existen
los muertos vivientes. uno de ellos trabaja para una marca de coches alemana. en la sección de repuestos. te mira con los ojos atornillados a sus cuencas. he ido a recoger unas cadenas de tela para el coche y he mantenido la siguiente inquietante conversación:
-soy nicolás abad. me han avisado para que venga a recoger unas cadenas de tela. me han dicho que pregunte por fulanito de tal. es usted?
- no sé nada.
-bueno, son unas cadenas de tela... igual son esas que hay ahí...
- yo no lo sé.
- y puede llamar a fulanito de tal?
- ( )
el tipo marca un teléfono. comunica.
- no está.
vuelvo a la carga.
- y estas cadenas de tela sirven si cae una nevada grande?
- parece ser que sí.
vuelve a llamar. esta vez localiza a fulanito de tal. habla no más de 15 segundos. cuelga. coge la bolsa que estaba a su lado con unas cadenas de tela. la pone encima del mostrador y me mira. no dice nada. el hombre tiene los pómulos un poco salidos. barba canosa y pelo corto, también canoso. es para cagarse de miedo.
- son estas?, le pregunto.
- sí
- y cómo se montan?
- dentro hay un libro de instrucciones.
- ya, pero es fácil o no?
- es como ponerse una bufanda al cuello. debe ser fácil.
era evidente que no tenía ni puta idea, pero tal vez cuando él murió aún no existían las cadenas de tela para coches. cogí la bolsa y salí zumbando de allí. aún era de día.
-soy nicolás abad. me han avisado para que venga a recoger unas cadenas de tela. me han dicho que pregunte por fulanito de tal. es usted?
- no sé nada.
-bueno, son unas cadenas de tela... igual son esas que hay ahí...
- yo no lo sé.
- y puede llamar a fulanito de tal?
- ( )
el tipo marca un teléfono. comunica.
- no está.
vuelvo a la carga.
- y estas cadenas de tela sirven si cae una nevada grande?
- parece ser que sí.
vuelve a llamar. esta vez localiza a fulanito de tal. habla no más de 15 segundos. cuelga. coge la bolsa que estaba a su lado con unas cadenas de tela. la pone encima del mostrador y me mira. no dice nada. el hombre tiene los pómulos un poco salidos. barba canosa y pelo corto, también canoso. es para cagarse de miedo.
- son estas?, le pregunto.
- sí
- y cómo se montan?
- dentro hay un libro de instrucciones.
- ya, pero es fácil o no?
- es como ponerse una bufanda al cuello. debe ser fácil.
era evidente que no tenía ni puta idea, pero tal vez cuando él murió aún no existían las cadenas de tela para coches. cogí la bolsa y salí zumbando de allí. aún era de día.
Comentario:
eres lo más... de verdad, lo más... me has hecho el mejor regalo... BESOS
Comentario:
"era evidente que no tenía ni puta idea, pero tal vez cuando él murió aún no existían las cadenas de tela para coches. cogí la bolsa y salí zumbando de allí. aún era de día." Jajaja, genial.





