El regreso de la hormiga fría
Hoy ha sido la primera vez que la he visto con peluca. Viene a trabajar aunque tiene la baja por enfermedad (sé y sé que sabe que no es muy legal que digamos, pero en mi empresa las cosas funcionan así).
No sé muy bien si viene por voluntad propia o por voluntad propia del jefe supremo. Sé que éste le dijo que viniera, que así se distraería y no estaría todo el día pensando en el cáncer, pero al ser quien es me inclino a pensar que los números no le cuadran si ella no viene.
La peluca es del mismo color que su pelo, le debe haber costado una pasta, es muy natural, según me dijo va pegada directamente a la cabeza y no se la puede quitar para nada, sólo de vez en cuando tiene que ir a no sé donde a que se la peguen un poco y le “limpien” la cabeza.
A pesar de todo, hay algo distinto, el color es mucho más homogéneo, el pelo mucho más liso, mucho más recto, se mantiene el peinado todo el rato, no hay esas imperfecciones que hacen que algo sea real. Es como una teta de silicona, perfecta, pero inmóvil, estática, rígida. Dentro de lo que cabe, ambas “cosas” son reales, ahora ése es su pelo y dentro de poco ésa será su teta. El cáncer le ha traído la realidad perfecta.
La hormiga fría no deja de sorprenderme, sigue fuerte, sigue adelante, no hay otra manera. Además asume perfectamente su situación y la trata de una forma natural pero nada frívola.
La hormiga fría sigue con su carga en la espalda, sin pensar el porqué o si va a llegar a su destino, no tiene más remedio y al final llegará, o al menos no se detendrá.
No sé muy bien si viene por voluntad propia o por voluntad propia del jefe supremo. Sé que éste le dijo que viniera, que así se distraería y no estaría todo el día pensando en el cáncer, pero al ser quien es me inclino a pensar que los números no le cuadran si ella no viene.
La peluca es del mismo color que su pelo, le debe haber costado una pasta, es muy natural, según me dijo va pegada directamente a la cabeza y no se la puede quitar para nada, sólo de vez en cuando tiene que ir a no sé donde a que se la peguen un poco y le “limpien” la cabeza.
A pesar de todo, hay algo distinto, el color es mucho más homogéneo, el pelo mucho más liso, mucho más recto, se mantiene el peinado todo el rato, no hay esas imperfecciones que hacen que algo sea real. Es como una teta de silicona, perfecta, pero inmóvil, estática, rígida. Dentro de lo que cabe, ambas “cosas” son reales, ahora ése es su pelo y dentro de poco ésa será su teta. El cáncer le ha traído la realidad perfecta.
La hormiga fría no deja de sorprenderme, sigue fuerte, sigue adelante, no hay otra manera. Además asume perfectamente su situación y la trata de una forma natural pero nada frívola.
La hormiga fría sigue con su carga en la espalda, sin pensar el porqué o si va a llegar a su destino, no tiene más remedio y al final llegará, o al menos no se detendrá.
La vida y milagors del niño vampiro III
Llegó a la ciudad condal después de 13 horas de viaje en tren, solo, sin conocer a nadie y con un único nombre en mente, Amador Gutiérrez, y una dirección.
Amador Gutiérrez era primo segundo de su madre. Lo único que el niño vampiro sabía de su "tío" Amador era que era un moderno empresario que había emigrado a Barcelona a los 16 años y que era muy respetado en la ciudad condal. Al llegar a la dirección que su madre le había facilitado se encontró con una realidad muy distinta.
Amador Gutiérrez era una "loca" de 150 quilos que desgraciadamente había nacido en un pueblo de la Mancha con unos valores no muy acordes con su sexualidad. Amador había huido de su pueblo al ver como la gente se escandalizaba por verle con peluca y paseando en ropa interior femenina por los bares de la zona.
"La Loba de la Mancha", (nombre por el que era conocido Amador en Barcelona, más por tener una mancha en el glúteo derecho que por la procedencia del mismo) regentaba un club de alterne en el centro de la ciudad. El negocio no pasaba por su mejor momento, aunque en cierta época había tenido 4 espectáculos diarios y hasta 7 chicas de distintos países y 8 negros esculturales que se repartían los 6 cuartos del sótano del local.
La Loba no se creyó demasiado la historia que le contó el niño vampiro, nunca le había gustado el fútbol, y tampoco estaba muy por la labor de ayudarlo debido a su rencor hacía su familia y a ese maldito pueblo. No obstante, le vio como su arma perfecta para hacer reflotar el negocio y se lo quedó.
Le dio cobijo en uno de los cuartos del sótano y lo puso a trabajar en el club, durante la semana se dedicaba a reciclar los preservativos usados y los jueves participaba en los espectáculos de las 11, salía desnudo con un tanga y un bozal de cuero negro que contrastaban con su pálido color de piel. Su rol consistía en masturbar a dos negros enormes, antiguos trabajadores de un carguero puertorriqueño, que debían follarse a dos rusas descomunales de unos 200 quilos cada una. Él debía ayudarles entre tantos michelines rosados.
Un día, totalmente desquiciado y llevado por la vorágine de la excitación colectiva, los olores, el calor y la falta de sangre, se lanzó a la yugular de un cliente y empezó a chuparle la sangre con una pasión descomunal.
La Loba, al verlo, lo tuvo claro, ese debía ser el futuro del local. Vendería un pack multichupada de sangre y de polla, súper combos de dos chupadas al precio de una. Fue todo un éxito.
Durante esa época de su vida dejó el fútbol a un lado y se dedicó a desarrollar otras partes de su cuerpo y mente. Su labor en el club lo había absorbido tanto que seguramente habría dejado definitivamente el fútbol si no fuera por un hecho que cambio su vida de golpe.
