No más!!
hayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy!!!!!!!!!!!!!!!!que sueño tengo! no puedo dormir,tengo que trabajar, ir a clase... hayyyyyyyyyyyyyyyy!!!!! que sueño...
Los días después
Los días después a veces dan miedo, miedo a pensar que siempre va a ser así, miedo a no poder decir que no.
Pero bueno, somos como somos y no lo podemos cambiar, o quizás si. Las fiestas terminan y queda un enorme dolor de cabeza y una resaca que te hace decir que no lo vas a volver hacer; pero… no es así. Estas esperando a que llegue el jueves para decir, un ratito solo y ese ratito se vuelve a convertir en horas con unos sub.-graves que parece que tu corazón se va a salir y tú te quedarás ahí, con unos circulitos minúsculos que vas partiendo en cuartos y te los vas comiendo, con unas chupaditas que te van acercando al cielo y con rayitas amarillas que te hacen volar sobre la pista. Y así fin de semana tras fin de semana. ¿Y para que? Para terminar con una resaca del demonio al día siguiente y sin un puto euro en el bolsillo.
Y digo yo ¿para que? No lo se. Algunos dicen que es espectacular, otros que vuelas sin chocar con nada, que no hay muros, que hay felicidad, que… que… y nada, al final resaca, y eso si lo puedes contar.
Hoy me han dado una muy triste noticia: me dicen que no podré ver más a mi amiga Lucia, y ¿por qué? Salio de fiesta y voló tan alto que no aterrizo nunca, que ya no es Lucía, que no será la misma ¿por qué?
Lucía era de esas personas que decían que la fiesta te quitaban los marrones del día a día, que los fines de semana eran para disfrutar y olvidar, y que el lunes ya se vería si se podía. Y llegó ese lunes que nunca verá, y se fue para siempre un lunes.
Y me pregunto ¿por qué? ¿qué pasó? No quisiste parar cuando tu cuerpo te pidió que pararas, y seguiste bebiendo, chuflando y comiendo… bebiendo, chuflando y comiendo… bebiendo, chuflando y comiendo… y así, hasta que tu cuerpo dejó de ser controlado, y voló y voló y no bajo. ¿te pregunto yo ahora? ¿por qué? Conmigo podías contar, ¿Por qué no hablaste, gritaste, lloraste… por qué salías a drogarte hasta no poder controlar más y desaparecer de nuestras vidas? Te quiero o te quería, pero no te lo dije nunca y ahora… ahora me siento mal porque no te extendí la mano cuando con tus colocones impresionantes la pedías con esa mirada perdida en el infinito.
Lo siento. Perdóname. Pero yo también volaba.
Pero bueno, somos como somos y no lo podemos cambiar, o quizás si. Las fiestas terminan y queda un enorme dolor de cabeza y una resaca que te hace decir que no lo vas a volver hacer; pero… no es así. Estas esperando a que llegue el jueves para decir, un ratito solo y ese ratito se vuelve a convertir en horas con unos sub.-graves que parece que tu corazón se va a salir y tú te quedarás ahí, con unos circulitos minúsculos que vas partiendo en cuartos y te los vas comiendo, con unas chupaditas que te van acercando al cielo y con rayitas amarillas que te hacen volar sobre la pista. Y así fin de semana tras fin de semana. ¿Y para que? Para terminar con una resaca del demonio al día siguiente y sin un puto euro en el bolsillo.
Y digo yo ¿para que? No lo se. Algunos dicen que es espectacular, otros que vuelas sin chocar con nada, que no hay muros, que hay felicidad, que… que… y nada, al final resaca, y eso si lo puedes contar.
Hoy me han dado una muy triste noticia: me dicen que no podré ver más a mi amiga Lucia, y ¿por qué? Salio de fiesta y voló tan alto que no aterrizo nunca, que ya no es Lucía, que no será la misma ¿por qué?
Lucía era de esas personas que decían que la fiesta te quitaban los marrones del día a día, que los fines de semana eran para disfrutar y olvidar, y que el lunes ya se vería si se podía. Y llegó ese lunes que nunca verá, y se fue para siempre un lunes.
