bravo!
Después de tomar nota, dijo: “bueno, aquí lo que pide mucho la gente también son las patatas bravas, que son una pasada. Salieron en una revista en Japón”. Y trajo la revista. Allí estaba la foto del restaurante y de las bravas. Le dije: “aquí está la foto, pero no sabemos lo que dice el artículo. Igual pone que no están tan buenas”. “Entonces os voy a sacar una ración para que las probéis”. Joder, estaban buenísimas. Era patata nueva, muy bien frita, y una salsa exquisita, con la sal por encima, justo como me gustan…





