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zapatillas para todos
Sindicación
 
se acabó la buena vida, ja ja ja
I. A pesar de todo hay que seguir siendo optimista. No hay estrategia posible. Se me olvidó echar la sal en la tortilla de patatas. La patata estaba increíblemente frita y además estaba perfectamente cuajada. Quiero decir que estábamos ante una tortilla de patata técnicamente perfecta. Al ver las caras comprendí que se me había olvidado echar la sal. Sonreí y puse “sólo soy un hombre real”, del 10 de Hombres G.

II. En aquella gala saludé al batería de los DOVER. Me cae bien. Coincidí con el en Lo + Plus, cuando llevaba el pelo como Puyol, el del Barca, y me pareció un tipo simpático. Luego también le ví en los ONDAS, pero no hablamos. Anoche nos cruzamos en un pasillo. Ninguno paró de andar. Hey!; qué pasa?; qué tal?; bien?; joder, te han dado un libro! (parecía el tomo de una enciclopedia); sí!, ja ja ja!; te vendrá bien para los aeropuertos, es pequeño! Ja ja ja!; Ciao!; Ciao!. Me encantan estos cruces express, algo más que un saludo, algo menos que una conversación. Ni siquiera hace falta saber cómo se llama el otro.

III. Vamos a por elloooooooossssss!!!!!
 
Comentario:
I. O yo estoy muy mal o este punto de la sal y la tortilla, si tiramos atrás en este blog lo encontraremos casi, casi igual... eso sí, para bien o para mal, sin Hombres G.

I bis. Efectivamente, punto I del 10 de enero de 2007. eso me reconcilia conmigo mismo, con S.Google y con mi memoria... aún conservo algo de Truman en mí.

II. Sin entrar en que dover me gusta más ahora que en plan soy "heavycholo de extrarradio mira que malotes que somos" pues como que ese cambo hacia lo glam no lo acabo de ver yo limpio. es sí, el batería puede ser una bellísima persona, ahí no me meto.

III. Me temo que esto está ligado con el fútbol y como ya pasó el día pues pasó la romería... eso sí, ¿ganásteis?.


 
Comentario:
1. ¿Y que tal? Alomejor estaba buena y todo

2. A eso yo le llamo "los amiguitos potenciales"
 
Comentario:
I.Mi hermana, con 34 años, se olvidó de freír las patatas. Lo tuyo tiene un pase.
II.En mi pueblo nos saludamos con interjecciones varias: Aaaay! Heeeeeeeeey! Amooo!!! Como jaleando a un rebaño.
III.A por quién???
 
Comentario:
I. A mi madre la tortilla le sale cada vez de una manera distinta...

II. Conoces al batera de los Dover?? Me encanta este grupo, crecí con ellos... Bueno, el último disco no me gusta mucho, no es su estilo...
Ese tipo de conversaciones también me gustan, tienen algo especial que luego te hacen pensar.

III. A por quienes??
 
Comentario:
vuelvo a leerte.
 
Comentario:
1. Una tortilla sin sal... nunca la probé, pero debe saber algo rarilla...

2. Yo hablo mucho con una chica con la que coincidí en trabajos, el gimnasio... ¡y no sé cómo se llama!
 
Comentario:
I. No creo que sea tan grave no echar sal. Bueno, a mi siempre se me olvida echarla en todas las comidas, mas de uno se ha quedao con cara rara pero es lo que hay! jeje

II. A mi me pasaba eso hace ya unos años con una chica, ni idea como la conocí y hasta que supe su nombre... da palo preguntarlo despues de tanto tiempo no?

Buen finde Nico
 
Comentario:
I. jaja, tuviste un pequeño fallo, yo conozco a alguien que cuajó la tortilla sin freir las patatas, lo bueno fue que nadie sabía por qué aquella tortilla estaba un poco "rara".

II. A mí también me gustan esos cruces express, como tú los llamas, son guays.
Besitos
 
Comentario:
jajajaja creo que tiene razon ricguionbajo...juraría que ya se te olvidó la sal una vez jajajajaja

A ver cuando te estiras y nos haces una tortilla...pero con sal por favor! jajaja.


No saludaste a Pereza?que personajes...menudo glamour que tienen jejejejejejje

Muaaaaaaaas!
 
Comentario:
¿No es la segunda vez que te ocurre?. Juraría que hace menos de un año te pasó lo mismo, y que Joao te recomendó que te la comieras acompañada de pan con un poquito de sal maldon.

Lo malo de esas conversaciones es cuando al final, uno se para y en lugar de acercarnos nos quedamos así como si hubiéramos tirado del freno de mano, el cuerpo se nos queda medio derrapao, giramos el cuello tanto para hablar que parecemos la niña del exorcista y luego, tras ese juego de contorsionismo, del dolor de cervicales que nos queda nos acordamos de nuestro interlocutor (y de su progenitor) durante una temporadita.
No