de cacahuete
• Pimienta de Sichuan
• Sal
-Preparación:
1.Serrar los cocos por uno de sus extremos (a un tercio de su tamaño). Reservar la leche de coco.
2.Saltear en un wok con un poco de aceite de coco las pechugas de pollo, el jamón y las setas, hasta que la carne empiece a dorarse. Previamente, todo esto ha sido cortado en tiras finas.
3.Escurrir el aceite y pasar el contenido del wok a una cazuela con el caldo de pollo, la crema de coco y un poco de sal. Llevar a ebullición y mantener el hervor a fuego vivo durante 5 minutos.
4.Distribuir la sopa en los cocos. Colocarlos en el interior de una vaporera o sobre la rejilla del wok. Tapar y cocer 30 minutos al vapor.
5.Espolvorear con perejil picado y un toque de pimienta de Sichuan antes de servir.
-Consejo:
El contenido del coco puede darnos más juego en esta receta. Arrancado (por ejemplo) con una cucharita pequeños trozos de coco para combinarlos con las carnes y el caldo. También podemos reforzar el sabor del guiso con un poco de agua de coco.
Dificultad: media / Preparación: 50 minutos / Coste: medio
El wok, la seña de identidad
Mucho más que los palillos chinos, el wok es toda una seña de identidad de la cocina china. Al fin y al cabo, los palillos están presentes en prácticamente toda la gastronomía asiática.
El wok es aparentemente una sartén en cuyo borde se sitúa una rejilla que la cubre hasta la mitad de su superficie. Sin embargo, no es un simple utensilio culinario. Se trata de un instrumento de precisión milenario en el que todo sucede a una velocidad de vértigo. Esto se debe a sus características físicas.
Por un lado, los materiales de que está hecho y su escaso grosor permiten la rápida transmisión de calor. Por otro, su forma concentra el calor en un punto, lo que permite guisar más suave unos ingredientes que otros. Además, su rejilla es el lugar perfecto para mantener calientes unos alimentos del plato mientras se acaba de hacer el resto. Basta un minuto para freír carne o preparar unas deliciosas verduras, siempre que estén cortadas en pequeñas porciones.
También es importante utilizar la grasa adecuada, esto es, aceites que soporten un calor intenso sin deteriorarse. Ésta es una de las razones que han llevado a los chinos a utilizar aceite de cacahuete, aunque se podría usar aceite de girasol de alto contenido oleico. Otra de las razones es mantener la autenticidad de las recetas en la medida de lo posible.

El wok es aparentemente una sartén en cuyo borde se sitúa una rejilla que la cubre hasta la mitad de su superficie. Sin embargo, no es un simple utensilio culinario. Se trata de un instrumento de precisión milenario en el que todo sucede a una velocidad de vértigo. Esto se debe a sus características físicas.
Por un lado, los materiales de que está hecho y su escaso grosor permiten la rápida transmisión de calor. Por otro, su forma concentra el calor en un punto, lo que permite guisar más suave unos ingredientes que otros. Además, su rejilla es el lugar perfecto para mantener calientes unos alimentos del plato mientras se acaba de hacer el resto. Basta un minuto para freír carne o preparar unas deliciosas verduras, siempre que estén cortadas en pequeñas porciones.
También es importante utilizar la grasa adecuada, esto es, aceites que soporten un calor intenso sin deteriorarse. Ésta es una de las razones que han llevado a los chinos a utilizar aceite de cacahuete, aunque se podría usar aceite de girasol de alto contenido oleico. Otra de las razones es mantener la autenticidad de las recetas en la medida de lo posible.

Milenaria y misteriosa
La cocina china es una de las maravillas que desde hace unos años podemos permitirnos disfrutar. Ha llegado a nuestro entorno casi sin darnos cuenta, y nos ha hechizado con su exotismo y su módico precio. Sin embargo, ¿qué sabemos de ella?
