Aquellas noches de Cierre
¿Y todavía te preguntas qué es la Arcadia?
Acerca de
Me encantan cuando me preguntan quién soy. Tengo millones de respuestas preparadas y otras que están por venir...mientras que me decido por una digamos que soy El Buen Bardo...
View My Stats
Sindicación
 
Marrón


“¡Eh tú, el marrón!” El marrón… ¿Seré yo el marrón? Miro mis pantalones, efectivamente marrones. La camiseta, sí, tan marrón como Chewbacca. Vale, doy por bueno lo de marrón. Levanto la mirada y vuelvo a mirar al niño que, rompiendo en lágrimas, señala con el dedo a una retriever que en estos momentos está siendo olisqueada por Jano…sí, ya sabéis dónde estaba olisqueando. Es un marrano. “¡Por favor coja a Cara del cuello!”, grita descosido el chavea. Todo fue trabajo en equipo, mientras que Jano distraía a la perrita haciéndole cosquillitas en lo que no es el rabo yo la agarre por el collar, dando tiempo de sobra a Javi, el niño, a que llegara a mi lado.

“Esquenosacabamosdemudaryantesviviamosenelcampo y entonces cadavezquelasacoahoraseescapa y entonces esmuydifícilquesequedeamilado y entonces seescapaylopasomumalporquesoymuypequeñoynopuedoaguantarla y entonces semehaolvidadoelcollarysefuecorriendoylohepasadomuymal…”

Jano y yo nos miramos a los ojos para acto seguido sonreír levemente. Esa sonrisa del que sabe que ha encontrado una nueva aventura. Nosotros nunca negamos nuestros servicios, y como a mi me toca el papel del capitán Solo, verbalicé: “¿Quieres que te ayudemos?” Ahora eran los ojos de Javi, el niño, los que chiribiteaban.

“PuesmeharíanungranfavorporquecuandoCaravaconotroperrosetranquilizamucho y entonces seríamuchomásfácilllegarhastamicasa y entonces mimadrenosepreocuparía…”

Minutos después despegamos de aquella sucia esquina de perros para ponernos camino a la casa de Javi, el niño. Efectivamente Cara parecía una de esas perras de película que no se inmuta por nada, no el animal que minutos atrás dejó atrás a su dueño. Por lo visto le gustaba lo de tener a un perro olisqueando detrás… qué metáfora de la vida. “Perras”. El caso es que conseguimos atravesar San Antón y llegar a San Isidro donde una madre lloraba por el niño que minutos atrás había salido corriendo calle abajo.

Jano y yo no recibimos ninguna recompensa… con excepción del nombre. “Marrón”. Me gusta como suena.

Marrón, a su servicio.


 
Comentario:
Hola marrón, me gustaria saber donde poder localizarle cuando tenga un problema y necesite la ayuda de un superheroe y su fiel amigo Jano

No