En el "super"
Ayer, después de la tormenta que cayó en Barcelona, salí un momento al “super”, ya que andaba escaso o nulo de algunos artículos de primera necesidad, como son los bastoncitos para los oídos, chocolate del 99% de cacao, tostadas, etc…en fin…ya saben, cosas absolutamente prescindibles, pero que invariablemente están siempre en la lista de la compra, y cómo se echan en falta cuando no se tienen!!!.
Entré, cogí el carrito y empecé a pasear intentado esquivar ser embestido por algunos otros carros…porqué la gente mira para un lado distinto al que camina?…conducen igual?…, conseguí llegar a la sección de perfumería e higiene con sólo un par de percances circulatorios, rápidamente subsanados, para darme cuenta de que otra vez han vuelto a cambiar las cosas de sitio…que manía tienen en los supermercados de cambiar las cosas, despistándonos y haciendo que recorramos con la vista los diferentes estantes esperando encontrar lo que buscamos…ah pillines!!! con qué por eso lo hacen eh?…bueno, lo que consiguieron es que mi vista tropezase con una botella de vidrio parecida a una petaca…contenía un líquido de un eléctrico color ámbar, una botella de “Afther Shave” de cuando todavía se le denominaba “masaje”. Esa botella la recuerdo en la estantería de la barbería donde me cortaban el pelo en mi infancia…cogí el frasco, que venden suelto sin ningún tipo de caja (al menos en ese supermercado); sólo habían tres o cuatro frascos, y hasta ahora no había reparado en que los tuvieran; desenrosqué el tapón, y pude comprobar que siguen sin poner precinto, aspiré su aroma como si estuviera enganchado, al tiempo que en mi cabeza se formaba una imagen y una palabra….Papá.
Supongo que eso es lo que le debió pasar a Proust con su magdalena, y como a él, empezaron a venirme imágenes, el brillo húmedo de tus ojos al arrancar el tren que me llevaba a cumplir con la patria (después lo negaste claro!!), tu semblante serio cuando llegué a casa por primera vez lleno de arañazos y un pómulo hinchado, tu voz al pronunciar “¿Otra vez?”, cuando con 22 años comuniqué en casa que me había enamorado, tu cara de orgullo cuando, estando tú con tu mono de trabajo sustituyendo unas maderas en el Parlament de Catalunya, me viste pasar hablando con dos diputados a los que dejé un momento para venir y darte un beso…pude oír como decías a tus compañeros de trabajo al irme “es el mayor…el anticuario…seguro que esos quieren comprale algo”…en vista de que mis ojos empezaban a estar húmedos y notaba ese nudo en la garganta ….dejé la botella y seguí mi camino…una señora mayor me pidió ayuda para coger una botella de aceite, que incomprensiblemente estaba a una altura que era difícil hasta para mi metro ochenta y cuatro; y es que hay marcas que parece que no quieran vender, a favor de otras que están al alcance de un gnomo, en fin, misterios del marketing.
Al llegar a casa miré tu foto con Mamá el día de tu 64 cumpleaños…el último que pudimos celebrar con normalidad…y es que en Septiembre hará ya dos años que nos dejaste…pero te aseguro que no hace falta una botella de tu loción para después del afeitado para que te recuerde…hay veces que con la guardia baja, cualquier cosa, por nímia que sea, nos hiere el alma y consigue hacerla sangrar….
No sé si fue la dichosa botella o porque precisamente un 2 de Agosto el médico nos comunicaba que ya no había remedio, pero lo cierto es que anoche estuve contemplando el cielo sentado en el balcón en compañía de una botella de Armagnac añejo, la temperatura era agradablemente fresca y estuve bastante tiempo contemplando la noche.
Hoy tendré que ir de nuevo de compras, pero esta vez a Lavinia para reponer existencias…y a la farmacia porque creo que hoy terminaré las aspirinas…qué dolor de cabeza!!!..
Adrià Urpí
Entré, cogí el carrito y empecé a pasear intentado esquivar ser embestido por algunos otros carros…porqué la gente mira para un lado distinto al que camina?…conducen igual?…, conseguí llegar a la sección de perfumería e higiene con sólo un par de percances circulatorios, rápidamente subsanados, para darme cuenta de que otra vez han vuelto a cambiar las cosas de sitio…que manía tienen en los supermercados de cambiar las cosas, despistándonos y haciendo que recorramos con la vista los diferentes estantes esperando encontrar lo que buscamos…ah pillines!!! con qué por eso lo hacen eh?…bueno, lo que consiguieron es que mi vista tropezase con una botella de vidrio parecida a una petaca…contenía un líquido de un eléctrico color ámbar, una botella de “Afther Shave” de cuando todavía se le denominaba “masaje”. Esa botella la recuerdo en la estantería de la barbería donde me cortaban el pelo en mi infancia…cogí el frasco, que venden suelto sin ningún tipo de caja (al menos en ese supermercado); sólo habían tres o cuatro frascos, y hasta ahora no había reparado en que los tuvieran; desenrosqué el tapón, y pude comprobar que siguen sin poner precinto, aspiré su aroma como si estuviera enganchado, al tiempo que en mi cabeza se formaba una imagen y una palabra….Papá.
