Mirando a Marilyn.
Para el mirador avezado, Marilyn riza en rubio platino la realidad. Permanecerá en nuestras retinas, acaso desenfocada, sin detalles, esa imagen peligrosa y amable a partes iguales, de mujer de alto voltaje, chispeante, excitante y divertida, mientras asaltan la memoria los, sórdidos y seguramente ciertos, lugares comunes de su infancia difícil, su perrito muerto, su juventud atormentada y descolocada, su torpe contumacia en los casamientos y su eterno trip barbitúrico en primera clase.
Pero vamos a mirarla.

Marilyn es, probablemente, el mayor icono sexual de nuestro tiempo. Una presencia apabullante en la pantalla, un polo de atracción inesquivable que oscurece todo cuanto está a su alrededor. ¡Si fue capaz de hacer desaparecer del plano al mismísimo Sir Lawrence Olivier! O a Clark Gable. O… a ella misma. Sí, porque sólo Marilyn pudo eclipsar a la Monroe.
Para mí, sin ninguna duda, el rasgo definitivo de Marilyn es su mirada.
Una mirada más curvada que sus caderas, más rotunda que sus pechos, más acariciable que sus piernas, más pornográfica que su boca. Detente. Mira cómo baja los párpados –cortinas silenciosas- de sus ojos. ¿No tienes la impresión de estar oculto, mirando cómo se cambia una vecina que ha olvidado bajar del todo la persiana?
Hay algo clandestino, morboso, en la mirada de Norma Jean. Tómatelo con calma, parece decirte, mientras se oculta detrás del biombo y no puede evitar una sorda carcajada por la paradoja que supone el saber que lo que a ti te vuelve loco, a ella le mortifica: un ligerísimo estrabismo y una miopía que no le deja ver claro nada de lo que suceda a más de diez centímetros de su nariz. Su hermosa nariz.
Ríe Marilyn.
Pero vamos a mirarla.

Marilyn es, probablemente, el mayor icono sexual de nuestro tiempo. Una presencia apabullante en la pantalla, un polo de atracción inesquivable que oscurece todo cuanto está a su alrededor. ¡Si fue capaz de hacer desaparecer del plano al mismísimo Sir Lawrence Olivier! O a Clark Gable. O… a ella misma. Sí, porque sólo Marilyn pudo eclipsar a la Monroe.
Para mí, sin ninguna duda, el rasgo definitivo de Marilyn es su mirada.
Una mirada más curvada que sus caderas, más rotunda que sus pechos, más acariciable que sus piernas, más pornográfica que su boca. Detente. Mira cómo baja los párpados –cortinas silenciosas- de sus ojos. ¿No tienes la impresión de estar oculto, mirando cómo se cambia una vecina que ha olvidado bajar del todo la persiana?
Hay algo clandestino, morboso, en la mirada de Norma Jean. Tómatelo con calma, parece decirte, mientras se oculta detrás del biombo y no puede evitar una sorda carcajada por la paradoja que supone el saber que lo que a ti te vuelve loco, a ella le mortifica: un ligerísimo estrabismo y una miopía que no le deja ver claro nada de lo que suceda a más de diez centímetros de su nariz. Su hermosa nariz.
Ríe Marilyn.
Comentario:
Teniendo claro que yo se que soy normalita y corriente :P ....
Besos de una maia.
Besos de una maia.
Comentario:
Vale, papi, a partir de hoy haré esfuerzos para que me gusten la coca-cola, las hmaburguesas de Mc Donald, veranear en Benidorm, levantarme a las siete de la mañana, trabajar ocho horas por día, ahorrar para cambiar el coche, comprarme el último modelo de teléfono móvil y demás verdades universales.
Lo prometo.
P.D.: y juro que no diré a nadie que me gusta Sofía Cóppola para que no me acusen de montar pose.
Lo prometo.
P.D.: y juro que no diré a nadie que me gusta Sofía Cóppola para que no me acusen de montar pose.
Comentario:
¿A cuantos cm de la nariz? Perfecto!!! ummm, perdón pensaba aun en la frase de su boca pornografica.
Defines a Norma milimetricamente, que bueno!!
Abrazosssss
Defines a Norma milimetricamente, que bueno!!
