"Paisaje con mirada"
Abandonando la aridez de la Meseta castellana, el Bierzo, multiplica los rincones y los paisajes, enseguida te das cuenta de que contemplas una tierra pródiga y acogedora.
Resumir su historia, no fue la excusa que me propuso Turulato para esta semblanza, yo no sabría…necesitaría algo más que intención para que mis añoranzas salieran bien paradas. Si tuviera que elegir analistas y fracturar la historia de mi tierra, sin duda Caboblanco os apasionaría con facilidad y erudición sobre la influencia que los romanos dejaron en el Bierzo .La pincelada que os dejo de Las Médulas, hoy, es la obra de la ingeniería romana más ambiciosa que desarrollaron en Hispania. Inestimable el acercamiento minucioso del mismo Turulato y de Leo sobre el periodo medieval, íntimamente ligado al Camino de Santiago y la custodia por estas tierras de sus peregrinos, encomendada a la Orden Templaria, o cómo los monasterios impulsaron el cultivo de la vid en esta zona y según la tradición popular nos inventaron el Botillo…
Ardua tarea poner en orden mi incompetencia… El maestro Turulato casi me susurró un “a través de tu mirada”… Por eso elegí este paisaje, espero que os guste y si un otoño cualquiera os acerca a mi tierra , disfrutéis contemplando este mágico rincón, Patrimonio de la Humanidad.
Saliendo de Ponferrada, a 23 kilómetros por la antigua carretera que nos une con Orense, encontramos el pueblo de Carucedo y un cartel que reza “Las Médulas, explotación aurífera romana”.La señalización te conduce al Mirador de Orellán. A priori uno se imagina que lo que nos espera es una mina abandonada, y técnicamente lo es….sin embargo….

Te encuentras con un paisaje a orillas del río Sil, agreste, lleno de contrastes y arrebatadoramente enigmático. Duda la mirada entre la complejidad del artificio y lo natural… duda si no será paisaje recreado de cualquier luna de Marte. El silencio acompaña a una tierra sincera y herida, horadada y desmenuzada, que siglos atrás abandonara estéril el hombre, a merced de la climatología, desentrañada y hueca. Sobreviven barrancos rojizos y espectrales pináculos.
La atmósfera dibuja siluetas cambiantes, cuando el vergel se agarra a las paredes ocres y la luz se expande sobre el rojo terroso de sus carnes. Recorrer las galerías angostas y sentir a oscuras el rumor en avalancha de aquellas aguas, hoy, corriente de aire que te impulsa hasta la boca abierta que escupe miradas a lo alto, en busca del cielo y sonrisas de cantos rodados en el paladar…
Si te fijas bien, milenarios castaños silvestres custodian el terreno como centuriones frente al desmantelamiento, aquellos se llevaron el oro, y estos, leales extendieron sus raíces para preservar la vida que asciende a borbotones verdes. Puntuales, cada otoño regalan al visitante pepitas de oro…. en apariencia, castañas.
Resumir su historia, no fue la excusa que me propuso Turulato para esta semblanza, yo no sabría…necesitaría algo más que intención para que mis añoranzas salieran bien paradas. Si tuviera que elegir analistas y fracturar la historia de mi tierra, sin duda Caboblanco os apasionaría con facilidad y erudición sobre la influencia que los romanos dejaron en el Bierzo .La pincelada que os dejo de Las Médulas, hoy, es la obra de la ingeniería romana más ambiciosa que desarrollaron en Hispania. Inestimable el acercamiento minucioso del mismo Turulato y de Leo sobre el periodo medieval, íntimamente ligado al Camino de Santiago y la custodia por estas tierras de sus peregrinos, encomendada a la Orden Templaria, o cómo los monasterios impulsaron el cultivo de la vid en esta zona y según la tradición popular nos inventaron el Botillo…
Ardua tarea poner en orden mi incompetencia… El maestro Turulato casi me susurró un “a través de tu mirada”… Por eso elegí este paisaje, espero que os guste y si un otoño cualquiera os acerca a mi tierra , disfrutéis contemplando este mágico rincón, Patrimonio de la Humanidad.
Saliendo de Ponferrada, a 23 kilómetros por la antigua carretera que nos une con Orense, encontramos el pueblo de Carucedo y un cartel que reza “Las Médulas, explotación aurífera romana”.La señalización te conduce al Mirador de Orellán. A priori uno se imagina que lo que nos espera es una mina abandonada, y técnicamente lo es….sin embargo….

Te encuentras con un paisaje a orillas del río Sil, agreste, lleno de contrastes y arrebatadoramente enigmático. Duda la mirada entre la complejidad del artificio y lo natural… duda si no será paisaje recreado de cualquier luna de Marte. El silencio acompaña a una tierra sincera y herida, horadada y desmenuzada, que siglos atrás abandonara estéril el hombre, a merced de la climatología, desentrañada y hueca. Sobreviven barrancos rojizos y espectrales pináculos.
La atmósfera dibuja siluetas cambiantes, cuando el vergel se agarra a las paredes ocres y la luz se expande sobre el rojo terroso de sus carnes. Recorrer las galerías angostas y sentir a oscuras el rumor en avalancha de aquellas aguas, hoy, corriente de aire que te impulsa hasta la boca abierta que escupe miradas a lo alto, en busca del cielo y sonrisas de cantos rodados en el paladar…
Si te fijas bien, milenarios castaños silvestres custodian el terreno como centuriones frente al desmantelamiento, aquellos se llevaron el oro, y estos, leales extendieron sus raíces para preservar la vida que asciende a borbotones verdes. Puntuales, cada otoño regalan al visitante pepitas de oro…. en apariencia, castañas.
Comentario:
Esto no es una blog. Es una ventana.
Sigue así.
Sigue así.
Comentario:
Tengo que subir a conocer más esa zona, me encanta!
Comentario:
Conozco esa zona... Tu descripción y comentarios son perfectos. Un saludo
Comentario:
Un buen tema para un artículo... y escelente fotografía.
Un saludo
Un saludo
Comentario:
lo has descrito precioso, Marian.
Y así es :-)
un beso
Y así es :-)
un beso
Comentario:
Me parece reconocer a una gran dama cuando, desprovista de sus joyas, aparece desnuda ante mis ojos y me hace comprender que lo que antes veía de ella era sólo el adorno superficial y que, sin embargo, ahora me muestra su verdadera riqueza, que es su propia vida y lo desafiantemente bellas que son sus carnes desnudas.
Una preciosa descripción de un paraje desconocido para mí. Y es preciosa porque no es solo una descripción: el tiempo hace de un paisaje toda una leyenda.
Un beso.
Una preciosa descripción de un paraje desconocido para mí. Y es preciosa porque no es solo una descripción: el tiempo hace de un paisaje toda una leyenda.
Un beso.
Comentario:
Un recorrido delicioso...y espero en unos meses poder visitarlos...sin duda me gustaría!
Un biko fuerte...y disfruta tu fin de semana ;)
Un biko fuerte...y disfruta tu fin de semana ;)

Comentario:
Gracias por este recorrido a una zona tan interesante como Las Médulas, lugar con tanta historia como misterio y que son protagonistas de muchas leyendas.
Me gusta también la música que elegiste, te felicito. Un abrazo
Me gusta también la música que elegiste, te felicito. Un abrazo





