"PARADA, FONDA... Y TIEMPO PARA UN CAFELITO... ¿E LOGO?..."
Después de saborear el silencio, nada mejor que perdernos en el bullicio de los pucheros. Comer y viajar, hacen buena pareja. La cultura a fin de cuentas, nació en los fogones. Lo que de aquí salga son sólo recuerdos de trazo sesgado por la memoria de ese otro patrimonio, intangible y sagrado que se aprende hablando con la gente, empapándose de sus costumbres, sentándose a su mesa y disfrutando de su hospitalidad.
Que si almuerzo... que si cena... que si en alguno de los muchos restaurantes , bodegas o mesones de la zona, donde sin duda les atenderían de maravilla...Me lo he pensado mejor.
Leo ha dispuesto un recorrido para no olvidar, lo ha hecho con mucho cariño y he pensado que mejor que en ningún sitio, a la buena gente, se la recibe en casa. Esta es una tierra de paso, hija de muchas culturas y no hay berciano que se precie que deje marchar peregrino, visitante o turista en ayunas. Eso sí, hemos de comer, beber y charlar “asgaya”. Un día es un día y los bercianos tenemos propio criterio en eso de las cantidades y los colesteroles. Cumplan, como Dios manda, con los ancestros culinarios de esta comarca y caten sus vinos que aún paladeados con discreto miramiento, sacan el sentido. Y si tienen “rapacines”, no hay cuidado, se los traen. Que ayuden al Venancio a dar de comer a los “gochos”, que vean al “jato” mamar de los” tetos” de la ternera, que apañen moras o higos que es el tiempo. Detrás de casa no hay peligro. Cuando pasados los postres, el tono de la conversación y los orujos eleven la temperatura, la abuela se los lleva a todos a la cocina de abajo, porque como ella dice: "Hay cosas de mayores que no se pueden falar con " ropa tendida".. os fillos, son como as lebres ".
La experiencia es el alma de todo conocimiento y la abuela, aún hoy, se maneja entre fogones con la sabiduría de una enciclopedia no escrita, apegada a la economía de subsistencia, a los ciclos de esta tierra generosa y a esas labores del hogar berciano que morirán con ella...
Antaño, tíamos poco pá dales de comer, pero era todo de casa...ni “burriquins”, ni “microgüeis” ni esos mondongos . Un estropel en la cocina, el día que había torto de chicharrones, eso no les mancaba la barriga... e dónde vai que los rapacines no conocen comer un figo del mismo figal, que no hay cosa más melosa... ¡¡e velai los ves!! entripaos de esos dulces que dicen “gomindolas”...
¿Entienden por qué les he traído aquí ?... Por cierto, la música de bienvenida corre a cargo del grupo berciano “Aira da Pedra”que investigan el folclore local rescatando ese aire celta y medieval que perdura, como han podido comprobar, en muchos de los rincones emboscados de este paisaje encantado... ¿Han podido ver al unicornio que acompañaba a San Genadio, han escuchado cómo el santo ordenaba guardar silencio a las aguas del riachuelo cercano, para que no alborotaran su recogimiento?... el alma del paisaje es activa, está como agitada, como pugnando por salir de sus cauces. Es una vibración. Parece el pulso de un dios.
¿Inda no dan pasao? Pasai, pasai...¿e logo? Esta filla quier embabiecarlos falando... e han de estar esfamechaos dispués del paseo.
¡PUES A ASALTAR EL MANTEL!... QUE AQUÍ TODO SABE Y GUSTA... Aunque no les voy a engañar, todas las viandas fueron de antiguo, humilde comida de pobres ¿Quién se lo iba a decir a mis ancestros potajeros?
PARA “ENCETAR” (Para comenzar)
CECINA, LONGANIZA CURADA, LOMO, SALCHICHÓN...
Todas son carnes curadas de la matanza del “gocho” o el ternero . Salvo la cecina de vaca o caballo, que precisan de una rigurosa curación al aire gélido de la montaña, la mayoría de los embutidos en el Bierzo se curan al humo y luego se airean.
El chorizo es ligeramente picante y de textura agradable. En cuanto al salchichón la mezcla de especias le da un sabor característico muy sabroso. El lomo tiene una textura poco fibrosa y regusto exquisito. Se deben acompañar por un buen pan, en láminas finas el lomo y en rodajas más gruesas el chorizo y el salchichón.

