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No me dejo de asombrar
Reflexiones cotidianas del devenir
Acerca de
Soy normal, bastante normal. Salvo mi afición por la ternera.
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Sindicación
 
Mi Hombre
Mi Hombre es alto y morocho. Tiene ojos negros intensos que puse a prueba para ver cuánto podía sostener la mirada. El muy guacho puede... pero siempre le gano.
Tiene mejor humor que yo, no gran virtud porque soy la reina de las malhumoradas. Así y todo, dicen que soy chistosa. Señores... se puede ser ambas. Lo que pasa es que con el tiempo aprendí a no herir con mis silencios y retorciduras. Anoche por ejemplo me rayé. Hoy ya ni me acuerdo por qué pero me duró, hasta que dije bueh. Estoy usando más el bueh; lo veo como una evolución.
A los hombres pareciera que les cae bien que les digan que a nosotras algo no nos gusta, pero no con puchero esta vez, sino con convicción y hasta rudeza.
"Me parecen una garcha", fue la frase poco digna de lady que esbocé en un momento, y todo pareció moverse.

Me gusta ser la voz de los incoscientes colectivos. Porque no te juzgan demasiado al estar todos en la misma. Es más, se vive como un momento liberador y de energía positiva.

Me pasa en el trabajo. Todos callan algunas cositas que todos saben, y cuando las digo a riesgo de perder el puesto, ríen y me abrazan...

Volviendo a mi Hombre, es tan sensible que para no sufrir se escuda en una capita gruñona. A ver.. parte de su gruñitud viene también por la edad y por su gusto extremo de vivir solo. Pero en el fondo está en plena búsqueda de algo más tibio o de algo más no sé qué.

Le envidio, y no de manera sana, como dicen los políticamente correctos, su memoria. Para todo. Hay gente que retiene información o poco relevante (según quién) o poco usable o de detalles, o de números, o de la formación de Racing del 72.
El recuerda todo. Ayer dijo: "yo SE todo" y lo miré con cara de "porr favorrr". En el fondo, recordar es saber, no se lo puedo negar...

Encima saca buenas conclusiones y con menos variables, me parece. Eso para un Virgo es un dedo en la llaga, porque somos los analiza-variables por default.

Si bien se raya más frecuentemente que yo (hay que estar ahí, eh?), le dura menos. La fluctuación de sus estados de ánimo me asombra, sobre todo porque yo mastico rabia hasta el mes que viene, mientras el muy pancho puede sonreir francamente luego de enojarse por escuchar mi peor comentario.

Ayer hablaban de otras vidas, de qué habrían sido en otras vidas. Me pregunté qué habrá habido entre nosotros en otra vida...porque en ésta nos encontramos tarde aunque estuvimos en los mismos lugares...
 
Cómo se le da a la lengua!
Hernán es mi amigo desde hace 2 años. El otro día pensábamos que había pasado más tiempo, pero no. Será que "lo nuestro" es intenso y arrebatador. Hoy definió nuestra amistad como una lucha constante de poderes. No está mal, frente a mi concepto pete de amistad.

Tiene la virtud de hablar sobre diversos temas, y uno enganchado sin piedad a otro. Es más, yo puedo interrumpirlo con una pregunta como: "pagaste el cable?" y él, que venía hablando de alemanes de Virgo, corta, responde que sí, y continúa con una teoría sobre el final de Friends. Y el significado de la amistad. Y por qué Joey tiene un programa él sólo y por qué el resto no. De ahí salta a los fracasos actorales, y yo le pregunto: "el Laxiruela se toma a la noche?" y me dice que sí, salvo que tengas maestrías en retención.

Es impecable. Igual que la Negra, una morocha arrasadora amiga de Juli. Me encantaría poder hablar mucho, así no tendría problemas de inserción social. Una vez me llevaron a una cita a ciegas: una pareja, un muchacho para mí, y yo.
Bar de Palermo, de unos actores jóvenes que no tenían una serie para ellos solos, juegos de mesa. Si salís a la noche a un bar, con el único fin de levantar algo, no corresponde por protocolo acercar un juego de mesa a tu idem. No. Se trata de chapar, no de pensar en el Teg.
El muchacho en cuestión dijo dos palabras, una de las cuales me pareció muy tonta, y por ley matemática de transferencia él también me pareció muy tonta. Digo, muy tonto. De hecho uno es lo que dice. Porque lo que uno dice, y cómo lo dice, es lo que piensa y cómo lo piensa. En definitiva, uno es como piensa.

Este tonto me convirtió en el muro de Berlín. No pronuncié más palabras en toda la noche, salvo "un negroni" dicho como 3 veces, no porque no entendiera el mozo, sino porque le pedí 3.
Y me puse a cantar el cd de Jamiroquai que sonaba a distancia. Un moplo. Soy re mala novia y compañera y fato cuando estoy con gente que no.
Que conste en actas.
 
Llegó la hora
Tengo antojo de tener un weblog. Me voy a achicharrar a la terraza y empiezo a escribir mentalmente varias páginas. Siempre me pasa lo mismo: sueño una historia terrible, me despierto, me da paja levantarme a escibirlo y confío plena y soberbiamente en mi memoria. Error!!! Como con un baño de olvido, la mañana siguiente estoy blanca cual sábana que llega del Laverap.

Ahora estoy frente al teclado, luego de seguir los pasos para darme de alta. Y no se me ocurre qué poner. Debe ser la falta de costumbre... dicen que es un hábito y bla bla.

Los únicos hábitos que tengo son rutinarios, caseros y por lo general, relacionados con algo vicioso. Humpf. Ojalá escribir y leer se conviertan en mis vicios. Como para equiparar, vio?

Me quedé pensando en el antojo. Las cosas que salen bien, por lo general provienen de un antojo. Será porque tocan la esencia de lo que realmente uno quiere, y no le importa nada. Esa impunidad escudada en antojos me encanta. Pareciera que nadie puede decirte nada, si acompañás tus caprichos y locuras con un remate tal como: "pero tengo el antojo".
Y si además se aplica la técnica del puchero, éxito asegurado. Me voy, que se me pasa el osobuco..