En origen, la cocina del gigante asiático era muy sofisticada. Se movía entre aletas de tiburón, huevos de los cien años, nidos de golondrina, palmas de oso e incluso labios de carpa, a los que se le atribuían propiedades casi milagrosas. Actualmente, la gastronomía china prefiere tener en cuenta al elaborar sus platos las necesidades reales de la población, principios filosóficos, preocupaciones dietéticas, presuntas virtudes medicinales de algunos alimentos o el apego a los productos de la tierra.
No obstante, como ocurre en la mayor parte de los países, en China existen diferentes ramas culinarias. Cinco concretamente, en función del territorio donde nos encontremos y de su historia. De esta forma, si nos desplazamos hasta Beijing (capital china) nos encontraremos una cocina de corte imperial que convive con la de los habitantes de las llanuras del norte, la cual está marcada por la pobreza de sus ingredientes.
Como bien es sabido, el arroz marca la mayor parte de la dieta de las gentes de este país. Se suele presentar en cuencos individuales y antes de empezar la comida, haciendo las veces de pan. Sirve para acompañar todos los platos. Sin embargo, la producción de arroz desciende en el norte y centro del país, por lo que en estas zonas el arroz se suele sustituir por panecillos cocidos al vapor o finas tortitas de trigo.
Otra característica de la cocina china es que los ingredientes utilizados se cortan en pequeñas porciones, sobre todo las carnes. Esto se debe a la necesidad de cocinar lo más rápido posible para ahorrar energía, puesto que en muchas regiones chinas la leña fue un bien poco abundante. Ésta es una de las misiones del wok, instrumento que permite guisar cerdo o cordero en apenas un par de minutos.
Así, los caldos y salsas usados para condimentar los platos nacen de cocciones mucho más breves de lo que estamos acostumbrados en Occidente. Eso no quita que el cocinero chino disponga de un variado abanico de condimentos: semillas de loto, castañas de agua, nueces gingko, jengibre, aceite picante,...
En origen, la cocina del gigante asiático era muy sofisticada. Se movía entre aletas de tiburón, huevos de los cien años, nidos de golondrina, palmas de oso e incluso labios de carpa, a los que se le atribuían propiedades casi milagrosas. Actualmente, la gastronomía china prefiere tener en cuenta al elaborar sus platos las necesidades reales de la población, principios filosóficos, preocupaciones dietéticas, presuntas virtudes medicinales de algunos alimentos o el apego a los productos de la tierra.
No obstante, como ocurre en la mayor parte de los países, en China existen diferentes ramas culinarias. Cinco concretamente, en función del territorio donde nos encontremos y de su historia. De esta forma, si nos desplazamos hasta Beijing (capital china) nos encontraremos una cocina de corte imperial que convive con la de los habitantes de las llanuras del norte, la cual está marcada por la pobreza de sus ingredientes.
Como bien es sabido, el arroz marca la mayor parte de la dieta de las gentes de este país. Se suele presentar en cuencos individuales y antes de empezar la comida, haciendo las veces de pan. Sirve para acompañar todos los platos. Sin embargo, la producción de arroz desciende en el norte y centro del país, por lo que en estas zonas el arroz se suele sustituir por panecillos cocidos al vapor o finas tortitas de trigo.
Otra característica de la cocina china es que los ingredientes utilizados se cortan en pequeñas porciones, sobre todo las carnes. Esto se debe a la necesidad de cocinar lo más rápido posible para ahorrar energía, puesto que en muchas regiones chinas la leña fue un bien poco abundante. Ésta es una de las misiones del wok, instrumento que permite guisar cerdo o cordero en apenas un par de minutos.
Así, los caldos y salsas usados para condimentar los platos nacen de cocciones mucho más breves de lo que estamos acostumbrados en Occidente. Eso no quita que el cocinero chino disponga de un variado abanico de condimentos: semillas de loto, castañas de agua, nueces gingko, jengibre, aceite picante,...
Hola amigos!!!!!!!!!!
Hoy es un gran día. Juntos vamos a empezar una carrera que durará ... quien sabe hasta cuado. Dentro de unos instantes se abrirá ante vosotros todo un mundo de posibilidades para vuestro estómago.
Espero que os chupeis los dedos!!!!
Espero que os chupeis los dedos!!!!





