Eclipses
Hoy miércoles me he desayunado con un café un poco más fuerte de lo normal, ya que espero estar despierto sobre las cuatro de la madrugada. La razón ya se la deben imaginar, puesto que ha sido ampliamente difundida en los medios de comunicación, tanto prensa escrita como en radio y televisión; me refiero claro está, al extraordinario eclipse de Luna que podremos disfrutar por última vez durante esta década.
Dicho así, parece que pasará muchísimo tiempo para volver a ver otro, pero si tenemos en cuenta que estamos en el dos mil ocho, y que el próximo será en el dos mil diez creo recordar….por tanto no hace falta dramatizar…si no se puede ver, otro se producirá relativamente pronto…y ese es mi consuelo, ya que después de tanta sequía, el tiempo del que se disfruta en Barcelona es realmente horrible aunque sacrifico gustoso un madrugón y un “Luna de Sangre” como se decía en tiempos de mi abuelo, a cambio del nuevo Oro Líquido que ha pasado a ser el agua.
A propósito de esto de los eclipses, he recordado la historia de cierto faraón egipcio en relación con un eclipse, pero de Sol, no de Luna.
Se trata del joven faraón Ramsés XIII. Este monarca con el impulso de la juventud, decidió acometer reformas que no eran vistas con buenos ojos por el poderoso lobby que formaba en aquel entonces la casta sacerdotal….concretamente los del ala perteneciente al dios RA, deidad solar.
En un principio, y como la personalidad del faraón era considerada divina, los sacerdotes fueron de “buen rollito” y eligieron a un representante con buen “talante” para que encauzara al faraón y su gobierno por la “buena senda” y no se desviara del camino divino.
La rebeldía típica de la juventud, y una legítima preocupación por su pueblo, hace que el faraón decida sacar fondos del Tesoro del Templo para acometer las reformas.
Así las cosas, los sacerdotes se inquietan y deciden amenazar al faraón con desacreditarlo ante el pueblo, y recordarle que por encima de su autoridad divina, se encuentra la de Ra. Pero Ramsés XIII ni caso, y tira para adelante con las reformas.
Los sacerdotes pasan del “serio mosqueo” al “cabreo monumental”, y deciden convocar una manifestación en la plaza del principal del pueblo. Una vez reunidos, arengan a las masas explicando lo malo que es el faraón, y que si éste no ceja en su empeño de reformar la sociedad, Ra se apagará abandonando a su pueblo.
Evidentemente, los ladinos sacerdotes sabían muy bien lo que iba a pasar, ya que eran capaces de predecir con bastante exactitud los eclipses de Sol. El faraón hizo caso omiso de sus amenazas, así que el día señalado por los sacerdotes, se produjo el eclipse….cundió la alarma en el pueblo, la gente desesperada corrió al templo a suplicar el retorno del dios que poco a poco se iba marchando. Esta situación era la que esperaban los sacerdotes, los cuales, vestidos con sus mejores galas, salieron en procesión hacia palacio, encabezando las masas para exigir que el faraón se retractase de sus intenciones y suplicara el perdón de Ra y por supuesto de los sacerdotes.
Pero resulta que el faraón tuvo como preceptor a un esclavo proveniente del Eufrates, el cual sabía de astronomía, con lo que el faraón sabia perfectamente lo que estaba ocurriendo…así que se quedó tranquilamente sentado esperando a que el eclipse fuera total ignorando los ruegos de sus consejeros que miraban al cielo con espanto, a la vez que a las puertas de palacio el pueblo lloraba de desesperación, y los sacerdotes, satisfechos, esperaban que el faraón se rindiera o que la turba deseserada y furiosa acabara por asaltar el palacio.
Pero lo que pasó en realidad fue que el faraón salió, efectivamente, con sus mejores galas, se plantó ante los sacerdotes y la multitud, la cual enmudeció en espera de escuchar la retractación del faraón; lejos de ello, el faraón miró al cielo con los brazos abiertos y con un grito de autoridad, ordenó a Ra que volviera….y el Sol empezó a salir, es decir, el eclipse empezaba a declinar una vez alcanzado su apogeo….el gentío rugió de felicidad y se arrojaba al suelo para suplicar el perdón de su señor, el cual daba ya órdenes al mismísimo Ra. Ramsés XIII sonreía mientras miraba de reojo al grupo de sacerdotes, los cuales apretando los dientes y con cara de “cagoenlalecheconelniñato” inclinaban sus cabezas en señal de respeto, esperando así evitar que estas fueran separadas del resto del cuerpo.
Ya ven que las tensiones entre el sacerdocio y los gobernantes vienen de lejos.