PAN Y EMPANADAS
Pan de hogaza, ¡faltaría más!, horneado en casa . De centeno, de escanda o de trigo. Esos panes que duran varios días sin perder un ápice de su entrañable paladar. De miga prieta y corteza tostada...
Con la hornada, es obligatorio, según la tradición etnológica en estas montañas, cocer también la empanada, en algunas aldeas continúan haciéndola en una lata que los pocos hojalateros que quedan confeccionan para ese uso y se cuecen en el horno vecinal.
EMPANADA Se elabora con la misma masa del pan. Ambas partes de masa extendida, una vez rellena la base, se sellan con un pespunte, un zurzido con los dedos que requiere algo de maña. El segundo “misterio” de la empanada berciana es el relleno, un “ad libutum” en cada casa. La más arcaica y pobre se elabora con patatas mezcladas con cebolla, acelgas, tropezones de chorizo, tocino o panceta adobados con pimentón y sal. Es tradicional de la parte de los Ancares. Pero para la ocasión, a parte de la versión ancestral, podemos hincarle el diente a la de bacalao desalado, la de pulpo, carne con pimientos...y así hasta perderse en este universo tan agradecido del horno, lo de casa y la imaginación.
La faena del horno tenía de tiempos lejanos una costumbre, con los recortes de masa sobrantes, se elaboraban unas tortas . Al menos una, se daban al pobre de solemnidad que rondaba por la parroquia.

DE CUCHARA, TENEDOR...A FUEGO LENTO
CACHELOS CON SALSA O PISTO
BACALAO CON HUEVOS Y CEBOLLA
REVUELTO DE MORCILLA CON PIMIENTOS DEL BIERZO

“CALDO”
Este potaje se realiza en una olla al fuego lento de toda una mañana. Concilia sacramentalmente legumbres, patatas, verduras y un poco de alegría de matanza en costillas curadas o carnes muy viudas. Por ese camino anda la conocida olla berciana (acelgas, lechugas, berzas, patatas, alubias, chorizo, lacón, morcilla, oreja y pata de cerdo, gallina, morcillo y pimientos rellenos), algo que recuerda la moda introducida por los franceses que acudieron a estas repoblaciones medievales con su predicamento bárbaro de la olla podrida, esto es, el "poutpurri", pote podrido.

BOTILLO
El más conocido de nuestros platos, es el complemento ideal para los días fríos de invernada...
Cuando las noches son glaciales y el cielo raso...cuando la claridad de las estrellas se torna tan viva que borra todas las sombras, los árboles se animan y los edificios susurran por miedo a que se desprendan los “chupiteles”de hielo... Hasta los montes anhelan iniciar una danza de silencio, presagiando el novilunio. Toda la noche es luminosa, el silencio nadie lo rompe y las caricias de la luna encienden infinitos y minúsculos cristales de hielo sobre la dura tierra, las hierbas tiesas y las piedras congeladas, adheridas como lapas al terreno.
El aroma del botillo anima y caldea el hogar en esos menguados días en que asoma un tímido sol, dulce y cariñoso; pero, allí donde sus rayos no alcanzan, se perpetúan las telarañas de hielo y, también en las zonas umbrías, se mantiene el hechizo de las ramas de árboles y arbustos que, noche tras noche, el hielo cristaliza en recurrentes capas, como vieja bajo siete toquillas blancas. Las cepas de las viñas, ateridas de frío, al igual que menguados fantasmas, conforman infantiles ejércitos que guardan los caminos y senderos que, caprichosas e irrepetibles, saludan al viandante con mueca sarmentosa, algo burlona...
(Estooo... creo que se me ha ido la olla... ¿Por dónde íbamos?)

Es un plato rotundo y sencillo cuya preparación no tiene grandes secretos. Basta cocinarlo a fuego lento en un paño o atado, para evitar que se rompa y pierda así gran parte de su gusto. Un Botillo que pese un kilogramo deberá ser cocinado entre dos horas y dos horas y media. Treinta minutos antes de su plena cocción, se incorporan las patatas (cachelos), chorizos de escaldar y la verdura. La más apropiada es el repollo de asa de cántaro. El Botillo se pincha para que suelte su salsa roja, que dará color, aroma y sabor a las verduras. Se sirve en una fuente de barro, con la guarnición rodeando al Botillo.