Abrazosssss
Comentario:
Vaya no sabía yo que al deshacerme de mi miopía también perdía parte de mi sex appeal (si es que alguna vez lo he tenido)... pero no me arrepiento de poder mirar ahora sin arrugar la nariz como si estuviera oliendo cabrales. Ahora distingo a la gente y no parezco tan borde como antes, que apenas saludaba por la calle, por aquello de que veía mucho bulto y poca sustancia ;-P
Sin duda Marilyn puede ser considerada el mayor sex symbol del siglo pasado, y no me parecía una regordeta como he leido por aquí, sino más bien una mujer con curvas y una esplendorosa apariencia de salud, no como esas escuálidas asexuadas que intentan imponernos como modelo a seguir. ;-)
Sin duda Marilyn puede ser considerada el mayor sex symbol del siglo pasado, y no me parecía una regordeta como he leido por aquí, sino más bien una mujer con curvas y una esplendorosa apariencia de salud, no como esas escuálidas asexuadas que intentan imponernos como modelo a seguir. ;-)
Comentario:
Grial, encanto,
podría estar de acuerdo contigo si hubieras elegido estrábicos más dignos... pero comparar a Marilyn con El Dioni, confieso que me deja sin argumentos. Ni a favor ni en contra. Simplemente, me desarma. Me encanta verte por aquí. Un beso.
Wende, potita,
tienes toda la razón. Imagino que cuando la fama de uno trasciende de ese modo a millones de personas, es imposible no verse afectado por esa dicotomía (¿he escrito dicotomía?) entre el ser que uno es y el ser creado por el imaginario colectivo. Por ejmplo: Wendelig se cree una bloggera normal y todos los demás creemos que es excepcional. ¿Cómo lo llevas, W?
Guisanta de mis entretelas,
todas... y todos, alteza, que uno también se echa las gafas al bolsillo a la que puede hacerlo. El conjunto es prodigioso, de acuerdo, pero por una cuestión de decoro he escrito sobre la mirada. Mis hijos, a veces, leen este blog y no estaría bien que hubiera glosado su -magnífico, por otra parte- culo. ¿O sí? Un beso, PdG
Captain, colega,
entonces, maldito cabroncete, tú tienes cierta intimidad, manga ancha y confianza con Norma... ¡y callado lo tenías! Norma te ha visto el culo, el colgajo y, muy posiblemente, si ha pasado junto a ti tu adolescencia, habrá soportado el tufo de tus zapas de deporte de jovenzuelo rebelde. Nos has descubierto un rasgo ignoto de la Monroe: era una chica mu sacrificá. Ay... un abrazo, captain.
Cabaret...
¿y cómo sabes tú que no sabes mirar así? Es más, ¿cómo sabes que ella sabía que miraba así? Me apuesto toda mi colección de perros del mundo (conseguida con miles bucaneros, bonys y tigretones de bimbo) a que entre tu mirada y la suya, no hay más diferencia que el mito. O sea. Besos,
Doc, compañero,
estoy tan de acuerdo contigo, me has abierto los ojos de una manera tal que empezado a pensar quién maneja los hilos. Quién ha conseguido que este puñado de locos que somos los que por aquí pululamos nos visitemos, nos leamos, nos escribamos... como si siguiéramos un tratamiento. A lo mejor es eso: estamos locos y este es nuestro tratamiento. Así que, amigo, no dejes de tomarte, todos los días, tu medicación; por mi parte, juro lo mismo, y pasaré a diario por tu habitación si me prometes dejar una pizca de cerveza de esa que escondes para tragarme las pastillas de realidad. Nos vemos, compañero,
Susana,
el post de ayer trataba justo ese tema, pero al reves: los hombres que hasta para los hombres, no gays, claro, resultan irresistibles. Tienes razón. Marilyn trasciende. Un beso,
Augustito, hijo...
sin acritú... creo que tras la indudable inteligencia de tu comentario hay cierta... pose. Hay cosas, verdades universales, que debemos admitir: la tortilla de patatas está rica, Mick Jagger tiene un pacto con el diablo, la nieve está fría, yo tengo tendencia a la obesidad y Marylin está buena. A Sofía Coppola, además, no puedo soportarla (como presencia, ojo).
Lola, my dear...
por mi parte, es algo casi, patológico. La edad me hace melancólico. Y como sigas viniendo en ese plan por esta tu casa, vas a pasar a formar parte del ejército de deidades a los que me entrego, cada noche, antes del dromir: a rezar, un pis y a la cama. Kisses,
Yambra,
no conocía el truco y me parece encantador. Pero fíjate: yo creo que de todos esos que dices que follaron y amaron a Marilyn, en el momento en que quedaron ante su deslumbrante desnudez, los que se sintieron indefensos debieron ser ellos. Me temo. Saludos, compañero,
Desordenada,
las gracias te las doy yo a ti, amiga mía, tus visitas son siempre bien recibidas, bien lo sabes, como sabes que visito tu desordenada habitación a diario.