Espero que les haya gustado la historia…pero Ramses XIII no existió nunca; aunque les recomiendo encarecidamente la película de 1.967 “Faraón” de Jerzy Kawalerowick (se puede encontrar en FNAC) y sobre todo la novela escrita por Boleslav Prus (nombre verdadero Alexandre Glowaki), que la escribió en 1.897. La película es deuna belleza plástica fabulosa, y la novela magnífica, aunque con algún “errorcillo” histórico que se puede perdonar.
De la novela no les puedo dar más información puesto que el ejemplar que poseo es una edición francesa de 1.955.
Ambas obras han servido de inspiración para esta tonteria
Sean felices.
Adrià Urpí
Comentario:
bellisimas las novelas historicas, me recuerda Sinuhé, el egipcio y Teodora.
baci
baci
Comentario:
Un relato magnífic, mi querido Adrià.
Se nota que has vuelto.
Un gran abrazo
Se nota que has vuelto.
Un gran abrazo
Comentario:
Hola de nuevo guapo....
Cuando vuelvas por estos lares, que sepas que tienes un regalito en mi blog...
Besotes
Cuando vuelvas por estos lares, que sepas que tienes un regalito en mi blog...
Besotes
Comentario:
Claro que me gustó la historia! La contaste maravillosamente por otra parte.
Nosotros vimos el eclipse en la noche y fue bellísimo, en la intimidad de la noche (fue largo el proceso) nos dió para hablar de todo un poco. Un eclipse por demás productivo!
Nosotros vimos el eclipse en la noche y fue bellísimo, en la intimidad de la noche (fue largo el proceso) nos dió para hablar de todo un poco. Un eclipse por demás productivo!
Comentario:
:-) A pesar de no haber existido ese faraón, la historia es de lo más entretenida y demuestra que lo mejor es tener muchos conocimientos para no dejarse ganar la partida.
Un abrazo y buen fin de semana.
Un abrazo y buen fin de semana.
Comentario:
Yo he visto uno anoche, maravilloso...y la forma en que tu lo cuentas es sencillamente especial.
Un abrazo con todo cariño :)
Un abrazo con todo cariño :)
Comentario:
Adrià is back!
No sabes cuanto me alegro de tu vuelta. Hacía mucho tiempo que no me pasaba por tu blog puesto que desde septiembre no lo actualizabas y hoy, sin saber como, me ha dado por buscar tu nombre en Google puesto que no tenía la dirección del blog y me he encontrado con la feliz noticia de tu recuperación y de tus ilustrativos escritos.
Me he acordado de la escena final de la película “Amenaza de tormenta” en que se muestra como Churchill es elegido de nuevo primer Lord del Almirantazgo. Al entrar en Whitehall, se lo comunica al soldado de la puerta y este le dice que ya lo sabía. Churchill, extrañado pregunta ¿cómo? a lo que el soldado responde. “Nos han enviado un telegrama diciendo simplemente: Winston is back!”
No sabes cuanto me alegro de tu vuelta. Hacía mucho tiempo que no me pasaba por tu blog puesto que desde septiembre no lo actualizabas y hoy, sin saber como, me ha dado por buscar tu nombre en Google puesto que no tenía la dirección del blog y me he encontrado con la feliz noticia de tu recuperación y de tus ilustrativos escritos.
Me he acordado de la escena final de la película “Amenaza de tormenta” en que se muestra como Churchill es elegido de nuevo primer Lord del Almirantazgo. Al entrar en Whitehall, se lo comunica al soldado de la puerta y este le dice que ya lo sabía. Churchill, extrañado pregunta ¿cómo? a lo que el soldado responde. “Nos han enviado un telegrama diciendo simplemente: Winston is back!”
Comentario:
Ais, yo de mayor quiero ser como tú, cada vez que te leo me quedo fascinada....
Uff yo hace años que no veo un eclipse.....
Besotes...
Uff yo hace años que no veo un eclipse.....
Besotes...
Comentario:
Me ha encantado la historia y cómo la has contado, como si estuviéramos sentados junto al fuego. Ese faraón demostró ser muy listo, pero con todo la clase sacerdotal, esa que se considera único interlocutor e intermediario entre los hombres y la divinidad, no descansa; quieren su cuota de poder y, de ser posible, todo el poder. Tremendo. Por mi parte, pienso oponerme activamente a que traten de imponer sus normas por encima de la democracia y la constitución. Un besazo, guapo.
Comentario:
Estimado Adrià, gracias por tu amable comentario en mi blog. Tu historia me ha encantado, es muy actual, y, cierto que nos podemos morir en este segundo cualquiera de nosotros, pero también es cierto que podemos seguir vivos y gozar de muchos eclipses de luna más. ¿Sabes? los eclipses de Luna son bastante frecuentes. Los de Sol, en un mismo lugar tardan mucho más en repetirse. ¡Ah!, me he permitido enlazar tu blog al mío.
Un abrazo
Hannah
Un abrazo
Hannah