Algunas falsas creencias sobre tan sublime manjar:
No lo inventó Luis del Olmo, ilustre berciano a quien se debe, eso sí, parte de su predicamento y fama, sino los monjes y eremitas que poblaron la Tebeida berciana. Según la tradición de estas tierras, obsequiaban con dicha vianda y acompañamiento de la huerta, el estómago de cualquier viajero fuera rey o mendigo.
Llegados a este punto, no es descuido intencionado dejarles “ a palo seco” y sin postres ...sino de espacio. Me voy a la bodega... no tardo. Mientras, sigan, sigan la tertulia entre bocado y bocado...
En la próxima entrega Vinos, orujos, postres , conservas de la huerta y... una pequeña aclaración sobre los “Bocaditos morfológicos en salsa sintáctica” que me he atrevido a reproducir “de oído”. ¿E logo?....
Comentario:
Que hambre me ha entradooooo
bsss
bsss
Comentario:
WOW!!! Que sabotaje di' a mi dieta por aca'..!cuantas delicias!...me anote' muchas!! Gracias por este maravilloso regalo gastronomico, por la hospitalidad...y gracias tambien a Leodegundia por el fantastico enlace a tu fonda!!
Un abrazo y te seguire' leyendo!!
Un abrazo y te seguire' leyendo!!
Comentario:
Ha sido una deliciosa parada, llena de vida y de calor, con ese habla sencilla y dulce de las personas que saben amar. Me he sentido transportada a ese mundo medieval y mágico del que hablas, en el que el río obedece a un santo y quién sabe qué más maravillas se producen en esa relación del hombre con la naturaleza. No lo olvidaré. Saludos cordiales.
Comentario:
Me encanta el sabor que hay en tu post, se puede degustar una parte de nuestra España, me gusto encontrar incluso en los comentarios a blogeros de cada una de las puntas de España uno con sus biquiños y otra con sus "habíos".
Alguna vez tendríamos que juntarnos unos cuantos blogers y utilizar palabras solo de nuestro lugar de origen, sería curiosisimo como leerte a ti.
Era bable?
Besitos y perdona mi ignorancia.
Alguna vez tendríamos que juntarnos unos cuantos blogers y utilizar palabras solo de nuestro lugar de origen, sería curiosisimo como leerte a ti.
Era bable?
Besitos y perdona mi ignorancia.
Comentario:
Esto ya es puritita "delicatessen". Gastronomía del Bierzo regada con vino y poesía. ¿Alguien da más?
Gracias, Narima.
Un beso!
Gracias, Narima.
Un beso!
Comentario:
ay, El Bierzo...que buen sitio.y eso que solo lo conozco de paso....y una estupenda fonda en Cacabelos.:)
Comentario:
Caldeirada (más sencillo imposible)
Ingredientes.- Pescado, patatas, cebolla, agua, sal, y aceite de oliva.
Se ponen a hervir las patatas (cortadas en rodajas de un cm aprox, y peladas, por supuesto, jejejeje) y la cebolla en agua con sal, y cuando están casi cocidas se añade el pescado (cortado también en rodajas y puesto previamente con sal una hora antes); se deja cinco minutos desde que comience a hervir de nuevo, y está listo.
Se sirve, y se rocía con abundante aceite de oliva; el pescado azul o los pescados de roca cocidos así, en blanco, prefieren una salsa de cebolla frita con pimentón (se sofríe la cebolla, y cuando empieza a dorarse se retira del fuego y se le añade el pimentón; si la caldeirada es de raya o pintarroja, se hará la misma salsa, pero con ajo).
Ya sólo falta que inventen un cacharro para sacar los olores a través del ordenador, y entre tú y LEODEGUNDIA mandáis a la quiebra a las agencias de viajes. jejejeje
Saludos desde la ría de Arousa.
Ingredientes.- Pescado, patatas, cebolla, agua, sal, y aceite de oliva.
Se ponen a hervir las patatas (cortadas en rodajas de un cm aprox, y peladas, por supuesto, jejejeje) y la cebolla en agua con sal, y cuando están casi cocidas se añade el pescado (cortado también en rodajas y puesto previamente con sal una hora antes); se deja cinco minutos desde que comience a hervir de nuevo, y está listo.