Mariefe,
gracias por tus sabias, divertidas y fantásticas líneas... es verdad, el cine de hoy no es como el de ayer, pero no lo digamos demasiado alto, o nuestros amigos más jovenzuelos van a pensar que somos un poco cebolletas. Tomo nota de tu apunte. Un beso.
Pickles,
qué bonito es eso que dices... y es que nadie envidia, en el fondo, la perfección. Pero yo no creo que Marylin fuera perfecta. Que estaba perfectamente buena, sí, pero no que fuera perfecta.
Un beso a todos y gracias,
podría estar de acuerdo contigo si hubieras elegido estrábicos más dignos... pero comparar a Marilyn con El Dioni, confieso que me deja sin argumentos. Ni a favor ni en contra. Simplemente, me desarma. Me encanta verte por aquí. Un beso.
Wende, potita,
tienes toda la razón. Imagino que cuando la fama de uno trasciende de ese modo a millones de personas, es imposible no verse afectado por esa dicotomía (¿he escrito dicotomía?) entre el ser que uno es y el ser creado por el imaginario colectivo. Por ejmplo: Wendelig se cree una bloggera normal y todos los demás creemos que es excepcional. ¿Cómo lo llevas, W?
Guisanta de mis entretelas,
todas... y todos, alteza, que uno también se echa las gafas al bolsillo a la que puede hacerlo. El conjunto es prodigioso, de acuerdo, pero por una cuestión de decoro he escrito sobre la mirada. Mis hijos, a veces, leen este blog y no estaría bien que hubiera glosado su -magnífico, por otra parte- culo. ¿O sí? Un beso, PdG
Captain, colega,
entonces, maldito cabroncete, tú tienes cierta intimidad, manga ancha y confianza con Norma... ¡y callado lo tenías! Norma te ha visto el culo, el colgajo y, muy posiblemente, si ha pasado junto a ti tu adolescencia, habrá soportado el tufo de tus zapas de deporte de jovenzuelo rebelde. Nos has descubierto un rasgo ignoto de la Monroe: era una chica mu sacrificá. Ay... un abrazo, captain.
Cabaret...
¿y cómo sabes tú que no sabes mirar así? Es más, ¿cómo sabes que ella sabía que miraba así? Me apuesto toda mi colección de perros del mundo (conseguida con miles bucaneros, bonys y tigretones de bimbo) a que entre tu mirada y la suya, no hay más diferencia que el mito. O sea. Besos,
Doc, compañero,
estoy tan de acuerdo contigo, me has abierto los ojos de una manera tal que empezado a pensar quién maneja los hilos. Quién ha conseguido que este puñado de locos que somos los que por aquí pululamos nos visitemos, nos leamos, nos escribamos... como si siguiéramos un tratamiento. A lo mejor es eso: estamos locos y este es nuestro tratamiento. Así que, amigo, no dejes de tomarte, todos los días, tu medicación; por mi parte, juro lo mismo, y pasaré a diario por tu habitación si me prometes dejar una pizca de cerveza de esa que escondes para tragarme las pastillas de realidad. Nos vemos, compañero,
Susana,
el post de ayer trataba justo ese tema, pero al reves: los hombres que hasta para los hombres, no gays, claro, resultan irresistibles. Tienes razón. Marilyn trasciende. Un beso,
Augustito, hijo...
sin acritú... creo que tras la indudable inteligencia de tu comentario hay cierta... pose. Hay cosas, verdades universales, que debemos admitir: la tortilla de patatas está rica, Mick Jagger tiene un pacto con el diablo, la nieve está fría, yo tengo tendencia a la obesidad y Marylin está buena. A Sofía Coppola, además, no puedo soportarla (como presencia, ojo).
Lola, my dear...
por mi parte, es algo casi, patológico. La edad me hace melancólico. Y como sigas viniendo en ese plan por esta tu casa, vas a pasar a formar parte del ejército de deidades a los que me entrego, cada noche, antes del dromir: a rezar, un pis y a la cama. Kisses,
Yambra,
no conocía el truco y me parece encantador. Pero fíjate: yo creo que de todos esos que dices que follaron y amaron a Marilyn, en el momento en que quedaron ante su deslumbrante desnudez, los que se sintieron indefensos debieron ser ellos. Me temo. Saludos, compañero,
Desordenada,
las gracias te las doy yo a ti, amiga mía, tus visitas son siempre bien recibidas, bien lo sabes, como sabes que visito tu desordenada habitación a diario.
