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NI UNA PALABRA DE ESTO A NADIE
Acerca de
Me llamo Bartleby,tengo 38 años, escribo desde Barcelona en España y este es mi blog. No sé si te gustará mucho, poco o nada, pero es lo que hay. Si te gusta y vuelves: bienvenid@, si no te gusta mejor que no vuelvas, nadie te va a pagar por volver y seguramente vas a encontrar más de lo mismo. Las cosas las cuento como me da la gana; no hay manual de estilo ni nada de eso. Si pinchas sobre mi nombre sale mi dirección de correo así que si te apetece escríbeme, aunque sea para ponerme verde, yo te contestaré poniéndote amarill@ ;-). No sé si todo esto va a leerlo alguien o no pero si por casualidad llegas hasta aquí ya sabes...ni una palabra de esto a nadie.
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LA PÁGINA DE LA SEMANA
Sindicación
 
Tempus fugit
















Con pocas variaciones las cosas permanecen, pero las vidas son distintas. Sólo somos un instante, un sueño, una sombra. No quedará nada de nosotros y quizás lo que no hagamos ahora, no tendremos la oportunidad de hacerlo nunca más...
 
Mi abuelo, que fué jardinero, no tiene flores en su tumba
Como una letanía; lenta e insistente, la lluvia resbala por las cruces y empapa la cabellera verde, suelta y hermosa de las sepulturas. Las gotas agonizan en la cal todavía caliente de los nichos y mueren en los desagües que alimentan los jardines.
Mi abuelo, que fué jardinero, no tiene flores en su tumba. Hace mucho que murieron las flores que él cuidaba. Sólo un retrato en blanco y negro, herido de muerte por el tiempo, atestigüa su paso por el mundo.
Bajo la lluvia le recuerdo con su vetusto sombrero gris que guardo debajo de la cama.
Viendo las lágrimas de polvo derramarse por las lápidas en meandros indecisos y cambiantes, le recuerdo llorando de risa con un chiste o recogiendo conchas conmigo en la playa, cuando podía sentir como sus pies eran alcanzados por los vaivenes del agua.
Quise venir antes de que esto se llene de autocares. Me marcho mirando donde piso para no aplastar a los caracoles y dejo atrás las criptas y los panteones, tan borrosos como el recuerdo de sus inquilinos. Mientras, a mi lado, cargados de coronas y vestidos de negro, pasa una familia de gitanos.

 
PAPELES,PALABRAS Y HOJAS SECAS
Dando vueltas en un recodo de la calle, papeles y hojas secas traidos por el viento. Un remolino tranquilo que se agita y cae y despierta de nuevo haciendo bailar al corro de la patata las flores aún frescas de un almendro, la borra de un perro blanco que salió a pasear con su dueña de ojos grises y una bolsa de plástico bailando un vals etereo y desaparejado, siempre vacía, con dos agujeros por donde se escapa el aire que le da la vida.
Brillan todas las estrellas impasibles, se agitan las persianas y murmura frases cristalinas de desamparo el camino del cielo que cuelga abajo en el portal.
Voy a recortar con mi hijo muchas letras de papel. Las meteremos en un cubo azul y él las lanzará por la ventana para que que vuelen y hable con ellas el viento a quien se detenga a observar el vals de la bolsa de plástico vacía.
 
Otra vez a ver amanecer

Otra vez a ver amanecer, sí. Cuando trabajo me levanto temprano. Desde la estación veo salir el sol por el Este. Se levanta sobre el puerto del Masnou e ilumina el mar en calma. El tren que espero aparece primero como una luz blanca allá a lo lejos, como una prolongación de uno de sus rayos. Después, ya dentro, busco un asiento desde el que vea el mar y cómo el sol va ascendiendo rápidamente y deja de ser rojo hasta mañana. Esto de volver al trabajo...algo bueno había de tener.

Sonando: "route 66" de Nat King Cole. (jeje)
 
Autoretrato
Mi nueva cámara digital tiene una resolución de cuatro millones de píxeles, zoom óptico de tres aumentos, modo macro para fotografiar cosas pequeñas, dispositivo de reducción de ojos rojos, tres modos de flash, pantalla TFT en color de 1'5 pulgadas, temporizador, modo de sincronización lenta y tarjeta compact-flash de 256 megabytes...
Pero por mucho que lo intento no consigo hacerme una foto en la que no tenga pinta de estúpido.


