Aquellas noches de Cierre
¿Y todavía te preguntas qué es la Arcadia?
Acerca de
Me encantan cuando me preguntan quién soy. Tengo millones de respuestas preparadas y otras que están por venir...mientras que me decido por una digamos que soy El Buen Bardo...
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Sindicación
 
Evidente
El ser humano tiene la mala costumbre de describir a una persona por las cosas evidentes. Damos por sentado cómo es alguien en función de esas cosas “especiales” que vemos en los otros. Anoche, paseando con Jano, vi al final de la calle una chica joven, bajita y enjuta, rubia, de piel clara, con el pelo recogido en una coleta; vestía un jersey verde de cuello vuelto y unos pantalones vaqueros que tapaban casi por completo unas zapatillas bastante sucias. Iba unida a un perro labrador de color negro. Fue estando a pocos metros cuando Jano y yo descubrimos unas gafas oscuras que tapaban una mirada perdida en la nada. Era ciega.

En escasos segundos creé una imagen de la chica que tenía enfrente: ciega de nacimiento, de pequeña nadie quería jugar con ella y nunca ha podido hacer una vida normal. Tuvo que ser duro no jugar con otros niños en la calle, disfrutar con Blancanieves, Bambi o Aladín. En el colegio era la alumna especial y todos la trataban así. Algunos incluso se mofaban de ella por tener que leer con los dedos. Cuando tuvo la edad suficiente comenzó a vender cupones en alguna esquina, acompañada de su perro, sin poder reconocer nunca las caras a las que atendía diariamente. Pese a rondar los 30 años, su única diversión es escuchar la radio.

Jano se puso a olisquear a Bono – el lázaro- y llamó la atención de la chica. Con un gesto suave y acompasado, agachó su cuerpo y acarició a Jano con dulzura. “Pero qué grande y qué guapo eres –decía la muchacha-… ¡Qué bien cuidado estás amigo! Qué suerte que tengas un dueño bueno y responsable que seguro que juega mucho contigo y hace que estés muy feliz…” Jano se siente y le da una pata. “Vaya, qué educado…y veo que estás fuerte, tienes que darle unos tirones fuertes a tu dueño, ¿eh?, menos mal que él también es grande y podrá contigo”.

No sabía qué decir. Ella, ciega, había visto más en mí con los ojos cerrados que yo con cinco sentidos. ¿¿Cómo sabía que era grande?? … El caso es que, como decía antes, todos somos especiales por algo, pero nadie lo es por lo evidente. Lo esencial es invisible a los ojos. Cruzamos algunas palabras más y nos despedimos con una sonrisa.

Por cierto, su perro se llama Bono porque ella es fan de U2.
 
Comentario:
Cuando eres capaz de mirar con el alma y ver mas alla de los ojos del otro la vida se vuelve aun mas increible de lo que lo es.
 
Comentario:
Las almas se respiran. Las almas chocan y traducen a la mente. Las almas se sienten.
No