Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
IV El novio de Lara Croft


Una sombra se tamizó debajo de mis pies, atravesándome y alargándose delante de mí. A mesura que la silueta se depuraba en un tapiz pavimentado, me cabalgaba el titubeo, la alarma y la inacción. Bastantes esfuerzos hacía con contener las riendas de la cobardía al descubrir que el lunar sombreado representación de hombre, pero que el pavor lo tornaba en cualquier cosa menos en lo que sabía que era; un anónimo del que no conozco los propósitos.

No vi llegar a María hasta que todo había pasado. Con su mochila de campamento, sus vaqueros gastados viejos que indicaba que prefería la comodidad a la vanidad y una camiseta blanca que cubría una chaqueta motera azabache con detalles rojos. Con su identidad característica; su eterna sonrisa.

Momentos antes, una voz paralizaba mi corazón bruscamente y disparaba hasta el último escondrijo de mi sistema nervioso.

- ¿Tienes algo para fumar? –dijo con voz pastosa y gangosa. El temblor generalizado delató su problema y me bastó una mirada a sus ojos para que los rayos equis de mi alma llegaran hasta su corazón, ese que hace tiempo palpita al son del veneno captador.

No pude evitar el respingo y la sudoración gélida del instante.

- Lo siento, yo ni fumo ni consumo, quizás en la zona turísticas puedas encontrar a alguien que te pueda ayudar – logré acertar a decir mientras me sosegaba gradualmente con ayuda de nuestros ojos que se transferían información que sólo ellos dominaban.

Se fue caminando como un teleñeco por la calle espaciosa y la estrechez oculta. Divirtiéndose con la impericia obscenamente.

Mientras lo veía alejarse. María me apresó por detrás en intento de asustarme.

- Dame algo pa´ fumar, anda por favor, sé güeno. – mientras se partía de risa a mi costa.

Se quedo un rato así, con su cara apoyada en mi espalda. Decía que tenía frío. Yo en ese momento no recordaba ni lo que significaba esa palabra. Todo se emocionó, hasta las palabras.


Firmado: Alejandro


 
Comentario:

jo snif mi Chopin snif. Malaje.
 
Comentario:
Sorry por lo de Chopin, es que esa nueva caja de música me permite subir música, y a vosotros elegir, prometo bajar algo de Chopin para que lo escuches, vale? :D
 
Comentario:
Chopin returns¡ ;DDD

Una es que es muy déeeebil...
 
Comentario:

Maribel: El susto se me pasó al minuto. No fue para tanto, fue inquietante al principio pero luego me lo tomé como una anécdota. Bicos.

Malena: A veces no van bien los comentarios. Actualmente me lo tomo como una anédocta pero no me duró mucho el susto ;P Bicos.

Nanny-Ogg: Es una crónica de un viaje. Tú también? Serás ... Bicos.

 
Comentario:
Todavía no sé si es una historia de amor o de terror... claro que igual es ambas cosas.

No me extraña que María luego se pasara el viaje de pitorreo, yo también lo habría hecho :D

Besos
 
Comentario:
Vaya, ya.com se comió mi comentario, decía que qué desagradable el encuentro inesperado, y que al menos, tuviste el abrazo de María como consuelo :D

A ver si ahora entra...
 
Comentario:
Pues te admiro, yo no hubiera podido conducir después de tantas emociones de golpe.
A lo del pitorreo seguro que supiste responder con arte ;)
Bicos
 
Comentario:

María no tenía novio en esa época, tenía aventuras, amigos con derecho o rolletes como lo prefieras. Sí me lleve un susto sí, pero lo peor fue aguantar el pitoreo de María todo el viaje, ya lo verás ya. ;P

 
Comentario:
Al fin se desveló la sombra misteriosa, me corroía la curiosidad. Eso sí, me esperaba cualquier persona –más bien algún celoso pretendiente de María que hubiera estado espiando la conversación- menos un yonki. Por suerte, sólo se quedo en un susto.

Musus.
No