Una mañana, su "tío" fue encontrado muerto en su cama, todo untado de miel y con el culo dilatado unos 15 centímetros, su corazón no pudo aguantar tanto placer.
vampiro II
Amador Gutiérrez era primo segundo de su madre. Lo único que el niño vampiro sabía de su "tío" Amador era que era un moderno empresario que había emigrado a Barcelona a los 16 años y que era muy respetado en la ciudad condal. Al llegar a la dirección que su madre le había facilitado se encontró con una realidad muy distinta.
Amador Gutiérrez era una "loca" de 150 quilos que desgraciadamente había nacido en un pueblo de la Mancha con unos valores no muy acordes con su sexualidad. Amador había huido de su pueblo al ver como la gente se escandalizaba por verle con peluca y paseando en ropa interior femenina por los bares de la zona.
"La Loba de la Mancha", (nombre por el que era conocido Amador en Barcelona, más por tener una mancha en el glúteo derecho que por la procedencia del mismo) regentaba un club de alterne en el centro de la ciudad. El negocio no pasaba por su mejor momento, aunque en cierta época había tenido 4 espectáculos diarios y hasta 7 chicas de distintos países y 8 negros esculturales que se repartían los 6 cuartos del sótano del local.
La Loba no se creyó demasiado la historia que le contó el niño vampiro, nunca le había gustado el fútbol, y tampoco estaba muy por la labor de ayudarlo debido a su rencor hacía su familia y a ese maldito pueblo. No obstante, le vio como su arma perfecta para hacer reflotar el negocio y se lo quedó.
Le dio cobijo en uno de los cuartos del sótano y lo puso a trabajar en el club, durante la semana se dedicaba a reciclar los preservativos usados y los jueves participaba en los espectáculos de las 11, salía desnudo con un tanga y un bozal de cuero negro que contrastaban con su pálido color de piel. Su rol consistía en masturbar a dos negros enormes, antiguos trabajadores de un carguero puertorriqueño, que debían follarse a dos rusas descomunales de unos 200 quilos cada una. Él debía ayudarles entre tantos michelines rosados.
Un día, totalmente desquiciado y llevado por la vorágine de la excitación colectiva, los olores, el calor y la falta de sangre, se lanzó a la yugular de un cliente y empezó a chuparle la sangre con una pasión descomunal.
La Loba, al verlo, lo tuvo claro, ese debía ser el futuro del local. Vendería un pack multichupada de sangre y de polla, súper combos de dos chupadas al precio de una. Fue todo un éxito.
Durante esa época de su vida dejó el fútbol a un lado y se dedicó a desarrollar otras partes de su cuerpo y mente. Su labor en el club lo había absorbido tanto que seguramente habría dejado definitivamente el fútbol si no fuera por un hecho que cambio su vida de golpe.
Una mañana, su "tío" fue encontrado muerto en su cama, todo untado de miel y con el culo dilatado unos 15 centímetros, su corazón no pudo aguantar tanto placer.
vampiro II
Silencio en la carretera...
El jueves pasado a las dos y cuarto de la madrugada conducía mi coche por una carretera comarcal de Lleida, mi desconocimiento absoluto de la zona hizo que me perdiera totalmente, por eso lo de la hora... (aparte de salir de Barcelona a las doce pasadas).
Conducía a una velocidad respetable mientras cruzaba una zona agrícola-industrial. Cruzaba naves industriales, graneros, torres de pienso y alguna que otra casa de pueblo. Todo era muy silencioso, muy solitario, no se oía ningún ruido.
De repente, desde un edificio pegado a la carretera salió un gato corriendo hacía el coche, lo vi venir, lo vi correr. Se tiró debajo de la rueda y lo atropellé.
El golpe fue seco, no hubo grito, no hubo frenazo, solo un sonido corto “tuk-tuk”.
Mi reacción al verlo fue agarrar fuerte el volante, no lo solté hasta pasado un buen rato. No me giré, no paré, no hice nada, continué.
Se que si hubiera intentado esquivarlo hubiera tenido un accidente. Se que hice lo correcto, cualquier otra opción hubiera sido un error.
Al llegar a casa miré el coche y no tenía ninguna señal, no había ni sangre, ni un golpe, ni nada.
Atropellé a ese gato .....maté ese gato, se mató él, o ninguno de los dos. Seguramente hacía más de tres horas que no pasaba ningún coche por allí y seguramente no volvería a pasar ningún coche hasta la mañana siguiente. Era el único instante en toda la noche en que ese gato podía ser atropellado y decidió cruzar en ese instante.
Que impulso a ese gato cruzar la calle? Por qué mi coche no tiene ningún rastro de lo ocurrido? pasó realmente? si no pasó, que sentido tiene todo esto?
Conducía a una velocidad respetable mientras cruzaba una zona agrícola-industrial. Cruzaba naves industriales, graneros, torres de pienso y alguna que otra casa de pueblo. Todo era muy silencioso, muy solitario, no se oía ningún ruido.
De repente, desde un edificio pegado a la carretera salió un gato corriendo hacía el coche, lo vi venir, lo vi correr. Se tiró debajo de la rueda y lo atropellé.
El golpe fue seco, no hubo grito, no hubo frenazo, solo un sonido corto “tuk-tuk”.
Mi reacción al verlo fue agarrar fuerte el volante, no lo solté hasta pasado un buen rato. No me giré, no paré, no hice nada, continué.
Se que si hubiera intentado esquivarlo hubiera tenido un accidente. Se que hice lo correcto, cualquier otra opción hubiera sido un error.
