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el viaje a ninguna parte
pensamientos, dudas, ausencias, rutinas, deseos, sueños, imposibles... yo.
Acerca de
una montaña rusa emocional. un verano con mil tormentas. y la herida que no cicatriza...
Sindicación
 
CU 445
faltan pocas horas para que salga mi vuelo. noto un cosquilleo en el estómago por dos motivos: por lo que me voy a encontrar y porque cada día me gustan menos los aviones. diez horas de vuelo y dos más en coche hasta llegar a destino. y sin fumar... después, el paraíso.

tengo ganas, muchas ganas. y también un poco de miedo.

nos vemos en unas semanas. mientras tanto, que os vaya bonito.
 
pequeño
'eres muy misterioso'

hacía tiempo que no me lo decían. siempre me lo han dicho mujeres. no sé si debo sentirme halagado, miserable o directamente no sentirme y enseñarles una de esas fantásticas sonrisas de plástico que guardo como valioso tesoro para situaciones así. no sé si con esa frase quieren iniciar alguna conversación, estampar su firma, invitarme a salir, llevarme a cenar o meterme en su cama.

la verdad es que un poco rarito sí que soy. no sé si será cosa de la posición planetaria en el momento exacto de mi nacimiento, de las líneas de mis manos, de lo que dice el iris mis ojos o de esta mente en ebullición constante. algunos dicen que soy muy callado. quien me conoce sabe que no, pero hay ciertos aspectos de mi vida que me reservo para mí. es mi pequeño paraíso. una cosa es que sea abierto y otra muy distinta es que esté hecho de papel couché. mi vida es una montaña rusa sin principio ni fin, sin visión para prepararme ante las agónicas subidas o las caídas en picado que parecen no tener fin. y es mía.

la verdad es que me gustaría que en esa montaña rusa hubiera alguien que me acompañara y me diera la mano cuando llegaran las bajadas. pero empiezo a pensar que esa persona no existe.

quizás sea sólo que me esté haciendo mayor. aunque me sienta pequeño.
 
cero
y una sed de ilusiones infinita
donde nacen y mueren
las acciones que brillan
en el tiempo que contempla
un mundo hecho a medida
no sólo del que siembra
sino del que es semilla



quiero comerme el mundo.

vida, soy yo. acaso creías que dormiría para siempre? acaso creías que no tendría el valor de pasar por encima de ti? no tengo miedo. no me asusta tu mañana. no me venció el fantasma de tu pasado y cada día salgo vencedor de las peleas con tus hoy. déjame paso.

me lo has querido poner difícil. a veces me lo has hecho pasar realmente mal, y he pensado incluso en darme por vencido. me has dado unas pocas cosas y me has quitado otras muchas. demasiadas. pero en todo este tiempo en el que he estado dormido te he estado observando. he conocido tus puntos débiles y he superado muchos de mis miedos. hasta el 'miedo' a volar. tenía que hacerlo para seguir siendo el viajero que soy. y no era miedo, no era más que una ansiedad.

me has tenido acorralado. o eso es lo que has creído. pero lo que hacía era reponer fuerzas. ahora me toca a mí marcar el ritmo. tengo un billete de avión reservado, una maleta vacía, una cámara sin carrete, unos cuantos libros y un puñado de motivos para largarme. incluso un proyecto. no te apures, el billete tiene fecha de regreso. provisional. voy a sembrar lo que dentro de poco, seguro, esta vez sí recogeré.

volveré para llamar a B, quien tendrá miedo de no volverme a ver. tú me la quisiste quitar. y aunque ella sepa mi nombre no me conoce. ahora me conocerá. y querrá seguirme al fin del mundo. y tú que pensabas que me ibas a alejar de ella para siempre... no tienes ni idea, maldita vida.

10.000 kilómetros no es nada, pero suficiente para empezar desde cero. solo. o no. eso no importa del todo. al menos no a mí. de todas formas, mi libido no pasa por su mejor momento.
 
el extranjero
yo no vine a llevarme nada.
soy turista de paso
sin cámara, sin mapa, sin equipaje,
que sufre con fastidio vuestras aduanas morales
pero que mete onírica de contrabando
al país de los mercaderes y las efigies.
porque no soy el enviado
el recomendado,
el postulado,
el indicado,
el supremo...
tan solo soy un exiliado del camino del opio
que tiene por estigma una flor en el desierto de su frente.

dejadme pasar tranquilo
dentro de la oscura liturgia que bostezo
embozado en mi capa de luna llena...
y aunque nadie me espera,
pueden desesperar por mí los fantasmas
entonces...
¿quién dará cuenta de mi historia?

 
a veces
a veces sucede que me canso de ser yo. me canso de estar en mi piel, de ver con mis ojos, de vivir mi vida. a veces me canso de hacer, de reir, de llorar, de buscar, de querer, de desear, de discutir, de sentir, de pensar, de sufrir, de volar, de estar, de mirar, de acompañar, de hablar, de escuchar, de caminar, de ver, de sonreir, de aceptar, de acceder, de pasar, de tocar, de coger, de jugar, de correr...

