de mal en peor
dicen que cuando estás en lo más profundo no puedes caer más. jodida mentira: siempre habrá alguien que cave más hondo para dejar espacio a la siguiente caída.
sé que las cosas difícilmente pueden ir a peor. siento que empiezo a decepcionar a los que me quieren aunque nunca lo dirán y digan lo contrario. a veces, últimamente con demasiada frecuencia, pienso que me equivoqué al tomar esta decisión y es demasiado tarde para dar marcha atrás.
pienso todo esto después de esa maldita entrevista de más de dos horas en la que al individuo ese le ha faltado preguntarme si me drogo. me ha preguntado hasta por el puto piercing de la lengua, como si esa estupidez influyera en mi profesionalidad. quizás influya también el tamaño del pene, ¿tienes una regla a mano?
llevo recorridos más de 800 kilómetros. el termómetro marca 21 grados dentro del coche. temperatura del asfalto: 59 grados. me duele todo, la entrevista ha sido desastrosa, no tengo tabaco y no dejo de pensar en ella. siempre pienso en ella cuando las cosas van mal. claro, que también pienso en ella cuando las cosas van bien. o cuando simplemente van...
me pregunto si será feliz. no me gustaría que viera las ruinas de mí mismo que soy hoy y ahora. y me encantaría darle un abrazo. eterno.
nunca le pedí una segunda vez. sería estúpido. y no es que no quisiera luchar por ella, es que simplemente supe quie no serviría de nada. cuando una relación de tanto tiempo se acaba es que hay alguien de por medio. nunca tuve la certeza pero lo sé. y le odio. le envidio. y no le conozco.
no tengo ganas de salir. mis amigos se han ido emparejando y todos están de vacaciones con sus parejas. estoy solo. me siento solo.
no tengo las riendas de nada. tengo ganas de salir de aquí. tengo ganas de querer y de que me quieran. tengo ganas de encontrar mi sitio. tengo ganas de sentirme alguien.
y ahora me siento responsable de demasiadas cosas. gracias por estar ahí, quizaspensabaenti.
sé que las cosas difícilmente pueden ir a peor. siento que empiezo a decepcionar a los que me quieren aunque nunca lo dirán y digan lo contrario. a veces, últimamente con demasiada frecuencia, pienso que me equivoqué al tomar esta decisión y es demasiado tarde para dar marcha atrás.
pienso todo esto después de esa maldita entrevista de más de dos horas en la que al individuo ese le ha faltado preguntarme si me drogo. me ha preguntado hasta por el puto piercing de la lengua, como si esa estupidez influyera en mi profesionalidad. quizás influya también el tamaño del pene, ¿tienes una regla a mano?
llevo recorridos más de 800 kilómetros. el termómetro marca 21 grados dentro del coche. temperatura del asfalto: 59 grados. me duele todo, la entrevista ha sido desastrosa, no tengo tabaco y no dejo de pensar en ella. siempre pienso en ella cuando las cosas van mal. claro, que también pienso en ella cuando las cosas van bien. o cuando simplemente van...
me pregunto si será feliz. no me gustaría que viera las ruinas de mí mismo que soy hoy y ahora. y me encantaría darle un abrazo. eterno.
nunca le pedí una segunda vez. sería estúpido. y no es que no quisiera luchar por ella, es que simplemente supe quie no serviría de nada. cuando una relación de tanto tiempo se acaba es que hay alguien de por medio. nunca tuve la certeza pero lo sé. y le odio. le envidio. y no le conozco.
no tengo ganas de salir. mis amigos se han ido emparejando y todos están de vacaciones con sus parejas. estoy solo. me siento solo.
no tengo las riendas de nada. tengo ganas de salir de aquí. tengo ganas de querer y de que me quieran. tengo ganas de encontrar mi sitio. tengo ganas de sentirme alguien.
y ahora me siento responsable de demasiadas cosas. gracias por estar ahí, quizaspensabaenti.





