Verano en la ciudad
Saludos a todos los que no estén todavía de vacaciones!!!
Como ya les avisé, determinadas circunstancias hicieron que me separara momentáneamente de ustedes….pero si creían haberse librado ya de mí….pues no!, aquí estoy de nuevo, dispuesto a darles la lata otra vez.
Todo se ha resuelto de forma favorable, así que no tengo queja, aunque han sido unos días muy intensos, en los que además he debido de “pasearme” por algunas ciudades, como Riga, Varsovia y Moscú., así como París; esta última por obra y gracia de los pilotos de Iberia, que, como ya es habitual, secuestran a los pasajeros para obtener sus prebendas salariales. Todo el mundo se mete con ellos por que no son precisamente un colectivo de baja remuneración, pero en fin, no son los únicos, ya que también es habitual que por estas fechas se produzca en algún punto de la Península, sobre todo en Andalucía o Murcia (donde más aprieta el calor) una huelga de basureros, colectivo que, presumo, debe andar muy distanciado de la franja salarial de los pilotos de Iberia, pero igualmente “chantajea” a los ciudadanos de a pie, no con sus vacaciones, sino con su salud.
Después de mi periplo, he pasado cinco días con Gloria en mi refugio veraniego en la Costa Brava, en la tranquila y recoleta cala de Tamariu, donde hemos podido tostarnos un poco y bañarnos cuando las indeseables medusas lo permitían.
El resto del verano lo pasaré en la ciudad de Barcelona, debido a que Gloria ya no dispondrá de más vacaciones hasta casi Navidad, así que nos deberemos acostumbrar a las circunstancias veraniegas en la ciudad.
Estas circunstancias son de diversa índole, y a veces resultan harto irritantes. Para empezar, la mayoría de establecimientos habituales con los que uno tiene confianza cierra , excepto grandes superficies y cadenas claro; bueno, hay que ser comprensivo y entender que todo el mundo necesita vacaciones, pero a veces fastidia.
Luego está la temperatura de la ciudad, que por obra y gracia de los aires acondicionados, aumenta el bochorno todavía más. Hoy en día todos los autobuses y casi todos los autocares turísticos disponen de ellos, casi todos los comercios también y un alto porcentaje de pisos particulares lo mismo. No es que esto me sepa mal, yo mismo dispongo de aire acondicionado en todo el piso, y es bastante potente debido a la superficie que tengo la suerte de disfrutar, pero lo que considero del todo inadmisible, es que el aire caliente que expelen estos aparatos vaya a parar en plena calle, como es el caso de los comercios. Uno va paseando tranquilamente, y al pasar por delante de un establecimiento, es golpeado por una andanada de aire caliente proveniente del aparato del establecimiento; tanto que se mete el sacrosanto Ayuntamiento de Barcelona con las antenas parabólicas en balcones y los cerramientos de terrazas con carpintería metálica y es incapaz de regular la agresión térmica a sus ciudadanos. En fin, se ve que prima más la estética que otra cosa.
Uno sigue paseando maldiciendo al aparatito, cuando nota que le caen gotas de agua en la cara y en la americana de lino. Miro al suelo y veo que hay rastros de agua….un aparato de aire acondicionado particular que gotea tranquila e ilegalmente a la vía pública; aún recuerdo el aumento de presupuesto que supuso en mi instalación canalizar el goteo, pero bueno, a veces con un pequeño recipiente de plástico se puede arreglar….pero ya se sabe que hay personas que sólo miran por sus intereses, sin importarles lo más mínimo el hecho de que puedan perjudicar a los demás.
Acalorado y manchado, uno se detiene en un semáforo, y pasan dos autobuses con un ruido infernal debido a los aparatos de aire acondicionado….no me quejo mucho, por que la verdad es que si uno va dentro se agradece, pero no puedo evitar sonreír recordando al Alcalde de Barcelona, el “salsero” Joan Clos proclamando que harían de Barcelona la ciudad del silencio….Ja!.
Por la noche, después de cenar, uno se sienta en la terraza para tomarse una copa charlando con su pareja o con algunos amigos que comparten la velada y entonces empieza el concierto….o mejor dicho, el desconcierto. Los coches que paran en el semáforo de la calle (justo debajo de la terraza) tienen la “amabilidad” de compartir su, digamos música, con todos los demás….alegría que estamos de vacaciones!!!!. Pero que pasa si no se está en tan agradable situación?...trato de imaginarme al resto de mis vecinos, puesto que vivo en un ático y puedo oír perfectamente la música;. También se pueden oír disparos, frenazos de coches, discusiones a gritos o aplausos y risas imbéciles…..no, no es que viva en un mal barrio, es que hay personas que también se empeñan en compartir sus programas televisivos favoritos, los cuales, a veces, incluyen también sospechosos jadeos y gemidos….también televisivos claro. El hecho de que algunas personas dejen las ventana abiertas de par en par hace que los sonidos salgan libremente, campando a sus anchas…y nosotros en la terraza hablando bajito!!!.
En fin, sea como sea, pasaremos el verano en la ciudad, como mucha otra gente, y con más o menos contratiempos, nos presentaremos en Septiembre con ganas de empezar nuevos proyectos.
Volveré a mi actividad regular de nuevo, con post sobre viajes (con fotos) y comentarios sobre cosas de la vida….y por supuesto me dedicaré a visitarles a ustedes y ponerme al día en la medida de lo posible.
Sean felices.
Adrià Urpí.
Comentario:
Me alegra verte de nuevo por estos lares.
:-))) Está claro que después de esperar todo el año por el verano, cuando éste llega nos damos cuenta de la cantidad de contratiempos que produce.
Un abrazo
:-))) Está claro que después de esperar todo el año por el verano, cuando éste llega nos damos cuenta de la cantidad de contratiempos que produce.
Un abrazo
Comentario:
Bienvenido,te deseo un felìz reingreso a la blogosfera.
Marcos
MarcosComentario:
Hola Adrià:
me alegro mucho de tu egreso y de que las circunstancias se resolvieran favorablemente.
Pasar las vacaciones en una gran ciudad es un agobio exaperante, pero cuando no toca otra solución tenemos que aguantarnos.
Un abrazo y bienvenido de nuevo.
José
me alegro mucho de tu egreso y de que las circunstancias se resolvieran favorablemente.
Pasar las vacaciones en una gran ciudad es un agobio exaperante, pero cuando no toca otra solución tenemos que aguantarnos.
Un abrazo y bienvenido de nuevo.
José
Comentario:
Me alegra leer tu blog de nuevo. Las ciudades en verano son realmente agobiantes, pero no sé si peores que los sitios turísticos abarrotados donde para meter un pie en el agua tienes que coger número. En cualquier caso coincido en que la mayoría de gente mira sólo por su interés estén donde estén y sea la época del año que sea.
Un saludo.
Un saludo.
Comentario:
Me alegra que las cuestiones que te alejaron, se hayan solucionado para bien. Yo también paso el verano en mi ciudad y a decir verdad este veranito hemos tenido "suerte" porque estamos de lluvias, asi que se suma a la ciudad casi sola, el poder disfrutar de buen café calientito y bajo la lluvia en el centro de la ciudad.
Un abrazo y buen inicio de semana!!
Un abrazo y buen inicio de semana!!






