Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
Las cinco del viernes

Las cinco del viernes, por partida doble; Qué te diría hoy tu adolescente de ayer…



¿Donde están los lazos de colores en las zapatillas?

Siempre he usado lazos blancos o en su defecto, negros.

¿Cuanto hace que no sueñas con descubrir un tesoro?

Nunca he dejado de soñar.

¿De donde has sacado el miedo a que todo cambie?

Desde que tengo memoria, pero me adapto bastante bien.

¿Cuando te volviste árbol y echaste raíces?

Tengo siempre muy presente mis raices y no se me olvida de donde vengo.

¿Cuando dejaste de cantar por la calle, y de saltar en los charcos, y de correr, y de fumar a escondidas y de planear esas escapadas?

Nunca he fumado, pero todo lo demás lo sigo haciendo aunque luego me muero de verguenza cuando se me quedan mirando como si estuviese loco. Soy muy tímido pero aun no quiero que se marchite el niño que todavía vive dentro de mí.

¿Cuando empezaste a preferir el hotel al cielo raso?

Todavía no me ha pasado eso. Me sigue gustando ver llover, mirar las estrellas en pleno verano, etc.

¿Donde has dejado la rabia por las injusticias? ¿Cuanto hace que no miras si tu desodorante protege la capa de ozono?

Todavía siento esa rabia por las injusticias. Mi desodorante no contiene gases que dañan la capa de ozono y de normal no suelo usar desodorante de spray.

¿Cuanto hace que pronuncias la frase: no se puede hacer nada? ¿
Donde la aprendiste?


No lo se.

¿Cuando te hiciste amigo de las normas los reglamentos?

Siempre he sido amigo de las normas y los reglamentos siempre que no atenten contra mis principios, mi ética, mi moral ni contra la dignidad ni los derechos humanos de los demás.

¿Porque ya cuando cruzas el río no te paras en la mitad del puente y
escupes mientras formulas un deseo?


Nunca se me ha ocurrido escupir pero bueno.



No