Al llegar a casa miré el coche y no tenía ninguna señal, no había ni sangre, ni un golpe, ni nada.
Atropellé a ese gato .....maté ese gato, se mató él, o ninguno de los dos. Seguramente hacía más de tres horas que no pasaba ningún coche por allí y seguramente no volvería a pasar ningún coche hasta la mañana siguiente. Era el único instante en toda la noche en que ese gato podía ser atropellado y decidió cruzar en ese instante.
Que impulso a ese gato cruzar la calle? Por qué mi coche no tiene ningún rastro de lo ocurrido? pasó realmente? si no pasó, que sentido tiene todo esto?
La vida y milagros del niño vampiro II
El niño vampiro se propuso llegar a ser un gran futbolista para así ser adorado por todo el mundo, poder mirar por encima del hombro a todos aquellos que le habían rechazado, morder el cuello de todas esas niñas que no se atrevían ni a mirarle.
Para ello, se fue a Ponferrada y le compró a un traficante gallego una crema solar de contrabando fabricada por la agencia espacial Rusa para proteger a los astronautas de la Soyuz de los rayos solares.
Cada día se untaba con tres capas de la crema rusa y entrenaba una media de 12 horas diarias, por la noche perseguía conejos varios y algún que otro borracho despistado.
Al principio, como nadie se atrevía ni siquiera a acercarse a él, tenía que entrenar en los corrales de las granjas del pueblo, esquivando gallinas y cerdos. Eso le dio un regate magnifico y una capacidad de aguantar el balón impresionante.
Su forma física mejoró de una forma espectacular. El pobre no podía aguantar la tentación y se tiraba a la yugular de esos pobres animales, por lo que los granjeros empezaron a perseguirlo a perdigonazos por toda la zona.
Esos entrenamientos le encantaban y empezaba a ser feliz. Sin embargo, tuvo que abandonarlos cuando la hija loca de una de los granjeros se compró un 4X4 y se dedicó a perseguirlo por todos los rincones de la provincia con una Winchester en la mano.
Entonces, gracias a las influencias de su abuelo entró a formar parte del equipo Bar Casa Abundio Fútbol Club.
Hacía muchos años y a causa de una apuesta, el abuelo del niño vampiro había convencido a la hija ciega del comerciante más importante de Albacete que se casara con Abundio, el camarero más feo y gordo del lugar. Mercedes, la ciega, locamente engañada decidió fugarse de casa con su amado y casarse. El padre de ésta, al enterarse de lo sucedido la desheredó y nunca más quiso hablar con ella. Al cabo de los años y a raíz de su mujer, el pobre comerciante ya entrado en años se enterneció un poco y les puso un bar para que pudieran criar a los 8 niños que formaban el equipo de fútbol.
El equipo de fútbol lo componían Abundio y sus 8 hijos, el niño vampiro y las gemelas Suárez (dos gemelas siamesas pegadas por la teta derecha, lo que hacía que cada uno mirara hacia una lado) y el padre del niño vampiro como entrenador. Éste se volcó en el esfuerzo y se convirtió en entrenador personal de su hijo, de vez en cuando lo premiaba con animales vivos en función de los resultados y los días de celebración se iban de putas (aunque ya les quedaban pocos pubs de carretera que visitar, la excusa de que las manchas de sangre eran de la menstruación de las putas no colaba demasiado)
En esas que el equipo empezó a ganarlo todo, nadie se atrevía a acercarse al niño vampiro y lo dejaban solo, las gemelas Suárez no conseguían coordinarse a si mismas, pero asustaban a cualquiera, Abundio era un portero buenísimo, había engordado con los años y cubría casi tres cuartas partes de la portería. Todo un equipazo.
Los equipos importantes de la zona se empezaron a mosquear y tomaron cartas en el asunto, la Asamblea de la Liga Provincial de la zona se reunió con el claro objetivo de encontrar una solución al problema y la encontraron. Al siguiente partido, el arbitro expulso al niño vampiro por una supuesta insinuación lasciva al cuarto arbitro y el comité de competición de la provincia le impuso una sanción de 5.000 partidos, además de acordar la exclusión del campeonato de las gemelas por exhibicionismo (al no tener un sujetador adecuado, las tetas izquierdas iban como locas).
Totalmente deprimido, el niño vampiro decidió probar suerte en un sitio donde nadie supiera nada de él, donde los perjuicios de la gente no le impidieran llegar a su sueño de ser futbolista y decidió irse a vivir a Barcelona.
vampiro I
Para ello, se fue a Ponferrada y le compró a un traficante gallego una crema solar de contrabando fabricada por la agencia espacial Rusa para proteger a los astronautas de la Soyuz de los rayos solares.
Cada día se untaba con tres capas de la crema rusa y entrenaba una media de 12 horas diarias, por la noche perseguía conejos varios y algún que otro borracho despistado.
Al principio, como nadie se atrevía ni siquiera a acercarse a él, tenía que entrenar en los corrales de las granjas del pueblo, esquivando gallinas y cerdos. Eso le dio un regate magnifico y una capacidad de aguantar el balón impresionante.
Su forma física mejoró de una forma espectacular. El pobre no podía aguantar la tentación y se tiraba a la yugular de esos pobres animales, por lo que los granjeros empezaron a perseguirlo a perdigonazos por toda la zona.
Esos entrenamientos le encantaban y empezaba a ser feliz. Sin embargo, tuvo que abandonarlos cuando la hija loca de una de los granjeros se compró un 4X4 y se dedicó a perseguirlo por todos los rincones de la provincia con una Winchester en la mano.
Entonces, gracias a las influencias de su abuelo entró a formar parte del equipo Bar Casa Abundio Fútbol Club.
