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Nobleza Obliga (Diario de un Gentleman)
Comentarios sobre temas de actualidad, y sobre la orientación de la Sociedad
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Soy Licenciado en Historia Antigua, tengo 43 años y soy Anticuario de profesión.
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Slow Life


En el post anterior, reflexionaba un poco sobre las palabras de otros idiomas que se incrustan en el propio, y como ejemplo apuntaba un vocablo anglosajón, que para mí, define un estilo o filosofía de vida: SLOW LIFE, es decir, la vida lenta. Esto de la vida lenta, es la generalización a todos los aspectos de la vida, de un movimiento llamado Slow Food como contraposición al celebérrimo término de comida fast food.

Hagamos un poco de historia: Un caluroso mes de Julio de 1.986, en la Piazza di Spagna en Roma, se produce un “acontecimiento” social relevante, nada menos que la inauguración de un “restaurante” de la agresora cadena McDonalds. Este suceso fue la gota que colmó el vaso de la paciencia del sociólogo italiano Carlo Petrini, que ya había escrito un manifiesto sobre la comida-basura, después de haber comido mal, con alimentos mal hechos, y cocinados a toda prisa en su ciudad natal de Bra.Fue entonces cuando decidió fundar, junto con un grupo de amigos y amantes de los placeres de la buena comida, la asociación Arcigola, la cual se fijó como objetivo fundamental tutelar el “derecho al placer”,; es decir, de todo lo que rodea a la buena comida. No me dirán ustedes que no es mejor una comida, seguida de una conversación con una copa de licor, sentados en la misma mesa que se acaba de compartir, que no esas Mcporquerías servidas por personal detrás de un mostrador, y que uno mismo debe llevar a una mesa de plástico, en una bandeja de plástico, en recipientes de plástico y con cubiertos de plástico; rozando además la mala educación más execrable, ya que la mayoría de las bebidas se sorben ruidosamente con pajita.

El movimiento encontró rápidamente aceptación entre los italianos, ya que su proverbial “piano, piano” choca frontalmente con el Fast de los USA . El movimiento empezó a merecer artículos, en la prensa italiana. La gente de todas partes que viajábamos con relativa frecuencia a Italia, encontrábamos los artículos en las publicaciones de los aviones, empezábamos a ver restaurantes que se anunciaban como slow food, …la mecha estaba prendida. En un principio, Arcigola con su presidente electo al frente (Petrini quien sino?), se dedicó a la divulgación de la herencia de la industria agroalimentaria clásica, así como de preservar y proteger la herencia histórica y artística de los locales dedicados al placer gastronómico, (esas pastelerías y cafés creados en los siglos XVIII y XIX o incluso más atrás). Aún me duele ver la conversión en Burguer King del emblemático Café Canaletes del principo de la Rambla en Barcelona.
Viendo la cantidad de adhesiones, y del creciente interés internacional que generaba su movimiento, Petrini decidió ampliar el movimiento. Así fue como en Diciembre de 1.989 ( menos de tres años después de su fundación inicial), en la Opera Comique de París se refunda el movimiento, dándole una dimensión internacional y rebautizándolo como SLOW FOOD. La declaración de intenciones del SLOW FOOD PARIS MANIFESTO no puede ser más clara “Nuestra aspiración es redescubrir la riqueza y los aromas de las cocinas locales para luchar contra la unificación del Fast Food”
Este movimiento, a calado también en otros ámbitos. Ya se habla del Slow Tourism, es decir del placer de viajar sin el agobio de ver cuantas cosas mejor. Personalmente prefiero las estancias a esos tours que pasan apenas unas horas en cada ciudad, haciendo visitas a monumentos y museos de poco más de una hora.

NI que decir tiene, que mi estilo y visión de la vida ha cuadrado casi al milímetro; y no soy el único; los afiliados a este movimiento que tiene como emblema el caracol, somos ya ochenta y tres mil en ciento once países. El reconocidísimo chef Alain Ducasse se encuentra entre ellos (parece ser que también Ferran Adrià, aunque de este no me fío un pelo).

A lo mejor ustedes pensarán que es una mera asociación de protestones y bon-vivants desairados y quisquillosos. Pues para los que piensen eso les diré que este movimiento ha censado y salvado más de trescientos productos amenazados de desaparición, no solamente en Italia, sino en el resto del mundo (el queso de Yak del altiplano del Tíbet, el Zincarlin suizo, el ave Coucou de Rennes en Francia, el queso Gamonedo en España, la fresa blanca de Puren en Chile o los quesos americanos de leche cruda). Este fin de semana supe que se empezaba una recuperación de parte de las especies de manzanas perdidas en España como la especie Camosa, que mi padre siempre echaba en falta. Así que Royal Gala, Star King, Golden, etc…temblad, se acercan de nuevo las manzanas con buen sabor y aroma, aunque no sean “cuerpos Danone” como vosotras.

