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INTERIORES
Del Cielo al Suelo ...[Espacios Intermedios]
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  • Ingredientes:
    • - Media onza de verdad
    • .
    • - Una cucharada de jarabe amargo de olvido.
    • - Mitad de ignorancia, mitad de osadía.
    • - Una gotita de vanidad.
    • - Un puñado de vacío
    • - Alguna falta de ortografía (opcional)
    • - Palabras de distintos sabores y texturas para adornar, etc.
    • - Ligar bien la mezcla y servir antes de que dé tiempo a arrepentirse.
    Sindicación


     

    "Sobre la razón y el sentimiento"


    La historia es, con frecuencia,
    secuencia de secretos mal desvelados,
    de intereses ocultos
    sin talento…
    La historia no escrita, existe,
    la no vivida habrá que escribirla
    todos la llevamos dentro…
    y es dejarse atrapar por ella
    con voluntad de alquimista iniciado,
    para sabernos simbiosis de hiedra,
    creación entrelazada
    decapitándose mutuamente
    en lacerante homicidio perpetuo…
     

    "Epílogo"

    “El hombre siempre muere antes de haber nacido por completo” (Enrich Fromm)

    Me he muerto el jueves.
    A mi entender,
    de la misma muerte prematura
    de los que me precedieron,
    de los que me alcanzarán
    camino del estado definitivo.

    No te apenes ahora que muto
    de continente a contenido,
    de pensar lo pensado a pensamiento…
    No sacrifiques flores a mi memoria
    ahora que el vacío de la nada
    me hace renacer esencia
    anterior al nacimiento…
    No temas ahora que soy
    intrínsecamente punto de partida
    y has de despedirme…
    Nada puedo anticiparte
    del tránsito,
    sólo que no tiene reloj
    y no duele…

    Debo partir… recuerda amigo
    que es condición de nacer, morir
    y de morir, estar vivo.
    Celebra la vida en cada instante posible,
    para que cuando llegue tu jueves
    la muerte certifique que has vivido
    todas las resurrecciones posibles y
    se diluya el tiempo en la definitiva.
     

    "La mujer de tinta"

    Se me cerraban los ojos,
    al tercer intento,
    por no dejarme llevar
    en la obligación de guardar silencio,
    pacificar las arterias,
    abandonar los brazos sobre el regazo
    de la antesala del sueño…

    a contraluz de la conciencia,
    en la esfera de lo ignorado
    te deseé enredadera aplicada a mi costado,
    delicada atadura
    hilatura entretejida que me cubriera,
    como apéndice de mis blancas lunas intermedias,
    te supe con derecho
    sobre mis sístoles y diástoles
    en proporción inversa a la distancia que atesoras.

    Y en la niebla de saberte esfera y hombre
    con las manos desnudas,
    caricias y licencias presagian
    la piel y la temperatura
    de tu carnal envoltura tatuando mis poros
    sedientos de sal y agua de besos…

    Traspasó la luz el letargo de las dos fronteras,
    un recuerdo delicioso se me trasparenta bajo la blusa
    justo ahora que vuelvo a ser la mujer de tinta,
    que soñó que la soñabas.
     

    " Confesiones III "

    Lo recuerdo perfectamente,
    mis presagios de ayer
    eran reminiscencias de hoy…

    Anteayer me arropó mi madre,
    y a mis temores les puso plazo y un beso
    “Mañana será otro día…Todo se andará…
    no tengas miedo…”

    A penas ayer, arropé a mi hija,
    y a sus miedos venideros
    puse plazo, achuchones y besos
    “Mañana será otro día…Todo se andará…
    no tengas miedo…”

    Hoy de forma inesperada
    he visto una anciana en mi espejo
    que se acariciaba el rostro y
    repetía,
    “Mañana será otro día…todo se andará…
    no tengas miedo…”



    (Dedicado a mi hija Laura y a mi madre, María… por ser eslabones de mi futuro esperanzado y mi pasado continuo)
     

    "Confesión II "

    Quisiera estar segura que
    bajo la fragilidad de esta estructura inestable,
    con fisuras,
    apuntalada-sí- pero en pie
    existe esa única estación habitable, soleada y segura

    Donde refugiarme
    …de las rutinas miserables,
    …de la mediocridad que fractura el instante perdido,
    …de la tiranía de lo razonable,
    …de los trenes perdidos,
    …las salas de espera,
    …el mercadeo de los afectos,
    …las frustraciones mal digeridas,
    …la melancolía de los desencuentros…

    A la puerta reza:
    ULTIMA ESTACION----“ESPERANZA”
     

    "Confesión I"