Hacía muchos años y a causa de una apuesta, el abuelo del niño vampiro había convencido a la hija ciega del comerciante más importante de Albacete que se casara con Abundio, el camarero más feo y gordo del lugar. Mercedes, la ciega, locamente engañada decidió fugarse de casa con su amado y casarse. El padre de ésta, al enterarse de lo sucedido la desheredó y nunca más quiso hablar con ella. Al cabo de los años y a raíz de su mujer, el pobre comerciante ya entrado en años se enterneció un poco y les puso un bar para que pudieran criar a los 8 niños que formaban el equipo de fútbol.
El equipo de fútbol lo componían Abundio y sus 8 hijos, el niño vampiro y las gemelas Suárez (dos gemelas siamesas pegadas por la teta derecha, lo que hacía que cada uno mirara hacia una lado) y el padre del niño vampiro como entrenador. Éste se volcó en el esfuerzo y se convirtió en entrenador personal de su hijo, de vez en cuando lo premiaba con animales vivos en función de los resultados y los días de celebración se iban de putas (aunque ya les quedaban pocos pubs de carretera que visitar, la excusa de que las manchas de sangre eran de la menstruación de las putas no colaba demasiado)
En esas que el equipo empezó a ganarlo todo, nadie se atrevía a acercarse al niño vampiro y lo dejaban solo, las gemelas Suárez no conseguían coordinarse a si mismas, pero asustaban a cualquiera, Abundio era un portero buenísimo, había engordado con los años y cubría casi tres cuartas partes de la portería. Todo un equipazo.
Los equipos importantes de la zona se empezaron a mosquear y tomaron cartas en el asunto, la Asamblea de la Liga Provincial de la zona se reunió con el claro objetivo de encontrar una solución al problema y la encontraron. Al siguiente partido, el arbitro expulso al niño vampiro por una supuesta insinuación lasciva al cuarto arbitro y el comité de competición de la provincia le impuso una sanción de 5.000 partidos, además de acordar la exclusión del campeonato de las gemelas por exhibicionismo (al no tener un sujetador adecuado, las tetas izquierdas iban como locas).
Totalmente deprimido, el niño vampiro decidió probar suerte en un sitio donde nadie supiera nada de él, donde los perjuicios de la gente no le impidieran llegar a su sueño de ser futbolista y decidió irse a vivir a Barcelona.
vampiro I
VIVA LAS VEGAS Sr. Clos
Hoy el Sr. Clos ha informado que el edificio forum estará gestionado por una empresa privada, que el puerto deportivo de la zona forum estará gestionada por una empresa privada y que la zona de baños se convertirá en una zona de aguas termales y será gestionada por una empresa privada.
Además, al lado del edificio forum se construirán dos grandes rascacielos, uno con oficinas y otro con viviendas. Al otro lado de la calle (creo que es donde ahora esta el parking) construirán 800 viviendas.
No me ha llegado ninguna información sobre si alguna de estas viviendas será de protección oficial, por lo que asumo que no. En mi opinión, en el supuesto de que hubiera alguna vivienda de protección oficial le habrían dado total publicidad, con luces de neon y pirotecnia varia, por lo que creo que me hubiera enterado, pero todo puede ser.
...y yo que esperaba que se acabara el forum para poder visitarlo, pues va a ser que no.
Ahora entiendo las colas de los últimos días, en realidad es la última oportunidad de ver esa zona de Barcelona.
Además, al lado del edificio forum se construirán dos grandes rascacielos, uno con oficinas y otro con viviendas. Al otro lado de la calle (creo que es donde ahora esta el parking) construirán 800 viviendas.
No me ha llegado ninguna información sobre si alguna de estas viviendas será de protección oficial, por lo que asumo que no. En mi opinión, en el supuesto de que hubiera alguna vivienda de protección oficial le habrían dado total publicidad, con luces de neon y pirotecnia varia, por lo que creo que me hubiera enterado, pero todo puede ser.
...y yo que esperaba que se acabara el forum para poder visitarlo, pues va a ser que no.
Ahora entiendo las colas de los últimos días, en realidad es la última oportunidad de ver esa zona de Barcelona.
La vida y milagros del niño vampiro
El niño vampiro nació en un pequeño pueblo de Castilla donde creció escondido del sol manchego y alimentándose de las pocas cabras que pasaban por los montes cercanos al mismo.
Ya de pequeño fue rechazado por la gente de su pueblo los cuales no podían soportar ese ruido que hacia con sus dientes afilados, ni la desesperación con la que miraba la carne ensangrentada o la falta de color en cualquier parte de su cuerpo.
Para superar ese rechazo, sus padres le apuntaron a todo tipo de deportes con la esperanza de que el roce hiciera que la gente del pueblo le cogiera cariño, ya se sabe.
En un primer momento, su madre le apuntó a ballet clásico (una cuestión de frustración infantil de la madre), pero la falta de reflejo en el espejo del salón donde se realizaban las clases hizo descartar rápidamente esa opción. Todo se precipito al ver el horror en la cara de 6 niñas que no pudieron superar la visión de un tutú dando saltos en el espejo.
Después de haber pasado por la halterofilia, la lucha greco-romana y el salto de pértiga, descartados por su limitada capacidad física, el ímpetu del padre le llevó a probar el toreo. Al principio parecía que era una buna opción, el color rojo le gustaba, se manejaba bien con la espada y el capote, los toros le tenían un respecto sobrenatural, parecía que podía llegar lejos.