Y me pregunto ¿por qué? ¿qué pasó? No quisiste parar cuando tu cuerpo te pidió que pararas, y seguiste bebiendo, chuflando y comiendo… bebiendo, chuflando y comiendo… bebiendo, chuflando y comiendo… y así, hasta que tu cuerpo dejó de ser controlado, y voló y voló y no bajo. ¿te pregunto yo ahora? ¿por qué? Conmigo podías contar, ¿Por qué no hablaste, gritaste, lloraste… por qué salías a drogarte hasta no poder controlar más y desaparecer de nuestras vidas? Te quiero o te quería, pero no te lo dije nunca y ahora… ahora me siento mal porque no te extendí la mano cuando con tus colocones impresionantes la pedías con esa mirada perdida en el infinito.
Lo siento. Perdóname. Pero yo también volaba.
UN DÍA DE DEPORTE
“Yo me voy a ducha; que huelo fatal”. Esa fue la frase de Rosy cuando sentada en el sofá de su casa, terminaba de fumarse un canuto; mientras yo escribo una historia para colgar en un blog de esos que se ponen en Internet.
LA FALDA
Este es el momento en el que Andrea llegó de la facultada después de hacer un examen, que desgraciadamente no le había salido como todas esperábamos... aunque... queda la posibilidad milagrosa que todo estudiante cree: “a lo mejor apruebo” No importaba ella solo pensaba en una falda preciosísima que había en una boutique en San Francisco de Sales; aa!!!! Claro como no, y en la locura que había hecho en coger 17 asignaturas para el curso que viene... su razonamiento era: “tengo que recuperar el tiempo perdido”.
En fin, yo la apoyo... jijijijijijijiji.
Los días como hoy, son divertidos porque no haces nada. Que aburrido
Estas en la cama , suena el despertador y no te quieres levantar. Pero ya es hora. Nueva vida.
Te dices que la pesadilla terminó, pero ya estas levantanda de la cama, mmm... para la esperada metamorfosis.
Estoy en la ducha, cayendo agua en mi cuerpo desnudo, para que se vaya despertando. No!!!! Grita él, prefiere seguir calentito en la camita...mmm... Salgo, me seco, me visto, saludo a mi compañero de piso. Adios.
Llego al sitio esperado y en lista de espera... me agobio, me rayo, pienso, reflexiono, me nervo, me jodo.... Me jode!!! Pienso... “seguro que si”. Olvido: Rosy notas!
MECCCCCCCCCCCCCCC........!!!!!! timbre. Subo. A!!!!!! DEPORTE!!!! Uno dos, uno, dos... hazte un porro. Fin del día del deporte
James Joyce
LA FALDA
Este es el momento en el que Andrea llegó de la facultada después de hacer un examen, que desgraciadamente no le había salido como todas esperábamos... aunque... queda la posibilidad milagrosa que todo estudiante cree: “a lo mejor apruebo” No importaba ella solo pensaba en una falda preciosísima que había en una boutique en San Francisco de Sales; aa!!!! Claro como no, y en la locura que había hecho en coger 17 asignaturas para el curso que viene... su razonamiento era: “tengo que recuperar el tiempo perdido”.
En fin, yo la apoyo... jijijijijijijiji.
Los días como hoy, son divertidos porque no haces nada. Que aburrido
Estas en la cama , suena el despertador y no te quieres levantar. Pero ya es hora. Nueva vida.
Te dices que la pesadilla terminó, pero ya estas levantanda de la cama, mmm... para la esperada metamorfosis.
Estoy en la ducha, cayendo agua en mi cuerpo desnudo, para que se vaya despertando. No!!!! Grita él, prefiere seguir calentito en la camita...mmm... Salgo, me seco, me visto, saludo a mi compañero de piso. Adios.
Llego al sitio esperado y en lista de espera... me agobio, me rayo, pienso, reflexiono, me nervo, me jodo.... Me jode!!! Pienso... “seguro que si”. Olvido: Rosy notas!
MECCCCCCCCCCCCCCC........!!!!!! timbre. Subo. A!!!!!! DEPORTE!!!! Uno dos, uno, dos... hazte un porro. Fin del día del deporte
James Joyce