 
Resumen del día
Me levanté tarde. El día estaba gris y corría una ligera brisa.Me duché y afeité a conciencia. Tomé el tren de las 13:47 hacia el centro. Iba casi vacío y pude contemplar el mar por la ventanilla. Cuando llegué al centro saqué algo de dinero de un cajero automático y me dispuse a comer en un buffet libre a base de ensaladas y pasta por algo más de 7 euros, después, en la plaza de Catalunya, entré en un gran almacén de capital francés y me entretuve mirando un rato.como tras un golpe de suerte mi economía está ahora más saneada que de costumbre curioseé con ánimo de comprar algo en la sección de libros. Compré un libro: "Cómo se hace una película" (pese a haberme prometido a mí mismo que no compraría más libros sobre cine) y dos deuvedés: "Noche en la tierra" de JIm Jarmusch (que ví hace años) y "2046" de Wong Kar Wai (que aún no he visto pero que sé que no me defraudará). Callejeé por el barrio del raval y el gótico. Hice una foto a un borracho que dormía la mona junto al escaparate de una tienda de licores. Entré en la librería "la central" y pregunté por el libro maldito que busco desde hace tiempo ("Sed de champan" de Montero Glez.) Me dijeron que tenían una edición de bolsillo y con vana esperanza lo busqué en los estantes. No estaba. Me dijeron que podía encargarlo pero no lo hice porque soy de los que piensan que si un libro no me sale al paso es porque no debo leerlo aún. Finalmente compré "consejos a un escritor" de Chéjov.
Vagabundeé un poco más buscando un cine pero no encontré ninguna película que me gustase y que empezase relativamente pronto. Entré en un starbucks de la plaza de la universidad. Nunca antes había entrado en uno. Es una franquicia yanqui donde por lo visto tienen seiscientas mil formas diferentes de preparar un café. Yo cogí una botella de agua pequeña y pagué en el mostrador. Me robaron un euro con treinta y cinco céntimos por la botellita y yo les robé a ellos un cedé de Nat King Cole que exponían allí mismo, para resarcirme. Me senté en un banco de la plaza a beberme el agua. Le pegué un tiento a la botellita y guardé el resto en la mochila, busqué en el teléfono móvil el número de alguien para charlar un rato pero le dí la vuelta a la agenda y no llamé a nadie. Me levanté con la intención de venir a este cibercafé donde me encuentro ahora para escribir esto. Por el camino un joven casi adolescente pedía dinero junto a un cartel que rezaba: "me han robado, necesito ayuda". Estaba colorado, con toda la pinta de estar pasando mucha vergüenza. Me imaginé cómo me sentiría yo en su lugar. Tenía pinta de turista. Le dí el billete de cinco euros que me quedaba.
Voy a terminar de escribir antes de que se agote el tiempo y me quede a medias. Ahora tomaré otro tren de regreso, veré el mar cuando salga del tunel que atraviesa Barcelona por sus entrañas.sacaré mis compras y mientras ojeo y hojeo los libros quizás me prepararé un café casero. Uno de verdad.
 
La máquina expendedora de libros

A veces voy caminando por ahí y veo algo que de repente me reconcilia con el mundo. En un andén de metro encontré el otro día esta máquina expendedora de libros.(La foto es malísima lo reconozco, pero tenía prisa y la hice al vuelo). El consumismo fácil y rápido al servicio de la cultura. Saramago, Marías, Perez- Reverte... Buena literatura de bolsillo por unas monedas.. Ahora que se acaba el monopolio de las máquinas de "su tabaco gracias" no estaría de más que se popularizara la iniciativa. Yo ponía una máquinita de estas en los institutos, justo al lado de la de los condones. Y otra en el congreso, en los pasillos, a ver si a los políticos se les pega algo.
 
Soy otro
"Esta mañana me he mirado en el espejo del baño y he descubierto que no era yo quien me miraba. Me he asustado y he corrido a mirarme al espejo del salón. Allí también me ha mirado otro, un tipo sin afeitar y con cara de sorpresa. He recorrido la casa buscándome por los espejos y he descubierto que yo no estaba en ninguno. He llamado al trabajo porque pensaba que no podía ir a trabajar en esas condiciones y cuando han descolgado el teléfono me ha sorprendido oir mi voz al otro lado. He colgado sin decir una palabra y me he pasado el día tumbado de cara a la pared con la luz apagada por miedo a no ver mi sombra, sin atreverme a comer para no ver a otro reflejado en la cuchara de la sopa. Finalmente he venido aquí procurando no hacer caso del reflejo del monitor, pero no podía entrar a escribir esto y he tenido que pedirle la contraseña. Me rindo de boquilla (pero en el fondo creo que no estoy aquí tampoco, que lo estoy soñando y que volveré a ser yo cuando despierte)"
 
