Amador
Amador caminaba entre la culpa y la soledad, crujiendo, siempre crujiendo ante sus llagas... Caminaba con la mirada imperceptible, con la culpa churreteándole los llantos. Amador no había sonreído nunca, su idiosincrasia había emparedado sus risas, la culpabilidad siempre la culpa. Amador sucumbió el día en que sus pestañas se le antojó conocer la culpa. Los cartones eran lo único que usaba para protegerse, cartones arratonados, las goteras las inundaron en su sarcófago.
Firmado: Alejandro
Comentario:
La protección a veces es tan minúscula, tan poca para tanta necesidad, a veces ocurre.
Comentario:
Cartones arratonados que no protegen de nada, nada puede proteger a veces...
Como siempre, preciso y acertado
Besos mil
Como siempre, preciso y acertado
Besos mil





