fiesta
ayer me volví a ir de una fiesta sin despedirme. es algo que no puedo controlar, como cuando malkovic decía en las amistades peligrosas It´s beyond my control. la despedida es un examen. si te dicen adios sin más, te vas pensando que no le importas nada a nadie. y si insisten en que te quedes acabas teniendo que poner excusas estúpidas. la conversación se extiende más allá de lo razonable y sales del local una hora más tarde de lo que querías, quedando mal igualmente y renegando por haber perdido una hora... de sueño/ensueño.
Comentario:
Haces bien. Yo también hago lo mismo: cuando decido irme, simplemente me voy.
Al que le importe el hecho de no haberte despedido te lo hará saber la próxima vez que te vea.
Al que le importe el hecho de no haberte despedido te lo hará saber la próxima vez que te vea.
Comentario:
Pues entonces tu eres de los mios. Yo hace mucho tiempo que decidí que era lo mejor, total... nadie te suele echar de menos en medio del fiestorro y para cuando se dan cuenta, ya todos tienen muchas ganas de irse y de no pensar.
Aunque disiento en algo, el examen no es la despedida, sino la llegada.
Aunque disiento en algo, el examen no es la despedida, sino la llegada.
Comentario:
No me dejan de fascinar tus reflexiones. Yo, en cambio, siempre me arriesgo a que sólo e digan un adios -o ni so- y siempre me despido... al final, lo que tu dices, termino siempre por quedarme una o dos horas más, adesgaa y con la sensación de hacer algo contra mi voluntad.
un abrazo
un abrazo