Sin embargo, cuando la primera gota de sangre empezó a emanar de la banderilla clavada en el toro, el niño vampiro lanzó la espada y el capote a la arena y empezó a salivar, a mover los dientes de un lado a otro de la boca, su cara se desencajaba, se frotaba las manos y con los ojos desorbitaos susurraba "quiero sangre, quiero sangre".
Su abuelo disimuladamente le metió un ratón en la boca y se lo llevó del ruedo justificando un extraño ataque de apendicitis aguda, aunque no pudo evitar los rumores y que el rechazo fuera en aumento a marchas forzadas.
Después de ese lamentable suceso, llegaron días muy duros para el niño vampiro. Cada vez la luz le molestaba más, no podía estar bajo el sol más de diez minutos, la gente ni se le acercaba. Además empezaba a entrar en la adolescencia, las niñas no lo querían ni mirar, por lo que su autocomplacencia le provocó un ataque de acne que le dejó en un estado lamentable, se convirtió en un ser totalmente pálido lleno de manchas rojas y amarillas por todas partes, todo un poema.
Un día, totalmente rechazado por la sociedad y encerrado en casa, llegó al limite de lo soportable y intentó suicidarse bebiendo la sangre de un abogado. Al verlo su madre le quitó de la boca aquel picapleitos infame y lo cogió por los brazos, lo zarandeó y entre sollozos le grito "hijo mío, si quieres que la gente te acepte o te pones unas tetas enormes o te haces futbolista ".
El niño vampiro lo tuvo claro, la visión de su cuerpo famélico y pálido con unas tetas enormes llenas de restos de acne no le dejó dormir durante un largo periodo de tiempo, por lo que optó por la segunda opción, si fallaba se operaría.
Ya de pequeño fue rechazado por la gente de su pueblo los cuales no podían soportar ese ruido que hacia con sus dientes afilados, ni la desesperación con la que miraba la carne ensangrentada o la falta de color en cualquier parte de su cuerpo.
Para superar ese rechazo, sus padres le apuntaron a todo tipo de deportes con la esperanza de que el roce hiciera que la gente del pueblo le cogiera cariño, ya se sabe.
En un primer momento, su madre le apuntó a ballet clásico (una cuestión de frustración infantil de la madre), pero la falta de reflejo en el espejo del salón donde se realizaban las clases hizo descartar rápidamente esa opción. Todo se precipito al ver el horror en la cara de 6 niñas que no pudieron superar la visión de un tutú dando saltos en el espejo.
Después de haber pasado por la halterofilia, la lucha greco-romana y el salto de pértiga, descartados por su limitada capacidad física, el ímpetu del padre le llevó a probar el toreo. Al principio parecía que era una buna opción, el color rojo le gustaba, se manejaba bien con la espada y el capote, los toros le tenían un respecto sobrenatural, parecía que podía llegar lejos.
Sin embargo, cuando la primera gota de sangre empezó a emanar de la banderilla clavada en el toro, el niño vampiro lanzó la espada y el capote a la arena y empezó a salivar, a mover los dientes de un lado a otro de la boca, su cara se desencajaba, se frotaba las manos y con los ojos desorbitaos susurraba "quiero sangre, quiero sangre".
Su abuelo disimuladamente le metió un ratón en la boca y se lo llevó del ruedo justificando un extraño ataque de apendicitis aguda, aunque no pudo evitar los rumores y que el rechazo fuera en aumento a marchas forzadas.
Después de ese lamentable suceso, llegaron días muy duros para el niño vampiro. Cada vez la luz le molestaba más, no podía estar bajo el sol más de diez minutos, la gente ni se le acercaba. Además empezaba a entrar en la adolescencia, las niñas no lo querían ni mirar, por lo que su autocomplacencia le provocó un ataque de acne que le dejó en un estado lamentable, se convirtió en un ser totalmente pálido lleno de manchas rojas y amarillas por todas partes, todo un poema.
Un día, totalmente rechazado por la sociedad y encerrado en casa, llegó al limite de lo soportable y intentó suicidarse bebiendo la sangre de un abogado. Al verlo su madre le quitó de la boca aquel picapleitos infame y lo cogió por los brazos, lo zarandeó y entre sollozos le grito "hijo mío, si quieres que la gente te acepte o te pones unas tetas enormes o te haces futbolista ".
El niño vampiro lo tuvo claro, la visión de su cuerpo famélico y pálido con unas tetas enormes llenas de restos de acne no le dejó dormir durante un largo periodo de tiempo, por lo que optó por la segunda opción, si fallaba se operaría.
El gol que vale un ascenso
Hoy se inicia la pretemporada, la gran fantasmada de la liga de fútbol 7 a la cual esta apuntada la empresa a la cual trabajo dará su inicio dentro de poco.
El fútbol dentro de la empresa es algo muy curioso y podría ser objeto de un estudio antropológico altamente interesante.
Por una parte, existe un respecto, aunque mínimo, hacia el jefe. Es decir en un equipo de fútbol todo el mundo es necesario, todos son importantes para conseguir la victoria, desde el portero hasta el delantero. Pero al igual que en la empresa, no todo el mundo trabaja igual y el jefe siempre será el jefe, nunca se le podrá gritar o criticar excesivamente por haber fallado un pase o por que le hayan metido un gol cantado.
Esa desigualdad en el terreno de juego conlleva que los compañeros de igual categoría, o al menos parecida, aprovechen para ser un poco más agresivos de lo normal y no paren de gritarse mutuamente.
Todo ello hace que los partidos se conviertan en un espectáculo esperpéntico de miradas asesinas, faltas a destiempo, gritos y, en general, mal rollo. No solo es un espectáculo ver a esos tipos sudando metidos en una ropa patética que en general les va ajustada (nadie quiere pedir la talla XXL) sino que además ponen la vida en cada uno de los balones, como si toda su carrera profesional dependiera de ello.
