Háblame, carta desde los rincones
Querida amiga:
Háblame, espejos desérticos en el teclado. Susúrrame entre gritos encuadernados. Háblame con palabras nocturnas, con alevosía, con la ternura del silencio loado. Háblame, cuéntame de tu soledad, la que te muerde los pies entre dos luces, cuéntame, no restrinjas vocablos de alcayata, desgasta tu alma en mis oídos, yo seré el escudo de tus miedos.
Háblame, con el aire calzando alpargatas, de las nostalgias infiltrándose en el café, cuéntame el temblor de tus labios, las lagrimas de tus manos, las sonrisas de tus suspiros. Háblame de tus rincones precintados. Cuéntame cuando te mientes entre los bordes de la tarde, cuéntame lo que te devoras cuando estás sola, de tus estrofas mordidas, los puzzles que montas con palabras amontonadas. Cuéntame, yo seré el dominador de tus miedos.
Háblame, explícame lo que callas, como te calmas a medianoche, los galanteos de la brisa en la penumbra, aquello que necesitas. Escúchame, estoy sentado a tu lado. Háblame a los ojos, cállate en mis oídos. Cuéntame como tiritas los días de lluvia, tu niñez, los surcos hasta la madurez, cuéntame tus códigos acrílicos. Descobíjate entre los cartones. Cuéntame, yo seré el analgésico de tus miedos.
Háblame, embozos de ansiedades, afonías que te agarrotan, faquires en tu alma. Cuéntame, tristezas enfriadas y majadas, sonrisas viciadas. Cuéntame, la gente que quieres, los abrazos vacíos, los gritos introvertidos, las miradas afónicas. Cuéntame que te infliges desayunando blasfemias que te aliñas. Háblame, no te calles. Háblame de tus risas infantiles, objetos perdidos, fotografías acunadas. Cuéntame, yo seré el amigo que quieres tener.
Háblame de ti, háblame, no te calles. Háblame por favor.
Firmado: Alejandro
Comentario:
Maribel, con que me hable a través del muro, las voces y las palabras vayan a mi oído me conformo. De todas formas, tengo paciencia. Besotes. Merci cherie.
Ays invitado, yo también uso medidas preventivas para que no me dañen, como todos. No pido que caigan muros, sólo que hablen a traves de ellos. Besitos. Gracias por seguir leyéndome.
Comentario:
Maribel tiene razón, es difícil derribar los muros y más los que las personas crean a su alrededor para que nada ni nadie les haga daño. Pero el tiempo es buen aliado y, tarde o temprano, terminara cayendo el muro.
Comentario:
Es tan difícil derribar muros... Pero te hablará, Álex, te contará cómo le duele el alma a veces... y te lo dirá a ti porque sabe que la entenderás y reconfortarás como nadie lo puede hacer.
Besos emocionados
Besos emocionados