Mariefe,
gracias por tus sabias, divertidas y fantásticas líneas... es verdad, el cine de hoy no es como el de ayer, pero no lo digamos demasiado alto, o nuestros amigos más jovenzuelos van a pensar que somos un poco cebolletas. Tomo nota de tu apunte. Un beso.
Pickles,
qué bonito es eso que dices... y es que nadie envidia, en el fondo, la perfección. Pero yo no creo que Marylin fuera perfecta. Que estaba perfectamente buena, sí, pero no que fuera perfecta.
Un beso a todos y gracias,
Comentario:
Me encanta lo que construyes con las palabras, Wollfo.
Sobre Marilyn sólo puedo decir una cosa: es la única mujer perfecta a la que nunca he envidiado.
Besos.
Sobre Marilyn sólo puedo decir una cosa: es la única mujer perfecta a la que nunca he envidiado.
Besos.
Comentario:
Ainnnnnn, es que lo de ser miope al final es una ventaja porque se toma el defecto visual como lo que no es: "tienes una mirada tan interesante y profunda...", cuando en el fondo al forzar la vista hacia la lejanía en realidad estás pensando: " ¿la salida está por aquel lado o por el otro? no se no se..."
Fuera bromas, siempre he pensado que Marilyn se interpretaba así mísma en cada papel, lo cual no significa que fuera mala actriz sino mas bien todo lo contrario y no ha sido hasta alcanzar cierta madurez cuando he comenzado a comprender el enorme talento de esta inolvidable mujer.
Marilyn siempre le ha caido mal a todas las morenas porque era rubia de bote; se consideraba una ventaja artificial y desleal con el resto de la población femenina, como un escote más bajo de lo normal o una minifalda por encima de la rodilla, o una actitud demasiado fácil ante los hombres.Era todo aquéllo que podíamos ser las mujeres y no lo éramos porque nos han enseñado o nos han dicho que no es recomendable actuar de ese modo. Fragilidad tienes nombre de mujer y las mujeres somos las peores enemigas de las mujeres.
En el "Príncipe y la corista" creo que le roba casi todos los planos a sir Lawrence Olivier porque no había química alguna entre ellos, no podía haberla y Olivier hasta parece un pedante insoportable, muy lejos de Hamlet o Cumbres borrascosas.
El cine de hoy no es el de antes, hoy no habría cabida para ninguna Marilyn entre tanto botox y tanta silicona.Es incomparable.
Para terminar un apunte: no dejes de observar a Scarlett Johansson (La joven de la perla), quien sabe...
Fuera bromas, siempre he pensado que Marilyn se interpretaba así mísma en cada papel, lo cual no significa que fuera mala actriz sino mas bien todo lo contrario y no ha sido hasta alcanzar cierta madurez cuando he comenzado a comprender el enorme talento de esta inolvidable mujer.
Marilyn siempre le ha caido mal a todas las morenas porque era rubia de bote; se consideraba una ventaja artificial y desleal con el resto de la población femenina, como un escote más bajo de lo normal o una minifalda por encima de la rodilla, o una actitud demasiado fácil ante los hombres.Era todo aquéllo que podíamos ser las mujeres y no lo éramos porque nos han enseñado o nos han dicho que no es recomendable actuar de ese modo. Fragilidad tienes nombre de mujer y las mujeres somos las peores enemigas de las mujeres.
En el "Príncipe y la corista" creo que le roba casi todos los planos a sir Lawrence Olivier porque no había química alguna entre ellos, no podía haberla y Olivier hasta parece un pedante insoportable, muy lejos de Hamlet o Cumbres borrascosas.
El cine de hoy no es el de antes, hoy no habría cabida para ninguna Marilyn entre tanto botox y tanta silicona.Es incomparable.
Para terminar un apunte: no dejes de observar a Scarlett Johansson (La joven de la perla), quien sabe...
Comentario:
Para mí, no es tan importante que hayas escrito sobre Marilyn o que lo hubieras hecho sobre cualquier otra persona o cosa, lo que realmente, importa es COMO lo has hecho, desde el corazón.
Besos para esa sabia mirada.
Besos para esa sabia mirada.