Yo he participado en este teatro durante dos temporadas, aunque mis pocas o mínimas cualidades como futbolista me han permitido ver todo este pastel desde una cierta distancia, este año me niego a seguir viendo este bochorno.
La distancia me ha permitido ver la crueldad adquirida de un empleado explotado y amargado, así como, la falta de limites en la decadencia de los mismos.
El fútbol dentro de la empresa es algo muy curioso y podría ser objeto de un estudio antropológico altamente interesante.
Por una parte, existe un respecto, aunque mínimo, hacia el jefe. Es decir en un equipo de fútbol todo el mundo es necesario, todos son importantes para conseguir la victoria, desde el portero hasta el delantero. Pero al igual que en la empresa, no todo el mundo trabaja igual y el jefe siempre será el jefe, nunca se le podrá gritar o criticar excesivamente por haber fallado un pase o por que le hayan metido un gol cantado.
Esa desigualdad en el terreno de juego conlleva que los compañeros de igual categoría, o al menos parecida, aprovechen para ser un poco más agresivos de lo normal y no paren de gritarse mutuamente.
Todo ello hace que los partidos se conviertan en un espectáculo esperpéntico de miradas asesinas, faltas a destiempo, gritos y, en general, mal rollo. No solo es un espectáculo ver a esos tipos sudando metidos en una ropa patética que en general les va ajustada (nadie quiere pedir la talla XXL) sino que además ponen la vida en cada uno de los balones, como si toda su carrera profesional dependiera de ello.
Yo he participado en este teatro durante dos temporadas, aunque mis pocas o mínimas cualidades como futbolista me han permitido ver todo este pastel desde una cierta distancia, este año me niego a seguir viendo este bochorno.
La distancia me ha permitido ver la crueldad adquirida de un empleado explotado y amargado, así como, la falta de limites en la decadencia de los mismos.
Ser uno mismo.....
"Tanya es una madre de 32 años pero ella parece y se siente mucho mayor. Ella fue atormentada en el instituto por su apariencia y ello la ha llevado a intentar esconderse del mundo. Ella siente que no hay sufrimiento en vestir exclusivamente ropa holgada para trabajar y ha teñido los cristales de su coche para que la gente no la pueda ver. La reconstrucción le dará una vida, la oportunidad para dejar la casa y no preocuparse de ser vista"
Esta es la definición de Tanya S que da la pagina web de Fox en relación con su nuevo programa denominado The Swan.
Concurso que consiste en someter a mujeres no muy agraciadas físicamente a un sinfín de operaciones de cirugía estética para poder participar en un concurso de belleza.
Viva la televisión.
Esta es la definición de Tanya S que da la pagina web de Fox en relación con su nuevo programa denominado The Swan.
Concurso que consiste en someter a mujeres no muy agraciadas físicamente a un sinfín de operaciones de cirugía estética para poder participar en un concurso de belleza.
Viva la televisión.
La fiesta de cumpleaños
Era una sala extraña, había niños corriendo de arriba a abajo con el globo en forma de delfín dándose golpes con todas las paredes del pasillo, gritando, haciendo gestos incomprensibles, llorando, ...
Yo no sabía muy bien donde mirar o que hacer, acudí a la fiesta de cumpleaños de mi sobrino, cumplía 4 años y por primera vez celebraba una fiesta con sus amigos, es decir, no con los amigos de sus padres.
No conocía a casi nadie más que a mi hermana (histérica perdida con la comida) y a mi cuñado (quien se fue a comprar agua para los peces).
Todos los demás eran una mezcla de personajes que se observaban entre sí y se relacionaban tímidamente mientras vigilaban con el rabillo del ojo todo lo que hacían sus hijos respectivos.
Aburrido, empecé a leer un libro sobre un país remoto al que mi hermana había ido una vez. De repente, alce la vista y la vi. Era la prima de una de las niñas de la clase de mi sobrino.
Estaba sentada mirando a los niños, aburrida, no conocía a nadie, los padres de su prima no podían llevar a su hija a la fiesta y ella había decidido acompañarla.
A ratos jugaba con algunos niños, parecía pasárselo bien, aunque jugaba con ellos para así no tener que hablar con nadie.
Era morena y poca cosa, así como yo, tenía una cicatriz en la mandíbula de un viaje lejano y una mirada segura y vital que escondían todo un mundo de contradicciones.
Supe en seguida que me iba a acordar de ella toda mi vida, supe en seguida que formaba parte de mí, que en otra vida vivíamos juntos, que en otra vida hacíamos ese viaje remoto y teníamos ese accidente que le marcaba la cara, en esa vida ella venía conmigo a la fiesta de mi sobrino.
Yo no sabía muy bien donde mirar o que hacer, acudí a la fiesta de cumpleaños de mi sobrino, cumplía 4 años y por primera vez celebraba una fiesta con sus amigos, es decir, no con los amigos de sus padres.
No conocía a casi nadie más que a mi hermana (histérica perdida con la comida) y a mi cuñado (quien se fue a comprar agua para los peces).
Todos los demás eran una mezcla de personajes que se observaban entre sí y se relacionaban tímidamente mientras vigilaban con el rabillo del ojo todo lo que hacían sus hijos respectivos.
Aburrido, empecé a leer un libro sobre un país remoto al que mi hermana había ido una vez. De repente, alce la vista y la vi. Era la prima de una de las niñas de la clase de mi sobrino.
Estaba sentada mirando a los niños, aburrida, no conocía a nadie, los padres de su prima no podían llevar a su hija a la fiesta y ella había decidido acompañarla.