20 poemas de amor y una canción desesperada
No sé si alguien habrá oido hablar de "bookcrossing...para los que no, "bookcrossing" es una iniciativa que se puso en marcha en abril de 2001 en los Estados Unidos y que consiste en convertir el mundo en una biblioteca. Se trata de dejar "olvidados" libros en lugares públicos para que otras personas los encuentren y los lean. En cada libro se deja una nota explicando que ese libro ha sido "liberado" y se espera que quien lo encuentre haga lo mismo con él una vez que lo haya leido y que se anime a "liberar" algún otro libro de su propiedad.
A mí me cuesta desprenderme de mis libros, debo tener alrededor de 1500 y la verdad es que desprenderme de ellos supone un pequeño sacrificio. Pero la idea es tan romántica y utópica...convertir el mundo en una biblioteca...encontrar un libro que una persona a quien no conoces ha dejado allí para tí...en fín...
Entré en la página oficial de bookcrossing en español y descubrí que hay libros olvidados/liberados en casi todas las ciudades de España, que hay gente que va por libre y que libera libros por su cuenta, sin anunciarlo, pero otros muchos se afilian a bookcrossing y anuncian con antelación el momento y lugar donde "olvidarán" algún libro para que quien quiera pueda pasarse por allí y probar suerte.
En la página de bookcrossing hay una sección llamada "de caza" donde puedes ver en qué lugares hay libros esperando lectores y en qué momento fueron liberados, así que una noche de no hace mucho tiempo decidí organizarme una ruta particular de captura de libros y liberación. Empecé leyendo la lista de libros abandonados en Barcelona...cogí el coche y comencé probando suerte con el Árbol de Yago (es un arbol agujereado situado en una esquina del barrio de L'eixample y que lleva el nombre de la primera persona que lo utilizó para liberar libros en su interior). No tuve suerte, los agujeros estaban vacíos pero dejé en uno de ellos uno de mis libros: un ejemplar de bolsillo de "El quijote de Avellaneda"...volví a coger el coche, debían ser las 12 de la noche así que daba gusto conducir por la gran vía mientras los semáforos se iban poniendo en verde a mi paso, como reconociendo mi labor en pro de la cultura gratis para todos (jajaja). Llegué a la estación de Francia. Había leido en la página de bookcrossing que hacía unas horas había sido liberado allí un ejemplar de "Moby dick", pero otra vez no tuve suerte. El lugar era una marquesina de autobús que hay justo delante de la estación, pero alguien cazó a la ballena antes que yo así que dejé un ejemplar de "El plan infinito" de Isabel Allende envuelto en una bolsa de plástico sobre el techo de la marquesina y cogí de nuevo el coche, ahora en dirección al parque de la vila olímpica. Es un parque (como el resto del barrio) que construyeron con ocasión de las olimpiadas del 92 y que contiene un rincón olvidado con una fuente en forma de cobi (os acordais de la mascota de Mariscal para las olimpiadas?) allí debía buscar un libro debajo de una pasarela de madera, así que allí estaba yo, con mi linterna, con toda la pinta de estar haciendo algo ilegal y...bingo!! medio oculto desde hacía bastantes horas había un ejemplar de "El corazón de las tinieblas" de Conrad. Sentí una extraña emoción al encontrar el libro, llevaba en su interior una etiqueta de bookcrossing explicando la iniciativa y pidiendo a quien lo encontrase que lo anunciase en la web para que la persona que lo liberó pudiese seguirle la pista así que me encaminé hacia una zona infantil que hay muy cerca de allí y liberé un último libro: "veinte poemas de amor y una canción desesperada" de Pablo Neruda. me pareció una buena manera de terminar la noche, volví a casa y anuncié en la página web mi hallazgo.
Había dejado en el interior de los libros que liberé una nota explicativa y mi dirección de correo electrónico por si quien los encontrara quería ponerse en contacto conmigo. Hace dos días recibí un mensaje. Decía:
"Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca..."

Gracias!!

En fín...después de eso qué puedo decir?... que en todo caso las gracias a Neruda y a ese desconocido/a tengo que darselas yo.
 
Traspásame el poder
Mi hijo cree que tengo la facultad de poner los semáforos en verde a voluntad. Cuando llegamos a uno me fijo secretamente en el momento en que se pone en ambar para los coches y calculo así el instante aproximado en que nos dejará el paso libre a los peatones. Entonces le ordeno muy serio: ponte verde, 1,2 y 3, ya!
Hago una pausa después de decir "ponte verde". Si no se pone en ese momento digo "1,2 y 3". Luego hago otra pausa y si aún no cambia digo "ya!". Así tengo tres oportunidades de acertar y no fallo.
El semáforo se pone en verde y cruzamos sintiéndonos los amos de la ciudad.
Lo malo es que mi hijo, con sus cinco años, de vez en cuando me dice: "Traspásame el poder papa, traspásame el poder!."