"Silencio"
Sabía de tu llegada, Silencio.
Antes que los relojes y los calendarios,
mucho antes incluso de saber tu nombre.
Te esperé sentada en el recodo estrecho
de las urgencias, de los compromisos,
de los teléfonos, de las costumbres…
Te vi llegar de regreso a lo incógnito…
y su nombre contigo.
Prendidas en el sudario blanco
de lo que nunca dijimos
-ignoro si eran para mí,
si ya eran tuyas,
lo ignoro todo-las dulces palabras de sal,
la memoria del instante, y al final,
“la despedida más amarga” que se instala
en el recodo estrecho,
para verte pasar pegado a los muros,
de regreso a lo incógnito…
y mi nombre contigo.
Antes que los relojes y los calendarios,
mucho antes incluso de saber tu nombre.
Te esperé sentada en el recodo estrecho
de las urgencias, de los compromisos,
de los teléfonos, de las costumbres…
Te vi llegar de regreso a lo incógnito…
y su nombre contigo.
Prendidas en el sudario blanco
de lo que nunca dijimos
-ignoro si eran para mí,
si ya eran tuyas,
lo ignoro todo-las dulces palabras de sal,
la memoria del instante, y al final,
“la despedida más amarga” que se instala
en el recodo estrecho,
para verte pasar pegado a los muros,
de regreso a lo incógnito…
y mi nombre contigo.
Comentario:
Un bello y sentido adiós. No por previsible duele menos. Ojalá no sea real.
Un saludo.
Un saludo.