A nuestro adalid Carlo Petrini le espetaron una vez que esto del Slow no era más que “un pasatiempo de rico que tiene tiempo que perder”, a lo cual él respondió de forma lapidaria y contundente : “Jamás hemos tenido tan poco tiempo para comer y jamás hemos tenido tanto tiempo libre en nuestras sociedades industriales".

Ya sé que no todo el mundo tiene una profesión liberal y que no se puede administrar el tiempo a su manera y que debe cumplir horarios, pero se trata de intentarlo poco a poco en las parcelas de nuestras vidas que podamos. A veces con sólo salir un poco antes de casa para dirigirnos al trabajo, a la escuela, a una cita o a donde sea, es la diferencia entre un viaje en autobús apretado o un pequeño paseo. Pónganse el despertador quince minutos antes y podrán darse una ducha un poco más larga, o tardar un poco más en tomarse el café del desayuno; ya verán como lo notan.

Para consultar www.slowfood.com
Para leer “Elogio de la Lentitud” de Carl Honoré
Adrià Urpí.

P.D. Vale, vale lo confieso, ayer no escribí el post porque me permití el lujo de salir a las siete de la mañana y conducir hasta Valencia para no perderme el Eclipse Anular. De vuelta comí una estupenda paella con arroz de Deltebre, y siendo fiel a mi filosofía no llegué a casa hasta pasadas las siete de la tarde, ya que adoro conducir por carretera en lugar de autopista, y paro bastantes veces. En mi descargo diré que permití a todo el que quiso, observar el fenómeno a través de mi telescopio.

 
Comentario:
aqui va la tarta que le he dado antes de tiempo a aceptar.

abrazos

 
Comentario:
te traigo un trocito de tarta, ya se que no es muy Slow food, peero merece la pena.

Un abrazo.
 
Comentario:
Adrià:
Que sí, que tienes toda la razón del mundo. Había oido del fenomeno del "slow life", pero no sabía que estuviera organizado.
A mi me gustan las hamburguesas, pero las que me hago en casa, con buenos ingredientes y con calma.
También me gusta la buena cocina en general.
Visitaré la web propuesta y me apuntaré.
Ciertamente fue terrible la pérdida del Canaletes a cambio de un Burguer King, pero fijate que dejaron el local de Caspe-Pº de Gracia y ha sido recuperado por la antigua cafetería Navarra.
Por otro lado es curioso que el movimiento naciera en Italia donde uno de sus platos más conocidos haya entrado en ese mundo de las cadenas de fast-food. Pero que diferencia de esas pizzas casi de plástico a una auténtica comida en Italia con aquella pasta fina que casí se rompe en el centro.
En fin, Adrià, si no es por ti y por gente con similar buen gusto pronto perderemos hasta las tapitas.
Un abrazo
José
 
Comentario:
No sabía que existiera ese movimiento, pero podría ser la afiliada número uno porque en mi casa ese es el estilo que tenemos con las comidas, con decirte que por poner un ejemplo, las lentejas las cocino en cacharro de barro y están buenísimas. A la comida de los burguer yo le llamo comida de plástico y no es solo la comida, como tú bien dices el ambiente se puede calificar también de plástico.

Jajaja, quedas perdonado por haber compartido el telescopio con los que te rodeaban.

Un besín y no tardes en contarnos más cosas interesantes.
 
Comentario:
Que quieres que te diga a mi la comida basura ya sabes donde tiene que estar en la basura.
Yo donde se ponga un buen pollo de corral, un rodaballo, jamón ibérico, marisquito.....vamos que se saque la hamburguer. Y precisamente para saborear los manjares de nuestra tierra lo menos que tienes que tener es prisa.
Y que decir de nuestras queridas tapitas!!
Nada que me gusta la comida española y hacerla con mucha calma.
Que han dicho por ahí que las prisas no son buenas.
Besos
 
Comentario:
Una cosa hay que reconocer a estas cadenas, saben venderse de maravilla, siempre están llenas, fundamentalmente de chavales que quierne los regalitos que les hacen por comprar sus productos, el problema está en los padres que llevan a sus hijos continuamente a estos ¿restaurantes?.

Con lo bueno que están un buen plato bien servido.

Un abrazo.
 
Comentario:
En mi país proliferan...estas cadenas, sobre en la gente más jovencita, en los niños, pero para fortuna o no tanta, hay costumbres muy arraigadas y hay muchas personas que prefieren la cocina a la "antigua".

Yo...que puedo decir, tengo como profesión frustada la de Chef, y siempre preferiré "el derecho al placer". Que una bandeja con "cajita feliz".

Biko.
No