"...y demás nostalgias"
Al abrir hoy la ventana, un aroma a humedad y eucalipto impregna el patio. Por fin llueve generosamente y la atmósfera huele a recién limpia, a cara lavada después de muchos días densos y pesados…
Todavía es de noche, el aguacero golpea las primeras horas recreándose en mis cristales limpios la víspera .Observo su pertinaz insistencia, cómo las gotitas se arremolinan aplastando su trayectoria contra el lienzo transparente, dibujando signos de admiración y pinceladas de agua discontinuas. Las barras del tendedero están pobladas por gotas simétricas, equidistantes, suspendidas como murciélagos traslúcidos. La secuencia de su caída obedece al ritmo improvisado por las ráfagas de viento, de una en una…de dos en dos…como corcheas líquidas se precipitan, otras ocupan su lugar y esperan el momento de la acrobacia para suspender en el silencio su sonido único, su segundo de gloria en esta sinfonía de metal, hormigón y plástico… ¡Qué distinto llueve en el campo! Allí la lluvia es rumor amortiguado por las copas de los árboles y la tierra se esponja para libar ansiosa el néctar de la vida…
Una cierta sensación de abandonar el tiempo, mientras la realidad gris difumina la mañana, se me agarra a la mirada. Mientras, continúa lloviendo y mi retina captura el fotograma instantáneo de gotitas inmoladas, princesas coronadas en el impacto definitivo.
Y sobre el mapa diminuto de una gota , la metamorfosis de un beso de saliva de lluvia mientras le pongo tu nombre al instante y a todas las distancias.
Todavía es de noche, el aguacero golpea las primeras horas recreándose en mis cristales limpios la víspera .Observo su pertinaz insistencia, cómo las gotitas se arremolinan aplastando su trayectoria contra el lienzo transparente, dibujando signos de admiración y pinceladas de agua discontinuas. Las barras del tendedero están pobladas por gotas simétricas, equidistantes, suspendidas como murciélagos traslúcidos. La secuencia de su caída obedece al ritmo improvisado por las ráfagas de viento, de una en una…de dos en dos…como corcheas líquidas se precipitan, otras ocupan su lugar y esperan el momento de la acrobacia para suspender en el silencio su sonido único, su segundo de gloria en esta sinfonía de metal, hormigón y plástico… ¡Qué distinto llueve en el campo! Allí la lluvia es rumor amortiguado por las copas de los árboles y la tierra se esponja para libar ansiosa el néctar de la vida…
Una cierta sensación de abandonar el tiempo, mientras la realidad gris difumina la mañana, se me agarra a la mirada. Mientras, continúa lloviendo y mi retina captura el fotograma instantáneo de gotitas inmoladas, princesas coronadas en el impacto definitivo.
Y sobre el mapa diminuto de una gota , la metamorfosis de un beso de saliva de lluvia mientras le pongo tu nombre al instante y a todas las distancias.
Comentario:
Bellísima también tu prosa.
"... como corcheas líquidas se precipitan... (..) otras esperan su acrobacia..."
Bellísimas las imágenes.
"... como corcheas líquidas se precipitan... (..) otras esperan su acrobacia..."
Bellísimas las imágenes.
Comentario:
Y sobre el mapa diminuto de una gota , la metamorfosis de un beso de saliva de lluvia mientras le pongo tu nombre al instante y a todas las distancias.
Puff....una frase contundente, Nari, te ganas día a día mi admiración :)