Supongo que eso es lo que le debió pasar a Proust con su magdalena, y como a él, empezaron a venirme imágenes, el brillo húmedo de tus ojos al arrancar el tren que me llevaba a cumplir con la patria (después lo negaste claro!!), tu semblante serio cuando llegué a casa por primera vez lleno de arañazos y un pómulo hinchado, tu voz al pronunciar “¿Otra vez?”, cuando con 22 años comuniqué en casa que me había enamorado, tu cara de orgullo cuando, estando tú con tu mono de trabajo sustituyendo unas maderas en el Parlament de Catalunya, me viste pasar hablando con dos diputados a los que dejé un momento para venir y darte un beso…pude oír como decías a tus compañeros de trabajo al irme “es el mayor…el anticuario…seguro que esos quieren comprale algo”…en vista de que mis ojos empezaban a estar húmedos y notaba ese nudo en la garganta ….dejé la botella y seguí mi camino…una señora mayor me pidió ayuda para coger una botella de aceite, que incomprensiblemente estaba a una altura que era difícil hasta para mi metro ochenta y cuatro; y es que hay marcas que parece que no quieran vender, a favor de otras que están al alcance de un gnomo, en fin, misterios del marketing.
Al llegar a casa miré tu foto con Mamá el día de tu 64 cumpleaños…el último que pudimos celebrar con normalidad…y es que en Septiembre hará ya dos años que nos dejaste…pero te aseguro que no hace falta una botella de tu loción para después del afeitado para que te recuerde…hay veces que con la guardia baja, cualquier cosa, por nímia que sea, nos hiere el alma y consigue hacerla sangrar….
No sé si fue la dichosa botella o porque precisamente un 2 de Agosto el médico nos comunicaba que ya no había remedio, pero lo cierto es que anoche estuve contemplando el cielo sentado en el balcón en compañía de una botella de Armagnac añejo, la temperatura era agradablemente fresca y estuve bastante tiempo contemplando la noche.
Hoy tendré que ir de nuevo de compras, pero esta vez a Lavinia para reponer existencias…y a la farmacia porque creo que hoy terminaré las aspirinas…qué dolor de cabeza!!!..
Adrià Urpí
Comentario:
Mi querido gentleman:
Gracias por compartir ese momento de recuerdos con todos nosotros, debe de ser doloroso, ya que hace relativamente poco que murió su padre.
Yo al mío lo recuerdo en cada momento aunque ya hace mucho de su muerte, él fue escultor de hierro forjado y su obra permanece eterna en nuestra memoria y de manera material en casa.
Permítame que me solidarice en su dolor, y le mande un afectuoso abrazo.
Su más ferviente lectora que no le olvida ;)
Gracias por compartir ese momento de recuerdos con todos nosotros, debe de ser doloroso, ya que hace relativamente poco que murió su padre.
Yo al mío lo recuerdo en cada momento aunque ya hace mucho de su muerte, él fue escultor de hierro forjado y su obra permanece eterna en nuestra memoria y de manera material en casa.
Permítame que me solidarice en su dolor, y le mande un afectuoso abrazo.
Su más ferviente lectora que no le olvida ;)
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El nudo que me has formado en la garganta no te lo perdono... buenas noches...
Comentario:
Precioso este recuerdo, las cosas nos traen a la memoria los momentos vividos, y que idealizamos como nuestros mejores momentos, porque posiblemnte lo hayan sido.
El chocolate 99% de cacao es una maravilla la amargura del chcolate en contacto con la lengua.
Un abrazo muy fuerte.
Te sigo leyendo dentro de unos días.
Cuidate.
El chocolate 99% de cacao es una maravilla la amargura del chcolate en contacto con la lengua.
Un abrazo muy fuerte.
Te sigo leyendo dentro de unos días.
Cuidate.
Comentario:
Los recuerdos siempre flotan a nuestro alrededor.
Y el marketing es increíble, nos tienen manipulados, desde la entrada del super.
Besos
Y el marketing es increíble, nos tienen manipulados, desde la entrada del super.
Besos
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yo por tiempo no me puedo quehar hace magnifico!!! lo de los carritos en los supermercados dea para un post y 800 mas y respecto a lo de tu padre...que te voy a decir... que sioempre estara contigo no??
Comentario:
¡Qué recuerdos con un simple aroma!, en unos momentos nos invade la melancolía y momentos importantes se nos vienen a la mente con una gran claridad. No estés triste, el haber tenido un buen padre es motivo de alegría.
Unn abrazo.
Unn abrazo.
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Nunca sabemos por donde van a salir nuestros recuerdos... Un simple artículo, o la mirada de alguien, un aroma o una palabra... y de nuevo vienen a la mente tantos momentos que parece que nos hayamos metido en el pasado directamente.
Siento que estés triste, la pérdida de los nuestros es un desgarrón en el corazón.
Un abrazo.
Siento que estés triste, la pérdida de los nuestros es un desgarrón en el corazón.
Un abrazo.





