Ahora
Voy a abrirte con mi lengua, despacio y suave, desde abajo hacia arriba. Voy a ir lubricando tus paredes subiendo poco a poco mientras las abro. Descubriré tus pliegues separándolos delicadamente, llegaré a tu clítoris y no lo tocaré, lo rodearé despacio. Después lo lameré suavemente, sintiendo que está ahí y notando que se ha puesto duro. Lo rodearé mansamente mientras imagino cómo te vas a estremecer cuando lo presione con mi lengua, dejando caer todo su húmedo y cálido peso. Volveré a bajar y empezaré a jugar con mi nariz: rodeándolo, apretándolo, tratando de atraparlo pero no consiguiéndolo.
Cuando creas que he empezado a aburrirme, quiero que abras aún más las piernas para dejar que te entre más placer. Apoyaré mi mano en tu pelvis, justo a la altura en la que comienza tu coño. Me gusta apoyarla porque te sentiré respirar, porque te sentiré cada vez que bese, chupe y lama tu coño. Cuando sienta que no puedas esperar más subiré para apoyar mi pelvis en la tuya, pero antes pasaré mi mano por tu coño y la subiré completamente mojada a tu boca para que la chupes. Colocaré mi poya al borde de tu rajita y jugaré a mantenerla allí, quieta, dura, ansiosa. Quiero verte sentir como deseas que te la meta, quiero verlo y no hacerlo. Me dejaré caer sobre tu cuerpo para que sientas mi peso, mi calor y mi olor. Miraré tu cara deseosa de “¡qué me la metas de una maldita vez!”. Cuando ya estés aburrida, cuando empieces a pensar que has perdido un poco la excitación, te la meteré hasta el fondo. Firme al principio y suave a medida que noto como se estrechan tus paredes. Llegaré al fondo, la volveré a sacar y la volveré a meter para que notes que no le queda ningún rincón que explorar. Hasta el fondo, te la meteré bien dura de nuevo hasta el fondo, y la dejaré allí quieta mientras muevo el resto de mi cuerpo apretándolo contra el tuyo. Quiero tenerte así, a mi merced.
Cuando no puedas más con mis juegos querré que me des la vuelta, que te sientes a horcajadas sobre mi poya y que me cabalgues como una posesa. Cuando sienta que estás a punto de correrte, te cogeré por las caderas para que te sientas segura de que te la estás metiendo bien, para que no te quepa la menor duda de que cuando te corras mi poya va a estar bien dentro de tu coño. Cuando te note venir pondré de nuevo mi mano en tu pelvis para ayudarte a contener la explosión de placer que estarás a punto de tener. Perderás el control, empezarás a retorcerte alrededor de mi poya mientras gritas de placer y me miras con ojos asustados. Acariciaré tus pechos para contener el placer dentro de tu cuerpo un poco más de tiempo, acariciaré tu barriga, tu pelvis y el interior de los muslos hasta que exhausta caigas sobre mi, con la respiración alterada, en silencio, rendida y completamente mojada. Así quiero follarte. Ahora.
Cuando creas que he empezado a aburrirme, quiero que abras aún más las piernas para dejar que te entre más placer. Apoyaré mi mano en tu pelvis, justo a la altura en la que comienza tu coño. Me gusta apoyarla porque te sentiré respirar, porque te sentiré cada vez que bese, chupe y lama tu coño. Cuando sienta que no puedas esperar más subiré para apoyar mi pelvis en la tuya, pero antes pasaré mi mano por tu coño y la subiré completamente mojada a tu boca para que la chupes. Colocaré mi poya al borde de tu rajita y jugaré a mantenerla allí, quieta, dura, ansiosa. Quiero verte sentir como deseas que te la meta, quiero verlo y no hacerlo. Me dejaré caer sobre tu cuerpo para que sientas mi peso, mi calor y mi olor. Miraré tu cara deseosa de “¡qué me la metas de una maldita vez!”. Cuando ya estés aburrida, cuando empieces a pensar que has perdido un poco la excitación, te la meteré hasta el fondo. Firme al principio y suave a medida que noto como se estrechan tus paredes. Llegaré al fondo, la volveré a sacar y la volveré a meter para que notes que no le queda ningún rincón que explorar. Hasta el fondo, te la meteré bien dura de nuevo hasta el fondo, y la dejaré allí quieta mientras muevo el resto de mi cuerpo apretándolo contra el tuyo. Quiero tenerte así, a mi merced.
Cuando no puedas más con mis juegos querré que me des la vuelta, que te sientes a horcajadas sobre mi poya y que me cabalgues como una posesa. Cuando sienta que estás a punto de correrte, te cogeré por las caderas para que te sientas segura de que te la estás metiendo bien, para que no te quepa la menor duda de que cuando te corras mi poya va a estar bien dentro de tu coño. Cuando te note venir pondré de nuevo mi mano en tu pelvis para ayudarte a contener la explosión de placer que estarás a punto de tener. Perderás el control, empezarás a retorcerte alrededor de mi poya mientras gritas de placer y me miras con ojos asustados. Acariciaré tus pechos para contener el placer dentro de tu cuerpo un poco más de tiempo, acariciaré tu barriga, tu pelvis y el interior de los muslos hasta que exhausta caigas sobre mi, con la respiración alterada, en silencio, rendida y completamente mojada. Así quiero follarte. Ahora.
Nos seduces:
Pues yo el viernes, me lo hice con dos hombres. Uno, producto nacional y otro, extranjero. Toma ya!!! jajajaja... Más detalles?
Nos seduces:
Me encanta que os pongáis tan duras.
Nos seduces:
Chico deberías venir contando, no preguntando....jo
Nos seduces:
Jo, yo he preguntado primero. Para no entrar mucho en detalles... ¿cómo han follado usteeeeedeeeeeees ?
Nos seduces:
Aquí esperando que nos cuentes.
Nos seduces:
Muy buenas, qué lectores?, cómo ha ido el fin de semana de folleteo ?
Nos seduces:
Buenas...buenas...
CHICOSSSSSSSSSS!!!!!!!
CHICOSSSSSSSSSS!!!!!!!
Nos seduces:
Me quedé sin palabras como explo...o:.
Nos seduces:
mmmmmm que delicioso hayazgo el de este blog..
Nos seduces:
apufffffffffff!!! Nop comments... :p
Nos seduces:
Si, ahora...así con los ojos vendados...al menos déjame oir tu voz, para saber quien eres.





