Nadie en el faro de Alejandro
Vive Loco y Muere Cuerdo
Acerca de
Mi diario no es una obra maestra, ni siquiera un ensayo magistral sobre la sociedad actual en la que vivo, es sólo la historia personal de un chico normal. No pretendo que sea un relato literario soberbio, sólo un trozo de mar donde gritar mis llantos, mis alegrías. En definitiva un pequeño faro donde alumbrar todos mis sentimientos y arrojarlos al mar.
Sindicación
 
III El novio de Lara Croft


Vi en sus ojos la duda; si decir lo que quería decir o callarse y darse la vuelta por donde había venido. Al fin se decidió y sus palabras navegaban como corsarios emancipados por su voz.

Su voz caminó, al principio vacilante y luego rotunda hacía mí, por la invisible cuerda del aire, que aventó campante esa sonoridad y aliento dulzón hasta impregnarme completamente de ella. Durante un soplo, sólo un instante breve, conseguí parar el tiempo en una bola de cristal, el prototipo nos acunaba y mientras la nieve caía sobre nosotros metidos en una burbuja nevada, todo el tiempo me lo bebí como un sediento. Paré el tiempo, sólo un instante, al escucharla decirme:

- ¿Podría ir contigo al viaje que estas preparando? probablemente querrás ir solo o no prevés compañía, pero si lo pudieses meditar, me haría muy feliz ir contigo en tu ruta en moto.

Mi asombro lo calcó perfectamente el espejo llamativo que había colgado en la pared, enfrente de la barra, engalanado en sus bordes con ribetes que se caían como lágrimas, lenguas amando melancólicamente en sábanas de vidrio.


Deseaba ir con ella, aunque fuera al mismísimo infierno sin posibilidad de retorno. Estaba tan turbado porque una chica como aquella se hubiese ofrecido a ir con un espécimen como yo, a un viaje como aquel, que no caí en la cuenta que había abierto la boca. Mi pasmo había moldeado mi fisonomía. Me di cuenta al escucharla reír mientras me decía.

- No pongas esa cara de alucinación, nene. Sólo es una propuesta. ¿No quieres que vaya? No te ruborices ángel – y su sonrisa amable blanqueó todo mi mundo claustrofóbico en lo que se había convertido por la depresión.

- Sería un placer que fueras mi compañera de viaje, sería todo un honor. Me voy mañana, sábado a las siete de la mañana…

- Allí estaré, puntual como una inglesa nativa. ¿Qué debo de llevar?

- Lo que te quepa en una mochila, ya que es un viaje en moto a lo mochilero, tu documentación, la tarjeta sanitaria, un poco de dinero, mejor sino es en tarjeta, por si quieres comprar algún recuerdo a alguien o alguna cosa que te guste –dije todo de corrido, casi sin respirar, que es lo que hago siempre cuando me pongo nervioso o apasionado-.
María rió y todo el sol se zampó el bar, mi cuerpo bailaba descontrolado por las pompas incandescentes del astro.

- Gracias nene, por aceptarme en el viaje. Hasta mañana. Desapareció llevándose con ella la perturbadora presencia del sol.

El sábado, aguardaba entre un amasijo de frenesí y miedo porque todo hubiese sido una broma. Aparcada la moto en la acera, en la misma puerta del bar donde el día anterior había quedado con ella. Con un silencio vasto que agravaba más mis dos emociones revueltos en una pugna a muerte que estaba martirizando mi paciencia y mis nervios.

Una sombra se tamizó debajo de mis pies, atravesándome y alargándose delante de mí…


Firmado: Alejandro

Nota: Continuación desafío 2.


 
Comentario:
Yo también lo espero, sigo sin fiarme de esa niña... :PPP
Bicos
 
Comentario:


Al menos alguien la espera ... Bicos
 
Comentario:
Pues, hala, a seguir esperando la continuación... En fin, aquí estaremos.

Besos
No