Comentario:
También es muy conocido el truco que utilizaba con los tacones de sus zapatos, uno de los cuales siempre era un poco más corto que el otro.
En el fondo de su frágil e inconcreta mirada ella sabía, nosotros también, que cuando se quitaba la ropa sólo quedaba ella misma desnuda e indefensa.
Mucha gente folló con Marilyn; sólo unos pocos, los elegidos, hicieron el amor con Norma Jean.
En el fondo de su frágil e inconcreta mirada ella sabía, nosotros también, que cuando se quitaba la ropa sólo quedaba ella misma desnuda e indefensa.
Mucha gente folló con Marilyn; sólo unos pocos, los elegidos, hicieron el amor con Norma Jean.
Comentario:
Es bonito pensar que sus ojos eran lo unico que les pertenacia a las dos. En ellos coincidian la inocencia de Norma y el erotismo de Marilyn.
Ultimamente despiertas mi parte mas mitomana. Empieza a ser una adiccion pasar a visitarte cada dia. Me gusta lo que escribes.
Un beso
Ultimamente despiertas mi parte mas mitomana. Empieza a ser una adiccion pasar a visitarte cada dia. Me gusta lo que escribes.
Un beso
Comentario:
Marilyn era una gordita con naríz de guisante. Lo siento, no puedo con las rubias de bote.
La belleza será convulsiva o no será, decía Bretón sin equivocarse.
Sofía Coppola, por ejemplo...
La belleza será convulsiva o no será, decía Bretón sin equivocarse.
Sofía Coppola, por ejemplo...
Comentario:
Marilyn representa para muchos, quizás en el inconsciente colectivo, la fragilidad de todos hecha erotismo.
Ella no se queda en los hombres, transciende a las mujeres.
Siempre ella.
Abrazos de Susy
Ella no se queda en los hombres, transciende a las mujeres.
Siempre ella.
Abrazos de Susy
Comentario:
"Marilyn riza en rubio platino la realidad". Poesía pura. No leía metáforas semejantes desde la Iliada y su "Héctor, el del tremolante casco".
Algunos dicen que esto de los blogs es una pérdida de tiempo. Y se equivocan, naturally. Deberían ser de lectura y ejecución obligatorias en escuelas y hospitales (sí, para mejorar la salud mental del personal).
Algunos dicen que esto de los blogs es una pérdida de tiempo. Y se equivocan, naturally. Deberían ser de lectura y ejecución obligatorias en escuelas y hospitales (sí, para mejorar la salud mental del personal).
Comentario:
Quién supiera mirar así no? ...
Comentario:
Caro Wolffo: Has tocado mi fibra sensible. Entre mis muchas taras no se encuentra la mitomanía, pero en el caso de Norma Jean es distinto, ella me ha visto crecer colgada de la pared de mi cuarto. Con unas medias de rejilla modelando esas piernas rotundas, con un top que dejaba al aire unos hombros preciosos y con la sonrisa más hermosa de este mundo. Allí sentada en esa acera con ese bolso diminuto cayendo a un lado, logró desterrar el mito y hacerse mujer. Te juro que sabía que harías este post, es más estaba deseando leerlo y como siempre ocurre contigo, ha merecido la pena esperar.
Comentario:
ya ves, desde entonces todas empeñadas en dejar las gafas en el bolso a ver si conseguimos esa carnalidad, con discretos resultados ;)) Es un conjunto prodigioso, no lo reduciría yo a la mirada, aunque sea un factor importante, y aunque tu artículo me encante.
Comentario:
"sólo Marilyn pudo eclipsar a la Monroe"
Me ha impresionado esa frase. En ocasiones son otras personas las que consiguen eclipsarnos. Realmente no creo que el personaje que ella creo eclipsara a la persona, más bien el personaje que el resto del mundo imaginó que era Marilyn.
Besos de una maia.
Me ha impresionado esa frase. En ocasiones son otras personas las que consiguen eclipsarnos. Realmente no creo que el personaje que ella creo eclipsara a la persona, más bien el personaje que el resto del mundo imaginó que era Marilyn.
Besos de una maia.
Comentario:
Pues si Marilyn era miope...creo que en su honor dicen que la personas miopes tienen una mirada muy sexy...en lo que el estrabismo sea sexy, ya tengo yo mis dudas, me vienen a la mente "El Dioni" y el "Pequeño Frankestein" y la verdad sexy....pues...no!
Un beso :)
Un beso :)
