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Nobleza Obliga (Diario de un Gentleman)
Comentarios sobre temas de actualidad, y sobre la orientación de la Sociedad
Acerca de
Soy Licenciado en Historia Antigua, tengo 43 años y soy Anticuario de profesión.
Sindicación
 
Un día en la Feria
Llegué el lunes al hotel Château St. Gerlach,



sin duda alguna, uno de los mejores establecimientos hoteleros en los que he tenido la oportunidad de hospedarme (exceptuando el Crillon de París, claro), me instalé, comí en su magnífico restaurante “Trois Corbeaux” y me pasé la tarde en el salón de la chimenea (con tres grados fuera, la verdad es que apetecía mucho estar cerca del fuego), preparando las visitas y repasando los encargos de clientes, y los míos propios claro. Una vez repasados los detalles de la próxima jornada, me regalé un rato en el Spa del hotel, se trata del Kneipp (sí, los mismos de la valeriana y otros “potingues”).




Antes de cenar, decidí pasear un poco por los preciosos jardines del hotel, ya que aquí se cena demasiado pronto y aún no estaba habituado al horario; este no es un hotel urbano, sino que se encuentra situado cerca de las colinas de Limburg; paseando se puede ver el castillo (antigua residencia aristocrática), pastos con indolentes caballos autóctonos, arboles frutales, un parque, rosaledas, e incluso una iglesia y un pequeño museo (bueno de hecho todo el hotel está ornamentado con antigüedades y mobiliario típico de la zona).

Durante la copa de después de la cena, charlé con algunos clientes del hotel, que también han venido para la fiesta…perdón la feria, y unos y otros aprovechamos para hacer los primeros contactos, y lanzar los primeros anzuelos, ya que la mayoría hemos venido tanto a comprar como a vender si se tercia claro.

El martes, a las ocho de la mañana salía de la habitación para dirigirme a desayunar; una de las mejores opciones es hacerlo en un pabellón que hay fuera del hotel, al cual se accede atravesando un jardín de “finas hierbas” , con lo que el aromático aire le abre a uno no el apetito, sino las ganas de disfrutar del día, y porqué no decirlo, también de la vida. Evidentemente, iba enfundado en el abrigo de alpaca, con guantes, bufanda y borsalino (sustituto invernal del panamá), ya que la temperatura no llegaba a un grado.

Mientras me servía del bien surtido buffett, coincidí con Mr. Knupfer de Copenaghe, uno de los caballeros con los que compartí sobremesa después de la cena del lunes…se había interesado mucho por un camello de terracota de setenta centímetros de altura, de la dinastía Tang (hacia el siglo VII de nuestra era) que poseo desde hace un par de años (adquirido a los holandeses Blue Elephant, gente con mucho prestigio). Seguimos charlando después del desayuno y decidimos ir juntos a la feria; pedimos un taxi en recepción, y se apuntó un alemán, también contertulio de la noche anterior.

Una vez llegados a la feria, cada uno, lógicamente se dedicó a circular siguiendo el dictado de sus intereses.Un servidor de ustedes se dirigió primero al stand 104, de la Galerie Perrin, donde se encontraba Phillippe Jeanvoine, uno de los pesos pesados de esta firma, con el cual forjé una duradera y apreciadísima amistad hace ya ocho años, durante mi primer TEFAF. Se trata de todo un caballero del Perigord, afincado en París, y reputado coleccionista de pintura flamenca y también catalana; ya se pueden imaginar quien fue el primero en hablarle de Meifren, Nonell y compañía verdad?, nos saludamos y departimos un poco, me preguntó por mi hermano y se sorprendió muchísimo al saber se había casado; es que verán, mi hermano tuvo un fuerte desengaño afectivo hace cuatro años, y me lo traje al TEFAF para distraerlo, y junto a Monsieur Jeanvoine y otros amigos decidimos salir de noche para animarlo y…bueno eso es otra historia.



Después me dediqué ha pasear por los distintos stands, saludando a veces a conocidos, y fingiendo interés por piezas que en absoluto me interesaban, para que no se notara lo que verdaderamente me interesaba (como si no lo supieran los vendedores…pero bueno, is the game!!.)

Durante la feria, solícitos jóvenes de ambos sexos te obsequian con el contenido de sus bandejas, bombones, champagne, algún tipo de cócktel, algun canapé, pero conviene no atiborrarse demasiado, sino se corre el riesgo de perder objetividad (sobre todo si se abusa de las copas) y puede uno llegar al mediodía sin apetito, cosa nefasta si se tiene en cuenta que siempre hay alguna firma (o varias) invita a un pequeño lunch. No se extrañen de que sean tan espléndidos en esta feria, según la organización, esperan unos setenta y cinco mil visitantes, que a cuarenta euros la entrada diaria ….hagan cuentas (y recuerden que los hay que repetimos dos y tres días).

En el ofrecido por la empresa francesa AXA (empresa aseguradora de obras de arte), de la que soy cliente, y por tanto invitado al lunch, pude degustar un estupendo vino blanco con licor de Cassís y unas ostras de Arcachon, (en Barcelona, en la calle Ferran, entre Les Rambles y la Plça Sant Jaume, hay un establecimiento que sirve esta clase de ostras importadas directamente de la localidad francesa). Durante dicha degustación, pude seguir charlando con Mr. Knupfer acerca del caballo de terracota.

Durante la tarde realicé las tres primeras compras, apalabré dos posibles más (pendientes de tanteo), y regresé al hotel para cenar en el Bistrot de Liège, la brasserie del hotel. Después de la cena, me dirigí al salón para tomar una copa de Armagnac. Antes de subir a la habitación, un apretón de manos sirvió para cerrar la venta con Mr. Knupfer, el caballo de terracota tiene nuevo dueño y yo …bueno, pues digamos que esa noche dormí plácidamente…muy plácidamente ;).

En el próximo post me centraré en destacar algunos objetos de la feria. Sean felices.

Adrià Urpí
 
Comentario:
Ahora sí me lo he leído con calma, y me ha gustado la incursión literaria en un mundo tan "ajeno" al mío, pero al fin y al cabo, ambos están en el mismo planeta...no?Son las horas q me pongo filósofa.;)
Besos
 
Comentario:
Vaya sitios que te estilas amigo. A mí me encanta la historia y envidio en cierta forma el trabajo que desarrollas... ¡Y las fotos con que aderezas tus artículos!

Un saludo
 
Comentario:
Cómo te lo pasas?, en fin disfruta de lo que te quede de fiesta, perdón feria, bueno son palabras sinónimas.

Un abrazo
 
Comentario:
Veo con satisfacción que el viaje a la feria está resultando muy bien, el lugar precioso. Me encantó eso de cruzar por un jardín de finas hierbas para ir a desayunar, hasta ese buen detalle tiene ese magnífico hotel.
:-))), si al final vas a conseguir que sintamos una envidia tremenda.
Te felicito por haber vendido el caballo de terracota y seguro que conseguirás traerte todo lo que fuiste a comprar.¡Suerte!.
Espero con impaciencia el siguiente capítulo. Un abrazo.
 
Comentario:
¡¡¡Dios!!! Cuando he visto la segunda foto (la del castillo) me ha cambiado la cara por completo: creí haber estado allí hace dos años!! Fue también en Francia, fue también en un castillo muy muy parecido, pero no es el mismo lugar. Es igual de bonito, pero no es ese.

Besos y Francia es preciosa. Me alegro que la disfrutaras (lo único malo de Francia es que hablan francés).
 
Comentario:
Volveré a leerme este post, ahora voy a "golisnear" (curiosear) en google sobre esta feria.
Besos y disfruta!
No