Se sirve, y se rocía con abundante aceite de oliva; el pescado azul o los pescados de roca cocidos así, en blanco, prefieren una salsa de cebolla frita con pimentón (se sofríe la cebolla, y cuando empieza a dorarse se retira del fuego y se le añade el pimentón; si la caldeirada es de raya o pintarroja, se hará la misma salsa, pero con ajo).
Ya sólo falta que inventen un cacharro para sacar los olores a través del ordenador, y entre tú y LEODEGUNDIA mandáis a la quiebra a las agencias de viajes. jejejeje
Saludos desde la ría de Arousa.
Comentario:
Esa tierra tan especial, donde siempre, antes de entrar enla mía, he tenido l aocasión de compropbar loque tu dices y que es cierto.
Te has olvidado de una cosa: ¡¡DONDE NOS DORMIMOS LA SIESTAAAA!!!!!
La música preciosa.
Esta bien dicho, moitos biquiñosy añado yo: cheos de rosas, da horta do meu cor. Bikiños.
Te has olvidado de una cosa: ¡¡DONDE NOS DORMIMOS LA SIESTAAAA!!!!!
La música preciosa.
Esta bien dicho, moitos biquiñosy añado yo: cheos de rosas, da horta do meu cor. Bikiños.
Comentario:
Parece mentira, con la delicadeza que hay en tus otros textos, que, por razones geográficas, tengas que describirnos platos tan fuertes y de sabores intensos.
Mejor así, para romper con esa idea de que el interior de una persona y el aspecto exterior tienen que ser por fuerza similares.
Un beso desde mi nueva cueva.
Mejor así, para romper con esa idea de que el interior de una persona y el aspecto exterior tienen que ser por fuerza similares.
Un beso desde mi nueva cueva.
Comentario:
Conforme iba leyéndote se me hacia la boca agua...que hambre me ha entrado.
Digamos que este es un post con todos sus "habíos"
Un abrazo
Digamos que este es un post con todos sus "habíos"
Un abrazo
Comentario:
¡Que hambre me acaba de entrar! y que recuerdos del pueblo de mi padre, allá por el Pirineo Aragonés, pues aunque nunca he sido cocinero ni tampoco fraile, el yantar ha sido una de mis aficiones favoritas, los mondongos, criadillas, madejas que ahora se les hace ascos, que ricas y sabrosas estaban y como bien dices, a mí como el mas pequeño me tocaba ir a por los higos a la huerta que estaba al lado de la casa, y mientras tanto mi tio a la bodega familiar a buscar vinillo hecho en su propio lagar, con pocos grados pero sin aditivos, ni conservantes.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Hola Marian:
No solo de palabras vive el hombre y por eso tengo también el blog de recetas.
Así pues has tocado uno de mis puntos débiles: el comer. Conozco la comida del Bierzo y siempre me ha gustado mucho, al igual que los vinos, recios pero que pasan fácilmente.
Me gustaría que me enviases alguna receta de esa comarca para publicarlas en Buen Menú.
Te dejo que voy a por la sal de frutas, que estoy un poco empachado de tantas delicias.
Besos
José
No solo de palabras vive el hombre y por eso tengo también el blog de recetas.
Así pues has tocado uno de mis puntos débiles: el comer. Conozco la comida del Bierzo y siempre me ha gustado mucho, al igual que los vinos, recios pero que pasan fácilmente.
Me gustaría que me enviases alguna receta de esa comarca para publicarlas en Buen Menú.
Te dejo que voy a por la sal de frutas, que estoy un poco empachado de tantas delicias.
Besos
José
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Sin duda toda una experiencia...gracias por compatir todas estas pequeñas grandes cosas!!
Mil bikos.
Mil bikos.
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Gracias por tu hospitalidad Marian, el problema será ahora poder salir de tu casa teniendo el estómago tan lleno. Conocía algunos de los productos de la zona, pero esto que nos ofreciste me demuestra que mis conocimientos eran una pequeñísima parte de la riqueza culinaria de tu tierra.
Tus explicaciones llenas de poesía son excelentes, lo mismo que la música de fondo, fue una reunión inolvidable que espero podamos repetir en otra ocasión pues está claro que el Bierzo tiene otras muchas cosas de interés.
Un abrazo
Tus explicaciones llenas de poesía son excelentes, lo mismo que la música de fondo, fue una reunión inolvidable que espero podamos repetir en otra ocasión pues está claro que el Bierzo tiene otras muchas cosas de interés.
Un abrazo