    Ya sabes…
    es sólo la orfandad de conocerte
    la que espera pasar por tus horas
    y no sentirse mercenaria sin cobijo,
    consciente de que antes de llegar,
    tampoco me necesitabas…
     

    "...y demás nostalgias"

    Al abrir hoy la ventana, un aroma a humedad y eucalipto impregna el patio. Por fin llueve generosamente y la atmósfera huele a recién limpia, a cara lavada después de muchos días densos y pesados…
    Todavía es de noche, el aguacero golpea las primeras horas recreándose en mis cristales limpios la víspera .Observo su pertinaz insistencia, cómo las gotitas se arremolinan aplastando su trayectoria contra el lienzo transparente, dibujando signos de admiración y pinceladas de agua discontinuas. Las barras del tendedero están pobladas por gotas simétricas, equidistantes, suspendidas como murciélagos traslúcidos. La secuencia de su caída obedece al ritmo improvisado por las ráfagas de viento, de una en una…de dos en dos…como corcheas líquidas se precipitan, otras ocupan su lugar y esperan el momento de la acrobacia para suspender en el silencio su sonido único, su segundo de gloria en esta sinfonía de metal, hormigón y plástico… ¡Qué distinto llueve en el campo! Allí la lluvia es rumor amortiguado por las copas de los árboles y la tierra se esponja para libar ansiosa el néctar de la vida…
    Una cierta sensación de abandonar el tiempo, mientras la realidad gris difumina la mañana, se me agarra a la mirada. Mientras, continúa lloviendo y mi retina captura el fotograma instantáneo de gotitas inmoladas, princesas coronadas en el impacto definitivo.

    Y sobre el mapa diminuto de una gota , la metamorfosis de un beso de saliva de lluvia mientras le pongo tu nombre al instante y a todas las distancias.
     

    "Cómplices"

    Sin pasado que perturbe el presente,
    rozando el futuro en presencia de la muerte cotidiana,
    sin más testigo que el espejo de las horas vacías,
    con una venda en los ojos, tu primavera y mi otoño
    se palpan las esencias vía satélite…
    atmósferas,
    teclas en lugar de manos,
    entre líneas ternuras,
    entre prudencias abrazos digitales que ciñen deseos,
    sucedáneos de puertas que se abren y espacios que se sueñan.
    Avanza el tiempo cómplice,
    descubro al hombre que saluda mi presencia invisible y
    la mujer sin historia, que escribe cartas de náufrago,
    recibe un mensaje desde el otro lado de su pequeña isla:
    “No te quites las alas, yo soy testigo de tu vuelo…”
    Con las alas rotas,
    a trompicones,
    remonto el vuelo por arterias complicadas,
    bits imposibles ….la M-30 de una isla sin mapas ni GPS,
    no importa…soñar que puede ser sencillo; despreocuparse….
    Restañar rasguños los domingos, el resto de la semana
    6 lunes y más batallas…
    Y soy afortunada, en la vida encuentro jueces pero
    sólo el hombre que saluda mi presencia invisible es testigo,
    por eso estoy,
    aunque a veces parezca que nunca he existido.

     

    "Presuntos versos"

    ¡Qué ingenua ensoñación
    en el todo
    la nada
    o el crepúsculo!
    No es el otoño,
    ni la intensidad de la rima inexistente
    -tal vez-
    la vocación enfermiza por la vida,
    el tiempo evanescente
    o el vago despertar en mil desiertos…
    La cadencia perpetua
    de sentirnos completos
    precipita las palabras,
    las despeña…
     

    "Espejo"

    No nos supimos querer,
    por miedo a que fuera cierto,
    que el amor todo lo puede cuando al mirarte al espejo,
    no es a tí a quién quieres ver,
    sino a quién comparte tu aliento.
    Se desplomó el espejo,
    se precipitó al vacío aquella noche...
    estridencia cristalina rasgó el silencio,
    obertura de cacharrería ,
    alma que se estrella contra el suelo...y otra vez,
    silencio de vidrios rotos.
    Pobre espejito mágico,
    sujeto en la nada estaba soñando luz,
    frágil reflejo que un día desnudó el alma,
    imagen burlada una y otra vez...
    se volvió montón de añicos, rotundidad desgarrada
    cuando otros ojos miraron,
    negando lo que buscaban.
     

    ¿Existes?

    No existes,
    sin embargo, sé que respiras,
    contemplas, acaricias, sonríes…
    caminas el tiempo ensimismado,
    lloras las mismas pérdidas
    de lo minúsculo a lo patético y
    más que sentido es sentimiento,
    hermano de la ternura
    el que en mí despierta,
    ¡cruel paradoja! saber que
    -si de verdad existieras-
    la peor tragedia habría sido
    conformarme con sólo
    pensarte.