A ratos jugaba con algunos niños, parecía pasárselo bien, aunque jugaba con ellos para así no tener que hablar con nadie.
Era morena y poca cosa, así como yo, tenía una cicatriz en la mandíbula de un viaje lejano y una mirada segura y vital que escondían todo un mundo de contradicciones.
Supe en seguida que me iba a acordar de ella toda mi vida, supe en seguida que formaba parte de mí, que en otra vida vivíamos juntos, que en otra vida hacíamos ese viaje remoto y teníamos ese accidente que le marcaba la cara, en esa vida ella venía conmigo a la fiesta de mi sobrino.
Quien ha manipulado los semáforos?
La mayoría de reglas están destinadas a regular la convivencia humana, básicamente a permitir que coexistan en un mismo espacio millones de personas sin que se maten las unas a las otras.
Todo esta regulado, toda parcela de las relaciones humanas esta reglamentada, toda parcela que sea susceptible de abuso debe ser controlada.
Esta utópica finalidad pacificadora de las reglas evoca al ser human a respetarlas de facto y sin plantearse su existencia o aplicación.
Pero, por definición las reglas distribuyen los derechos entre las personas, pero es el uso o interpretación de las mismas lo que conlleva la existencia o no de un abuso.
En realidad, cuando un semáforo se estropea acaba pasando el más grande o el más fuerte, hasta que al otro se le hinchan los cojones y cruza la calle esperando que el otro se pare.
Ha llegado la hora de que mandemos a tomar por el culo a todos los que han manipulado las reglas del juego, han abusado de nosotros y encima nos han hecho creer que era una perfecta distribución de derechos.
Debemos cruzar la calle, se pararan!! Sino lo hacen, la regla les dejará de cubrir y se destapará el pastel.
Todo esta regulado, toda parcela de las relaciones humanas esta reglamentada, toda parcela que sea susceptible de abuso debe ser controlada.
Esta utópica finalidad pacificadora de las reglas evoca al ser human a respetarlas de facto y sin plantearse su existencia o aplicación.
Pero, por definición las reglas distribuyen los derechos entre las personas, pero es el uso o interpretación de las mismas lo que conlleva la existencia o no de un abuso.
En realidad, cuando un semáforo se estropea acaba pasando el más grande o el más fuerte, hasta que al otro se le hinchan los cojones y cruza la calle esperando que el otro se pare.
Ha llegado la hora de que mandemos a tomar por el culo a todos los que han manipulado las reglas del juego, han abusado de nosotros y encima nos han hecho creer que era una perfecta distribución de derechos.
Debemos cruzar la calle, se pararan!! Sino lo hacen, la regla les dejará de cubrir y se destapará el pastel.
Nos están echando....
Estoy corriendo por el paseo que hay al lado de la playa, voy corriendo desde Marina hasta el Forum.
Estoy sudando, solo oigo mi respiración, hay otros ruidos pero son inaudibles para mi.
Mientras corro me dedico a mirar a la gente, hay todo un mundo mezclado en ese pequeño espacio de arena.
Hay gente de todo tipo, hay gente jugando, hay gente paseando, hay mucha gente ligando, hay ancianos, hay niños que se me cruzan al paso, hay niños de la calle venidos de otros sitios, hay gente pasando la tarde, hay bosdins que intentan pasar el rato sin gastarse un leuro, etc...
Sigo corriendo, sigo observando, sigo pensando...
Me encanta ver como la gente de esta ciudad entiende la playa como una extensión de la misma, siguen coexistiendo en la arena, siguen disfrutando de ella. Barcelona consiste en esto.
Sigo corriendo hasta que llego al forum, allí tengo que dar media vuelta, una gran valla me impide el paso, la gran muralla sale del agua y cruza el paseo hasta llegar a la ronda.
A partir de allí hay que pagar, a partir de allí empieza la Barcelona del futuro.
Detrás de esa valla no veo a nadie disfrutando de la playa, no veo gente, no veo Barcelona, los que había los han echado, dentro de poco me echaran a mi.
Estoy sudando, solo oigo mi respiración, hay otros ruidos pero son inaudibles para mi.
Mientras corro me dedico a mirar a la gente, hay todo un mundo mezclado en ese pequeño espacio de arena.
Hay gente de todo tipo, hay gente jugando, hay gente paseando, hay mucha gente ligando, hay ancianos, hay niños que se me cruzan al paso, hay niños de la calle venidos de otros sitios, hay gente pasando la tarde, hay bosdins que intentan pasar el rato sin gastarse un leuro, etc...
Sigo corriendo, sigo observando, sigo pensando...
Me encanta ver como la gente de esta ciudad entiende la playa como una extensión de la misma, siguen coexistiendo en la arena, siguen disfrutando de ella. Barcelona consiste en esto.
Sigo corriendo hasta que llego al forum, allí tengo que dar media vuelta, una gran valla me impide el paso, la gran muralla sale del agua y cruza el paseo hasta llegar a la ronda.
A partir de allí hay que pagar, a partir de allí empieza la Barcelona del futuro.
Detrás de esa valla no veo a nadie disfrutando de la playa, no veo gente, no veo Barcelona, los que había los han echado, dentro de poco me echaran a mi.
La vacuna de la gripe
El Sr. A es el consejero delegado de una gran multinacional (la cual denominaré La Sociedad), con inversiones en el sector farmacéutico en España y toda Sur-América. La mayor parte de los beneficios de La Sociedad proceden de la producción de vacunas contra la gripe.
El Sr. A esta preocupado, nervioso, ahora mismo se encuentra esperando en la parte de atrás de su limusina en la tercera planta de uno de esos edificios-parking. Espera a que llegue un amigo suyo, su abogado.
