El pequeño trato de la contradicción (Sobre mi Revolución)
Hagamos un pequeño trato. A partir de hoy no aceptarás preguntas para las que no tengas respuestas y siempre, digo siempre, responderás a aquellas por las que te gustaría haber preguntado primero. Nunca dirás nunca a no ser que nunca sea la palabra más adecuada para decir siempre. Y siempre negarás cuando se te increpe que eres capaz de hacer aquello que, en cualquier caso, estaría siempre contra natura. Andarás contra las corrientes que no te producen nada – y viceversa-, sabiendo que contracorriente es la corriente menos usada y, por tanto, la más recomendada. Toma tu propia decisión y si te produce controversias, siéntete orgulloso de tus propios errores. No elijas el camino por la cantidad de “eses” que haga o lo largo que sea. Elige el camino que vaya hacia donde quieres ir, sea corto, mediano o eterno. Y, pase lo que pase, sé contradictorio.
He organizado una revolución, ¿quién se apunta?