sucede que me canso de mi pelo, de mis ojos, de mi boca, de mi barba de cuatro días, de mis cejas, de mi ropa, de mi cara, de mis manos, de mis piernas, de mis pies, de mis uñas, de mi suerte, de mi sitio, de mi casa, de mi coche, de mi perro.

me canso de mi espejo, de mi peine, de mi ducha, de mi agua, de mi toalla, de mi cerveza, de mi vino, de mi tabaco, de mi comida, de mis zapatos.

me canso del suelo que piso, del aire que respiro, del agua que bebo, de la comida que cocino, de las cosas que pienso, del sofá que me sujeta, de la música que escucho, de los libros que leo, de mi pasado, de mi ahora y de mañana si despierto.

a veces sucede que me canso de vivir días en los que todo se pone de acuerdo para hacerme sentir una mierda infinita.

y me jodería mucho sentir que me canso de vivir, porque me queda cuerda para rato.
 
no encuentro título
a veces todo es demasiado difícil. o mejor dicho, todo se me hace demasiado difícil. no sabría cómo decirlo, es un sentimiento como de no pertenecer a todo esto que estoy viviendo, como sentir que este no es mi lugar pero al mismo tiempo sentir que no quiero abandonarlo. a veces me convierto en espectador de mi propia vida y en mi relación con los demás, y no le encuentro mucho sentido.

la ausencia de B escuece un poco, sí. después de más de dos años de locura total en las que he pasado por demasiadas camas me doy cuenta de lo que necesito de verdad es una tía que me quiera y una tía a la que querer, que me ilusione cuando la vea, con la que sentir esa especie de comunión absoluta, esa complicidad en la que una mirada basta para saber lo que se quiere decir, esa sensación contínua de querer comerse el mundo, de seguridad e inseguridad, de proyectos que cuelgan de hilos invisibles.

pero ella no aparece. quizás porque yo sea demasiado exigente con la belleza como para querer seguir conociendo o porque aún no tiene que aparecer. el caso es que la vida fluye y yo siento que lo hago más lentamente que ella.

mi vida es ahora un combate entre yo y mi sombra; entre yo y mis sombras. me planteo un cambio de trabajo que necesito, pero aunque no me guste esta ciudad triste, mi vida gira alrededor de ella. aún así, en menos de una semana haré más de 5.000 kilómetros buscando dónde quedarme por si decido romper con todo.

me encanta esta vida, pero a veces es un poco hija de puta.
 
hablando claro
aunque me haga daño
aunque sea extraño
aunque cuando no te tengo todo empieza a temblar

aunque me hayas capturado dejé la verguenza a un lado
solía importarme pero ahora mis venas arden
necesito un poco más

enganchado a ti, no lo voy a negar
si te digo: "me he quitado" no es verdad
las evidencias no se pueden ocultar


estoy cansado. no estoy deprimido, pero no me apetece reirme. tengo lagunas mentales. cambios de humor. altibajos emocionales. problemas de sueño. vivo en el filo de la cordura... síntomas evidentes de una adicción encubierta a la cocaína.

probablemente tú seas como yo, un consumidor habitual que cree controlar cuándo, dónde y con quién consume. probablemente lleves haciéndolo 14 años, como yo. probablemente puedas estar dos meses sin probarla, como yo. incluso probablemente te creas un bicho raro por drogarte, como yo. si eres de esos, desengáñate de una puta vez, tú también eres adicto a la cocaína.

probablemente pienses que digo tonterías. en mi currículum tengo experiencia en hachís, marihuana, lsd, éxtasis, anfetaminas, varios tipos de setas y la maldita cocaína. la cocaína me acompaña desde los 18. el resto me dan igual y la mayoría no las he vuelto a probar. tengo una carrera, un buen trabajo, una familia alucinante, los mejores amigos del mundo. acaso te crees que la imagen de heroinómano solo, sucio y haraposo es la que refleja la realidad de un adicto a la droga? mentira.

me jode muchísimo que se hable de golpes al narcotráfico, de alijos de toneladas, de desmantelación de mafias... hay más droga que nunca, es más fácil de comprar que nunca, hay más gente que se droga que nunca, y la droga es más barata que nunca. no sé por qué demonios se empeñan en decir que el consumo desciende cuando la realidad es que más del 60% de los jóvenes y no tan jóvenes nos drogamos. que se quiten la venda de los ojos de una maldita vez.

yo no me pienso quedar de brazos cruzados. no pienso dejar que me pueda. aunque consuma cada mes o cada dos meses, ella es más fuerte que yo.

de momento, voy a buscar ayuda para ganar esta batalla.
 
el refugio interior
mi refugio es un lugar a media luz, una persiana a medio bajar que deja pasar la claridad necesaria para adivinar las siluetas en el juego de sombras que es mi escondite. mi refugio es un disco de blues, la voz de sinatra y la pasión de falete dejándose la vida en cada palabra. mi refugio es un puñado de recuerdos, un pensamiento extraviado, un rítmico tic-tac acompañando la soledad que ahora mismo necesito.

sigue pasando la vida y sigo estando ahí, aunque los poquitos a los que quiero no lo sepan. ellos saben quiénes son. pasará esta racha, mi mano herida volverá a estar sana y algún día volverán las carcajadas.

mientras tanto y mientras lo necesite, yo seguiré,,, a media luz.

hasta pronto, compañeros.