La Sociedad ha recibido tres denuncias por la muerte de algunos de los pacientes vacunados en el año 2002, concretamente tres pacientes que tenían más de 80 años y que fueron vacunados con la vacuna genérica de la gripe.
El Sr. A está sudando mucho, el Sr. A sabe que los tres fueron vacunados con vacunas de la serie de producción X-05743 de fabricación experimental.
El Sr. A no le preocupan esos tres ancianos, ni tampoco los 3.000 ancianos que fueron vacunados con esa misma vacuna en la campaña del 2002. Sería muy difícil demostrar la relación entre dichas muertes y las vacunas inyectadas. Al Sr. A le preocupa el principio activo de la serie X-05743.
El Sr. A sabe que los ancianos han muerto porque sus cuerpos no han podido soportar las efectos de la mutación del principio activo de la X-05743. Ya contaban con ello, sabían que si la mutación llegaba a producirse, el cuerpo humano en principio no podía soportar sus efectos, era un riesgo perfectamente asumible, un coste de producción totalmente aprovisionado.
Con lo que no contaban es que en ciertas regiones, dichas vacunas no solo las utilizaron para seres humanos...
El Sr. A esta preocupado, nervioso, ahora mismo se encuentra esperando en la parte de atrás de su limusina en la tercera planta de uno de esos edificios-parking. Espera a que llegue un amigo suyo, su abogado.
La Sociedad ha recibido tres denuncias por la muerte de algunos de los pacientes vacunados en el año 2002, concretamente tres pacientes que tenían más de 80 años y que fueron vacunados con la vacuna genérica de la gripe.
El Sr. A está sudando mucho, el Sr. A sabe que los tres fueron vacunados con vacunas de la serie de producción X-05743 de fabricación experimental.
El Sr. A no le preocupan esos tres ancianos, ni tampoco los 3.000 ancianos que fueron vacunados con esa misma vacuna en la campaña del 2002. Sería muy difícil demostrar la relación entre dichas muertes y las vacunas inyectadas. Al Sr. A le preocupa el principio activo de la serie X-05743.
El Sr. A sabe que los ancianos han muerto porque sus cuerpos no han podido soportar las efectos de la mutación del principio activo de la X-05743. Ya contaban con ello, sabían que si la mutación llegaba a producirse, el cuerpo humano en principio no podía soportar sus efectos, era un riesgo perfectamente asumible, un coste de producción totalmente aprovisionado.
Con lo que no contaban es que en ciertas regiones, dichas vacunas no solo las utilizaron para seres humanos...
El cáncer que nos convierte en hormigas frías
Hoy alguien me ha dicho que tenía cáncer. Es una persona de la empresa en la que paso el 90% de mi vida. En realidad es una de mis jefas.
Lo sabe desde ayer. Me lo ha explicado para justificar el hecho de que no podremos sacar unos informes que teníamos pendientes, como si me explicara que se va a una reunión. Al poco se ha puesto a llorar, la he intentado abrazar y, disimuladamente, se ha apartado, fría.
Llevo todo el día pensando en ella, en su miedo, en su cara, en lo que tiene.
Tiene tres hijos, uno con menos de un año.
En una situación así, la miro y la veo fría, sorprendida, en que debe estar pensando? puede que piense en la pequeña diferencia que existe hoy en su vida. Ayer estaba deprimida por volver de vacaciones, unas vacaciones de sol, playa, jugar con los niños y cenar fuera, como siempre me decía que quería dejar este trabajo ( su gran fantasía utópica). Hoy ya nada de esto tiene importancia.
Creo que tiene la sensación de que todo es muy sencillo, se muere, así de simple, así de frío. Hay muchas formas de afrontarlo, pero en ella hay el frío, ese golpe.
La gente se acerca para hablar con ella, como si le dieran el pésame y ella, inconscientemente, se va aproximando a mí buscando mi comprensión, yo he entendido su frío, el frío de verse sola, de ver que sí, que es verdad, que algún día tenemos que morir.
Creo que ella se siente como esa hormiga que un día por error o voluntad mataste y no paso nada, esa hormiga fría que nadie sabe decir ni como era, ni donde estaba, ni cuando vivió, nada.
Lo sabe desde ayer. Me lo ha explicado para justificar el hecho de que no podremos sacar unos informes que teníamos pendientes, como si me explicara que se va a una reunión. Al poco se ha puesto a llorar, la he intentado abrazar y, disimuladamente, se ha apartado, fría.
Llevo todo el día pensando en ella, en su miedo, en su cara, en lo que tiene.
Tiene tres hijos, uno con menos de un año.
En una situación así, la miro y la veo fría, sorprendida, en que debe estar pensando? puede que piense en la pequeña diferencia que existe hoy en su vida. Ayer estaba deprimida por volver de vacaciones, unas vacaciones de sol, playa, jugar con los niños y cenar fuera, como siempre me decía que quería dejar este trabajo ( su gran fantasía utópica). Hoy ya nada de esto tiene importancia.
Creo que tiene la sensación de que todo es muy sencillo, se muere, así de simple, así de frío. Hay muchas formas de afrontarlo, pero en ella hay el frío, ese golpe.
La gente se acerca para hablar con ella, como si le dieran el pésame y ella, inconscientemente, se va aproximando a mí buscando mi comprensión, yo he entendido su frío, el frío de verse sola, de ver que sí, que es verdad, que algún día tenemos que morir.
Creo que ella se siente como esa hormiga que un día por error o voluntad mataste y no paso nada, esa hormiga fría que nadie sabe decir ni como era, ni donde estaba, ni cuando vivió, nada.





